Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 14 de Agosto, 2007, 2:24


Hace poco traté el tema de la metáfora, en

Estirando el lenguaje

Esta semana pasada, en un cliente, se planteó una discusión sobre las metáforas en la cultura de la empresa. Uno de los asistentes, Fernando Balbachan, lingüista, comentó una presentación suya sobre la metáfora, está publicada en:

http://www.metaphorik.de/10/balbachan.htm

Ahí encontraran una definición de metáfora, aparte de un desarrollo bastante detallado de un ejemplo, y bibliografía referente al tema.

Encontré como definición de metáfora, la de Aristóteles:

"La metáfora consiste en trasladar a una cosa un nombre que designa otra, en una translación de género a especie, o de especie a género, o de especie a especie, o según una analogía".

No sé donde lo escribió el bueno de Aristóteles, supongo que en su Retórica.

(consultar más sobre esa definición y otras posturas mas posmo sobre la metáfora en
http://www.observacionesfilosoficas.net/sobreverdadymentira.html

Ahí encontraran frases como:

En el fondo de la definición de verdad, que nos ofrece Nietzsche como un móvil ejército de metáforas, metonimias, antropomorfismos, encontramos otra idea más general que nos presenta a la historia intelectual de la humanidad como una historia de la metáfora, de la ilusión y, por ende, de la mentira.

Pero también, inextricables párrafos como

Por otro lado, si la metáfora produce una comprensión categorial, y si lo hace principalmente por ejemplificación, como afirma Goodman, entonces la metáfora puede extenderse hasta la noción de arquetipo o modelo, igual a como lo expresa M. Black y que ha descrito admirablemente M. Hesse  en su obra. La posición de Black respecto a la posesión de la metáfora de un contenido cognitivo coincide con las tesis de Lakoff y Johnson y sin embargo, la otra afirmación de Black respecto a la irreductibilidad del significado metafórico le aproxima a las tesis de Davidson-Rorty.

dignos de "en difícil es más cool", o de haber sido generado por una Dada Engine.
)

Quisiera ampliar un poco lo que escribí sobre la metáfora y la transmisión del conocimiento. En mi post escribía:

...la emisión debe ser clara, y el mensaje, lo menos expuesto al estiramiento, interpretación arbitraria, o abuso de la metáfora cualquiera. A ver si puedo explicarme mejor. No estoy en contra de la metáfora en un discurso de transmisión de conocimiento. Pero creo necesario aclarar que, en mi postura, la metáfora es un tema de aprendizaje, que nos ayuda, a los humanos, a entender mejor un tema. Desde ese punto de vista, la metáfora es una ayuda, pero no la base de explicación de un tema. Siempre debe haber un lenguaje claro, más definiciones si quieren, más ejemplos concretos, si uno debe exponer sobre un tema.

Si fuéramos vulcanos, como el Señor Spock de Viaje a las estrellas, no necesitaríamos metáforas. Pero como nuestra mente necesita ayuda para comprender y retener conceptos y modelos, las metáforas ayudan. Como las alegorías, los proverbios y otras construcciones del lenguaje, son formas adicionales de comunicación de una idea. Pero insisto: si sólo usamos la metáfora, el receptor del mensaje puede no entenderla.

Ya escribí bastante sobre la necesidad de claridad en:

A favor de la claridad

Ahí mencioné la utilidad de los ejemplos, en una explicación. Entonces, veamos un caso, un ejemplo, que ilustre mi punto.

Una de las ramas de la matemática, es la teoría de grupos. Nacida de varios trabajos anteriores, nace como rama autónoma en el siglo XIX, y es una de las bases de la explosión de la estructuras en las matemáticas del siglo XX. Un grupo es una estructura, como anillo, cuerpo, espacio vectorial, que cumple con algunas características. Es producto de la abstracción sobre casos como las rotaciones en geometría, las operaciones sobre números, y otros campos. Desde hace un cuarto de siglo, me parece fascinante, y cada tanto vuelvo a leer sobre el tema.

Uno de los libros que consulto, es completísimo. Pero sólo se dedica a exponer cada avance sobre la teoría, las definiciones, teoremas y sus demostraciones. Pero no colabora con dar ni un solo ejemplo concreto, mucho menos una metáfora.

¿Es un libro incompleto, le falta exponer conocimiento? No, ahí esta gran parte de la teoría de grupos. Sólo podemos pedir más si buscamos algún tema más específico. Tiene el conocimiento expresado claramente. Pero sin ejemplos, es muy difícil aprender sobre el tema. Pero si hubiera una hecatombe que hiciera desaparecer la civilización, y sobreviviera ese libro, los sobrevivientes podrían reconstruir la teoría de grupos.

Pero sin ejemplos, ni metáforas, se hace cuesta arriba aprender con él. Para la claridad, necesitamos no sólo definiciones y teoremas, sino también ejemplos. El ejemplo nos permite acercarnos a modelar el concepto que se quiere transmitir, verlo de alguna forma concreta.

Apliquemos la metáfora en teoría de grupos. Un grupo puede multiplicarse por otro, y, bajo algunas circunstancias, producir otro grupo. Uno puede usar la metáfora de manipular los grupos como números naturales o enteros, que tienen la operación de multiplicación. Siguiendo con la metáfora, uno puede entender que, así como hay números que no tienen divisores, habrá grupos que no tendrán grupos divisores. Así sucede. La metáfora grupo como número, ha resultado fructífera. Claro que hay diferencias. No todos los grupos se pueden multiplicar. Aparece un concepto más específico, el grupo normal. El símil del número primo, será el grupo simple. La clasificación de los grupos simples, apenas si terminó en la segunda mitad del siglo XX.

Espero no haberlos aburrido con una exposición tan matemática. El punto es:

- Puedo tener todo el conocimiento de teoría de grupos, sin ejemplos ni metáforas

- Pero para aprender, los ejemplos son útiles

- La metáfora puede resultar fructífera

- La metáfora sola, o el ejemplo solo, no es lo más conveniente para transmitir conocimiento

La mente humana está preparada para las analogías (recordemos los escritos de David Hume sobre el tema). Y cuando las analogías son manejadas con cuidado, nos sirven. Pero cuando son lanzadas sin mayor contexto, cuando son usadas sin dar una base donde aplicarlas, pueden o no ser entendidas, o ser entendedidas para "el lado de los tomates".

Hay ramas del conocimiento, donde se abusa de la metáfora, con explicación mínima. El clásico caso es el de algunos filósofos, pongamos como ejemplar a Nietzsche. Creo que no hay excusa para usar metáforas en solitario: si no tenemos la capacidad de expresar claramente un problema, es que aún no lo entendemos. Y tenemos que seguir investigando, buscando formas de exponerlo. La metáfora por sí sola, es madre de la interpretación cualquiera, y ésta se desmadra fácilmente, en múltiples interpretaciones, tantas como fatigados y confundidos intérpretes.

Disminuyamos la ambigüedad. Seamos claros.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía