Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 1 de Septiembre, 2007, 11:58

Sigamos leyendo y comentando el capítulo IV del Leviatán de Thomas Hobbes, donde se trata del lenguaje. Leemos sobre el uso del lenguaje:

El uso general de la palabras consiste en trasnformar nuestro discurso mental en discurso verbal...

Ya Hobbes anteriormente en el mismo libro, había planteado la existencia de discurso mental, sin uso de lenguaje. Yo creo que hay pensamiento sin lenguaje, pero no sé si hay discurso mental sin lenguaje. Podríamos discutir bastante sobre esto. Independientemente de esto, el lenguaje lo usamos en gran parte de nuestro pensamiento como en nuestra verbalización del mismo.

.... y esto para cumplir dos finalidades. Una de ellas es registrar las consecuencias de nuestros pensamientos que, propensos a deslizarse fuera de la memoria y forzarnos a un nuevo trabajo, pueden así recordarse otra vez gracias a las palabras con las cuales se troquelaron. De este modo, el primer uso de los nombres es servir como marcas o notas de rememoración.

Interesante concepto: pensamos, pero las palabras nos sirven para recordar lo que hicimos con el pensamiento.

La segunda finalidad de la palabra consiste, cuando muchos de utilizan las mismas, en indicar (por su conexión y orden) lo que unos y otros conciben o piensan de cada asunto, y también lo que desean, temen o es objeto de alguna otra pasión suya. Y para este uso los nombres se denomina signos.

Hay para Hobbes, cuatro usos especiales del lenguaje:

... primero, registrar aquello que por pensamiento descubrimos como causa de alguna cosa presente o pasada, y aquello que a cosas presentes o pasadas pueden producir o efectuar, lo cual es, en suma, adquisición de las artes; en segundo lugar, mostrar a otros el conocimiento por nosotros alcanzado, cosa que implica aconsejar y enseñar un hombre a otro; en tercer lugar, expresar a otros nuestras voliciones y propósitos para poder gozar de ayuda mutua; en cuarto lugar, satisfacernos y deleitarnos...

Me gusta destacar el segundo uso: el transmitir conocimiento, el mostrar lo que conocemos. Y para cumplir con esa función, me parece imprescindible reducir la ambigüedad intrínseca de todo lenguaje, y la persecución a ultranza de la claridad.

Así como hay usos, hay abusos del lenguaje, para Hobbes. Pero eso daría para otro post.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía