Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 5 de Marzo, 2008, 10:41

Steven Weinberg es un conocido físico americano, ganador del Premio Nobel junto con Abdus Salam y Sheldon Glashow por sus trabajos sobre la unificación de la fuerza débil y el electromagnetismo. Tengo libros de los tres. Weinberg escribió hace años un delicioso libro de divulgación "Los tres primeros minutos", y ahora estoy leyendo "Sueños de una teoría de todo", de Editorial Crítica. Me pareció interesante su descripción de la actitud actual ante el reduccionismo:

Si usted pregunta por qué las cosas son como son y si, cuando se le da una explicación en términos de algún principio científico, usted pregunta por qué dicho principio es verdadero y si, como un niño maleducado, sigue preguntando ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, entonces, más tarde o más temprano, alguien le llamará reduccionista. Diferentes persnas dan diferentes significados a esta palabra, pero supongo que una característica común de la idea que todo el mundo tien del reduccionismo es un sentido de jerarquía, de que algunas verdades son menos fundamentales que otras a las que las anteriores pueden ser reducidas, como la química puede ser reducida a la física. El reduccionismo se ha convertido en un mal ejemplo en la política científica; el Consejo de la Ciencia de Canadá atacó recientemente al Comité Coordinador de los Servicios Agrícolas de Canadá por estar dominado por reduccionistas. (Presumiblemente, el Consejo Científico entendía que el Comité Coordinador hace demasiado hincapié en la bilogía y la química de las plantas.) Los físicos de partículas elementales son especialmente susceptibles de ser calificados de reduccionistas, y el desdén por el reduccionismo a menudo ha enturbiado las relaciones entre ellos y otros científicos.

Como siempre, hay distintos significados para una palabra conflictiva. Yo no rechazo la reducción, que es una herramienta valiosísima: sólo criticaría el reduccionismo radical, que implica algo como que es la única herramienta.

En mi postura, la realidad se presenta en niveles, y las regularidades de un nivel, se pueden explicar con leyes y regularidades de los niveles anteriores. Eso no implica que no aparezcan novedades cualitativas en un nivel. Sólo que no hay que apelar, como los vitalista, a algún "impulso vital" misterioso para explicar la vida: se puede explicar "su funcionamiento" con la química, y ésta a su vez, con la física.

Pero como nota Weinberg, ni siquiera la aplicación correcta de la herramienta, asegura su aceptación en ciertos círculos.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia