Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 30 de Noviembre, 2007, 10:39

Dudé si poner este post bajo filosofía o ciencia. Creo que en cualquier momento, abriré una subcategoría de Filosofía de la ciencia, para este tipo de artículos. Veamos que los científicos son humanos, y tienen sus creencias y concepciones del mundo, que influyen en lo que investigan y buscan.

El científico ruso Theodosius Dobzhansky fue uno de los fundadores de lo que se ha dado en llamar al nueva síntesis de la teoría de la evolución, hacia mediados del siglo XX. Leemos al filósofo de la ciencia Michael Ruse:

Desde el principio, Dobzhansky reconoció que se dedicó a la empresa evolucionista con una misión, en su caso religiosa: la esperanza de demostrar que la evolución tiene un propósito divino y que el hombre era su producto más perfecto, la apoteosis de un proceso ascendente y progresivo.

Quiero dejar claro que no veo que el ser humano sea como imaginaba Dobzhansky. Pero es interesante ver que un científico también tiene sus creencias base, y que esas creencias (todos tenemos creencias, no podemos demostrar todo, alguna piedra fundamental tenemos que otorgarnos) influyen en su trabajo. Pero la ciencia (no existe como cosa, no hay "la ciencia", pero creo que podemos nombrarla) va más allá de una persona. Como actividad humana, con criterios de diálogo con la realidad, funciona más allá de las creencias. Se discutirá que no es así, que siempre se ve contaminada por la actividad humana, pero no lo veo tan claro. Por supuesto, la ciencia no es pura ciencia, pero tampoco veo justificación a posturas que llegan a afirmar que la verdad científica es convención, y consenso.

En el mismo lugar donde encontré la cita de Ruse, leo una comentario de Lynn Margulis:

Muchas circunstancias conspiran para oscurecer los descubrimientos científicos, especialmente aquéllos que causan incomodidad sobre las normas sagradas de nuestra cultura... Una convicción extendida aunque no formulada es la gran cadena del ser. Define la venerable posición de los humanos como el centro exacto del universo en la mitad de la cadena del ser, debajo de Dios y encima de la roca. Esta idea antropocéntrica domina el pensamiento religioso, incluso el de aquéllos que aseguran rechazar la religión y reemplazarla con una visión científica del mundo.

Excelente lo de "debajo de Dios y encima de la roca". Es un comentario cáustico, pero pertinente. Es claro, para mí, que el ser humano es un ser más en medio del cosmos.

Ambos fragmentos, los encuentro en el excelente libro Deconstruyendo a Darwin, de Javier Sampedro. Vean su blog en:

http://blogs.elpais.com/javier_sampedro/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía