Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 28 de Septiembre, 2007, 0:12

Supongamos que vivimos en el desierto, hace dos mil años, en una pequeña tribu, dedicada al ganado y a explotar un pequeño oasis. Un forastero nos visita y expone su concepción del mundo:

"El mundo es redondo, y descansa sobre ocho elefantes gigantes, que a su vez, se paran sobre el caparazón de una tortuga marina grandísima, que va nadando por un mar infinito".

Para nosotros, es asombroso. ¡Qué concepción! El forastero agrega:

"Los terremotos se producen porque alguno de los ocho elefantes mueve su pierna".

¡Notable persona! ¡tiene explicación para todo! ¡cuánta sabiduría ha llegado a nosotros! Lo que nos explica aclara la aparición de esos terribles movimientos telúricos, que de vez en cuando azotan nuestras tierras.

Realmente el forastero debe ser un hombre agraciado por los dioses, alguien que tiene una llegada al conocimiento que nosotros no tenemos.

El problema, tal como lo vemos hoy, con el diario del lunes, es que el forastero plantea un modelo, con mecanismo, una descripción de las partes y sus relaciones, del mundo, que es un modelo que no corresponde con la realidad. Pero su descripción está tan bien armada, que hasta explica fenómenos como los terremotos.

Claro, no teníamos forma de corroborar al modelo hace dos mil años. Hoy sí.

Creo que muchas exploraciones y creaciones de modelos, como el psicoanálisis, son muy especulativas. Y no veo que busquen más corroboración que una supuesta adecuación a lo que sucede, pero que en realidad no es una adecuación fuerte, simplemente un arreglo de los hechos al supuesto modelo de la realidad. Hoy se habla de inconsciente, como el forastero de nuestra historia habla de la pata de elefante.

No basta con tener un modelo. Hay que corroborarlo. La coherencia de lo que explique, no es signo de verdad o adecuación con la realidad, sino que hay que explorar más.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía