Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 23 de Septiembre, 2007, 0:03

E.O.Wilson, en su libro "La creación, salvemos la vida en la Tierra", escribe como si estuviera conversando con un pastor religioso, de alguna rama protestante, presumo. Creo interesante, mostrar un fragmento de ese libro, aquí en la sección filosofía, porque expresa una postura parecida a la mía (alguna diferencia comentada hacia el final de este "post"). Leemos en el capítulo I:

Estimado Pastor:

Aunque no nos hemos encontrado personalmente, tengo la impresión de conocerlo bastante y me siento autorizado para dirigirme a usted como amigo. En primer lugar, tuvimos la misma formación religiosa, pues me crié en Alabama, en el seno de una familia baptista, congregación cristiana fundamentalista de los Estados Unidos. Respondí al llamado evangélico y fui sumergido literalmente en las aguas. Si bien no comparto ya las creencias cristianas sobre la intervención divina, estoy seguro de que, si nos encontráramos y habláramos sobre nuestras más íntimas concepciones, lo haríamos en un clima de respeto y buena voluntad porque nos unen muchos preceptos de conducta moral. En la medida en que estas cosas puedan todavía influir sobre la cortesía y la gentileza, quizá también tenga importancia el hecho de que los dos nos dediquemos a tareas intelectuales con un espíritu humanitario.

Le escribo para pedirle ayuda y consejo. Desde luego no hay manera de eludir las diferencias que separan nuestras respectivas cosmovisiones. Usted acepta el carácter trasncendental de las Sagradas Escrituras judeocristianas y cree en la inmortalidad del alma. Para usted este planeta es una suerte de estación hacia una segunda vida eterna pues la salvación está garantizada para los redimidos en Cristo.

Acá destaco en lo que más coincido:

Yo, en cambio, soy un humanista laico. Creo que la existencia es lo que hacemos de ella en cuanto individuos; que no hay garantía alguna de vida después de la muerte y que el cielo y el infierno los construimos nosotros en este planeta. No hay para nosotros otra morada. Pienso que la humanidad surgió en la Tierra por la evolución de formas inferiores de vida a lo largo de millones de años; para decirlo sin pelos en la lengua: que nuestros antepasados fueron animales similares a los grandes simios. En mi opinión, además, la especie humana está adaptada físicamente y mentalmente a la vida en la Tierra y no en cualquier otro lugar. No obstante, compartimos un código de conducta ética fundamentado en la razón, la ley, el honor y un sentido innato de la dignidad que algunos atribuyen a la voluntad de Dios.

Usted hablará de la gloria de una divinidad invisible; yo, del esplendor del universo que por fin se nos manifiesta. Usted dirá que Dios se encarnó para salvar a la humanidad; yo diré que Prometeo robó el fuego sagrado para liberar a los hombres. Puede ser que usted haya alcanzado ya la verdad última; yo la busco aún. Es posible que yo esté equivocado o que usted esté en el error. También es posible que los dos veamos sólo parte de la verdad.

¿Acaso estas discrepancias en nuestra cosmovisión nos separan en todo? No lo creo. Tanto usted como yo, como todos los seres humanos, bregamos por alcanzar las mismas metas de seguridad, libertad de elección y dignidad; en suma, por una causa que a nuestro parecer nos excede.

Si está de acuerdo, podemos intentar encontrarnos de este lado de la metafísica para encarar el mundo real que compartimos. Lo digo de esta manera porque está en sus manos resolver un enorme problema que me preocupa por demás y que espero que a usted también lo preocupe: le propongo que dejemos de lado nuestras diferencias para salvar la Creación...

Yo discutiría lo de:

En mi opinión, además, la especie humana está adaptada físicamente y mentalmente a la vida en la Tierra y no en cualquier otro lugar.

Creo que tenemos la capacidad de adaptarnos a otros lugares, y aún más, de adaptar otros lugares, pienso en planetas, a nuestras necesidades.

Con respecto a:

No obstante, compartimos un código de conducta ética fundamentado en la razón, la ley, el honor y un sentido innato de la dignidad que algunos atribuyen a la voluntad de Dios.

me parece algo grande aplicar "fundamentado". Si así fuera, sería más fácil adoptar esos códigos por una mayor cantidad de gente.

Y sobre

Tanto usted como yo, como todos los seres humanos, bregamos por alcanzar las mismas metas de seguridad, libertad de elección y dignidad; en suma, por una causa que a nuestro parecer nos excede.

me parece que "todos los seres humanos" es una expresión optimista. Hay gente que considera dignidad de distinta forma. Basta ver culturas donde a una mujer se la apedrea por haber sido infiel. No veo en todos lados una búsqueda de libertad de elección y dignidad, o por lo menos, no veo que tengamos todos los mismos referentes a esas expresiones. Pero tengo la esperanza, que con el tiempo, esas ideas de libertad de elección y dignidad, como la entedemos varios de nosotros, se vayan expandiendo, sin necesidad de hacer proselitismo ni religioso ni político, sino apelando a lo que llamaría la propia naturaleza humana y el buen sentido que deberíamos tener todos.

El resto del libro, Wilson lo dedica a llamarnos la atención sobre el medio ambiente, y el resto de la vida en la Tierra. Tengo mis dudas sobre las conclusiones de Wilson, pero deberé leerlo con más detenimiento. Como siempre, ya llegará un post comentando el libro completo, o una serie de artículos, sobre puntos en particular.

Los fragmentos son el comienzo del capítulo I de

La Creación
Salvemos la vida en la Tierra
de Edward Osborn Wilson
Editorial Katz

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía