Angel "Java" Lopez en Blog

Agosto del 2007


Publicado el 31 de Agosto, 2007, 12:10

Sigo leyendo al Leviatán de Thomas Hobbes, y me sorprende la claridad con que trata algunos temas. Uno que me interesa sobremanera, el lenguaje, su uso y su abuso, lo trata en el capítulo IV, que no tiene desperdicio. Comencemos hoy a explorar este capítulo.

Primero recuerda a la imprenta, y a las letras, como grandes invenciones. Pero leemos:

... la más noble y beneficiosa invención de todas fue el lenguaje, que consiste en nombres o apelaciones y en su conexión, mediante las cuales, los hombres registran sus pensamientos, los recuerdan cuando han pasado y se los declaran también unos a otros para utilidad mutua y conversación, sin lo cual no habría existido entre los hombres ni república, ni sociedad, ni contrato, ni paz ni ninguna otra cosa que no esté presente entre los leones, osos y lobos.

Notable apelación a la diferencia con los animales. Creo que el ser humano tiene el lenguaje, pero no es lo más distintivo que posee. Tiene algo más, las capacidades de pensamiento abstracto, formación de modelos, de ahi, el manejo de una "realidad" posible en la mente. El lenguaje tiene varias funciones, y actualmente, nos aparece tan ligado al pensamiento, que no podemos verlo como una capacidad separada.

El primer autor del lenguaje fue el propio Dios, que instruyó a Adán en la denominación de las criaturas por él presentadas a su vista, aunque la Escritura no dice más de este asunto.

A Hobbes le asombra de alguna forma esta sola mención. ¿Y las demás palabras?

Pero fue suficiente para llevarle a añadir más nombres a medida que iban dándole ocasión la experiencia y el uso de las criaturas, y para unirlas gradualmente a fin de hacerse comprender; y así, con el paso del tiempo, fue consiguiendo el hombre tanto lenguaje como cosas a designar, aunque no tan copioso como el requerido para un orador o filósofo. Porque nada encuentro en la Escritura a partir de lo cual deducir directa o indirectamente que Adán recibió de Dios los nombres de todas las figuras, números, medidas, colores, sonidos, fantasías y acciones, y mucho menos los nombres de palabras y del lenguaje, como general, especial, afirmativo, negativo, interrogativo, optativo, infinitivo, todos los cuales son útiles; y menos aún los nombres de entidad, intencionalidad, quiddidad y otras palabras sin sentido de la Escolástica.

Aprovecha Hobbes para pegarle a la filosofía que lo precedió. Interesante su referencia a las escrituras, donde no ve que se le haya dado al hombre más que algunos nombres: según él, lo demás ha sido invención humana. Hobbes vive en un tiempo donde se pone en cuestión las enseñanzas de los antiguos, de la autoridad, pero no a Dios o al cristianismo.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 30 de Agosto, 2007, 11:57

El concepto de dominio .com (nombre simbólico para identificar empresas, instituciones, servidores en Internet) nació en 1985. En ese entonces no había web (navegadores, servidores web, ...) sino otros programas, como transferencias de archivos y correo electrónico.

A partir de entonces, se pudieron reservar dominios .com (creo que ya había otros dominios para instituciones educativas y del gobierno, aunque no sé si con el sistema de posfijo .edu y .gov, sino con nombres arbitrarios, pero tendría que confirmar). Los primeros 100 dominios .com reservados fueron (los del mismo día aparecen en orden aleatorio):

1. 15-Mar-1985 SYMBOLICS.COM
2. 24-Apr-1985 BBN.COM
3. 24-May-1985 THINK.COM
4. 11-Jul-1985 MCC.COM
5. 30-Sep-1985 DEC.COM
6. 07-Nov-1985 NORTHROP.COM
7. 09-Jan-1986 XEROX.COM
8. 17-Jan-1986 SRI.COM
9. 03-Mar-1986 HP.COM
10. 05-Mar-1986 BELLCORE.COM
11. 19-Mar-1986 IBM.COM
12. 19-Mar-1986 SUN.COM
13. 25-Mar-1986 INTEL.COM
14. 25-Mar-1986 TI.COM
15. 25-Apr-1986 ATT.COM
16. 08-May-1986 GMR.COM
17. 08-May-1986 TEK.COM
18. 10-Jul-1986 FMC.COM
19. 10-Jul-1986 UB.COM
20. 05-Aug-1986 BELL-ATL.COM
21. 05-Aug-1986 GE.COM
22. 05-Aug-1986 GREBYN.COM
23. 05-Aug-1986 ISC.COM
24. 05-Aug-1986 NSC.COM
25. 05-Aug-1986 STARGATE.COM
26. 02-Sep-1986 BOEING.COM
27. 18-Sep-1986 ITCORP.COM
28. 29-Sep-1986 SIEMENS.COM
29. 18-Oct-1986 PYRAMID.COM
30. 27-Oct-1986 ALPHACDC.COM
31. 27-Oct-1986 BDM.COM
32. 27-Oct-1986 FLUKE.COM
33. 27-Oct-1986 INMET.COM
34. 27-Oct-1986 KESMAI.COM
35. 7-Oct-1986 MENTOR.COM
36. 7-Oct-1986 NEC.COM
37. 27-Oct-1986 RAY.COM
38. 27-Oct-1986 ROSEMOUNT.COM
39. 27-Oct-1986 VORTEX.COM
40. 05-Nov-1986 ALCOA.COM
41. 05-Nov-1986 GTE.COM
42. 17-Nov-1986 ADOBE.COM
43. 17-Nov-1986 AMD.COM
44. 17-Nov-1986 DAS.COM
45. 17-Nov-1986 DATA-IO.COM
46. 17-Nov-1986 OCTOPUS.COM
47. 17-Nov-1986 PORTAL.COM
48. 17-Nov-1986 TELTONE.COM
49. 11-Dec-1986 3COM.COM
50. 11-Dec-1986 AMDAHL.COM
51. 11-Dec-1986 CCUR.COM
52. 11-Dec-1986 CI.COM
53. 11-Dec-1986 CONVERGENT.COM
54. 11-Dec-1986 DG.COM
55. 11-Dec-1986 PEREGRINE.COM
56. 11-Dec-1986 QUAD.COM
57. 11-Dec-1986 SQ.COM
58. 11-Dec-1986 TANDY.COM
59. 11-Dec-1986 TTI.COM
60. 11-Dec-1986 UNISYS.COM
61. 19-Jan-1987 CGI.COM
62. 19-Jan-1987 CTS.COM
63. 19-Jan-1987 SPDCC.COM
64. 19-Feb-1987 APPLE.COM
65. 04-Mar-1987 NMA.COM
66. 04-Mar-1987 PRIME.COM
67. 04-Apr-1987 PHILIPS.COM
68. 23-Apr-1987 DATACUBE.COM
69. 23-Apr-1987 KAI.COM
70. 23-Apr-1987 TIC.COM
71. 23-Apr-1987 VINE.COM
72. 30-Apr-1987 NCR.COM
73. 14-May-1987 CISCO.COM
74. 14-May-1987 RDL.COM
75. 20-May-1987 SLB.COM
76. 27-May-1987 PARCPLACE.COM
77. 27-May-1987 UTC.COM
78. 26-Jun-1987 IDE.COM
79. 09-Jul-1987 TRW.COM
80. 13-Jul-1987 UNIPRESS.COM
81. 27-Jul-1987 DUPONT.COM
82. 27-Jul-1987 LOCKHEED.COM
83. 28-Jul-1987 ROSETTA.COM
84. 18-Aug-1987 TOAD.COM
85. 31-Aug-1987 QUICK.COM
86. 03-Sep-1987 ALLIED.COM
87. 03-Sep-1987 DSC.COM
88. 03-Sep-1987 SCO.COM
89. 22-Sep-1987 GENE.COM
90. 22-Sep-1987 KCCS.COM
91. 22-Sep-1987 SPECTRA.COM
92. 22-Sep-1987 WLK.COM
93. 30-Sep-1987 MENTAT.COM
94. 14-Oct-1987 WYSE.COM
95. 02-Nov-1987 CFG.COM
96. 09-Nov-1987 MARBLE.COM
97. 16-Nov-1987 CAYMAN.COM
97. 16-Nov-1987 ENTITY.COM
99. 24-Nov-1987 KSR.COM
100. 30-Nov-1987 NYNEXST.COM

Vemos algunos nombres de empresas que se subieron tempranamente al sistema de dominios, como IBM, Intel, ATT, Apple, DEC. Interesante para mí el caso de IBM: el día que registró su dominio, yo trabajaba en la sucursal de Argentina: IBM tenía una Global Network, un sistema propio para comunicar a todas las filiales de IBM. Recuerdo haberla usado para consultar a especialistas en otros países, hace ya más de dos décadas.

Vemos que se tardó un par de años para conseguir llegar al número 100 entre los dominios. No era algo que las empresas vieran como indispensable.

Fuente original: http://theforrester.wordpress.com/2007/08/13/the-100-oldest-domains-on-the-internet/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Internet

Publicado el 29 de Agosto, 2007, 12:12

Thomas Hobbes, al discurrir sobre el discurso mental, la secuencia de pensamientos, que es una capacidad humana distintiva, llega a un momento, al final del capítulo III del Leviatán, que coloca de nuevo a la imaginación en su discusión, tema que ya había tratado en el capítulo II. Leemos:

Todo cuanto nos cabe imaginar es finito. En consecuencia, no hay idea o concepto de ninguna cosa que podamos llamar infinito. Ningún hombre puede tener en su mente una imagen de magnitud infinita, ni concebir una velocidad infinita, un tiempo infinito, una fuerza infinita, o un poder infinito. Cuando decimos que ninguna cosa es infinita sólo queremos indicar que no somos capaces de concebir los límites y fronteras de la cosa así llamada; que no tenemos concepto alguno de esa cosa, sino de nuestra propia incapacidad....

Acá disiento. Creo que Hobbes, como en algún momento Berkeley y otros, confunde imagen con concepto. Es más o menos claro que toda imagen que tengamos es finita. Pero nuestras capacidades incluyen no sólo manipular imágenes, sino también conceptos. Por más que a Berkeley le cueste (no sé todavía si a Hobbes le sucede lo mismo), hay conceptos abstractos. Lo que sucedió es que ambos confundieron o fundieron concepto con idea, donde esta última tiene mucho de "imagen", de formarse una imagen de algo que teníamos de otra idea, o de alguna sensación. Creo que Hume también patina de forma similar. A favor de ellos, debemos decir que se refieren siempre a ideas abstractas, y no a conceptos. Pero también en alguna parte, se quedan solamente en las ideas particulares, generales, y no mencionan la posibilidad de un concepto abstracto. A lo más, llegan a alguna forma de nominalismo, como que la palabra triángulo refiere a todos los triángulos, y nada más. Debería igualmente, repasar tanto a Berkeley como a Hume, para no imputarles más de lo que debería.

No es fácil tener conceptos abstractos, y de alguna forma, ideas abstractas, como triángulo. Los manipulamos, pero necesitamos la ayuda de alguna imagen, de un triángulo particular, o de una línea finita que represente a la línea infinita, para poder avanzar. Pero podemos avanzar, podemos manipular lo infinito, y hasta llegar, como ha llegado la matemática, ha considerar abstracciones prácticamente puras, con conceptos abstractos como la estructura de cuerpo y las categorías, por poner dos ejemplos, y hasta manipular el infinito.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 27 de Agosto, 2007, 11:21

Ya escribí un post sobre Heisenberg, mencionando material de un congreso de junio de 1968, en el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste. Una de las conferencias estuvo a cargo de P.A.M. Dirac, y en unos párrafos, trató un tema en el que coincido, y que sabía que a Dirac le interesabe, pero no había podido hasta ahora encontrar una referencia. Me sorprende gratamente, la sección de su discurso se titula "La especulación cosmológica" y es así:

Un campo de trabajo en el que se ha dado demasiada especulación es la cosmología. Aquí hay muy pocos hechos sólidos en que podamos fundarnos, pero los teóricos han estado muy ocupados construyendo varios modelos del universo, basados en suposiciones que ellos imaginaron. Probablemente todos estos modelos sean errados. Suele suponerse que las leyes de la naturaleza fueron siempre las mismas que vemos hoy. No hay ninguna justificación para suponerlo así. Las leyes pueden ser cambiantes y en particular las cantidades que se consideran constantes de la naturaleza pueden variar con el tiempo cosmológico. Semejantes variaciones desconcertarían por completo a los constructores de modelos.

A medida que aumentan los conocimientos sobre una cuestión y cuando tiene uno una mayor base de apoyo para trabajar puede enderezarse cada vez más hacia el procedimiento matemático. En esa situación existe una motivación subyacente de aspirar a la belleza matemática. Los físicos teóricos aceptan la necesidad de la belleza matemática como un acto de fe. No hay ninguna razón obligatoria de que así sea, pero en el pasado la belleza fue un objetivo muy provechoso. Por ejemplo, la principal razón de que la teoría de la relatividad esté universalmente aceptada es su belleza matemática.

En el procedimiento matemático hay dos métodos principales que uno puede seguir: I) eliminar las incongruencias y II) unir teorías que antes estuvieron separadas.

Dirac advierte que bien las llamadas "constantes" bien puede no ser constantes. Creo que ahí un punto a investigar en detalle. En los últimos años han aparecido teorías que toman esta idea y la desarrollan como posible. Las constantes fundamentales son un dato que en toda teoría, viene como dado: no surge de la propia teoría. Por ejemplo, la teoría de la relatividad no da ninguna pista para afirmar por qué la velocidad de la luz tiene tal valor. Pasa lo mismo en otras teorías, con respecto a una decena de constantes (debería revisar la lista, tengo un libro de editorial Crítica, solamente sobre el tema de las constantes de la naturaleza). Una teoría unificadora, del todo, bien podría explicar que haya una relación entre las constantes, y que si bien la relación se mantega, puede que los valores absolutos no, que cambien con el tiempo (por ejemplo, podría plantearse una teoría donde la densidad de material en el universo, imponga algún valor a la velocidad de la luz). Algunos enlaces sobre teorías donde la velocidad de la luz no es constante:

http://del.icio.us/ajlopez/vsltheory
Variable speed of light
In the Shadow of Speed of Light
Variable fundamental constants?
John Moffat

(vean la polémica entre Moffat vs João Magueijo y Andreas Albrecht; Megueijo tiene un libro de divulgación sobre el tema de su desarrollo, muy interesante, para ver cómo surgen teorías competiendo contra otras teorías ya establecidas, en el ambiente de la cosmología).

Es de destacar lo que dice Dirac sobre la adopción por parte de los físicos de la belleza matemática: un acto de fe, que ha sido fructífero. Al parecer, el substrato de la realidad está organizado, "funciona" de una forma que puede describirse matemáticamente (lo que hubiera hecho las delicicias de Pitágoras). Y lo que para un ser humano es belleza matemática (por ejemplo, la simplicidad, la simetría, y otras cualidades), de alguna forma ha venido correspondiendo con lo que pasa ahí afuera.

Sobre el último párrafo, sobre los dos métodos que menciona, luego da ejemplos. Espero poder más adelante escribir sobre ese desarrollo.

Fuente consultada: La unificación de las fuerzas fundamentales, Ed. Gedisa, Adbus Salam, Werner Heisenberg, Paul Dirac.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

(ver de poner o no ese último párrafo, seguir comentando en otro post la página 177, ver el tema de las constantes, ver el tema de la teoría de cuerdas)

Citado en La unificación de las fuerzas fundamentales, Ed. Gedisa, Adbus Salam, Werner Heisenberg, Paul Dirac.

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 26 de Agosto, 2007, 0:09

Ya escribí sobre Thomas Hobbes (1588-1679) en estos días. Ver:

Hobbes y los sentidos
Hobbes y lo artificial

Sigo escribiendo sobre él, para dejar por escrito algunos párrafos que me llaman la atención, y me sirven para aclarar mis propios pensamientos sobre el tema. Veremos más adelante, cómo trata el lenguaje, donde tiene algunas declaraciones que se acercan a mi postura sobre la claridad.

Mientras, sigamos con el capítulo III de su Leviatán, donde aparece una discusión sobre

... serie de pensamientos, entiendo esa sucesión de un pensamiento a otro que se denomina discurso mental (para distinguirlo del discurso verbal).

Hobbes me parece claro e interesante de leer: es uno de los primeros que plantea cómo "funciona" nuestra mente, que se pregunta por los vericuetos de cómo el ser humano opera. Y las respuestas que da, son muy similares a las que encontraríamos hoy, y que de alguna forma, van siendo refrendadas por la investigación científica. No todo lo que discutimos del ser humano ha sido explorado por la ciencia, pero parece que lo que expone el bueno de Hobbes es bastante plausible, dado lo que sabemos por el momento.

El ignorar algo no debe detenernos en la discusión. Solo debemos, como siempre digo, estar "aware", advertidos, percatados de nuestra posición.

Sigamos con Hobbes, más adelante escribe

Esta secuencia de pensamiento o discurto mental es de dos tipos. El primero es sin guía, sin designio e inconstante; allí no hay un pensamiento apasionado que gobierne y dirija hacia sí a los que siguien, como el fin y la intención de algún deseo, o de otra pasión, en cuyo caso los pensamientos se dice que fluctúan y parecen irrelevantes entre sí, como en un sueño....

El segundo tipo es más constante, pues está regulado por algún deseo o designio. Porque la impresión causada por las cosas que deseamos o tememos es fuerte y permamente, y en caso de haber cesado durante cierto tiempo, retorna deprisa. A veces es tan fuerte que puede impedir y romper nuestro sueño....

Como siempre en Hobbes, aparece el concepto de miedo.

Pero el punto que me interesa hoy destacar, es cómo más adelante describe, lo que yo llamaría operar con un modelo mental:

A veces, un hombre desea conocer la secuela de una acción, y piensa en alguna acción pasada similar, y en los eventos derivados de ella uno tras otro, suponiendo qué hechos se seguirán de acciones análogas. Quien prevé qué acontecerá a un criminal, reconstruye lo que ha visto como consecuencia de crímienes semejantes, y su orden de pensamientos comprende el crimen, el funcionario, la prisión, el juez y las galeres.... cuanta más experiencia tenga un hombre de las cosas pasadas tanto más prudente será, y tanto menos le fallarán sus expectativas. El presente sólo tiene su ser en la Naturaleza; las cosas pasadas sólo tienen su ser en la memoria, pero las cosas por venir no tienen ser alguno, pues el futuro no es una ficción de la mente que aplica las consecuencias de acciones pasadas a las acciones presentes, cosa que se hace con tanta mayor seguridad cuanta más experiencia posea una persona....

Justamente, el operar con un modelo, es algo que mencioné en:

Las cosas y la esencia

Yo agregaría al comentario de Hobbes, algo sobre el conocimiento de los mecanismos de las cosas para prever el futuro, mecanismos que descrubrimos en gran parte con el uso de una actitud científica. Sigamos leyendo:

No hay otro acto de la mente humana que yo recuerde, naturalmente implantado en él y que sólo necesite para su ejercicio el hecho de nacer hombre y vivir con el uso de sus cincos sentidos.

Se refiere a esta capacidad de encarar un discurso mental. Es algo que no vemos evidente en los animales, que parecen carecer de esta caracaterística. Tal vez algunos primates, conciban el uso de herramientas en algunos casos, aplicando algún germen primitivo de esta capacidad. Pero hasta donde sabemos, es una capacidad humana.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 25 de Agosto, 2007, 11:51

Thomas Hobbes (1588-1679) fue un filósofo que entra en la escuela de los autores que procuran ser claros en cada punto que exponen. Es refrescante, entonces, encontrar en el primer capítulo de su Leviatán, una descripción de lo sensible para el ser humano:

El arquetipo de todos los pensamientos es lo que llamamos SENTIDO (pues no hay en la mente humana concepto que al comienzo, totalmente o por partes, no surja desde los órganos del sentido). El resto deriva de ese arquitipo.

Vislumbro una posición luego defendida por Hume y otros.

No es necesario conocer la causa natural del sentido a los efectos del asunto a tratar ahora, y entro lugar he escrito detenidamente sobre dicha cuestión...

Ciertamente, Hobbes tiene otros escritos, aparte de Leviatán. Pero desconozco en dónde trata su teoría de la naturaleza, basada en el movimiento. Es interesante ver que Hobbes nota (lo que me parece adecuado) que para pensar sobre lo sensible, no hace falta en principio conocer su mecanismo en detalle. Creo que a la larga debemos investigar más, y en eso se encuentra actualmente la psicología científica, pero eso no nos impide, recordando siempre lo provisorio de nuestro puerto de partida, exponer y explorar sobre los sentidos en el ser humano.

La causa del sentido es el cuerpo externo u objeto, que incide sobre el órgano apropiado a cada sensación de un modo inmediato, como acontece con el gusto y el olfalto; o de modo inmediato, como acontece en el ver, oír y oler. La presión del objeto, continuada hacia dentro hasta el cerebro y el corazón por medio de nervios y otras fibras y membranas del cuerpo, provoca allí una resistencia, contra-presión o esfuerzo del corazón para liberars a sí mismo, que por tender hacia fuera parece ser una materia externa. Y esta apariencia o fantasía es lo que los hombres llaman sentido, y consiste para el ojo en una luz o en la representación de un color, para el oído, en un sonido; para la nariz, en un olor; para la lengua y el paladar, en un sabor, y para el resto del cuerpo, en calor, frío, dureza, suavidad y otras cualidades semejantes discernidas por el sentimiento. Todas esas cualidades -llamadas sensibles- no son en el objeto que las causa sino otros tantos movimientos de la materia, mediante los cuales afecta diversamente nuestros órganos. Tampoco en nosotros, que somos presionados, hay una cosa distinta que diversos movimientos (pues el movimiento nada produce sino movimiento). Pero su parecer ante nosotros es fantasía, tanto despiertos como dormidos.....

Notable presentación de lo que se daría en llamar cualidades secundarias. Creía que el primero en distinguirlas habías sido Leibnitz. Es de destacar la importancia en el pensamiento de Hobbes del movimiento físico y medible, no como movimiento en Aristóteles, pensado como potencia que se convierte en actual.

Más sobre Hobbes en:

Works by Thomas Hobbes en el Project Gutenberg
Hobbes en la Internet Encyclopedia of Philosophy
Hobbes en The Philosophy pages
Hobbes en el sitio de History of Economic Thought.
Hobbes Moral and Political Philosophy en la Stanford Encyclopedia of Philosophy

Existe el sitio http://www.thomas-hobbes.com/ (pero no vi que funcionara)

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 24 de Agosto, 2007, 0:26

Hace unos días, en otro post, Las cosas y la esencia, expuse sobre el tema de la esencia. Siguiendo con el tema esencia, encuentro en el Diccionario de Filosofía, de Mario Bunge, algunas definiciones.

Para el bueno de Bunge, la esencia "de un objeto es el conjunto de propiedades que lo hacen pertenecer a su clase." Agrega "una propiedad esencial, a diferencia de una accidental es aquella sin la cual el objeto en cuestión no existiría como tal".

Pone varios ejemplos. La esencia de un átomo es su número atómico, el número de protones en su núcleo. Es claro entonces que átomo es un concepto, que nos ha resultado útil de manipular. Bunge se detiene en el número de protones, porque los electrones pueden faltar, o bien un átomo puede tener electrones extras.

Al ser más complejo un sistema, más propiedades esenciales tiene. En el conocimiento común, entonces, es difícil diferenciar entre las propiedades esenciales y las accidentales, o por lo menos, la diferencia es dudosa. En cambio, según Bunge, en la cienca no pasa lo mismo. Ve en ciencia dos definiciones compatibles de esencia.

En la primera, una propiedad de las cosas de una clase es esencial si y sólo si aparece en una ley de tales cosas.

En la segunda, las leyes son esenciales y las circunstancias accidentales. Creo que esto último da lugar a lo que en otra parte denomina esencialismo nomológico: "la tesis según la cual las leyes de una cosa forman parte de su esencia. Por ejemplo, las leyes del movimiento y las denominadas ecuaciones constitutivas son esenciales para el concepto de cuerpo. En cambio, las fuerzas (como la superficie sobre la que un cuerpo está obligado a moverse) son circunstanciales (contingentes o accidentales). De la misma manera, las condiciones iniciales y las condiciones de contorno son accidentales en lugar de esenciales, debido a que sus cambios no alteran la naturaleza del cuerpo."

En otro lugar, discute que hay dos tesis de esencialismo ontológico. Una afirma que "todo objeto tiene propiedades esenciales", y que "esta concepción, rechazada por los nominalistas y las positivistas, se da por descontada en la matemática, la ciencia y la tecnología".

Otra tesis afirma que "la esencia (en el sentido platónico de idea) precede a la existencia. Esta tesis tiene sentido sólo en la ontología platónica. Ni ella ni su dual ("La existencia precede a la esencia" tienen sentido en una ontología materialista en la que las esencias son propiedades, no cosas, y por consiguiente coexisten (y dejan de existir) junto con las cosas que poseen".

Interesante el tema de la precedencia. No había reparado en el concepto de esencia como propiedades de una cosa, y que entonces, no puede la esencia preceder a la existencia, o al revés. Claro, el existencialismo del siglo XX utiliza alguna de esas frases, pero creo entonces que es un abuso del lenguaje. Eso no implica que el existencialismo, digamos, de Sartre, no diga algo interesante, o importante. Pero la frase "la existencia precede a la esencia" es una frase importante, tal vez para no tomar al pie de la letra. Bunge es duro con esos deslices del lenguaje. Yo creo entender sus razones: en un mundo de escritos donde el lenguaje se usa en formas tan flexibles, Bunge busca la precisión, por suerte para mí, también busca la claridad.

A ver si puedo repasar acá lo que veo, desde mi jerga, como esencia: sigo pensando que la esencia es algo conceptual. Los conceptos que nos formamos, de "hombre", "mesa", los formamos de una manera casi instintiva. Luego, cuando salimos de los conceptos, cuando vamos a la realidad, hay corrientes del pensamiento que preguntan "¿qué es x?", y otras corrientes, que se preguntan "¿cómo es x? por ejemplo, en el sentido de ¿cómo funciona x?". Cuando uno pregunta por la esencia, es común, como menciona Bunge, que se arme una lista de propiedades esenciales, algo que debemos verificar, de alguna manera, que x posee como propiedades, para que lo incluyamos en la clase de los X.

Yo, en mi postura, pregunto tanto por las propiedades esenciales de x para pertenecer a su clase X, como por el mecanismo de los miembros de X, cuando estudio, o me detengo a pensar, sobre algún tema.

Pero me queda todavía investigar más. Por un lado, leo en estos días, un texto de Karl Popper, sobre distintas formas de esencialismo. Por otro, me enfrento al curso de filosofía de Cristina Lozano y Liliana Delgado, donde se plante la gran pregunta: ¿qué es el ser humano?. Creo que esta pregunta se hace en varios sentidos, no siempre en el sentido de la esencia. Es un tema a ir desarrollando.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 23 de Agosto, 2007, 12:29

En estos días, estoy leyendo el Leviatán de Thomas Hobbes. La introducción me sorprende con este texto:

... viendo que la vida no es sino un movimiento de miembros, cuyo origen se encuentra en alguna parte principal de ellos ¿por qué no podríamos decir que todos los autómatas (artefactos movidos por sí mismos mediante muelles y ruedas, como un reloj) tienen una vida artificial? Pues ¿qué es el corazón sino un muelle? ¿Y qué son los nervios sino otras tantas cuerdas? ¿Y qué son las articulaciones sino otras tantas ruedas, dando movimiento al cuerpo en su conjunto tal como el artífice proyectó?

Hobbes tiene una interesante postura, en su tiempo, que afirma que lo primordial es el movimiento. No como Aristóteles, donde el movimiento es el paso de lo potencial a lo actual, una especie de cambio cualitativo, sino que para Hobbes, todo es movimiento, físico, medible de alguna forma, de lo que está en la realidad. Es un mecanicista.

Esa idea de movimiento según Hobbes, la encuentro explicada en Breve historia de la filosofía, de Julius Harnack. Muy interesante posición, en el tiempo del Renacimiento.

Más adelante, en la introducción del Leviatán, Hobbes plantea que el estado es como un hombre artificial. Pero me llamó la atención cuando menciona el término de vida artificial, y se embarca en las comparaciones de más arriba. Debe ser uno de los primeros textos que se refieren al tema.

En los primeros capítulos, se ocupa del hombre, sólo más adelante se ocupa del estado. Los primeros capítulos también me llamaron la atención, porque en algún momento, plantea temas sobre el abuso del lenguaje (como el uso de metáforas, falta de definiciones claras, etc) que son las que he mencionado en otros "post". Ya escribiré en detalle sobre la postura de Hobbes, que es una postura refrescante, para mí, entre tanto estiramiento del lenguaje actual.

Pueden encontrar el texto en inglés del Leviatán en http://www.gutenberg.org/etext/3207

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 22 de Agosto, 2007, 12:17

En junio de 1968, en el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste, se desarrolló un congreso de física. Hubo una serie vespertina de conferencias, titulada "De la vida de los físicos", donde expusieron P.A.M. Dirac, W. Heisenberg, H.A. Bethe, E. Wigner, y O. Klein sobre sus propias vidas. Hubo una sexta conferencia, a cargo de E. Lifshitz, para recordar la vida de L. Landau que murió en ese año.

En la conferencia de Heisenberg, este físico alemán, que tanto aportó a la física cuántica, y que tuvo una participación controvertida en el desarrollo de la energía atómica en Alemania, durante la segunda guerra, fue presentado así por el propio P.A.M. Dirac:

Tengo la mejor de las razones para ser un admirador de Werner Heisenberg. El y yo éramos jóvenes estudiantes que investigábamos en la misma época, éramos aproximadamente de la misma edad y trabajábamos en el mismo problema. Heisenberg logró éxito donde yo fracasé.

Notable declaración de modestia, viniendo de Dirac el incisivo. Se refiere a la década del veinte.

En aquella época había una gran masa de datos espectroscópicos acumulados y Heisenberg encontró la manera apropiada de tratarlos. Al hacerlo inició la edad de oro de la física teórica y al cabo de unos pocos años resultaba fácil a cualquier estudioso de segundo orden hacer trabajo de primera línea.

Heisenberg sentó, junto con Max Born, y Pascual Jordan, las bases formales de la mecánica cuántica, ordenando esos datos, y tratándolos matemáticamente, usando mecánica de matrices.

Interesante el recuerdo anecdótico de Dirac:

Posteriormente tuve la gran suerte de hacer algunos largos viajes con él.

En Japón, donde fuimos muy hospitalariamente recibidos, comprobé sus sobresalientes dotes de alpinista y el notable sentido de las alturas que tiene Heisenberg. Teníamos que subir a una alta torre que en la parte superior ofrecía una alta plataforma rodeada por una balaustrada de piedra. Cada una de las cuatro esquinas se elevaba un poquito más que la balaustrada misma. Heisenberg trepó a la balaustrada misma y luego a la obra de sillería de una de las esquinas y permaneció allí, sin apoyarse en nada, de pie en unas seis pulgadas cuadras de piedra. Perfectamente tranquilo y sin importarle la gran altura, Heisenberg oteaba a lo lejos y alrededor. No pude dejar de sentir cierta aprensión. Si hubiera soplado un poco de viento la aventura podría haber tenido un resulta trágico.

Citado en La unificación de las fuerzas fundamentales, Ed. Gedisa, Adbus Salam, Werner Heisenberg, Paul Dirac.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 21 de Agosto, 2007, 0:07

Quisiera hoy escribir sobre el tema de la esencia, que tendré que ir describiendo de alguna forma durante este "post".

Comencemos por lo que hacemos todos los días. Podemos salir de nuestro cubil, y pasear por los alrededores. El día es soleado, la temperatura agradable, y simplificando la situación, no tenemos a ningun otro mortal humano a la vista. Un día espléndido. Nos acercamos a un bosque, y entramos en él.

Vemos siempre que vamos percibiendo sensaciones, colores, olores, que llegan a nuestros sentidos. Pero no se quedan ahí. Esos manchones de color, lo identificamos como nubes, cielo, camino, bosque. Las sensaciones se organizan, mejor dicho, las organizamos. Es algo que hacemos a cada momento, y lo hace algo nuestro, pongámosle el nombre, durante este discurso, de mente (notemos que estamos en pañales sobre esa "parte" de nosotros, mientras que de corazón podemos contar las arterias y venas, mientras que de cerebro, podemos ubicar surcos y pliegues, en la palabra mente depositamos algo que todavía no tenemos claro; esto no impide que podamos discutir, solamente hay que estar "aware", advertidos, percatados, de que es un término provisorio, como prácticamente todo concepto; como siempre, el problema no es la rigurosidad o la ambigüedad, sino el estar consciente de en qué posición estamos).

Nos acercamos a un árbol. Lo reconocemos como árbol. De todas las sensaciones que nos llegan, lo recortamos, y aún a la distancia, nos lo presentamos en nuestra mente como algo sólido, como un objeto que está ahí afuera. Ese recorte de lo que nos es inmediato, esa formación en nuestra mente del modelo de la realidad, es algo que creo que hacemos desde hace centenares de millones de años.

No estoy hablando que tengamos el concepto de árbol, todavía. Solamente que vemos ahí un árbol, que lo recortamos, como recortaríamos piedra, o leopardo.

¿De dónde viene esa capacidad, digamos capacidad animal? Me imagino a los primeros organismos que aparecieron en el planeta, consiguiendo reponer su energía de distintas maneras. Algunos de la energía solar, otros del calor del entorno, no sabemos los detalles (puede que el aprovechamiento del sol sea algo que surgió avanzada ya la vida). Abandonemos por un momento el bosque actual, y viajando al pasado, a quizás algún mil de millenos de añosa atrás, a examinar la vida.

Fijémonos en un organismo, en esta expedición mental al pasado. Ese organismo se alimenta, se provee, de energía solar. Puede que flote en el agua, y se vea arrastrado por las corrientes, o esté fijo en una piedra. Para él, el ambiente apenas se diferencia en con luz y sin luz (me imagino a los árboles actuales en una situación similar, sumergidos en un universo unidimensional, con sólo luz y oscuridad para diferenciar).

Sigamos nuestra exploración por esta situación hipotética. La cuestión que en algún momento, un organismo "descubrió", "decidió" (todas metáforas) que era más eficiente, o le servía, simplemente asimilar otros organismos para sobrevivir, o no quedarse en un lugar, o depender de la corriente, para conseguir luz. Aparecio un organismo que se movía, que oponía resistencia al ambiente, y necesitaba diferenciarlo, necesitaba conocer su posición y lo inmediato que lo rodeaba.

Saltemos unos millones de años adelante, desde ese lugar. Nuestro organismo ahora se mueve, y tiene la forma de gusano. La parte delantera (hay delante, porque hay movimiento), es la conoce dónde va, qué le espera. Se desarrolla algún sentido, de temperatura, de luz, de acidez, lo que sea. Comienza a "ver" al ambiente, a interesarse en algo, y a actuar, moverse, en consecuencia.

Llega un momento en la evolución, que los sentidos, y el proceso de lo que proveen, se ve mejorado por la organización de las sensaciones, en algo más: una representación más fiel del ambiente. Ya no hay sólo luz u oscuridad, para nuestros organismos bajo examen. Comienzan a distinguir lo que es la piedra que les espera adelante, en el medio del nadar en la laguna, o lo que es fondo, o el alga, u otros organismos. Comienzan a percibir recortes del ambiente, que corresponden con algo ahí afuera. Esto es importante: lo que comenzaron a recortar, es lo que importaba en su supervivencia. Pocos organismos desarrollaron el recorte, el apercibimiento, por ejemplo, del campo magnético terrestre. A pocos les servía ese recorte para sobrevivir. No quiero dejar la impresión de alguna mano natural que impulse a una teleología de formación de sentidos. Pero creo que se entiende lo que trato de exponer: la evolución (por poner un artículo y un sustantivo) se encargó (de nuevo una metáfora) de desarrollar artefactos para que los organismos tuvieran más elementos para distinguir del entorno lo que les importaba. Un entorno que fue el entorno inmediato, porque de eso se trataba: de ver, sentir, distinguir, la piedra, el alga, el depredador, que estaba cerca, cercano en términos de las velocidades que los organismos manejan.

Ahora, toda esa representación, de las cosas (definamos acá cosa como objeto que existe en la realidad, independiente del sujeto), eran representaciones justamente de cosas, de algo importante, algo que estaba ahí afuera. Ningún pez desarrolló la capacidad de tomar las manchas amarillas que veía en todo a su alrededor, atrás, adelante, inmediatas o lejanas, y formarse alguna representación de todo eso como objeto, digamos "lo amarillo". No, sólo se formaron las representaciones que fueron importantes, y prácticamente todas, se dirigieron a representar cosas de ahí afuera: no representaciones inútiles para el objetivo de la vida. Dudo que algún gusano tenga representación de un arco iris.

Volvamos a nuestro bosque presente. El árbol que está ahí a unos metros, lo recortamos debido a esas capacidades que hemos ido heredando por millones de años. Recortamos árbol, venado, piedra, leopardo. Pero no son recortes arbitrarios. Corresponden a cosas, o por lo menos, a apariencia de cosas que están ahí afuera, oponiendo resistencia a nuestro movimiento por la vida. Las hemos dispuesto en el espacio, porque de alguna forma nos hemos ido formando, evolutivamente, el manejo de espacio, pero eso no significa que el espacio no existe: corresponde, se refiere, nuestro espacio, el de nuestras representaciones, a algo de la realidad. Tal vez nuestra representación del espacio sea distinta de la de una hormiga, o de la de un murciélago, pero lo cierto es que ha sido adecuado, por centenares de millones de año, a lo que pasaba con otras cosas reales ahí afuera.

Es interesante marcar un tema algo técnico: gran parte de esta discusión me ha surgido de estudiar algunos problemas de lo que se ha llamado algo pomposamente "inteligencia artificial". Durante años hemos tenido la capacidad de construir artefactos que midan, o "perciban" sensaciones del entorno. Pero se ha tardado décadas para que un artefacto, digamos robot, pueda procesar lo que una cámara de televisión le informa, y distinguir, en ese amasijo de sensaciones electrónicas, que aquello es un árbol. De ahí, me parece, la importancia de estudiar algo de inteligencia artificial, para poner en un mejor contexto los problemas que han surgido y de alguna forma se han resuelto, para ser los organismos que somos. Igual, tenemos que estar "aware" que la inteligencia artificial solamente trata de emular estos resultados. Olvidarse eso, es como tratar de estudiar los vuelos de los pájaros, estudiando los resultados aprendidos de la construcción de aviones. No necesariamente las dos ramas coincidirán en los problemas y soluciones.

Bien, hemos avanzado en el discurso, pero todavía no mencioné la esencia. Sigamos adelante.

No solamente recortamos el árbol de enfrente. De alguna forma, en algún momento de la evolución, apareció la capacidad de recortar, pero aplicar lo que manipulábamos de nuestra experiencia adquirida, y de nuestro cableado nervioso heredado, para dado un recorte (un árbol), aplicar lo que "conocíamos" a otro recorte (otro árbol). Apareció la formación de conceptos.

No puedo afirmar cuándo apareció. Se discute si los primates o los osos hormigueros tendrán alguna representación de leopardo general. Pero evidentemente, nosotros tenemos una representación de árbol, que nos sirve para aplicarlo a varios recortes de lo inmediato: al árbol de enfrente, al de más allá, al de la derecha, al que está del otro lado del río.

Llamemos, en este discurso, a eso, un concepto. ¿Y en qué consiste ese concepto? A que no solamente recortamos, sino que aplicamos lo que manejamos del concepto a varios recortes. No me hace falta cruzar el río, y tocar aquél árbol, para darme cuenta al tacto que está formado de madera (otro concepto). No hace falta quedarme a ver cómo aquél leopardo que me mira, me ataque: ya tengo el concepto de leopardo como predador peligroso para mi supervivencia.

Aclaremos: esto que llamo concepto es algo difuso de definir acá. Es algo para refinar. Pero lo que quiero destacar: tenemos algún concepto (y veremos, algún modelo) de lo que hay ahí afuera, y lo aplicamos a varios recortes. Nuevamente: no es fácil programar un robot para que haga recortes, tampoco es fácil hacer que tenga conceptos y modelos de esos recortes, o que se los forme por experiencia. Pero esa es otra operación que hacemos. No solo recortamos, tenemos modelos que aplicamos a lo que recortamos. No creo que ambas capacidades hayan aparecido simultáneamente. Tal vez algo tienen en común, pero llegó un momento que el tema de darle un modelo al recorte, de "recortar" algo como piedra, y actuar sin tocarla presuponiéndola dura, se convirtió en algo importante en nuestra evolución.

En el caso del ser humano, tenemos una herramienta más: el lenguaje. En mi opinión, la formación de conceptos, de modelos de los recortes que hacemos, apareció antes que el lenguaje. Hay otros que podrían discutir esto. Pero me parece evidente que los animales tienen recortes y modelos, podemos decir, conceptos embrionarios.

Pero la aparición del lenguaje, permite operar con los conceptos de una forma tal, que hasta hoy llegamos a identificar la palabra árbol con el concepto que tenemos de árbol.

Ahora bien, llegados a este punto, ¿por qué a esa cosa de allá la recortamos, le aplicamos el concepto árbol, y la llamamos árbol? Cuando el ser humano se pregunta eso, por la clasificación que hacemos de lo que se nos presenta, y se pregunta usando el pensamiento y el lenguaje (creo que hay pensamiento sin lenguaje), entonces surge el problema de la clasificación: qué es lo que eso sea árbol y no otra cosa, en nuestra mente. Ese es el problema de la esencia.

Vemos que el problema de la esencia es algo conceptual. No es algo que esté en el objeto directamente. Pero recordemos: no llegamos a "árbol" por accidente. Hay algo ahí afuera a lo que corresponde, hay lo que se denomina un referente. Ahora, que tenemos lenguaje y pensamiento, surge la necesidad de explicitar el proceso automático que hemos hechos por millones de años. Es la búsqueda de la esencia, qué hace que eso sea árbol y no leopardo.

Hay una esencia conceptual, pero hay algo que le corresponde ahí afuera. Creo que la esencia conceptual es un problema de definiciones, que tratamos de explicar ese recorte automático que hacemos. Y que la ciencia, o cualquier estudio que acerque verdades de la realidad, nos enseña en qué se base eso que hicimos durante tanto tiempo, nos enseña la esencia en el referente.

Tenemos entonces: esencia del concepto árbol, y esencia de su referente. Mi postura: la esencia del concepto la vamos explicitando con definiciones, con ayuda del lenguaje y de otros conceptos (árbol es ésto y ésto). Mientras, en los últimos siglos, hemos ido descubriendo qué hay detrás de la apariencia, del sentido, de lo que vemos de árbol, para descubrir que hay un organismo, con células, metabolismo, semilla, vida y muerte, más allá de lo que los simples sentidos nos han dado.

Yo llamaría esencia al primer sentido: esencia del concepto. Lo que es en realidad el árbol, es un tema que investigamos, y por ahora, hasta que alguien me muestre otro camino, es un tema en el que vamos avanzando con la ciencia. Entonces, de ahora en más, en este discurso, esencia es esencia conceptual.

La esencia, entonces, es un tema de clasificación. Es un tema de explicitar, de poner en conceptos y palabras, por qué ese recorte x, pertene al conjunto A de los árboles, en nuestros modelos conceptuales de la realidad que percibimos.

Llegados a este punto, analicemos algunas posturas sobre la esencia.

Alguien podría decir: la esencia de un objeto la consigo por la experiencia. Dudaría de esta frase. Creo que se refiere a otro proceso. Es un proceso animal: no tenemos en nuestra mente todo cableado para reconocer y recortar todo lo que se nos presenta. Pero tenemos algunos cableados: la posición de nuestros ojos hacia adelante, nos ayuda a captar la distancia, y tendemos a agrupar bajo un objeto único, a algo que se componga de elementos contiguos y que se mueven, a otra cosa, quizás un organismo. Recortamos a un puma o a un dragón, aunque sea la primera vez que veamos un puma o un dragón. Con la experiencia podemos aprender qué podemos esperar de un puma o un dragón. Pero la esencia es una operación conceptual. Es algo más que la experiencia, podemos decir sí que se basa en parte en la experiencia. Pero también en nuestros cableados y analogías. El tema de la analogía (reconocer a un organismo, como organismo, aunque sea la primera vez que lo captamos, es de alguna forma una analogía) es un tema importantísimo en nuestro funcionamiento. Así como hay cableado (detectamos rojo, color, olor, sonido, no campo magnético, armamos forma, movimiento, no otras cualidades, porque así está cableado nuestro sistema nervioso), también está la operación de analogía para dado algo nuevo, procesarlo de forma similar a algo anterior o ya dado.

Creo igual que el tema planteado en el párrafo anterior, amerita más análisis. Mi postura es que la esencia es muy conceptual, es algo que le ponemos nosotros, no es solo experiencia. Pero alguien podría replicarme: eso es la experiencia, captar y poner algo de nosotros para organizarla.

El tema de la esencia, de alguna forma, a nivel conceptual, opera así: a x, el recorte, lo clasificamos como perteneciente al conjunto A, el de los árboles, si cumple algunas condiciones. De alguna forma, nos basamos en sus propiedades. Explicitar la esencia, es ponernos de acuerdo en qué propiedades son importantes para que esa clasificación sea positiva.

Otra postura podría afirmar algo como que tenemos la esencia del objeto cuando lo percibimos directamente. Otra postura, diferente, es que solo conocemos el objeto cuando lo percibimos directamente (no confundir esencia con conocimiento, en este discurso). No podría entender ninguna de las dos posturas. Lo que percibimos del objeto de ahí afuera, apenas es lo que se nos ha cableado para la supervivencia. Es solamente apelando a la razón y al diálogo con la realidad (interrogarla, ponerla a prueba, por ejemplo, con alguna actitud científica), donde llegamos a ir más allá de lo aparente. Ninguna intuición humana (o de organismo) nos ha preparado para ir más allá de lo que nos ha interesado para la supervivencia. Es en el uso de la razón y el diálogo con la realidad, que hemos ido descubriendo que los objetos son parte de una realidad más grande, que aquella mancha en el cielo es toda una galaxia, y que hay otro lado de la luna. Esperar que la intuición directa, pura, abandonando el instrumento de la razón, nos dé o esencia o conocimiento de algo, es como pedirle a una hormiga que abandone su capacidad de acarrear hojas verdes, y resuelva problemas de análisis matemático. De vez en cuando, me encuentro con alguna postura sino igual, similar a las planteadas, donde se espera que, abandonando alguna capacidad como la razón, descubriremos alguna otra capacidad que nos sirva para captar y relacionarnos con la realidad profunda de una forma aparentemente mejor. Sigo sin entender el fundamento, la utilidad, de semejantes posturas, y no he visto a ninguna de ellas que siquiere muestre algo de resultado para el que la adopta (digo, resultado que pueda deberse a la adopción de esa postura, y no sea solamente un resultado accidental o debido a otras causas).

Otra postura podría considerar a la esencia de una cosa, como el funcionamiento de la cosa. Bueno, ahí deberíamos hablar de un intento de definición de esencia, que abandonamos hace unos párrafos: la búsqueda que realiza la ciencia. Acá, vamos más allá de concepto y de modelo. Vamos a mecanismo. Repasemos y aclaremos.

Si bien, más arriba, puse concepto y luego modelo, podría haber alguna diferencia, mínima. Mientras concepto de alguna forma, nos dá la clase de los arboles, el modelo de árbol es más que simplemente una palabra, o una clasificación. Nos asocia que todo x que recortamos, que ponemos dentro del conjunto A de árboles, tiene un modelo: sabemos que podemos quemar un árbol, por lo menos intentarno, que podemos talarlo, que si cruzamos el río, al tacto aparecerá como madera, que es sólido y no líquido, que no podemos correr y atraverso, y demás. Tenemos un modelo, lo que podemos esperar de interactuar con ese algo.

Para manipular un modelo, debemos tener algunas capacidades. Una que tenemos es la imaginación. No sé si es la capacidad mínima que tenemos para manipular un modelo. Bien podrían los primates tener algo que no cumpla con todo lo que esperamos de imaginación humana, pero que consiga de alguna forma, formase imágenes. Pero de una u otra forma, como seres humanos tenemos imaginación. En la imaginación operan los modelos de las cosas que recortamos. De nuevo, en inteligencia artificial hay todo un tema de problemas para generar modelos de lo que circunda a un robot, y que vaya formándose imágenes del futuro, de cómo se presentaría el ambiente, si decide avanzar, y agarrar aquella pelota o empujar tal bloque de madera que se le presenta. El estudio de esos problemas, me ha puesto en claro que tenemos esas operaciones mentales, el uso de imaginación y modelos.

Podría aventurar, que concepto de x es un conjunto de propiedades de x, y modelo, es cómo esperamos que x actúe en alguna circunstancia. Las propiedades me ayudan a clasificar lo que recorto, como "mesa" o como "árbol". El modelo me ayuda a planear, sin tener que actuar directamente.

El modelo de una taza de té, me dice que si la empujo fuera de la mesa, caerá, y probablemente se rompa. Si no sucediera así, me sorprendería. Me sorprendería si el leopardo resulta amigable, y así. Los modelos nos dan un marco para operar con la imagen que tenemos de la realidad.

La ciencia va más allá del modelo. El modelo nos dice que la luna tiene fases, de 28 días. La ciencia trata de explicar por qué es así el modelo. Trata de explicar por qué sucede X. Como seres humanos, muchos sucesos nos aparecen, y no sabemos por qué. Los llamamos contingentes. Explicar las fases de la luna (está iluminada por el sol, vean cómo las fases tienen relación con el sol, etc....) es dar algo más que el modelo: es explicar por qué el suceso X no es contingente, sino necesario.

Siempre hemos tendido a encontrar la necesidad de los sucesos que nos rodean. Ese impulso, es parte del origen de los mitos (no creo que sea la única causa de su adopción, la muerte, la finitud, las dudas que nos plantea imaginarnos el futuro, ahí debemos buscar la adopción de mitos). Pero en los últimos siglos, hemos encontrado que dialogando con la realidad, hemos avanzado en el descubrimiento de los mecanismos.

Hay corrientes del pensamiento, desde Pitágoras y Parménides, de alguna forma Platón, hasta podríamos decir Hegel, que se han recostado de manera exagerada, en la razón. La razón humana es solamente una herramienta, que emergió en la evolución. Sola, no puede hacer todo. Pero tenemos la realidad. Dialogar con la realidad, con actitud científica, con experimento, predicción y comprobación, con varios métodos científicos (no hay método único), es lo que nos ha ido permitiendo descubrir mecanismos, o imágenes y metáforas que corresponden de manera fructífera a los mecanismos que están abajo de la apariencia que se nos presenta.

Ni la intuición, ni los mitos, ni la razón en aislamiento, nos llevarán más lejos.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 20 de Agosto, 2007, 1:14

Karl Marx tuvo varios hijos, tres murieron durante su vida. Laura, una de sus hijas, en la intimidad del hogar, le presenta a Marx un cuestionario. Las respuestas del padre se conocen como "Confesión a sus hijas" (1860-1865). Tengo un texto:

Virtud favorita: la sencillez
Virtud favorita en el hombre: la fortaleza
Virtud favorita en la mujer: la debilidad
Su rasgo principal: la unidad de propósito
Idea de la felicidad: luchar
Idea de la desgracia: la sumisión
El vicio que más excusa: la credulidad
El vicio que más detesta: el servilismo
Aversión: Martin Tupper
Ocupación favorita: ratón de biblioteca
Poeta favorito: Shakespeare, Esquilo, Goethe
Prosista favorito: Diderot
Héroe favorito: Espartaco, Kepler
Heroína favorita: Gretchen
Flor favorita: Dafne
Color favorito: Rojo
Nombre favorito: Laura, Jenny
Plato favorito: pescado
Máxima favorita: soy humano y nada de lo humano me es ajeno (Terencio)

Notable que tenga a Kepler en la lista. Jenny es el nombre de su esposa, que lo acompañó durante décadas. Tendré que averiguar quién era Martin Tupper. La unidad de propósito es algo característico de Marx. Ratón de biblioteca le va bien, a quien pasó días enteros en la Biblioteca Británica.

Y nosotros, qué hubiéramos respondido?

(Fuente: Marxismo para principiantes, Néstor Kohan, Pier Brito, Editorial Era Naciente).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 19 de Agosto, 2007, 0:30

De nuevo, leamos algo de Pensamientos, de Blaise Pascal (1623-1662):

Cuando veo la ceguera y la desdicha de los hombres, cuando contemplo el letargo que impera en el mundo entero, y a los hombres abandonados, sin luz, como si estuvieran perdidos en este rincón del universo sin saber quién los puso aquí, qué tienen que hacer ni qué será de ellos cuando mueran, incapaces de comprender nada, el terror se apodera de mí, como quien, tras viajar en sueños a una inhóspida isla desierta, despierta sintiéndose desorientado y sin forma de escapar de allí. Entonces me asombra que semejante desdicha no conduzca a la gente a la desesperación.

Pascal se refiere al eterno silencio del universo infinito que en su tiempo ve venía vislumbrando. Ese terror del que habla, explica tantos esfuerzos de los seres humanos, por tapar el asunto, con distintos mitos. Yo creo hay otra cosa que nos angustia, que es la muerte. La posición del ser humano en el universo, tan mínima, tan perdida, no me parece tan terrible como la finitud de la vida. Intuyo que la mayor parte de la gente no se ha dado cuenta aún de la posición ínfima del hombre en el cosmos.

(fragmento citado en Breve historia del mito, de Karen Armstrong).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 17 de Agosto, 2007, 11:47

El obispo Berkeley, en su Tratado sobre los principios del conocimiento humano, discute no aceptar la existencia de ideas abstractas. Su discusión es clara, pero por alguna causa, no me convence: me parece que la abstracción ocurre, aunque no tengamos una "imagen abstracta", digamos, de un triángulo o de un hombre, sino siempre imágenes de un triángulo en particular u hombre en particular. Pero sí, creo, tenemos ideas abstractas, algo que manipulamos y manejamos, y que va más allá de la palabra "hombre", o "triángulo". Ya escríbí sobre el comienzo de ese Tratado en Berkeley y la filosofía.

Si bien, entonces, no estoy convencido de su explicación, es interesante recordar algún pasaje sobre los problemas del lenguaje y las palabras:

24.... Sería, por tanto, deseable que cada uno dedicara sus mejores esfuerzos a obtener una visión clara de las ideas que considere, separándolas de todo ese revestimiento y pompa de palabras que tanto contribuyen a cegar el juicio y a dividir la atención. En vano extenderemos nuestra vista a los cielos y escudriñaremos las entrañas de la tierra; en vano consultaremos los escritos de los sabios y seguiremos las oscuras huellas de la antigüedad. Si queremos contemplar el hermoso árbol de la ciencia, cuyo fruto es excelente y está al alcance de nuestra mano, sólo necesitaremos descorrer la cortina de las palabras.

Berkeley está en contra de la discusión metafísica, algo que retomará más adelante el bueno de Hume. Si bien su diatriba va en contra de las ideas abstractas, me gusta releer ese texto, desde el punto de vista de la falta de claridad que pueden aportar las palabras sin examen. Igual, no quisiera olvidar que el ataque de Berkeley va por otro lado.

25. A menos que nos cuidemos de separar los principios del conocimiento de la impedimenta y el engaño de las palabras, seguiremos razonando sobre ellas sin propósito alguno; podremos deducir indefinidamente unas consecuencias de otras, mas nunca seremos más sabios. Cuanto más lejos lleguemos,más nos perderemos y más profundamente nos enredaremos en dificultades y errores. Por tanto, a quien se proponga leer las páginas que siguen, le ruego que haga de mis palabras ocasión para ejercer su propio pensamiento y tratar de alcanzar, cuando lea, la misma cadena de pensamientos que yo tuve al escribirlas. Mediante este procedimiento, le será fácil descubir la verdad o falsedad de lo que digo. Estará a salvo del peligro de ser engañado por mis palabras, y no veo cómo podrá ser llevado a cometer un error si se limita a considerar sus ideas desnudas y sin disfraz.

Excelente. El bueno de Berkeley se molesta, se hace cargo, de exponer toda cadena de pensamiento que haya tomado. Me gusta interpretar su advertencia sobre las palabras, como una forma más de apoyar mi prédica por la claridad, y la disminución de la ambigüedad en un discurso. Se me dirá que el lenguaje es ambigüo: más razón para no entregarse a la oscuridad, más razón para desconfiar de una interpretación a "primera vista". Tantas palabras usamos y leemos, sin actitud crítica, sin ponernos a ver, a examinar, qué quería decir el emisor con tal vocablo. La mayor parte de las palabras son polisémicas.

Que me disculpe Berkeley por aprovechar sus sentencias, para llevar agua a mi molino. Pero me parece importante ir aclarando, reforzando, explicando, mi "lucha por la claridad".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 14 de Agosto, 2007, 2:24


Hace poco traté el tema de la metáfora, en

Estirando el lenguaje

Esta semana pasada, en un cliente, se planteó una discusión sobre las metáforas en la cultura de la empresa. Uno de los asistentes, Fernando Balbachan, lingüista, comentó una presentación suya sobre la metáfora, está publicada en:

http://www.metaphorik.de/10/balbachan.htm

Ahí encontraran una definición de metáfora, aparte de un desarrollo bastante detallado de un ejemplo, y bibliografía referente al tema.

Encontré como definición de metáfora, la de Aristóteles:

"La metáfora consiste en trasladar a una cosa un nombre que designa otra, en una translación de género a especie, o de especie a género, o de especie a especie, o según una analogía".

No sé donde lo escribió el bueno de Aristóteles, supongo que en su Retórica.

(consultar más sobre esa definición y otras posturas mas posmo sobre la metáfora en
http://www.observacionesfilosoficas.net/sobreverdadymentira.html

Ahí encontraran frases como:

En el fondo de la definición de verdad, que nos ofrece Nietzsche como un móvil ejército de metáforas, metonimias, antropomorfismos, encontramos otra idea más general que nos presenta a la historia intelectual de la humanidad como una historia de la metáfora, de la ilusión y, por ende, de la mentira.

Pero también, inextricables párrafos como

Por otro lado, si la metáfora produce una comprensión categorial, y si lo hace principalmente por ejemplificación, como afirma Goodman, entonces la metáfora puede extenderse hasta la noción de arquetipo o modelo, igual a como lo expresa M. Black y que ha descrito admirablemente M. Hesse  en su obra. La posición de Black respecto a la posesión de la metáfora de un contenido cognitivo coincide con las tesis de Lakoff y Johnson y sin embargo, la otra afirmación de Black respecto a la irreductibilidad del significado metafórico le aproxima a las tesis de Davidson-Rorty.

dignos de "en difícil es más cool", o de haber sido generado por una Dada Engine.
)

Quisiera ampliar un poco lo que escribí sobre la metáfora y la transmisión del conocimiento. En mi post escribía:

...la emisión debe ser clara, y el mensaje, lo menos expuesto al estiramiento, interpretación arbitraria, o abuso de la metáfora cualquiera. A ver si puedo explicarme mejor. No estoy en contra de la metáfora en un discurso de transmisión de conocimiento. Pero creo necesario aclarar que, en mi postura, la metáfora es un tema de aprendizaje, que nos ayuda, a los humanos, a entender mejor un tema. Desde ese punto de vista, la metáfora es una ayuda, pero no la base de explicación de un tema. Siempre debe haber un lenguaje claro, más definiciones si quieren, más ejemplos concretos, si uno debe exponer sobre un tema.

Si fuéramos vulcanos, como el Señor Spock de Viaje a las estrellas, no necesitaríamos metáforas. Pero como nuestra mente necesita ayuda para comprender y retener conceptos y modelos, las metáforas ayudan. Como las alegorías, los proverbios y otras construcciones del lenguaje, son formas adicionales de comunicación de una idea. Pero insisto: si sólo usamos la metáfora, el receptor del mensaje puede no entenderla.

Ya escribí bastante sobre la necesidad de claridad en:

A favor de la claridad

Ahí mencioné la utilidad de los ejemplos, en una explicación. Entonces, veamos un caso, un ejemplo, que ilustre mi punto.

Una de las ramas de la matemática, es la teoría de grupos. Nacida de varios trabajos anteriores, nace como rama autónoma en el siglo XIX, y es una de las bases de la explosión de la estructuras en las matemáticas del siglo XX. Un grupo es una estructura, como anillo, cuerpo, espacio vectorial, que cumple con algunas características. Es producto de la abstracción sobre casos como las rotaciones en geometría, las operaciones sobre números, y otros campos. Desde hace un cuarto de siglo, me parece fascinante, y cada tanto vuelvo a leer sobre el tema.

Uno de los libros que consulto, es completísimo. Pero sólo se dedica a exponer cada avance sobre la teoría, las definiciones, teoremas y sus demostraciones. Pero no colabora con dar ni un solo ejemplo concreto, mucho menos una metáfora.

¿Es un libro incompleto, le falta exponer conocimiento? No, ahí esta gran parte de la teoría de grupos. Sólo podemos pedir más si buscamos algún tema más específico. Tiene el conocimiento expresado claramente. Pero sin ejemplos, es muy difícil aprender sobre el tema. Pero si hubiera una hecatombe que hiciera desaparecer la civilización, y sobreviviera ese libro, los sobrevivientes podrían reconstruir la teoría de grupos.

Pero sin ejemplos, ni metáforas, se hace cuesta arriba aprender con él. Para la claridad, necesitamos no sólo definiciones y teoremas, sino también ejemplos. El ejemplo nos permite acercarnos a modelar el concepto que se quiere transmitir, verlo de alguna forma concreta.

Apliquemos la metáfora en teoría de grupos. Un grupo puede multiplicarse por otro, y, bajo algunas circunstancias, producir otro grupo. Uno puede usar la metáfora de manipular los grupos como números naturales o enteros, que tienen la operación de multiplicación. Siguiendo con la metáfora, uno puede entender que, así como hay números que no tienen divisores, habrá grupos que no tendrán grupos divisores. Así sucede. La metáfora grupo como número, ha resultado fructífera. Claro que hay diferencias. No todos los grupos se pueden multiplicar. Aparece un concepto más específico, el grupo normal. El símil del número primo, será el grupo simple. La clasificación de los grupos simples, apenas si terminó en la segunda mitad del siglo XX.

Espero no haberlos aburrido con una exposición tan matemática. El punto es:

- Puedo tener todo el conocimiento de teoría de grupos, sin ejemplos ni metáforas

- Pero para aprender, los ejemplos son útiles

- La metáfora puede resultar fructífera

- La metáfora sola, o el ejemplo solo, no es lo más conveniente para transmitir conocimiento

La mente humana está preparada para las analogías (recordemos los escritos de David Hume sobre el tema). Y cuando las analogías son manejadas con cuidado, nos sirven. Pero cuando son lanzadas sin mayor contexto, cuando son usadas sin dar una base donde aplicarlas, pueden o no ser entendidas, o ser entendedidas para "el lado de los tomates".

Hay ramas del conocimiento, donde se abusa de la metáfora, con explicación mínima. El clásico caso es el de algunos filósofos, pongamos como ejemplar a Nietzsche. Creo que no hay excusa para usar metáforas en solitario: si no tenemos la capacidad de expresar claramente un problema, es que aún no lo entendemos. Y tenemos que seguir investigando, buscando formas de exponerlo. La metáfora por sí sola, es madre de la interpretación cualquiera, y ésta se desmadra fácilmente, en múltiples interpretaciones, tantas como fatigados y confundidos intérpretes.

Disminuyamos la ambigüedad. Seamos claros.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 12 de Agosto, 2007, 0:22

En estos días, adquirí un libro estupendo, al que ya le había echado el ojo, pero que con tantas lecturas pendientes, y un presupuesto limitado, no había decidido aún comprar.

Pero finalmente llegó el día: me crucé con el libro en una librería, en una cita de otro libros, en un comentario al pasar, y finalmente, en uno de esos puestos de libros que pululan en las veredas de mi ciudad, Buenos Aires. Viendo tanta insistencia del destino en ponerme por delante a ese volumen, inspiré hondo, me acogí (disculpen ustedes mi debilidad) a algún pensamiento mágico del tipo "por algo será", y tomando fuerzas y coraje, apuré los billetes para comprarlo.

Ese libro delicioso (curioso adjetivo, más adecuado a una comida o una mujer que a unos papeles), es "La vida eterna" de Fernando Savater. Ya había nombrado a Savater en otro "post" (ver La historia no terminó) , y ahora vuelve a estar presente en mis pensamientos y elucubraciones. El libro trata, en el título, de lo que el título oculta: todas las artimañas y tecnologías que usamos, para olvidarnos de la muerte. Este es mi punto de vista, para entender a este libro: creo que los seres humanos nos afanamos en huir de la verdad de la muerte, a la que no queremos ver ni llegar, como comenté de alguna manera en Oye Mike, ¿cuál es el sentido de la vida?. Para conocer más sobre Savater, pueden visitar:

http://www.savater.org/

Alguna entrevista:

http://www.savater.org/entrevista.htm

Volviendo al libro del bueno de Savater, habría tanto para comentar, pero puedo adelantar algo: leánlos tranquilos, Savater escribe en un estilo claro, tal vez lo más trabante será la cita de numerosos filósofos y pensadores, pasados y contemporáneos, que trataron los temas que explica. Pero creo si uno no conoce puntualmente la obra de tal o cual autor, puede seguir disfrutando de la lectura de este libro, que nos hace ver tantos puntos de vista para esperar, creer, buscar una vida eterna.

Hoy leamos un fragmento del primer capítulo (espero que el bueno de Savater, o de su editor, no se enoje por estas citas textuales). Comenta el pensador español, que en un vuelo de avión, quería descansar, pero imposible:

... Pero no hubo manera. Del asiento de mi izquierda, separado del mío sólo por el estrecho pasillo central, brotaba un géiser elocuente y persistente de teología aérea, una ducha oracular capaz de plantear y solventar todos los enigmas de nuestra amarga condición, la lección sin desfallecimientos que planea sobre nuestras dudas y afanes triviales con su mensaje trascendente, la visión del tercer ojo que no deja pegar ojo, la voz del más allá que despierta las conciencias o al menos no deja dormir tranquilo... vaya, un pelmazo en acción.

Prosigue Savater, con su estilo exquisito:

Era un tipo de mi edad -cuyos peligros conozco especialmente bien- y sermoneaba a una mujer más joven, menos de cuarenta, convencionalmente atractiva y al parecer resignada a prestarle una cierta atención (su paracaídas seguía, por el momento, debajo del asiento). El orador conocía todos los trucos del oficio, así que le reputé de inmediato un pasado -o un disimulado presente- clerical: carraspeaba de vez en cuando para subrayar algo especialmente fuerte y atrevido, incluía alguna risita (como consciente de que sus afirmaciones contradecían ciertas vulgaridades del sentido común de cuya bajeza suponía naturalmente dispensada a su oyente) y nunca perdía el afán de rotundidad aunque lo compatibilizaba con la mayor de las simpatías por la persistencia de lo misterioso. Perfecta complementariedad de lo inapelable y lo enigmático. Sabía del todo lo que sabía pero también sabía lo que nadie sabía del todo. ¡Menudo pájaro! La bazofia que retransmitía (desde el principio le noté un parentesco innegablemente radiofónico) era del género ecléctico, como suele ser lo más habitual en estos tiempos de sincretismo y cultura de internet, con especial hincapié en la vertiente hinduista del zafarrancho cosmológico. Junto a las noticias de psicología trascendental ("el cerebro lo graba todo, a lo largo de la vida... ¡y en el último instante pasa la película al revés!") otras sobre anatomía angélica ("el cuerpo es nuestro mejor amigo, pero no hay que olvidar que sólo es un caparazón"). Después, mirando al caparazón apetitoso de su vecina, suspiraba seductor: "¿qué otro cuerpo elegiremos a continuación de éste?". Se permite retozonas heterodoxias: "ni los papas del pasado ni el actual conocen el aspecto de Dios, por tanto se lo imaginan como un anciano de larga barba blanca, je, je, una especie de dieciséis o diecisiete años, guapo y travieso". Qué pícaro, en busca de exactitud. Luego se pone más pedagógico, describe las funciones y rangos de la jerarquía celestial hindú: Mani es el Poder, Parvati es el Espíritu Superior (él dice siempre "chuperior"), el cuerpo por aquí, la mente por allá... Concluye (sólo porque vamos a aterrizar, no porque se le haya acabado la cuerda): "es que nada es material. Y no se dan cuenta. Nada, nada es material". Bang, tomamos tierra. El piloto, chuperior.

Casi me sonrojo por sentir tanta animosidad contra este embaucador, probablemente ni peor ni mejor que muchos otros en numerosos y diversos campos. Pero debo admitir que las engañifas sobrenaturales me fastidian casi como ofensas personales. De mi predicador aéreo me subleva especialmente el tono de seguridad sin vacilaciones ni dudas que emplea, con toques hasta irónicos, como diciendo "¡pobres, los demás, creen saber pero no ven la luz, con lo fácil que es cuando se mira desde el punto adecuado...!". Ningún científico honrado hablaría con tal desparpajo prepotente de lo inverificable... ¡ni siquiera de lo verificable, si fuese auténtica y escrupulosamente honrado! El gran físico Richard Feynman dejó dicho: "Lo que no está rodeado de incertidumbre, no puede ser verdad". Y las preguntas que le arañan a uno la garganta al oírle a este embaucador aéreo despachar lo material como inexistente y dar todo lujo de detalles sobre lo "otro" de lo material, sea lo que fuere, son éstas: "Y usted ¿cómo diablos -o dioses- lo sabe? ¿Quién se lo ha dicho? ¿Qué pruebas tiene? ¿De dónde saca, pa'tanto como destaca?". Etc.

Bien por el bueno de Savater. Me gusta la mención a Feynman, la aceptación que un científico "honrado" no expone verdades definitivas, y pide pruebas, demostraciones o "mostraciones" ante una gran afirmación, en lugar de contentarse solamente con aceptar lo que otro diga, por más sistemático o coherente que parezca.

Luego sigue mencionando tantos temas interesantes: la verdad, crítica al posmodernismo, el "On Bullshit" de Harry Frankfurt, otro libro pendiente de comentario en este blog.

Pero por hoy, basta este aperitivo, delicioso.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 11 de Agosto, 2007, 0:09

De vez en cuando, me encuentro con textos, que exponen claramente un punto en el que coincido al menos parcialmente. Este es el caso del inicio de un libro clásico, el "Tratado sobre los principios del conocimiento humano", de George Berkeley, filósofo irlandés, creador del idealismo subjetivo, y del "esse est percipi", "ser es percibido" (frase sobre la cual tengo alguna variante, "ser es interactuar", sobre la que más adelante escribiré).

Ese famoso tratado, está separado en secciones numeradas. Aprovecho lo escrito por Berkeley, para comentar alguna coincidencia y diferencia. Leamos la primera:

1. Al no ser la filosofía otra cosa que el estudio del saber y de la verdad, podría con razón esperarse que quienes han dedicado a ella más tiempo y esfuerzo disfrutaran de una mayor calma y serenidad de espíriu y de una mayor claridad y evidencia de conocimiento que la que poseen los demás hombre, y que se vieran asaltados por menos dudas y dificultades que éstos. Sin embargo, vemos que la gran masa inculta de la humanidad que transita por el ancho camino del simple sentido común y que se gobierna por los dictados de la naturaleza, vive generalmente sosegada y tranquila. No se queja de falta alguna en la evidencia que le proporcionan los sentidos, y está libre del peligro de convertirse en escéptica. Mas cuando nos apartamos de los sentidos y del instinto para seguir la luz de un principio superior, la razón, y meditamos y reflexionamos sobre la naturaleza de las cosas, mil escrúpulos surgen en nuestra mente en lo referente a esos mismos objetos que antes nos parecía que comprendíamos totalmente. Prejuicios y errores de sentido se nos hacen presentes por doquier; y cuando tratamos de corregirlos mediante el uso de la razón, sin darnos cuenta nos vemos arrastrados a extrañas paradojas, dificultades e inconsistencias que se multiplican conforme avanzamos en nuestras especulaciones. Y hasta tal punto es esto así, que después de haber deambulado por intricados laberintos, nos encontramos en el mismo lugar donde estábamos al principio, o, lo que es peor, en una situación de escepticismo irremediable.

Interesante planteo. Vemos cómo para Berkeley, la filosofía es "el estudio del saber y de la verdad", una verdad que hoy se duda en tantos ámbitos. La frase "gran masa inculta" es un poco fuerte en estos tiempos, y quizás sería tachada de políticamente incorrecta, pero hay que reconocer que muchos de nosotros pasamos por la vida, con una filosofía implantada, ya sea por la familia, el contexto, el ambiente, y que adopta algunos punto de lo que el obispo llama "sentido común".

Pero es bueno destacar, que cuando uno comienza a tomar distancia y pensar, a filosofar sobre lo que nos pasa, nos rodea, y está ahí afuera y dentro de nosotros, el camino es no fácil. No hay más respuestas, sino nuevas y más preguntas. Sigamos con la segunda sección:

2. Se piensa que la causa de esto es la oscuridad misma de las cosas, o la natural debilidad e imperfección de nuestros entendimientos. Se dice que las facultades que tenemos son muy pocas, y que las que se nos han concedido están sólo dirigidas a procurarnos apoyo y bienestar vitales, y no a penetrar en la íntima escencia y constitución de las cosas. Además, como la mente del hombre es finita, cuando trata de cosas que forman parte de la infinitud, no es de extrañar que caiga en absurdos y contradicciones, de las cuales será imposible que salga, pues es de la naturaleza de lo infinito el no poder ser comprendido por lo que es finito.

Yo también creo que nuestras facultades son limitadas, pero así como pienso eso, también tengo confianza que usando la razón Y (este Y es importante) el diálogo con la realidad, podemos ir investigando, explorando gran parte de las preguntas que tenemos pendientes de respuesta. Claro, habrá preguntas que quedarán afuera de esas capacidades (¿por qué hay algo en vez de nada? para recordar la gran pregunta de Leibnitz, aunque alguna esperanza hay en encontrar una respuesta del tipo "por que no podía ser de otra manera"), pero podemos acercarnos a vislumbrar algunas contestaciones, y por lo menos, ponerlas en contraste con la realidad.

Berkeley menciona "finito" e "infinito", palabras usadas de esa forma durante muchos siglos de pensamiento filosófico. Creo que hoy están en retirada, sería interesante explorar alguna vez cuál es la historia de esta decandencia (intuyo el asalto que ha dado a esos conceptos la propia matemática hace un poco más de un siglo).

Pero volviendo al tema: la filosofía trae más problemas, quizás, que soluciones. Y la razón es una herramienta que podemos usar. Tenemos que tener cuidado para manejarla correctamente, como toda herramienta. Algo más, menciona el obispo Berkeley en la tercera sección:

3. Pero tal vez estemos siendo demasiado injustos con nosotros mismos al echar la culpa original a nuestras propias facultades, en vez de achacársela al mal uso que hacemos de ellas. Es sumamente improbable suponer que una serie de deducciones correctas, derivadas de principios verdaderos, nos lleven siempre a conclusiones que no puedan mantenerse ni sean consistentes...

Me agrada leer este tipo de texto. No porque coincidan con lo que pienso (Berkeley luego apela a un dios, y toma otros caminos más discutibles), sino porque leo algo claro, algo que el bueno de Berkeley se ha preocupado por explicar paso a paso, acompañando al lector en su pensamiento. Muchas veces extraño esa deferencia, en textos de otros autores.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 10 de Agosto, 2007, 0:04

Muchos de Uds. conoceran este sitio:

http://simpsonizeme.com/

En este sitio, al parecer "sponsoreado" por una empresa que vende hamburguesas, tenemos la posibilidad de subir una foto nuestra, y la convierte a un personaje de los Simpson. Lo interesante, es que analiza los rasgos, la forma de los ojos, del pelo, y demás, y lo aplica a un dibujo Simpson. No lo he probado, pero he visto a varios conocidos convertidos a un look Homero.

Seguramente, abajo de esto, hay todo un estudio de algoritmos, y reconocimiento de formas. Como en otros "post" sobre Internet, de nuevo tenemos que asombrarnos, por las cosas que aparecen en la red de redes.

Yo no me saco fotos, así que paso. Pero anímense y pruebe! (hay instrucciones en varios idiomas, incluído en español).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Internet

Publicado el 9 de Agosto, 2007, 12:22

Hoy comienza el segundo cuatrimestre, del excelente curso de Cristina Lozano y Liliana Delgado, de Ideas y Organizaciones. Como en el cuatrimestre anterior:

Retomando el curso de Filosofía

sigo tratando de pasar por escrito varios comentarios, sobre los temas del progreso, qué es el hombre, la historia, filosofía de la ciencia, epistemología. Ya hubo varios post inspirados por temas tratados en estas clases. Gracias a Jorge Jaurena y a Fernando Urien, por avisarme e inscribirme en el curso, que es organizado en una empresa.

Tenemos el interesante temario:

Hubo y habrán muchas preguntas acerca del “hombre”. Occidente ha sido pródigo en respuestas. Algunas privilegian las oposiciones, otras apuestan a inaugurar senderos en nombre de la experiencia humana. No faltan aquellas empecinadas en desdibujar todo lo trazado.
No obstante, “el problema del hombre” persiste: ¿Cómo seguir pensando la cercanía, al mismo tiempo que la distancia, entre lo humano y lo in-humano? 

I- Marcando territorio: ¿Qué es “el hombre”?
Un habitante de dos mundos; Platón, Fedón
Un animal político, un ser social; Aristóteles, Política
Imagen y semejanza de Dios;  San Agustín , Confesiones 
Una cosa que piensa;  Descartes, Meditaciones metafísicas
Nunca un medio, sólo un fin; Kant, La religión dentro de los límites de la Razón
Animal simbólico;  E. Cassirer, Antropología filosófica

 II- Un nuevo horizonte: El proyecto humano
Como protagonista de su  destino: Pico de la Mirándola,
Discurso sobre la dignidad del hombre
A la luz del homo faber;  Marx, Manuscritos económico filosóficos
Hacia las relaciones con el otro; Sartre, El ser y la nada
Un ser-en-el-mundo; Heidegger, Ser y tiempo
En busca del espacio moral: Ch. Taylor, El malestar en la modernidad

 III- Del otro lado  del cerco
 Lo humano:
“El minuto más altanero...”; Nietzsche, De la verdad y la mentira en sentido extramoral
Bajo sospecha; Freud, El porvenir de una ilusión  
Ciudadano de la gran ciudad; Subirats, El alma y la muerte;   Kafka, América
En las garras de la sinrazón; Foucault, Historia de la locura
Un sujeto descentrado; Foucault, Las palabras y las cosas
Hombre y no-hombre; G. Agamben, Lo abierto. El hombre y el animal
El patriarcado en desorden; Castell, La era de la información
 Mitos acerca de “lo femenino”; Simone de Beauvoir, El segundo sexo 
¿Una fórmula de ADN?;  D. Dennet , Dulces sueños

Justamente, estoy leyendo algo de Ch. Taylor, y Heidegger siempre está ahí pendiente. Fascinante Descartes; será magnífico visitar a Kant, y religión y razón. Como siempre, Platón y Aristóteles escribieron de todo, como escribió Whitehead, toda la filosofía es una nota al pie de algún escrito de Platón o de Aristóteles. De nuevo nos encontrarmos, como en otras ediciones del curso, con Castell, Sartre, Foucault, Freud y Nietzsche, interesante. Bien, a Miss Lozano y Miss Delgado les preocupa el tema femenino, asi que estará Simone de Beauvoir (¿no había escrito sobre la ciencia? debo investigar..). Agamben me resulta desconocido. Dennet, creo recordarlo, algo tengo en la biblioteca. San Agustín, lo encontré este año, gracias al curso de Laura Klein, aunque todavia no lo tocamos, yo algo leí (alumno aplicado...;-). Ahí también tocamos Kafka. Cassirer, no lo registro.

Ya adelanto alguna postura mía: somos un pedo en una canasta, el ser humano es un ser contingente, no hay alma inmortal, estamos porque hace un tiempo cayó un meteorito y no hay más tiranosaurios (es una idea, hay que ver si fue así en la realidad), somos organismos, lo fascinante es no sólo que exista algo, y no la nada, sino también que hay vida. Hay flecha del tiempo, pero no hay finalidad en la historia, por lo menos en la humana, o finalidad segura. Centrar la vida en lo humano, me parece provinciano. Hay más que humano. Hay mucho más.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 8 de Agosto, 2007, 12:26

Ya lo había visitado hace unos meses. Llegó la hora de comentarlo por este blog. Pueden visitar el sitio

http://labs.live.com/photosynth

donde Microsoft tiene una demo de un producto en desarrollo. Basado en un conjunto fotografías reales, el sistema reconstruye en tres dimensiones un lugar físico, como una plaza, un edificio, y permite ir navegando, volando, caminar por ese lugar virtual.

Para ir armando el lugar en un ambiente virtual, el software reconoce similitudes entre las fotografías entregadas. Necesita alimentarse de una gran cantidad de fotografías originales, pero lo interesante es que basada en información difusa, no clara, no relacionada directamente, permite "rearmar" el lugar fotografiado.

En un futuro, permitirá desde una fotografía, reconocer cuál es el lugar fotografiado.

Dos comentarios: lo interesante de los avances de este tipo de algoritmos, y el uso de Internet para mostrar los avances de este tipo de sistemas. Internet se ha convertido en una ventana para todo. Hace unos años, no podríamos probar este software, o deberíamos instalarlo completo en alguna máquina. Hoy, el avance en las aplicaciones, se puede ver, mostrar, adelantar, en este mundo virtual.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Internet

Publicado el 4 de Agosto, 2007, 12:39

Me encuentro con este texto de "Confesiones" de San Agustín, citado en "Principio y Fin del Universo", de Abelardo Hernández (libro extraño que he rescatado):

...Hay todavía otra forma de tentación aún más llena de peligros. Es esa enfermedad de la curiosidad... es ella la que nos lleva a descubrir los secretos de la naturaleza, esos secretos que están por encima de nosotros, que no pueden servirnos para nada y que los hombres buscan sólo por el placer de conocerlos. En medio de todas esas cosas que en mi vida cotidiana flotan sin cesar a mi alrededor, nunca he sido sorprendido por ninguna de ellas, ni cautivado por el verdadero deseo de contemplarlas... ya no deseo estudiar el curso de los astros...

Duro San Agustín. Por lo menos, rescato que reconoce que hay seres humanos que encuentran placer en conocer (al contrario de la idea ahora generalizada de conocer para tener poder, y derivados cercanos, que no creo que sean el caso).

Veo que el conocimiento, a algunas personas, nos da placer. Y veo que ese placer corresponde a una de esos placeres que no producen mal alguno. Es fascinante conocer y comprender y entender algo, sobre lo que se ha meditado durante tiempo. Más adelante, en el mismo libro, encuentro para compensar, una cita de Anaxágoras de Clazomenes:

El cielo es mi patria, y la contemplación de los astros es mi misión

Ciertamente, el cielo es nuestra patria, así como la tierra. Veremos qué nos depara la historia humana. Por ahora, defendamos la curiosidad.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

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