Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 19 de Septiembre, 2007, 10:51

Edward O. Wilson es un biólogo, evolucionista, sobre el que tendría que discutir bastante, supongo que en la sección Ciencia de este blog. Ha tenido ideas que resultaron bastante discutidas entre biólogos y más allá. Es prácticamente el creador de la "sociobiología" y uno de los fundadores de la corriente que llego a la dilvugación en "El gen egoísta" de Richard Dawking. Pero hoy quisiera exponer un texto del libro de Wilson "Salvemos la vida en la Tierra" (yo lo tengo de Editorial Katz), que me alivia de escribir sobre el tema de la aparición de la ciencia (lo coloco en la sección filosofía, porque lo quiero catalogar en el futuro, en las discusiones sobre la filosofía de la ciencia):

Hace millones de años existía el instinto animal, al que se agregaron luego rudimentos de cultura, probablemente en la etapa de transición de los primates al hombre. En una etapa posterior de mayor inteligencia aun, surgió el sentido de lo sobrenatural, y de ahi los demonios, los fantasmas ancestrales y los espíritus divinos que poblaron el espíritu humano. Como no existía la ciencia, había que recurrir a la religión para explicar el lugar del hombre en el universo. Surgidas de los sueños, las imágenes religiosas fueron consagradas en la cultura por chamanes y sacerdotes. Los dioses habían creado al hombre. Esos seres que vivían rodeados por la naturaleza reservaron a los dioses las montañas sagradas, los lugares recónditos y los cielos. En algún momento del remoto pasado, los divinos humanoides habían creado el mundo y gobernaban ahora los destinos del hombre. La imagen engrandecida que los hombres iban concibiendo de sí mismos se elevó por encima de la naturaleza,pero ellos obedecían a los dioses como hijos y como siervos. Dirigidas con mano férrea por sus dioses, las tribus adquirían unidad y fuerza. Triunfaban sobre las tribus rivales y sus falsos dioses. También dominaban la naturaleza, destruyéndola de paso en gran medida. Los hombres creían que su destino no estaba en este mundo; se sentían inmortales, algo así como semidioses.

En el curso de ese proceso, surgió en Europa durante el siglo XVII una imagen alternativa del hombre. El arte y la filosofía comenzaron a desprenderse de los dioses, y la ciencia empezó a obrar con total independencia. Paso a paso, asediada a menudo por los devotos de las Sagradas Escrituras, la ciencia fue construyendo una cosmovisión alternativa fundamentada en una imagen del hombre verificable y autónoma. Duplicando los conocimientos adquiridos cada quince años durante los últimos trescientos cincuenta años, ha indagado el corazón mismo de la naturaleza y ha encontrado allí una fuerza creativa autónoma inimaginable antes por su vastedad. En esa nueva imagen se condensaron las antiguas rivalidades religiosas, que quedaron reducidas a meros conflictos tribales. La ciencia se ha transformado en la más democrática de las empresas que acometió el ser humano. No es ni religión ni ideología. No tiene pretensiones fuera de lo que puede comprobarse en el mundo real. Genera conocimiento de la manera más productiva y homogénea en la historia, y sirve a la humanidad sin rendir pleitesía a ninguna deidad tribal.

Varios pensadores discutirían muchas de las afirmaciones. Pero yo me alineo con gran parte de lo escrito por Wilson. Habrá que ver cuán "verificable y autónoma" es la imagen del hombre que plantea. Pero me gusta lo de "indagar el corazón mismo de la naturaleza" y el haber encontrado "una fuerza creativa autónoma inimaginable antes por su vastedad". Eso es lo que nos ha dado la ciencia: una perspectiva de lo que existe, que no habíamos conseguido anteriormente. En unos siglos, pasamos de Tierra y Sol, a un Universo tan inmenso, y a una realidad tan asombrosa, que tenemos que revisar todas nuestras posturas que parecían tan firmes.

Por más que algunas corrientes de pensamiento quieran poner a la ciencia como una nueva ideología y dios, no veo que realmente pase eso. La ciencia (para poner un sustantivo) es una actividad, que a pesar de sus integrantes, de los científicos, de sus prejuicios, cegueras, y preferencias, va avanzando con un diálogo con la realidad, que la hace avanzar, con retrocesos, pero con avances reales.

Igualmente, debería comentar en algún momento el resto del libro, donde Wilson se despacha con afirmaciones que considero dudosas.

Pero vaya por ahora esta muestra de su pensamiento.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía