Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 28 de Julio, 2007, 0:41

Rudolf Carnap (1891-1970), uno de los filósofos del Círculo de Viena, escribió sobre la forma en que Ludwig Wittgenstein filosofaba:

La posición y actitud que adoptaba ante la gente y los problemas, aun los teóricos, eran mucho más parecidas a las de un artista creativo que a las de un científico; casi se podría decir que eran similares a las de un profeta o un vidente. Cuando comenzaba a formular sus ideas sobre alguna cuestión filosófica, solíamos sentir la lucha interna que libraba en ese momento, lucha mediante la cual trataba de salir de la oscuridad y penetrar en la luz con un esfuerzo intenso y doloroso, que hasta se reflejaba en su rostro, tan expresivo. Cuando por fin, y en ocasiones luego de un arduo y prolongado empeño, obtenía la respuesta, su enunciación se manifestaba ante nosotros como una obra de arte recién terminada o una revelación divina. No es que se expusiera sus opiniones de manera dogmática... Pero nos causaba la impresión de que llegaba a un entendimiento súbito como producto de una inspiración divina, de modo que no podíamos evitar sentir que cualquier comentario o análisis sensato y racional que hiciéramos al respecto constituiría una profanación.

Los miembros del Círculo de Viena creían ver en Wittgenstein un par que buscaba una filosofía científica. Wittgenstein se encargó de desengañarlos.

Tanto Carnap como Wittgenstein están en mis lecturas pero sólo como fragmentos. Hace poco, leí una dura crítica del siempre duro Mario Bunge sobre Wittgenstein, al que denomina el "gran simplificador". Pero es interesante lo que ha sido encarado por Wittgenstein, estudiando el lenguaje, y los problemas de la filosofía. Ha sido, tal vez, el discípulo predilecto de un exigente Bertrand Russel. Pero no nos olvidemos de la vida de Wittgenstein, una vida plena, llena de experiencias: desde niño rico hasta pobre empleado, desde estudiante en Oxford, hasta exiliado en Noruega, desde soldado en la primer guerra hasta prisionero en Italia, desde arquitecto de la casa de su hermana, hasta idolatrado "professor" en América,...

Habría tanto para comentar sobre la vida y el pensamiento de W. Por ahora, basta el texto de Carnap, citado en "Wittgenstein para principiantes", de John Heaton, ilustrado por Judy Groves, de Era Naciente.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía