Angel "Java" Lopez en Blog

7 de Febrero, 2008


Publicado el 7 de Febrero, 2008, 11:23

Leo a Bunge, en la introducción de su libro Intuición y Razón:

Hay pocas palabras tan ambiguas como "intuición". Su utilización indiscriminada es tan engañosa que se ha llegado a proponer seriamente su expulsión del diccionario. Sin embargo, ello no sería práctico, porque está firmemente enraizada en el lenguaje ordinario y también en el lenguaje técnico y habría que introducir en su lugar muchos términos nuevos.

En algunos casos "intuición" designa una facultad prerracional (intuición sensible); en otros, una aptitud suprarracional (intuición pura, intuición de esencias, intuición mística); en otros, por fin, una variedad de la razón (intuición intelectual).

Los filósofos y los científicos no concuerdan generalmente en cuanto al significado de "intuición". Para los filósofos la intuición, sin calificativos, es casi siempre una facultad de la mente humana que difiere tanto de la sensibilidad como de la razón, y constituye un modo de conocimiento autónomo, a saber, una aprehensión súbita, total y exacta.

Los científicos, por el contrario, estiman primordialmente el conocimiento inferido, que es diato, parcial, inexacto y arduamente elaborado. No se inclinan a creer en la aprehensión inmediata de ideas preexistentes ni en la evidencia súbita y segura, sino en construcciones más o menos rápidas y en inferencias veloces y fragmentarias.

Quienes han adoptado una orientación científica pueden creer en intuiciones de diverso tipo, pero no en el intuicionismo. La intuición puede ser una fuente de progreso cuando sus productos - habitualmente conjeturas groseras - son elaborados y puestos a prueba. El intuicionismo, en cambio, es una tendencia regresiva en filosofía, por proclamar dogmáticamente la existencia e incluso la superioridad de un modo de conocimiento inescrutable e incontrolable.

Tanto los filósofos, como los científicos, a menudo emplean la palabra "intuición" descuidadamente. Nosotros procuraremos analizar el término y elucidar las funciones que cumple la intuición en aquellas áreas del pensamiento donde aparece con mayor frecuencia: matemática, ciencia fáctica y técnica.

Luego, en la primera mitad del libro, Mario Bunge analiza los distintos tipos de intuición (notablemente, queda el intuicionismo matemático incluido).

Para mí, la intuición es una herramienta, para conseguir nuevas ideas, nuevas hipótesis, pero no para alcanzar la verdad directamente. La razón tampoco basta.

En la contratapa, leemos:

Hay muchas formas de intuición o comprensión súbita de algo: hecho, idea o símbolo. Pero, por no resultar de la observación ni del estricto raciocinio, toda intuición es altamente riesgosa. Por consiguiente, lejos deaceptarla a ciegas, debiéramos examinarla en forma critica. El intuicionismo filosófico, como el de Bergson y el de Husserl, afirma dogmáticamente la superioridad de la intuición sobre la observación y la razón: es anti-intelectualista y, por lo tanto, enemigo de la ciencia. En cambio, el mal llamado intuicionismo matemático es rigurosamente racionalista, aunque estrecho. El científico y el técnico hacen uso constante de la intuición pero, en todos los casos, consideran sus frutos comoprovisorios y sujetos a confirmación o refutación. Sin intuición no arrancamos, y con ella sola nos desbarrancamos. No se trata, pues, de optar por la intuición o por la razón, sino de cambiarlas. Debemos disciplinar racionalmente la intuición y permitir que esta movilice a la razón. Por otro lado debemos evitar la tentación facilita del intuicionismo, por ser dogmático y estéril. En intuición y razón Mario Bunge vuelca su saber filosófico y científico para contribuir al esclarecimiento de conceptos del conocimiento contemporáneo que, si bien gozan de gran difusión, casi nunca son estudiados con la profundidad que merecen.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía