Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 4 de Febrero, 2008, 10:36

La ISO (International Standard Organization) ha establecido por décadas estándares para consistencia, intercambio y diseño. Constituida como una red de institutos de estandarización de 157 paises, es una organización no gubernamental, con una sede central en Suiza. La ISO se ocupa de temas tan disímiles como las características de los motores, conectores eléctricos, y tamaños de camiones y contenedores.

Pero no se ocupó del tema de la calidad, hasta llegados los años 70 del siglo pasado. El mundo occidental no se había preocupado de la calidad. La industria de EE.UU. y otros países, había sido alimentada por el "boom" post segunda guerra, y la producción era indiscriminada: se prefería producir, que producir algo de calidad.

Ese estado de cosas sufrió un golpe, cuando Japón, una de las naciones que aprovechó las lecciones de expertos en calidad, produjo automóviles que impactaron en el mercado norteamericano. Empresas como Toyota y Honda, que parecían tan lejanas como competencia, de pronto empezaron a tener parte de un mercado que había parecido inexpugnable, dominado por Detroit. Las empresas norteamericanas habían apostado a producir autos que al tiempo había que cambiarlos: no se caracterizaban por una alta calidad. Mientras, las empresas japonesas nunca producieron un modelo que tuviera problemas.

¿Cómo lo consiguieron? La ironía está en que estudiaron de expertos de calidad de los propios EE.UU. A fines de los cuarentas, Japón apenas sobrevivía del desatre de la guerra. Las fuerzas de ocupación, en parte por razones geopolíticas, ayudaron a reconstruir la infraestructura del país. Ayudaron a construir nuevas fábricas, que adoptaban las innovaciones de la industria. Japón abrazó la modernización (notablemente, también había aceptado un cambio en la segunda mitad del siglo XIX).

Estudiando de gente como Deming, Crosby, y Juran, los japoneses absorbieron y pusieron en práctica todo lo que se sabía de la gestión de calidad. Mientras esos expertos no pudieron ser profetas en su tierra, encontraron una nueva tierra para difundir sus ideas. Mientras los japoneses se concentraron en la calidad, el resto del mundo, se concentró en sólo producir en cantidad.

Al llegar los 80, los productos de Japón eran reconocidos por su superior calidad. Conceptos como Total Quality Management, que habían nacido hace años, comenzaron a tomarse en cuenta. La ISO reconoce esa tendencia, y comienza a trabajar sobre el tema.

Es así, en 1987, produce la primera versión de la ISO 9000, el primer estándar internacional de calidad, dirigido a la implementación de un sistema de calidad en cualquier industria.

La idea base de ISO 9000 es que en cualquier ambiente de producción, hay oportunidades donde la calidad puede ser controlada. Esas oportunidades pueden ser identificadas y proactivamente manejadas para que la línea de producción se transformara en algo que puede perfeccionarse.

El estándar tiene dos objetivos básicos: prevenir que un producto defectuoso llegue al cliente final, y, tanto más importante, remediar las causas que produjeron esos defectos. Antes, a lo sumo, la gestión de calidad, si existía, era detectar y descartar los defectos. Ahora, la gestión de calidad comienza a buscar el mejoramiento del proceso mismo.

El segundo objetivo tiene como consecuencia, la búsqueda del mejoramiento de procesos, en inglés, "process improvement". La empresa está en constante aprendizaje, en "modo de aprender": siempre reflexionando sobre lo que hace, controlándolo y mejorando los procesos adoptados.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Empresa