Angel "Java" Lopez en Blog

25 de Febrero, 2008


Publicado el 25 de Febrero, 2008, 9:46

Sigo leyendo a Martin Gardner, en su excelente "Los porqués de un escriba filósofo", en su capítulo 1, donde trata del realismo, el fanerón (el mundo fenoménico) y las posturas sobre el tema en la historia. Leamos sobre Aristóteles:

Aristóteles sostenía la opinión razonable de que detrás del fanerón hay un mundo de "materia" con una existencia independiente. Esta opinión ha sido sostenida también por casi todo el mundo desde entonces -filósofos, científicos y gente corriente. No nos preocuparemos ahora de qué es lo que aquí entendemos por materia. Existía antes de que existieran los seres humanos y seguiría existiendo si los seres humanos dejaran de existir. Es este mundo exterior el que es causa del mundo interior de nuestras sensaciones, el mundo que percibimos como nuestro fanerón.

Aguante Aristóteles. Un poco de sentido común nacido hace siglos. Pero leamos algo sobre su maestro Platón:

Antes de Aristóteles, Platón no sólo abogaba por la existencia de ese mundo exterior (es el que produce las sombras en la famosa alegoría de la caverna), también sostenía la existencia independiente de ideas universales tales como vaquidad o el número tres, además de la materia y las mentes humanas. Para Aristóteles, los universales no tienen ninguna realidad aparte del universo material, del mismo modo que la forma de un vaso no puede existir aparte del mismo vaso. En la Edad Media este debate tomó usualmente la forma de nominalismo contra realismo platónico, con distinciones terminológicas complejas y matices de opinión sutiles por los que no nos vamos a interesar. Lo importante es que los escolásticos medievales eran "realistas" al creer, como Platón y Aristóteles, que hay un vasto mundo "fuera", detrás del mundo de las apariencias, que no precisa de nuestra percepción para existir.

El problema de Platón es que pone la realidad en algo que no es de este mundo. De alguna forma, hay que entenderlo a Platón: en el medio de los problemas políticos que acosaban a Atenas, busca algo fijo, sólido, donde asentar no sólo el conocimiento, sino también la ética humana. Y lo encuentra no en lo aparente, sino inventando un mundo más allá.

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Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía