Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 10 de Enero, 2008, 9:46

En la introducción de su excelente libro "A la caza de la realidad", Mario Bunge se ve obligado a justificar el porque de un libro dedicado a apoyar el realismo y analizar críticamente a otras posturas. He aquí una enumeración que hace de posturas:

1. En una obra muy citada, Bas van Fraassen (1980) nos dice que el objetivo de la ciencia es "salvar los fenomenos [las apariencias]" en lugar de dar razón de una realidad que existe de modo independiente, idea que Van Frassen incluye en el "bagaje metafísico" del cual deberíamos deshacernos. De manera parecida, David Lewis (1986), un influyente filósofo, famoso por suponer una pluralidad de mundos reales, adoptó la perspectiva de Hume de que no hay relaciones objetivas ni leyes propiamente dichas, de que el universo es un vasto mosaico de fenómenos inconexos.

Excelente resumen de crítica a Hume. Creo igual que podemos rescatar de Hume si lo interpretamos como refiriéndose a nuestras operaciones mentales: "la causalidad sería un hábito", se traduciría a "lo que en un realismo ingenuo llamamos causalidad, es fruto de nuestras operaciones mentales de haber observado lo que pasa". Pero ciertamente, Hume parece nunca rescatar (por más que declare su admiración a Newton) que hay una causa y efecto en la realidad misma.

2. Las fantasías sobre "hacer mundos" de Nelson Goodman (1978), y en particular la de "hacer estrellas", han sido comentadas respetuosa y profusamente, aunque a veces de manera crítica, como si se tratara de importantes aportaciones al conocimiento y como si Berkeley hubiese escrito en vano.

Excelente la mención de Berkeley. Lo de Goodman, me parece más un juego, casi una discusión bizantina sobre la cantidad de ángeles que pueden bailar en la cabeza de un alfiler.

3. La mayoría de los libros de texto sobre la mecánica cuántica aún alaban de boca para afuera la interpretación de Bohr-Heinsenberg o de Copenhague, según la cual esa teoría se refiere solo a hechos bajo control experimental, en particular a fenómenos. Como ha dicho en forma aprobatoria el físico D'Espagnat (1981, pg. 22), una de las consecuencias de esta perspectiva es que destruye lo que Copérnico había logrado: "Ha puesto al hombre otra vez en el centro de su propia representación del universo, de la cual Copérnico lo había expulsado".

Bien esta advertencia. Hay varias opciones a la interpretación de Copenhague. Recomendaría, para un estudio bastante detallado, el último libro de Penrose .... No conocía la frase de D'Espagnat.

4. La mayoría de los biólogos, psicólogos y científicos sociales enseñan que los proyectos científicos comienzan con la observación libre de teoría, que únicamente los datos guían la investigación, que de ellos rezuman las hipótesis y que la especulación teórica es peligrosa.

Bueno, no es tan así como funciona la ciencia. Creo que Bunge apunta que hay más que simplemente partir de datos puros. Por supuesto, esto no implica en caer en posturas de relativismo, o subjetivismo colectivo.

5. El premio Nobel Gerard Debreu (1991) ha afirmado que, en el mismo instante en que axiomatizó la teoría del equilibrio económico general, esta teoría se convirtió en parte de la matemática y que, por lo tanto, es invulnerable a los datos empíricos. La moraleja práctica es obviaÑ se ha de confiar en los economistas de igual modo que en Euclides, sin importar la realidad económica.

Desconozco la obra de Debreu. Es posible que Bunge lo haya interpretado duramente (otras veces lo he visto tomando posturas duras, por seguir al pie de la letra algunas afirmaciones de otros, tal vez mal expresadas o infelices).

6. Los estadísticos y filósofos bayesianos creen que toda atribución de probabilidades debe ser subjetiva, de modo tal que de ninguna de ellas puede decirse que sea verdadera o falsa. De hecho, sostienen que un valor de probabilidad es una medida de la fortaleza de la creencia en algo de alguien, en lugar de o bien un número puro o bien una medida de la posibilidad real, tal como la probabilidad de que un átomo brinque entre estados dados en el próximo minuta, ya sea que alguien lo observe, ya sea que no.

Oooppss! Deberé estudiar quiénes son los filósofos bayesianos que afirman semenjante cosa.

7. La mayoría de los matemáticos cre la tesis de Platón de que los objetos matemáticos, tales como números, conjuntos y funciones, y los enunciados acerca de ellos existen por sí mismos y son, en consecuencia, descubiertos en lugar de inventados.

Bueno, acá hay un tema que es grandísimo y fascinante. No estoy tan convencido de que los objetos matemáticos se inventan. Hay algo soberbio en la forma que tiene "la naturaleza", "la realidad", en dejarse representar por modelos matemáticos. Hay algo en los números primos, o las estructuras como los grupos, que podrían ser "descubiertos" por otras civilizaciones y organismos con algo de inteligencia. No me parece evidente que se inventan. Hay algo asombroso en la correspondencia entre la realidad y el mundo de las matemáticas. Tal vez es una ilusión. Pero es algo a estudiar en detenimiento (tengo varias lecturas pendientes sobre el tema). Recomendaría nuevamente el libro de Penrose, los primeros y últimos capítulos, para una exposición más detallada de otras posturas.

8. Los constructivistas-relativistas sociales niegan la diferencia entre cosa e idea, hecho y ficción, ley y convención, investigación y conversación, prueba empírica y negociación con los colegas. De modo semejante, los hermenéuticos sostiene que todo lo social es un texto o "como un texto" que debe ser interpretado, en lugar de ser un hecho que debe ser observado, descrito, explicado o modificado. Obviamente, estas escuelas rechazan los conceptos complementarios de verdad y error, sin los cuales la investigación científica no tendría sentido.

Ciertamente, hay tanta paparruchada hermenéutica y relativista dando vuelta por ahí, que quisiera detenerme un momento en este punto. Admito que esas corrientes tienen algo que aportar cuando hablan de valores e interpretaciones de hechos sociales. Es saludable levantar la mano, y afirmar que no todo es claro y evidente. Pero en algún momento, o quizás desde el principio, ese movimiento dió una vuelta de tuerca de más, y pasa a poner en entredicho todo. Supongo que uno de los fundadores ha sido el inteligente pero exagerado Nietzche, con su "no hay hechos sino interpretaciones". No sé, para mí una supernova explota, no interpreto que explota. Y el holocausto fué un hecho, no una interpretación. Podemos discutir las causas humanas, y la moral involucrada y demás. Pero que fué un hecho, ya está: no hay discusión. Es claro que el lenguaje humano le impone a cualquier descripción de un hecho, algo de interpretación. Pero los hechos están. Y podemos, como humanos, llegar a ellos, siempre estando "aware" de nuestros prejuicios y apuestas y demás.

9. "Influido por las ideas de Ludwig Wittgenstein, el Círculo [de Viena] rechazó tanto la tesis de la realidad del mundo externo como la de su irrealidad, considerándolas seudoenunciados" (Carnap, 1950b, pp 32-33). A pesar de ello, Wittgenstein sigue siendo tan influyente como siempre.

Otro ejemplo de vuelta de tuerca de más. Saludable ejercicio el de revisar lo que vemos como realidad, de ahí a caer en el positivismo, en sólo los hechos sin plantear hipotesis, sólo lo observable, sin conceptos por debajo, me parece exagerado.

10. Los relativistas, ficcionistas y convencionalistas radicales niegan la existencia de verdades objetivas y, en consecuencia, transculturales, tales como las de la matemática, la química y la genética. La idea misma de puesta a prueba objetiva les es ajena, lo que les permite afirmar lo que les plazca.

Yo no tendría problema en que la gente piensa de esa forma, o que lea el horóscopo cada mañana. El problema es que comparto el mundo con gente así, y esperaría, de mis compañeros de aventura, una dosis más de realismo. Tal vez no todos estén de acuerdo con mi postura, pero de vez en cuando, me asusta ver posturas tan lejanas a la mía, y que proliferan, sobreviven y hasta son motivos de tesis, libros y corrientes. Pero esos autores apenas son unas pocas personas. Lo que me conmueve, la aceptación sin crítica que tienen esas ideas, de parte de muchos otros, una especie de adhesión sin meditación profunda.

La biblia y el calefón, de alguna forma, están en la filosofía actual.

(debería completar este post, con los datos de los libros y publicaciones a los que hace referencia).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía