Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 3 de Abril, 2006, 1:17

El título de este artículo, alude a lo tratado en la cuarta reunion del curso  Los puentes entre el arte, la ciencia y la tecnología de Ideas y Organizaciones, dirijo por Cristina Lozano y Liliana Delgado. Ha sido una reunión de lo más interesante, como las anteriores. Creo que esta vez hemos llegado a temas más afines a los asistentes, como es la ciencia, el metodo científico, la ética de la ciencia, la idea de progreso y revolucion científica.

En la anterior reunión, se nos entregó un fragmento de la obra de Bertolt Brecht, "Vida de Galileo", que debimos leer como tarea para el hogar. En esta clase, Liliana nos pasó a describir a este autor teatral. Brecht, nacido en Alemania a fines del siglo XIX, luego de participar de la primera guerra mundial, desilusionado, deja su anterior actividad y pasa a dedicarse al teatro. El teatro de Brecht, que algunos consideran el fundador del teatro moderno, ya no se compone de obras que busca la belleza, o orientadas al sentimiento, sino que el autor se plantea el desafío de crear obras que muevan al pensamiento, una especie de teatro didáctico, político si se quiere, aunque no separado de la emoción. Asi, en "Galileo", el personaje principal, el físico y matemático italiano, se muestra humano, sensible, conmueve en su vejez con decadencia, se entrega a la gula, mientras va planteando el ambiente de su tiempo y las dificultades que atravesó para difundir sus descubrimientos.

Cuando uno de los personajes, Sagredo, le pregunta donde esta Dios en su obra, Galileo contesta: "¿Soy teólogo acaso? Soy matemático". Ante la insistente pregunta "¿Dónde está Dios en tu sistema universal?", replica "¡En nosotros o en ninguna parte!", de alguna forma, acordando con Giordano Bruno, ya quemado en la hoguera en los tiempos de Galileo.

Esto me hizo recordar a la "Mecánica Celeste" del Marqués de Laplace. Creo que fue Napoleón quien le preguntó dónde estaba Dios en su obra, a lo que Laplace contestó: "Sire, no tuve necesidad de esa hipótesis". Laplace tenía interés en demostrar que el sistema solar era estable ante la gravitación, aunque fuera un problema de muchos cuerpos.

(Una digresión: mientras Liliana disertaba, Cristina la observaba fijamente, con una expresión indescriptible en la cara; pagaría por leerle la mente tras esa facha de perplejidad, curiosidad, y expresión tipo : "¿¿qué está diciendo esta mujer Liliana??")

En algun momento, Liliana mencionó la anécdota famosa de Galileo lanzando desde la torre de Pisa dos piedras, de diferente peso, para mostrar que llegaban al mismo tiempo al suelo. Tengo entendido que la postura actual de la historia de la ciencia es que ese hecho no ocurrió: nunca hubo tal demostración, que nació a la historia dentro de las memorias de Viviani y algun otro. Más destacable, para el método científico, es mencionar que Galileo observó ese comportamiento (igual caída de dos cuerpos de distinto peso) utilizando planos inclinados. Esa es una nueva forma de experimento: modificar las condiciones naturales (caída libre), para adecuarlas a una mejor observación (el plano inclinado disminuye las velocidades observadas), confiando de alguna manera que el cambio no altere el resultado esencial. Tengo que estudiar las críticas a Galileo, sobre su alejamiento del método científico en muchos de sus estudios. Uno de los más críticos ha sido al parecer Feyerabend.

En un monólogo final de Galileo, Brecht le hace declamar a su personaje, una queja, una advertencia, sobre la ciencia y la ética; hasta insinúa la necesidad de un juramento hipócratico para cientificos.

Hay también una descripción de lo que puede ser la amenaza de la ciencia, que plantea la duda, al sistema establecido:

"La lucha por la mensurabilidad del cielo se ha ganado mediante la dudañ a causa de la fe religiosa, la lucha de las amas de casa romanas por su leche se perderá todos los días. La Ciencia... tiene que ver com ambas lubchas. Una humanidad tambaleante en un vapor nacarado de supersticiones y consejas, demasiado ignorante para desarrollar sus propias fuerzas, no será capaz de desarrollar las fuerzas de la Naturaleza que vosotros le reveláis...Yo sostengo que el único objetivo de la Ciencia es aliviar las fatigas de la existencia humana. Si los científicos, intimidados por los poderosos egoístas, se contentan con aumular Ciencia por la Ciencia misma, se la mutilará, y vuestras nuevas máquinas significarán sólo nuevos sufrimientos. Quizás descrubráis con el tiempo todo lo que haya que descubrir, pero vuestro progreso será sólo un alejamiento progresivo de la Humanidad. El abismo entre vosotros y ella puede ser un día tan grande que vuestros gritos de júbilos por alguna nueva conquista sean respondidos por un griterío de espanto universal..."

Liliana nos comentó que esa parte fue reescrita luego de la segunda guerra (la primera versión de la obra era de 1938). Interesante, eso me pareció al leerla: algún párrafo era prácticamente una advertencia sobre las consecuencias de la aplicación nefasta de la ciencia, una visión que seguramente Brecht vió reafirmada luego de Hiroshima y Nagasaki. No por evidente hay que dejar la aclaración: toda esa "bajada de línea" es una declamación de Brecht, no hay evidencia de haber sido el reflejo del pensamiento de Galileo.

Como una forma de organizar el estudio, Liliana planteó tres formas de investigación: investigación básica pura, luego una investigación básica orientada, y finalmente, investigación aplicada; destacó que en las tres, hizo falta la tecnología, en el caso de Galileo, el uso del telescopio. Aunque Brecht no lo plantea, Liliana nos mencionó el soporte que recibió en vida Galileo, en forma de subsidios, de parte de una parte de la sociedad, interesada en las aplicaciones prácticas de las ideas del científico.

Yo comentaría que esa relación ha ido evolucionando, hasta el punto que hoy en las grandes empresas, hay un departamento de "Investigacion y Desarrollo", que en algunas industrias, es parte esencial de la estrategia de negocios (me imagino en mi campo, la computacion, a Intel, IBM y Microsoft). Tal vez el que validó esta idea de investigación aplicada, que rinde frutos, haya sido Edison, aunque no siguiendo metodos cientificos (recuerdo la critica de Nicolas Tesla a su busqueda sin orden de un filamento incandescente para la lámpara eléctrica). En el siglo XX recordaría a Land (creo que así era el apellido del inventor de la película Polaroid).

Con respecto al uso de tecnología, yo puedo comentar dos cosas: la situación actual de la ciencia, permite que la difusión de los resultados de los experimentos sean aprovechados por científicos distintos de los que efectuaron las medidas. El caso clásico es Einstein, que sin usar tecnología, pero aprovechando el experimento Michelson-Morley, desarrolla su nuevo principio de relatividad, con la velocidad de la luz constante. Otro de ese tiempo, es Plank: él no fue el que descubrió la "catástrofe ultravioleta", sólo encontró explicación a un experimento que otros habían realizado. Pero en la actualidad, donde en algunas ramas de la física, el experimento es un gran acontecimiento (pensemos en los aceleradores de partículas, y el Hubble), gran parte de los nuevos datos son aprovechados por los mismos grupos que lanzaron el experimento (Carlo Rubbia del CERN, premio Nobel, es un ejemplo).

Y apareció en esta charla, Thomas Kuhn. Un autor al que he leído superficialmente, más por comentarios de los demas, que directamente de la fuente. Recordando a Borges, todo dueño de biblioteca se siente culpable de no conocerla completamente: "La estructura de las revoluciones científicas" de Kuhn es uno de esos libros que pueblan mi culpa (ya casi una infinitud numerable de libros participan de esa culpa) que tengo pendientes de lectura seria.

(Ya vendrá algún "post" sobre Kuhn, cuyos planteos son muy interesantes, y discutidos)

Discutiendo el aparente relativismo de los paradigmas de Kuhn, llegamos nuevamente a la idea de progreso, que al parecer, fue analizada en ediciones anteriores del curso (ya llevan cuatro años, creo, tratando distintos temas, espero que este blog sirva para que esta quinta instancia quede algo reflejada en la red de redes). Cristina Lozano desde siempre, ha destacado la novedad de la idea de progreso: la idea que hay un avance en el tiempo, que según ha mencionado, tiene fecha de nacimiento en la idea de modernidad. Marcelo, un asistente, planteó una definición de progreso en ciencia, como un "no marcha atras". Luego de la teoria atomica, arguyo, despues de haberla descubierto y aplicado, no podemos volver a los cuatro elementos de los griegos (¿Tales quizás? ¿O Heráclito?). Cristina nos recordó que progreso, no solamente implica una "dirección", sino tambien una "mejora", y aqui viene el problema: ¿qué es mejor?

Segun Kuhn, un paradigma no es mejor que otro, o no es conmensurable con otro. Aqui me parece que Kuhn puede recibir alguna critica (algo en lo que Popper ha trabajado). No me parece que sea tan asi. Percibo que hay dos grandes grupos de paradigmas: unos, los que se asientan en la historia humana en general (el hombre es el centro de las cosas, o la tierra, los mitos, somos hechos a semejanza de Dios....), y otros, son los paradigmas de la ciencia moderna. De vez en cuando, un cambio de paradigma en la ciencia, lleva a cambios de paradigma en la sociedad. El más reciente, que se me ocurre, es la teoria de la evolucion de Darwin, o la existencia de eras geologicas de larguisima duración. Otros, como el cambio a la fisica cuántica que ocupó el siglo XX, veo que no han producido un gran cambio de paradigma en la visión del mundo, en la sociedad. Tal vez, lo más cercano que ha producido, es la perprejidad acerca del principio de incertidumbre, que algo afectó a las posiciones en otras ciencias, o las dudas sobre la lógica y la causalidad o la existencia del azar y el libre albedrío. Agregaria la aparición de la complejidad y el caos, que tantos ríos de tinta han provocado en otros estudios humanos.

A veces, hay cambios de paradigmas (¿pequeños?) en alguna rama de la ciencia. Como ejemplo, pondría el énfasis de mi admirado y querido Stephen Jay Gould, en tratar de cambiar la visión de una evolución gradual, por su teoría del equilibrio puntuado (incluso tratando de revivir algo similar, el "catastrofismo", en la geología). O el cambio que tratan de provocar las ideas expresadas en "El gen egoísta" de Richard Dawkins.

Pero en mi opinión, los paradigmas científicos exhiben un progreso: cada paradigma debe explicar MAS anomalías o hechos o situaciones que el anterior. No he visto aun un retroceso en esa tendencia. Se me ocurre que alguna vez pueda surgir un paradigma científico que, equivocado, explique más cosas que el anterior, y luego, se descubra su error. Pero aun así, mi visión general, es que la evolución de los paradigmas científicos debe exhibir un progreso en ese sentido. Un paradigma científico es mejor que otro, porque explica más.

Otro conjunto se compone de los paradigmas que van más allá del método científico: la adopción de los mitos, que sirvió durante gran parte de la historia humana, y aun hoy pervive de alguna forma, es otro tipo de paradigma: la explicación de la naturaleza se basa en fuerzas sobrehumanas, encarnadas en dioses, semidioses y otros seres, que manejan entre bambalinas, el caos y el orden del mundo. Aquí me gustaría mencionar la idea de meme, que me hizo conocer Dawkings, en su libro "The Selfish Gene", donde se alude a que, así como hay una población de genes en biología para una especie, hay, en la cultura humana, ideas llamadas meme, que se van esparciendo y ganando espacio, o se van debilitando y desapareciendo. Algunos memes luchan contra otros, por ganar atención en la cultura. Me parece una idea algo débil de fundamento, pero interesante como imagen, como marco, para describir y explicar algunos fenómenos.

Pero deberé estudiar más sobre la definición de paradigma de Kuhn. Al parecer, el propio Kuhn confiesa en un apéndice a la segunda versión de su "La Estructura de las Revoluciones Científicas" que usó ese término de más de una forma. Voy a estudiar en algún momento ese apéndice, donde al parecer reclama que no quiso decir que no haya progreso en la ciencia, al declarar la inconmensurabilidad de los paradigmas.

Hubo varias discusiones durante la clase. Alguien planteó que Galileo fue condenado por afirmar sin demostración el heliocentrismo. Al parecer fue así, pero Galileo hizo muchos esfuerzos para dar plausibilidad a la idea de una Tierra en movimiento: su principio de relatividad es prácticamente consecuencia de esa lucha. Feyerabend lo discute: afirma que la demostración de Galileo es un juego mental. Un asistente del curso mencionó que fue Kepler el que probó el heliocentrismo. Tengo mis dudas: si hubiera sido así, esa demostración estaba disponible en tiempos de Galileo. Lo interesante de Kepler, que no conocía, es que no planteó solamente una solución cinemática, sino que también estudió la existencia de una supuesta fuerza solar, y la influencia de esa misma fuerza desde la Luna, creando las mareas (un comentario: al parecer Galileo no gustaba de las elipses keplerianas, y tenía su propia teoría, equivocada, sobre las mareas; su forma de llegar a esa teoría ha sido utilizada por los que sostienen que Galileo no llevaba a cabo un método científico). He leído (en el libro de Cohen que menciono al final) que la teoría de Copérnico, no era heliocéntrica, sino helioestática (colocaba el Sol fuera del centro de la órbita). Y contenía algunos argumentos en favor de la rotación de los planetas alrededor del Sol, como el cambio del tamaño aparente de Venus, y la presencia de la retrogradación de Marte solamente cuando está en oposición al Sol. Pero en mi opinión, el que resuelve de una vez por todas la cuestión es Newton, quien expone un modelo, basado en la gravitación, que prácticamente grita que el Sol es el que ocupa el foco de todas las órbitas, y el que, al tener mayor masa, se puede ubicar como "centro" del sistema.

En algún momento apareció el tema del dogma, la opinión, la doxa, versus el conocimiento científico. Con respecto al dogma, Liliana mencionó que se exponía como un todo coherente. Yo discutiría mínimamente ese punto: el dogma tiene el problema de tener que ser coherente, completo, pero siempre algún punto queda en discusión. Desde si Adán tiene ombligo o no, hasta el concepto de la inmaculada concepción resuelto al parecer recién en el siglo XIX, son ejemplos de la religión cristiana que de alguna forma muestran las dificultades del dogma para completarse. Comenté que el dogma fue evolucionando en cada religión, y que hubo "dogmas" que desaparecieron (el arrianismo, los cátaros, por seguir con la religión cristiana). Y que parece probado que la presencia de la religión católica en una serie de países europeos, preocupada en tiempos de Galileo por la contrarreforma, hizo que en los siguientes siglos, el desarrollo de la ciencia pasara a ser regida por los países protestantes. Interesantemente, alguien mencionó que aún en los científicos hay fe en sus descubrimientos, poniendo como ejemplo a Copérnico, que sin poder probar definitivamente su teoría, tenía "la fe" de saber que era cierta. Creo que eso indica algo muy humano en el desarrollo de la ciencia. Soy un convencido que los científicos no adoptan en general, posiciones racionales y científicas, sino que se ven influidos por su tiempo, su fe en la naturaleza y la simplicidad de las explicaciones, y sus conceptos estéticos.

Al final, se nos propuso un ejercicio grupal, escribir un diálogo supuesto entre Galileo y Einstein. El resultado algo modificado de mi grupo está en Diálogo entre Galileo y Einstein.

Algunos enlaces sobre Galileo:

http://www.crystalinks.com/galileo.html
http://galileoandeinstein.physics.virginia.edu/lectures/gal_life.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Galileo

Y sobre Brecht

http://en.wikipedia.org/wiki/Bertolt_Brecht
http://digicoll.library.wisc.edu/BrechtGuide/

En estos días, ahora que estoy reencontrándome con mis bibliotecas, estoy estudiando:

T.S.Kuhn: "La Estrucutra de las Revoluciones Científicas" (México, Fondo de Cultura Económica, 1971, reimpresión 1993)
I.B.Cohen: "El nacimiento de una nueva física" (Alianza Editorial, 1985)
Alan F. Chalmers: "¿Qué es esa cosa llamada ciencia?" (Buenos Aires, Siglo Veintiuno de Argentina Editores, 2005)

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com