Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 23 de Marzo, 2008, 12:00

Leo al inicio del capítulo primero del "La perspectiva científica" del bueno de Bertrand Russell:

El método científico, si bien en sus formas más refinadas puede juzgarse complicado, es en esencia de una notable sencillez. Consiste en observar aquellos hechos que permiten al observador descubrir las leyes generales que los rigen. Los dos períodos - primero, el de observación, y segundo, el de deducción de una ley - son ambos esenciales, y cada uno de ellos es susceptible de un afinamiento casi indefinido; pero, en esencia, el primer hombre que dijo: "el fuego quema", estaba empleando el método científico; sobre todo, si se había decidido a quemarse varias veces. Este hombre ya había pasado por los dos períodos de observación y generalización. No tenía, sin embargo, lo que la técnica científica exige: una elección cuidadosa de los hechos relevantes, por una lado, y por el otro, diversos medios para deducir leyes, aparte de la mera generalización. El hombre que dice: "los cuerpos sin apoyo en el espacio caen", ha generalizado simplemente; y puede ser refutado por los globos, las mariposas y los aeroplanos. En cambio, el hombre que conoce la teoría de los que cuerpos que caen, sabe también por qué ciertos cuerpos excepcionales no caen.

Russell, escribiendo claramante, adopta una posición que no comparto, al menos así como está esbozada. La actividad científica (recordemos que "ciencia" es una palabra que designa una cosa, sino una actividad humana), no tan simple como la describe Russell. Y lo que expone, no es el quid, el núcleo de la actividad científica.

Un científico busca leyes, pero también se ve impulsado a plantear hipótesis, donde aparecen conceptos (como flogisto, energía, cantidad de movimiento), modelos (las órbitas de los planetas siguen una elipse, dos cuerpos se atraen) y mecanismos (hay una ley de gravedad, hay acción y reacción, las masas se atraen por la ley de gravedad). Y la ley de gravedad que invoco en este párrafo, no es del tipo que describe Russell: Newton armó más que una regla, construyó todo un modelo y mecanismo, explicando desde la postulación de una ley de gravedad, que disminuye con el cuadrado de la distancia (como "expandiéndose y repartiéndose" en el espacio, como la luminosidad de un sol), y de ahí explica que la elipse es el tipo de órbita que se espera de dos cuerpos sometidos a ese tipo de fuerza atractiva.

Justo el ejemplo que da, del "fuego quema", creo que se explica por la operación mental que tenemos innata, a la que Hume llamaría el hábito de buscar causa y efecto. Y conocer la teoría de los cuerpos que caen, no explica la excepción del globo (para la cual hay que remitirse a otras teorías).

Ley "a la Russell" sería la de Kepler. Pero la descripción de arriba deja afuera algo que considero importante: en ciencia proponemos más que leyes. Si nos quedamos en que sólo buscamos leyes, desaprovechamos algo fascinante, como es el resolver el enigma que nos plantea el funcionamiento de la realidad. Economía no es leyes como "suben las papas, bajan los limones". Es buscar los hechos relevantes para la teoría, plantear la teoría adecuada, más fructífera, ver de poner conceptos como mercado, clase, que luego se verán si corresponden de forma interesante a algo real, o son simples constructos imaginados que no tienen algo duro por debajo (como paso con física con el tema flogisto). También recolectar datos, descubrir leyes, pero no se queda ahí la actividad de alguien dedicado a la ciencia (¿protociencia?) de la economía.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía