Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 4 de Febrero, 2007, 21:09

Es difícil definir la filosofía. Ha ido cambiando a través del tiempo y esto es lo que vamos a tratar en este artículo. Viendo cómo la filosofía evolucionó, nos quedará quizás más claro, qué es en sí misma, y cuál es su objeto. Me guiaré con el excelente texto de García Morente, "Lecciones preliminares de filosofía", capítulo 1.

En principio, todos filosofamos, alguna vez en nuestras vidas. La filosofía se entromete en nuestras vidas, pensamientos, y valores. Y aunque no seamos filósofos profesionales, de alguna forma hacemos filosofía.

Es en ese hacer, donde se aprecia lo que es la filosofía. Más que definirla, mejor es vivirla. Es más interesante sumergirse a filosofar, que tratar de encontrar directamente una definición. Tomemos un ejemplo de Bergson, que cita García Morente.

Si uno ve el plano de París y lo estudia a conciencia, podrá conocer cuáles son sus calles, plazas, avenidas y monumentos principales. Podrá describir qué barrios la componen, y cómo es la distribución de éstos. Pero no podrá comparar ese conocimiento con veinte minutos de verdadero paseo por Paris. He ahí la diferencia. Si definimos la filosofía, no vamos a obtener más que alguna frase discutible. Primero tenemos que vivirla, aplicarla, hacerla, para luego tratar de encontrar alguna definición, lo cual, ya de por sí, será parte de hacer filosofía. El que haya vivido a Paris, podrá interpretar mejor el mapa.

[lavoz]
Uno podrá saber ya que la voz "filosofía" proviene del griego, y significa, "amor a la sabiduría". Los antiguos griegos no prentendían que el filósofo sea una fuente de saber, sino que sólo, en forma más modesta, aspirara al mismo. Pero esa forma de entender filosofía, sólo aparecería en los presocráticos. Tal vez Herodoto o Tucídides, consideraran de esa forma a un filósofo. Al poco tiempo, se transformó, de alguna forma, en la búsqueda de la sabiduría misma.

Acá vemos el primer problema: ¿qué clase de saber busca el filósofo? Se planteó tempranamente, que hay dos clases de saberes. Por un lado, la opinión, el simple conocimiento de la gente, que conoce sin haberse planteado la validez o alcance de ese conocimiento. Es lo que los griegos llamaron la "doxa" (raíz que aparece en nuestra palabra "paradoxa" paradoja). Ese saber no era el que buscaba el filósofo. Era otro saber, no basado en las creencias o mitos, sino un saber que haya pasado por algún pensamiento crítico, por la razón y el discernimiento.

Es notable que ese tipo de búsqueda haya aparecido en alguna parte de la Grecia antigua. ¿Cuáles fueron las condiciones para que eso pasara? Debemos dejar la cuestión para otro momento. Pero recordemos que en aquel entonces, siglos antes de Cristo, la cultura griega estaba inundada de mitos y explicaciones sobrenaturales, y la aparición de la razón y el espíritu crítico, era una especie de revolución.

Platón es uno de los que distingue entre esos dos tipos de saber. Por un lado, tenemos la "doxa", por otro la "episteme", la ciencia (en aquel entonces, ciencia era práctimente igual a filosofía). Filosofía ya no es solamente "amor a la sabiduría", sino la búsqueda de la "episteme", de ese saber especial, que no adquirimos de inmediato, sino a través de un trabajo, un esfuerzo previo, usando un método. Para Platón, ese método es reflexivo. Planteada una cuestión, intentamos una respuesta. Pero esa respuesta es puesta, digamos, en el horno de la crítica. Platón llama a su método la dialéctica. Primero anticipamos de alguna forma el saber que buscamos, encontramos una respuesta, pero esa respuesta es provisoria. Inmediatamente la negamos, discutimos, tratamos de desmenuzar esa tesis o afirmación, para encontrar lo que hay de verdad o mentira en lo que encontramos.

Vemos que son dos pasos: una primera aproximación, casi podemos llamarla intuición, y luego un camino, un refinamiento. Esa dialéctica puede ser un diálogo con uno mismo, aunque Platón la ejemplifica en diálogos donde hace participar a su admirado maestro Sócrates.

Cuando al final, llegamos a un conocimiento que resiste nuestros ataques, he ahí que obtenemos la "episteme", la sabiduría auténtica. Platón la llama ciencia.

Si bien este planteo de un tipo de saber y una forma de obtenerlo, había aparecido antes, es con Platón donde encuentra su forma mejor expresada, donde alcanza la madurez. Filosofía deja de ser "amor a la sabiduría", y pasa a ser la búsqueda de ese conocimiento especial, que va más allá de la opinión.

En el discípulo de Platón, Aristóteles, encontramos la misma disposición, la misma acepción del término. Pero lo que hace es avanzar terriblemente la amplitud de conocimientos que podemos obtener reflexivamente. Es con Aristóteles donde la filosofía se aplica a toda aspiración de conocimiento humano. Es Aristóteles filósofo, físico, biólogo, lógico, matemático (aunque sea estudioso de la matemática), pero es necesario aclarar que esa división de saberes, no existía en aquel entonces. Para Aristóteles, y durante muchos siglos después de él, todo era filosofía.

Igualmente, él contemplaba alguna división en lo que hasta ese entonces era sólo una palabra. La divide en: lógica, física y ética.

Lógica, para Aristóteles, era el estudio de los medios para llegar al conocimiento. Es ahí donde el estagirita establece conceptos que perduraron más de dos milenios, solamente renovados a partir del siglo XIX, con la aparición de la lógica matemática, y la evolución de la lógica propiamente dicha, en nuevas direcciones.

La física, como palabra, designaba la segunda parte de la filosofía de Aristóteles. Era el conjunto de nuestro saber sobre todas las cosas, sea lo que sea la cosa. Todas las cosas, abarcaban los animales, las piedras, las estrellas, el Sol, la Luna, la Tierra, los hombres y su mente o alma. La psicología de alguna forma, era parte de esta física.

La ética comprendía las actividades de los hombres, lo que el hombre es, produce, que no está en la naturaleza. Abarcaba entonces, la política, el arte, la familia, el Estado.

Vemos que en aquellos tiempos, la palabra filosofía abarcaba todo el conocimiento que podía alcanzarse racionalmente.

Sigue la historia, y llegamos a la Edad Media. Acá, la aparición del cristianismo y los maestros de la Iglesia, aportan una nueva forma de encarar la filosofía. Y aparece el primer desgaje: la teología. Los asuntos de Dios quedan afuera del conocimiento alcanzable mediante algún uso de la razón, y dependen de la fe. Es la primer gran escisión en la historia de la filosofía: ya no abarca a todo el conocimiento humano no basado en la "doxa". Ahora la fe y la teología tienen su propio apartado.

Pero el resto del conocimiento sigue cayendo dentro de la filosofía. Cuando Newton publica sus hallazgos en forma de libro, lo titula "Principios matemáticos de la filosofía natural". La filosofía era, como en la época de Aristóteles, la ciencia total de las cosas.

García Morente escribe (en realidad, son apuntes tomados de conferencias que dictó en la Universidad de Tucuman, aquí en mi pais, Argentina, en 1937), que en ese entonces, en Alemania, había facultades universitarias: la Facultad de Derecho, la Facultad de Medicina, la Facultad de Teología, y la Facultad de Filosofía. ¿Qué se estudiaba en ésta última? Todo lo que no era ni derecho, ni medicina, ni teología. En esa facultad se estudiaba, en Alemania, química, física, matemáticas, ética, psicología, metafísica, ontología.
 
En el siglo XVII, el gran campo de la filosofía, comienza a desgajarse nuevamente. Comienzan a apartarse de la filosofía, las ciencias particulares, que se van formando alrededor de un objeto propio de estudio. Pero además esta subdivisión se ve respaldada por la aparición de especialidades. Ya el filósofo comienza a no abarcar todo el conocimiento.

Todavía Descartes está al tanto de la filosofía, física y matemáticas de su tiempo, y hace contribuciones en todas esas ramas. Leibniz es otro ejemplo. Pero ya Kant, aún abarcando quizás gran parte del conocimiento de su tiempo, no conoce toda la física, toda la matemática, y ciertamente, no hace contribuciones a todas las ramas. No descubre nada en matemáticas o en biología.

Entonces, a partir del siglo XVIII no queda mente que se ocupe de toda la enciclopedia del saber humano, y la palabra filosofía no designa ya más a esa enciclopedia: por un lado está la física, por otro la matemática, van surgiendo la biología, la química, la astronomía y demás.

Llegados a este punto, podemos preguntarnos ¿qué quedaba para la filosofía? Pues todo lo que las demas ramas del saber humano no se habían llevado. Hay entonces un proceso de desgajamiento en la historia de la filosofía. Pero, sigamos preguntando, ¿qué queda? Llegados a nuestros días, queda la ontología, reflexión sobre los objetos en general, la metafísica, la teoría del conocimiento, la ética, la estética. En tiempos de García Morente, todavía se discutía si la psicología o la sociología tendrían que separarse o no de la filosofía. Hoy sabemos que de alguna forma se separaron. Pero para Augusto Comte, el que dio nombre a la sociología, ésta era una rama mimada de su filosofía positiva.

Queda claro el proceso de desgajamiento histórico. De alguna forma, hoy la filosofía, es el residuo de ese proceso. Pero ¿qué es lo que diferencia a lo que queda de lo que se separó? Examinemos qué es lo que distingue a lo que se separó.

Las ciencias que se apartaron de la filosofía, tienen un rasgo en común. Todas, separaron una parte de la realidad, y se ocuparon de ella. Aún la matemática en sus inicios, se basó en intuiciones que provinieron del manejo de la realidad. Pero todas esas ramas tienen entonces eso en común: un recorte explícito de su objeto.

En cambio, la filosofía se sigue ocupando del objeto desde un punto de vista universal y total. Hasta se ocupa de observar a las demás ciencias, desde afuera. Hay una filosofía de la ciencia, de la física, de las matemáticas, del conocimiento, de la sociedad. Pero siempre, de alguna forma, la filosofía espera abarcar la totalidad, no quedarse en un recorte.

Hemos llegado así a algun esbozo de definición, que espero haya quedado más clara que si hubiéramos dado una descripción inicial. Hemos discurrido, estudiado, navegado por la historia, para llegar ahora a un puerto, que ya nos parece más familiar y conocido.

Fuentes consultadas:
Lecciones preliminares de filosofía
Manuel García Morente
Editorial Porrúa (hay impresión de Losada)

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/
(yes!! it's my sabbatical week!!!....
http://ajlopez.wordpress.com/2007/01/27/sabbatical-week/ )

Por ajlopez, en: Filosofía