Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 28 de Marzo, 2008, 10:56

Ayer, yo escribía sobre las preguntas de la filosofía. Y leo ahora un comentario de Marcelo (alguien que ha tenido la paciencia de leer otros posts míos, no sé si lo conozco). Tengo varios comentarios a mis posts para comentar a su vez, algunos con preguntas a contestar, de varios lectores. Pero comencemos con éste.

(Aprovecho acá para agradecer a todos los que dejaron comentarios, y también a los que no comentan, pero tienen la amabilidad de leer algo de lo escribo).

Yo recordaba la pregunta de Leibniz "¿por qué hay algo en vez de nada?". Marcelo escribe

¿Por qué hay algo, en vez de nada?
Se me ocurren dos respuestas:
1) Hay más materia que antimateria.
2) No puede haber nada.

La pregunta original, tanto la de Leibniz, como la mía, no apunta a materia o antimateria. El problema que encara esta pregunta, es dar la razón del mundo (aunque eso de "la razón" es más de Leibniz que mía). Para mí, el mundo (entendiendo a mundo como lo entiende históricamente el pensamiento filosófico, no como planeta terrestre, sino como todo, Universo si quieren) puede ser contingente. Lo mismo pensaba de alguna manera Leibniz. El invocaba el principio de razón de suficiente para todo. Pueden ver algún desarrollo del tema, y de su idea de "el mejor de los mundos posibles" (luego ridiculizado por Voltaire, yo conocí el tema por el bueno de Stephen Jay Gould, que acude al personaje del Dr. Pangloss de Voltaire, para ilustrar que no todo son adaptaciones en evolución biológica) en:

http://www.filosofia.net/materiales/tem/leibniz.htm

Pero basta de digresiones, volvamos acá, a la pregunta planteada. Supongamos que ahora está lloviendo. Cuando uno pregunta ¿por qué llueve ahora, en vez de no llover? de alguna forma espera la explicación, algo que describa una serie de sucesos (cambios en la presión atmosférica, presencia de nubes, etc...) que den cuenta del hecho de la lluvia actual. Bien podría no estar lloviendo. Esta lluvia, decimos, es contingente. Pero se puede explicar, no es que vino y llovió.

Con un poco de esfuerzo, yo imagino que el mundo, el universo todo, es contingente. No veo que tuviera que estar, ni ser como es. Puedo encontrar en el mundo, a través de la ciencia, una descripción del mecanismo de cómo funciona, pero no veo porqué "apareció". Igualmente, la ciencia tiene esperanzas de aportar algo a la pregunta. Pero en general, contesta sobre cómo es, más que por qué está.

Ejemplifiquemos con algo de cosmología. Desde ese punto, la actividad científica trata de explicar, en los últimos años, por qué el cosmos es como es. Algo que intenta, es dar razón de los valores de las constantes de la naturaleza. Hay dos posturas principales: una espera encontrar algo que haga que esos valores sean inevitables. Otra indica que tenemos que incorporar la historia en el desarrollo del cosmos. Los valores actuales son resultados contingentes. Pero estas posturas, explican el cómo, no el por qué. Explican los valores de lo que está, no por qué está algo. Otras ramas de la ciencia, explican el funcionamiento, los mecanismos de lo que está, pero no por qué está.

Intentemos otra aproximación al problema. Permítaseme apelar con analogía al Génesis. El dios del génesis, ¿por qué comenzó a trabajar en sus afanosos días?. Bien podria no haber comenzado nada. ¿qué lo movió al "fiat"? Bien podría el verbo haberse callado.

Si vamos a aproximarnos desde la ciencia, también podemos preguntar, ¿y por qué eso de materia y antimateria? (insisto, no es la pregunta original, pero sirve para aproximarnos). ¿por qué tiene que haber materia en demasía? O simplemente, ¿por qué materia, leyes y demás? ¿por qué la ley, emergente del mecanismo del universo, que opera sobre materia y antimateria? Y si no puede haber nada, ¿por qué? La ciencia contestaría con una ley, o un mecanismo, pero ¿por qué esa ley y mecanismo? Bien podría el creador del universo, si lo hay, haberse dedicado toda su semana de Génesis, o su instante de Big Bang, a no hacer absolutamente nada. Si alguien se levanta, y declara que el Big Bang se sigue de las leyes de la naturaleza, alguien podría preguntar ¿y por qué están esas leyes, en vez de absolutamente ninguna?

Intentemos otra aproximación, más neutra, para mí más hermosa. Nazco y me despierto en un laberinto. Otros como yo, están en el laberinto. Desarrollamos nuestras vidas, recorremos los pasillos, algunos nos interesamos de trazar mapas, otros escriben lo que vieron en largos viajes a pasillos recónditos. Alguien detecta alguna regularidad en la sucesión de codos, pasillos y patios internos. Otros adoran al creador de las milagrosas paredes. Otros calculan que su altura no podía ser otra. Reimos, lloramos, vivimos y morimos en el laberinto. Pero no hay nada que nos diga ¿por qué está el laberinto, en vez de nada, o si lo prefieren, una pradera? (vean otra aproximación, estupenda, más hermosa, en la Biblioteca de Babel, de Borges...)

Pero supongamos que el mundo es necesario, que no puede no estar (desde la ciencia, alguien podría decir "El Big Bang era inevitable por X y Z"). Y entonces, ¿dónde está la necesidad del mundo? ¿Cual es, por qué esa necesidad? ¿por qué tuvo que haber algo inevitable, aunque alguien lo señale como "X y Z"?

Sigue Marcelo:

Me parece que la pregunta parece profunda, pero es superficial.

O a lo mejor el superficial soy yo. ¿Podrías definir "nada"? Aún luego de definir "nada", ¿te parece que tu pregunta tiene sentido?

Pues a mí, me parece una pregunta profunda, tal vez la más merecedora de ese adjetivo que conozco. Nada, en este contexto, es absolutamente nada. No es el vacío de la física cuántica, ni el equilibrio entre materia y antimateria. Ya no hay materia, ni leyes lógicas o físicas, ni mecanismos, ni causalidad, ni estrellas, ni yo, ni nadie, ni galaxias, ni espacio, ni tiempo, ni nada de lo que hay ahora en el mundo. Un "estado" que imagino, con algo de trabajo, pero que no me parece eludible. Desde hace años, veo todo desde detrás de mi nariz. Y cada que estudio la realidad, nada me contesta ¿por qué está todo esto, en vez de no estar? No es un ¿por qué? que busca un telos, o finalidad. No, es un ¿por qué? más básico, más profundo, y algo aterrador: todo está, acá, desplegado, delante de la nariz, del Hubble, de la vida de cada uno, y no tenemos la menor razón para haberlo esperado, ni para estar acá, asombrándonos de este asombro.

Creo que podría haber escrito algo más corto. Creo que lo mismo podría haber dicho con lo que ya escribí ayer. Pero quería aclarar el punto. No se si lo oscurecí.... ;-)

(espero que los lectores de Asimov, reconozcan el guiño que le hago al "Buen Doctor" al haber elegido el título del post.... ;-)

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía