Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 15 de Abril, 2006, 23:04

Hola gente!

En la quinta reunión del del curso  Los puentes entre el arte, la ciencia y la tecnología de Ideas y Organizaciones, dirijo por Cristina Lozano y Liliana Delgado. hemos tocado el tema de lo real versus lo virtual. Uno de los textos a leer, entregado en la anterior reunión, es de Philippe Quéau, ingeneriero en telecomunicaciones, especialista en imágenes sintetizadas. El texto fue escrito en 1997, titulado "Lo virtual, virtudes y vértigos", donde trata la adopción de tecnologías que nos sumerjan en realidades virtuales, y sus consecuencias. Al leer, me pareció encontrar a alguien muy optimista sobre el desarrollo de la tecnología de realidad virtual: cascos y nuevos hardware que nos hacen rodear de un mundo totalmente creado. Vaticina que para el "final de la década" esa tecnología (recordemos que el fragmento fue escrito en 1997), sería de uso común. Me temo que esa década pasó, y el tema de las realidades virtuales todavía está por implementarse a nivel masivo. Creo que el camino que se desarrolló más fue la difusión de Internet, como canal de comunicación, más que el desarrollo (en Internet o fuera de ella) de los mundos virtuales.

Liliana Delgado explicó la tesis principal de Quéau (autor al que no conocía, y que al parecer, es un ingeniero interesado en la filosofía y su relación con la tecnología): para él, el mundo virtual rompe con la dicotomía entre mundo sensible y mundo intelegible. Ya volveremos a esta dicotomía, en base a un excelente resumen que planteó Liliana sobre Platón. Liliana hizo hincapié (o sea, "hizo pie en tierra de inca... "...Les Luthiers dixit... :-), en que Quéau fue el primero en derribar esa separación. Ahí comenté que me resultaba extraño. Por lo que entendí, Quéau es el primero en mostrar una tecnología que demuestra la posibilidad de romper esa bifurcación de mundos, pero sospecho que no debió ser el primero el plantear la cuestión. Según Cristina (que esta vez se situó de tal forma que no pude verle las expresiones de su rostro ante la declamación de Liliana), el primero en plantearse el derribo de esa separación fue Nietzche. Deberé investigar más ese camino abierto.

Acá, debemos destacar, no se está discutiendo que sobre representaciones, por ejemplo, el cuadro de pintura que representa una mesa, o un río. Esas representaciones, no tienen la intensidad, o la fuerza del original. Uno no puede sumergirse en el río, o caminar por el dibujo de la basílica. He aquí lo nuevo de lo planteado por Quéau: ahora estamos discutiendo de simulación, de "realidades" que impactan nuestros sentidos, en un mundo virtual (gracias al uso de cascos, trajes, guantes, y otros adminículos, presentes o futuros), que nos hacen "imbuirnos" en un escenario que no es para nada una corriente de sensaciones de cosas reales, sino totalmente generadas por un modelo simulado, he aquí la novedad. Se plantea que en este contexto, las sensaciones ya no responden a "cosas" que podemos situar en nuestro exterior, como existentes, sino que corresponde a algo "inventado", "simulado", creado por la ejecución de un modelo matemático de alguna forma, que se expresa por sensaciones creadas para darnos la impresión de realidad.

Algún miembro del grupo, creo que Raúl, planteó una objeción al uso de la palabra virtual: recordó que en óptica, el foco virtual, es, de alguna forma, un resultado del foco real. Es decir, que en esa acepción, "virtual" siempre tiene una referencia "real", y propuso el uso de "simulado" en lugar de "virtual".

En algún momento, se planteó la cuestión, entre los asistentes, si lo que quería decir el autor se refería a la simulación de algo existente, o de algo creado. Creo que no agregaba mucho a la discusión o la cuestión expuesta, si se refería a un caso u a otro. Lo importante era ver que tanto sea que esté creyendo volar un F15, ya inventado, o un F500 por inventar, ninguno de las dos situaciones y objetos existe, sino que las sensaciones provienen de algo que no existe.

Al hablar de simulación, recordé ante los presentes, una experiencia mía. Cerca de finales de los 70, principios de los 80, compré una revista Status, con Sonia Braga en la tapa, tal cual llegó al planeta. Claro, luego de la quinta vez, leí algo de la revista, y, oh, sorpresa, encontré dos relatos que fueron mi primer contacto con un autor que luego visité y conocí en multitud de ocasiones: Stanislaw Lem, recientísimamente fallecido. En uno de esos relatos, se planteaba el problema de si la realidad no sería tan sólo una simulación. Un científico del relato, planteaba que la realidad, el universo, en realidad es una simulación. Y que los milagros, las excepciones a las leyes naturales (apariciones, máquinas volantes, ....) eran simplemente fallas en la simulación. Inventaba entonces una especie de baúles, donde simulaba universos, desde la perspectiva de un observador también simulado. Tenía una fila de tales baúles en su laboratorio, y en el último baúl, un simulado científico, llegaba a la misma conclusión que él, y en su universo simulado, creaba baúles de simulación....

Ahí Liliana retrucó con que la idea de realidad como simulación era borgeana. No reaccioné en el momento, lo primero que se me ocurrió es el fragmento donde Borges plantea que quizás el pasado no existe, sino sólo el recuerdo del pasado (creo que comentando el libro Omphalos, donde se sugiere que Adan tiene ombligo, aunque nunca haya nacido de forma natural, es una marca engañosa). Pero no, creo que el mejor ejemplo, en el que pensaba Liliana, es "Las ruinas circulares".

Conociendo de antemano que el tema de la dicotomía entre mundo sensible y mundo intelegible, podría no ser comprendida inmediatamente, Liliana preparó y desplegó toda una clase magistral sobre el creador, aparentemente, de esta  separación: el bueno de Platón. El se planteó, ya hace como veinticinco siglos, qué es lo real. Y al plantearse ese tema, separó entre Mundo Sensible y Mundo Intelegible. Recordemos que Platón fue el que separó entre la "doxa", la opinión, y la "episteme", el conocimiento. Plantada ante un caballete con papel, Liliana pasó a describir el modelo platónico:

Al nivel de la "doxa", hay dos columnas, entidades y facultades de conocimiento. La entidad más "baja" en Platón, es la imagen (curiosamente, el principal elemento del que se vale Quéau para su exposición). De ahi, se corresponde a esa entidad, la facultad de conocimiento que llamamos imaginación. Una imagen no nos asegura que corresponda a algo real. La próxima entidad, es la cosa sensible, y corresponde a la facultad de conocimiento denominada creencia. Lo que vemos, sentimos, oímos, sólo puede crear creencias, no conocimiento verdadero (esta frase es una interpretación mía, que tengo que corroborar, pero que arroja todo un problema: cómo conseguimos conocimiento, que sospecho que abarca toda una historia de la filosofía, desde Platón, Hume, y Russel, por ejemplo).

Ahora, abandonemos la "doxa", y pasamos al nivel de la "episteme". Aquí, la entidad más "elemental" es la matemática (supongo que las "ideas", "conceptos" de la matemática, como "uno", "número", "triángulo"....) (según García Morente, Platón "inventó" el término "idea", que antes de él no existía en el griego, fue un neologismo). Liliana acotó que hoy en día, Platón agregaría las ciencias particulares, que en aquel entonces no estaban identificadas o separadas claramente de la actividad filosófica. A estas entidades, le corresponde la facultad de conocimiento designada "entendimiento". Y en el más alto nivel de entidades, se encuentran las ideas metafísicas y morales, a las que accedemos mediante la facultad "inteligencia".

Todo un modelo, el de Platón. Un modelo que ha dado para escribir en estos siglos, y que ha sido, de algun modo seguido, por gran parte de los filósofos posteriores. Igualmente, me parece que esa separación tan clara que hace, no ha sido tan clara en otros pensadores. Creo que muchos se han decantado por entender que en el conocimiento hay algo de nuestra mente, pero que responde inicialmente a los sentidos. Es interesante el resumen que el bueno de Bertrand Russel hace de esta cuestión en su conocido opúsculo "Los problemas de la filosofía". Ahí menciona al idealismo de Berkeley, notable postura que dará para un "post", titulado "Qué es la realidad".

Liliana no mencionó alguna de los otros pensamientos de Platón. Por ejemplo, la teoría de la "reminiscencia" o "anamnesis": según Platón, conocer es recordar. Imagina que algo de nosotros, el alma ("psiché") debe contener de antemano o haber visto ya algo del mundo ideal. Según Platón, el ser humano se compone de dos elementos, uno de los cuales, el alma, ya habitaba el mundo de las ideas. El otro elemento es el cuerpo ("soma").

Otra forma de acceder a las ideas es la "dialéctica", la discusión, la presentación de tesis que se discuten, descubriendo los fallos y progresando en su definición. Temo que es una pobre descripción de esta palabra, que debo depurar. Otros términos platónicos, son la "diánoia", o razón discursiva del matemático, y la "nóesis" o dialéctica propiamente dicha.

Volviendo a lo virtual, a los mundos simulados, Liliana planteó, que ante toda esa parafernalia de sensaciones simuladas, algo perdura, que es el cuerpo, y su posición frente al mundo. Pero ahí surgió una reacción del grupo, al que me uní: aún el cuerpo puede ser simulado. Si yo recibo sensaciones sobre mi cuerpo, aunque sólo sea un cerebro en un balde de formol, bien podría creer que mi cuerpo existe. Es conocido el efecto "miembro fantasma" sufrido por los amputados. En algún momento surgió el ejemplo de la película "Matrix". Luego, en el ejercicio planteado más adelante, sobre la caverna de Platón, uno de los miembros, Marcelo, comentó que Platón bien podría haber sido el director de Matrix (comentario que ya había leído en algún artículo de Clarín o La Nación, y en algún blog de fans de semejante obra).

Liliana planteó que la simulación virtual, de alguna forma nos deja entre la representación y la ilusión. Hoy, una simulación no es perfecta. Pero plantea cuestiones sobre conceptos como

- El número: en vez de realidad, hay un modelo numérico detrás de la simulación.

- El espacio: ya no está como substrato que nos mantiene a la realidad.

- La mediación: en un cuadro de Rembrand, las brasas "queman" pero el cuadro sigue frío, en una simulación eso no sucede.

- La distancia: se trastocan ideas de métrica, hoy podemos tener reuniones virtuales con otras personas que estan distantes.

- El lugar: acá surgió la discusión sobre el cuerpo, mencionada arriba.

- El abismo: el vértigo que puede surgir de la simulación, aunque Cristina mencionó que podemos caer en el abismo, pero no lastimarnos, de nuevo, surgió la reacción comentada más arriba.

Mi postura, con respecto a todo esto del cuerpo, es que puede ser simulado. Creo que lo único que no puede ser simulado, es la conciencia de uno mismo. De alguna forma, aquí me sale el "pienso, luego no estoy simulado", robándole algo a Descartes. Como interesado en la inteligencia artificial, debo plantear que eso, la conciencia, es la parte más difícil (algunos declaran imposible) de "simular", "crear", en un programa de computación. He aquí otro frente abierto a explorar, con las opiniones pesimistas de Searle, y Penrose por un lado, y Minsky, ajlopez, y demás, por el otro. Pero no llegué a expresarlo en el curso: lo que parece imposible negar, aún en una simulación, es la propia conciencia. Puedo imaginarme que me simulan el cuerpo, puedo imaginarme cayéndome en un abismo y sintiendo todo el dolor, la sangre, el desmenbramiento, y hasta ver y sentir el borde de la muerte. Pero no veo posible simular la inconciencia o la ausencia de "uno".

Al final de estas discusiones y explicaciones, se nos planteó en grupo, un ejercicio. Se presentó el conocido texto de la caverna, de Platón, y se nos invitó a contestar la pregunta "¿Qué creen ustedes que le sucedería al prisionero liberado, si al salir de la caverna ingresar directamente a un "mundo virtual"?". Creo que hubo varias contestaciones, desde "no se daría cuenta que está en un mundo virtual", hasta "volvería a la caverna, a lo conocido, ante el miedo a lo nuevo, desconocido".

Debo confesar, que todo esto me hizo investigar y pensar mucho, sobre el concepto de realidad. En algún momento, durante la reunión, quise plantear algo sobre Lewis Carrol, pero no encontré ejemplo o baza a intercalar. Pero es interesante lo que hizo, creando realidades donde las leyes, la causalidad, y el orden aparente, están trastocados o directamente desaparecidos. También quise comentar algo sobre ideas que rondan en mi mente, sobre conceptos que creo que nos son útiles, porque nos han servido en nuestra evolución. Nuestra visión de la realidad no es "inocente": ha sido aceitada por lo que consideramos relevante para nuestra supervivencia. Cuando identificamos un concepto, como "leopardo", es que esperamos que actúe de alguna forma, lo reconocemos porque nos conviene reconocerlos. Las entidades pequeñísimas (un paramecio), o inmensas (el supercúmulo de galaxias de Virgo), sólo entraron en nuestro conocimiento gracias al uso de tecnología y muchas abstracciones. Algo así comenté en su momento, en el curso de verano sobre Budismo Zen, dictado por el bueno de Ruben Ríos (a veces me sorprendo imitando algún gesto de Ríos, como pasarme la mano por el mentón, al explicar algo a mis estudiantes). Conceptos como tiempo y espacio, están imbuidos en nuestra mente, para ordenar de una forma conveniente las sensaciones (conveniente para nuestra supervivencia). Creo Russel me gritaría, viendo alguna reminiscencia de Bergson en estas líneas, pero no estoy seguro. De nuevo, tendré que meditar y estudiar más sobre el tema. Y Kant creo que pensaba totalmente distinto.

Luego del ejercicio,pasamos a otra lectura, de un texto de Sherry Turkle (autora que conocía, por su trabajo sobre psicoanálisis, aunque no había reparado en su género femenino, siempre era una nota S.Turkle en la bibliografía). Temo que quedará para otro "post", así como la resolución de un trabajo para el hogar que nos encomendaron.

Estuve consultando y sigo consultando, algunos escritos:

Bertrand Russel: "Los problemas de la filosofía" (publicado por primera vez en 1912, Colombia, 1995, Labor)
Manuel García Morente: "Lecciones preliminares de filosofía" (México, escrito en 1938, impreso en 1994, Porrúa)
y la buena de la enciclopedia Espasa Calpe, entregada por el gran diario argentino cada martes, el volumen correspondiente a la P de Platón.

Algunos enlaces:

Philippe Quéau
http://mondediplo.com/2000/01/14queau
http://www.chairetmetal.com/que-bio.htm
http://mondediplo.com/_Philippe-Queau_

Platón
http://www.philosophypages.com/ph/plat.htm
http://www.connect.net/ron/plato.html
http://www.wsu.edu/~dee/GREECE/PLATO.HTM
http://plato-dialogues.org/plato.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Plato

Bertrand Russel
http://en.wikipedia.org/wiki/Bertrand_Russell
http://www.ditext.com/russell/russell.html (versión en línea de su libro "The problems of philosophy")
http://users.drew.edu/~jlenz/brtexts.html

Sobre la filosofía de la inteligencia artificial
http://wiki-shorts.freestat.pl/48-4226-Philosophy_of_artificial_intelligence.html

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com