Angel "Java" Lopez en Blog

28 de Enero, 2007


Publicado el 28 de Enero, 2007, 22:42

Recordemos el consejo del título, con un video divertido

http://www.youtube.com/watch?v=c_uj9tM9W7A

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Emprender

Publicado el 28 de Enero, 2007, 21:17


En la obra teatral "La vida de Galilei" de Bertolt Brecht, encontramos este fragmento

Barberini: ... Vosotros pensáis en círculos o elipses y en velocidades uniformes, en movimientos simples adecuados a vuestros cerebros. ¿Qué pasaría si Dios hubiera querido que sus estrellas siguieran estas trayectorias? (Dibuja con el dedo en el aire una órbita muy complicada con velocidades irregulares). ¿De qué servirían vuestros cálculos?

Galilei: Querido señor, si Dios hubiese construido así el Universo (repite la órbita de Barberini), habría construido así nuestros cerebros (repite la misma órbita), de modo que éstos considerarían precisamente estas trayectorias como las más simples.

(citado en "Luz del confín del Universo", de Rudolf Kipperhahn, capítulo 13)

Tanto puede haber contestado así el Galileo de Brecht, por tratar de convencer a su interlocutor, o porque realmente creía en lo que ahí afirma: la adecuación de nuestra mente a la estructura del Universo. Recordemos una frase de Einstein: "Lo más incompresible del Universo es que sea comprensible". Bien, desde hace un siglo, la física cuántica y la relatividad, han dado un gran toque de atención a esta apuesta de inteligibilidad por adecuación. En mi opinión, nuestra mente es producto de la evolución, y ha sido moldeada para destacar lo que pasa en el mundo macrofísico: todos nuestros sentidos y leyes del pensamiento, han sido formadas en base a la adecuación a la realidad ahí afuera, cierto, pero a una realidad de bajas energías y velocidades, de apariencias lejanas a lo que pasa en el substrato de la realidad misma.

No renuncio a la inteligibilidad: solamente quisiera dejar planteada lo difícil que será para nuestras estructuras mentales, navegar en este nuevo panorama, manejar los nuevos modelos, que se han planteado en último siglo.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 28 de Enero, 2007, 21:10

En alguna parte del delicioso libro "La evolución de la física", de Einstein e Infeld, se menciona que durante siglos, desde Galileo y otros, hubo una pista que nos daba la naturaleza, la equivalencia entre masa inercial y masa gravitatoria, que pasó inadvertida. Llegado el momento, el bueno de Albert la usa como base para su teoría general de la relatividad.

Quisiera exponer acá una pista, que espero se esté siguiendo de alguna manera, que al parecer está flotando desde hace tiempo, pero que a veces se olvida, y hasta se ignora de la mayor manera: la naturaleza aborrece el infinito.

De alguna forma, esa pista me fue sembrada hace décadas, por el experimento del cuerpo negro, del que Plank luego derivó su teoría de los cuantos, y la constante que acabó llevando su nombre. De alguna forma, el valor de h (tal constante), al no ser 0, impide que aparezcan infinitos en el espectro del cuerpo negro. Eso es, en mi opinión, notable. Que h sea distinto de cero, explica prácticamente todo lo extraño que aparece en substrato de la realidad que se estudia en la física de altas energías.

A veces, se cuestiona a la física cuántica, por lo aparentemente inexplicables que son algunas de sus formulaciones, lo (aparentemente) incomprensibles que son sus interpretaciones, su abandono (aparente, insisto en mi posición) de la esperanza de inteligibilidad de cómo funciona todo. Pero creo que puede verse una luz, contra preguntando: acaso Dios (para usar la expresión de Einstein, cambien por "la naturaleza" si les place) tenía alguna otra opción, cuando creó lo que llamamos Universo?

No veo cómo crear algo coherente con h=0. Aparecería entonces, alguna división por 0, infinitos a cada paso.

La segunda vez en mi vida, donde me choqué con esta pista, es leyendo el excelente "La historia del tiempo", del bueno de Stephen Hawkings. Ahí describe su trabajo con Penrose (escribo de memoria, me disculparan algún olvido), y su descubrimiento de la existencia forzosa de singularidades en el universo. Una singularidad, una especie de agujero negro degenerado (no en el sentido de conducta social, por favor...:-), se deducía, según ellos, aplicando de alguna forma un teorema de punto fijo, a la Brower. Pero me temo que semejante conclusión, que daría lugar a algo como "gravedad infinita", sólo se sustenta si admitimos, como pide todo teorema de punto fijo que se precie, la continuidad del espacio (o, para quedar más "cool", del espacio-tiempo). He aquí el resurgimiento de la pista: si el espacio fuera continuo, implicaría un infinito. La pista nos dice que la naturaleza no llega a esos extremos. Entonces, el espacio no es continuo.

Esta es una disquisición simplista, pero creo que ahí hay algún punto a estudiar con mayor detenimiento. La tercera vez que me llego a pegar con la pista, es al tratar cualquiera de las paradojas de Zenón. Reconozcamos que las paradojas de Zenón, creadas para defender las ideas de su maestro Parménides, son paradojas siempre que juguemos con las reglas de Zenón. Varios son los que la resuelven fuera de esas reglas, apelando a herramientas como el límite en matemáticas. Pero si las vemos desde otro punto de vista, podemos ver ahí que resurge de nuevo la pista: el funcionamiento de la naturaleza, eso que pasa ahí afuera (dejemos por un momento el problema del sujeto), es algo que sólo parece posible, si el movimiento no es continuo. O lo que es parecido, h>0 aparece en cualquier forma de explicación predictiva de lo que pasa en el substrato de lo real.

Observemos esto desde otro punto de vista. La naturaleza es perezosa. No quiere calcular la posición de una "partícula" (sí, tomemos posición y partícula como simples ejemplos mentales, para fijar la idea, pero recordando que al parecer, el substrato actúa de otra forma) en infinitos momentos. Las leyes (de nuevo, una metáfora) de la naturaleza, no parecen guiarse por un cálculo infinitesimal, por un cálculo con límite, mas bien, parecen encaminarse a algo similar a los autómatas de Wolfram, calculando el próximo estado, paso a paso, a partir del anterior.

Lo que ha sucedido, es que aún no hemos llegado a un experimento, una pregunta a la naturaleza, que revele esa granularidad de todo. Nuestro primer tropiezo ha sido el cuanto. Sospecho la ausencia de singularidades desnudas como otro tropiezo, pero que no ha recibido apoyo experimental. Algunas renormalizaciones en fórmulas de de la cuántica, apuntan a evitar un infinito, he ahí otra pista. El cálculo de la carga efectiva de un electrón, como resultado de ser "apantallada" por el vacío (temo no recordar en detalle), sería otra rendija donde aparece de alguna forma la pista. La evaporación de los agujeros negros, es otra rendija abierta por la pista.

Habrá que ver qué modelo y qué experimento pondrá a prueba esta pista del horror al infinito. Uno podrá ser algún modelo de gravedad cuántica (toda teoría de gravedad desemboca en algún infinito, por lo menos en las formulaciones intentadas). Otra forma posible, es atacar a la teoría de cuerdas, y reconvertirla en algo donde lo discreto aparezca de alguna forma explícita.

La naturaleza es perezosa, trabaja con algoritmos, paso a paso, y aborrece al infinito.

Por ajlopez, en: Ciencia