Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 16 de Enero, 2007, 10:12

Imaginemos un grupo de investigadores, que toma un voluntario sano, lo pesan, y lo deja en una habitación una semana (hagamos su vida más fácil, hay baño, libros, etc). Le proveen dos limones por día, como único alimento.

Al final de la semana, la persona sale, débil, tal vez más instruido en algún de los libros que le dieron como compañía, pero al pesarlo, descubren que disminuyó su peso, cosa que se veía a simple vista al atravesar la puerta de salida.

Conclusión a la que llega el grupo: "El limón adelgaza".

Luego, salen libros sobre "El limón adelgaza", aparece toda una justificación "El limón se lleva lo mal de nuestro cuerpo, lo transforma", alguien dice que su tipo de limón es mejor que el otro, aparece un "master" en limones, y algun John Lemmon se transforma en gurú del nuevo descubrimiento. Las nuevas escuelas de limonología se esparcen por el mundo, y los que se inscriben y siguen su estudio, creen a pie juntillas todo lo que se les dice, "porque está comprobando científicamente", y "vean, funciona".

Si creen que esta es una situación ridícula o extraña, les digo que no lo es tanto en la vida real. Multitud de explicaciones que pretenden ser científicas, acuden a explicaciones de este tipo.

El error, como muchas veces, es adoptar una explicación, sin ponerla a prueba.

Alguien podrá decir: funciona. Sí, funciona, enciérrense como el voluntario del ejemplo y adelgazarán. ¿Pero hemos avanzado en el estudio de la obesidad, de las causas y efectos de los alimentos? ¿El tomar la explicación del limón, no nos llevará a conclusiones equivocadas, sin tener luego el criterio de analizar correctamente las causas de esa situación? Muchas veces, cuando el método del limón no funcione, por alguna causa, no será raro escuchar: "no era el limón adecuado", "no era el limón para Ud.", "debe purificarse antes de ensayar nuestro limón".

En gran parte, es un problema de metología. Atención: no estoy criticando creencias. Sino que el grupo "el limón adelgaza" piensa realmente que ha llegado a un descubrimiento real. Una actitud más inquisitiva (podemos decir, con más rigor intelectual, o llamarla actitud científica) hubiera analizado qué pasa si le damos 4 kilos de limones a esta persona, o cambiaría limón por naranja. También podría haber experimentado con otro voluntario, al que le da un placebo en forma y sabor de limón.

El problema no es creer en algo, sino imaginarse (malamente) que uno tiene un modelo que explica los fenómenos.

Como ejemplo, cambien "limón" por "programación neurolingüística" y "adelgaza" por "incrementa la efectividad de su cuerpo de ventas", y tendrán un caso de la vida real.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia