Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 23 de Febrero, 2008, 19:32

Leyendo un libro de hace más de cuarenta años, "Partículas y aceleradores", de Robert Gouiran, (en inglés en Amazon como Particles and Accelerators) encuentro en la introducción estos fragmentos:

Aunque en nuestros días se hacen tantos descubrimientos en un año como en cien de antaño, nuestros conocimientos no constituyen más que una etapa y nuestros más asombrosos resultados pronto estarán pasados de moda y polvorientos. Pero el empuje científico es un poder incontrolable y el hombre, destajista del saber, levanta así, penosa pero alegremente, los ladrillos esenciales de su universo. Para alcanzarlo sigue principalmente dos caminos: el del filósofo que examina su espíritu por medio de la dialéctica del ser y no ser y el del físico que ahonda en la materia para encontrar en ella el vacío. El estudio de las partículas fundamentales debe permitirnos averiguar bajo qué sutil forma ha podido surgir de la nada el ser asociado a su anti-ser, y cómo vuelve a ella con el fin de saber qué es este "polvo" del que estamos hechos. Y no sólo polvo de materia, sino también de espacio, ya que el físico va a tratar de encontrar cuál puede ser el punto más pequeño posible que pueda imaginarse. La continuidad del espacio y del tiempo es un concepto antiguo que ninguna teoría moderna puede utilizar o justificar, y un punto imaginario no puede carecer de dimensión, pues no sería más que una nada o un infinito de energía.

Vemos que ya entonces, los descubrimientos en física fundamental surgían de manera acelerada. Menciona al vacío, un tema que es centro de interés en las teorías actuales. Es interesante que Gouiran afirme que no hay cabida en las teorías de entonces (y podemos afirmar, en las actuales) a la continuidad, al infinito pequeño o al infinito de energía. Me recuerda el post "El horror al infinito".

Seguimos leyendo:

Los constituyentes de la materia, tales como las partículas estables, el protón y el electrón, ocupan un mínimo espacio que varía inversamente con la masa de la partícula. Pero si se la acelera, esta masa aumenta siguiendo los principios de la relatividad, y de este modo disminuye el espacio en que se pueda encontrarla, lo cual es una de las paradojas de la mecánica cuántica. Cuanto más de prisa va, más sutil y penetrante se vuelve, y más se espera medir distancias cada vez más pequeñas. He ahí uno de los motivos de interés de los aceleradores de partículas.

Hace entrada algunos de los resultados de la mecánica cuántica: el principio de incertidumbre aplicado al comportamiento del "espacio ocupado" por una partícula. Más adelante, sigue:

Aunque el elemento de materia tenga, pues, una extensión, no existen contornos netamente definidos. Pues aunque la energía presenta el discontinuo aspecto de los cuantos, el paso del exterior al interior del punto se hace de una manera continua por densidad creciente. No existen límites claros, y en realidad toda partícula ocupa todo el Universo; pero la probabilidad de encontrarla está concentrada casi por completo en un pequeño espacio. Existe una fundamental incertidumbre en cuanto al tamaño del objeto.

Ocurre lo mismo con "el instante", ese momento del tiempo, que no puede reducirse a cero sin correr el riesgo de ver cómo emergen de nuevo energías infinitas del vacío, como veremos en las relaciones de incertidumbre de Heisenberg. No parece posible definir tiempos inferiores a 10 ^ -23 segundos, un tiempo tan pequeño que comparado con una millonésima de segundo está en la misma relación que esta millonésima con diez mil millones de años, casi la edad de nuestro Universo. ¿Puede tener un significado físico un tiempo tan pequeño? No, ya que corresponde a fluctuaciones de energía que precisamente son las de las partículas fundamentales que vamos a estudiar.

Es tema que se sigue discutiendo hoy: lo que ocurre o no, en tiempos o espacios ínfimos. Cuarenta años después, tenemos muchos conocimientos nuevos acumulados, pero de alguna forma, seguimos con las mismas preguntas fundamentales.

(Curiosamente, Robert Gouiran aparece mencionado en un texto sobre vikingos en Paraguay, en un ejemplo de mención de cita fuera de contexto:

In the September/October 1966 edition of the magazine Planeta, French physicist Jerome Cardan reported that since 1965, according to CERN nuclear scientist Robert Gouiran, the United States had been conducting "serious investigations" towards admitting "the existence of at least one other universe co-existent with our own, and that a scientific announcement was to be made soon."

http://www.dark-truth.org/okt19-2006-12.html

)

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia