Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 1 de Abril, 2008, 12:01

En su libro "Crisis y reconstrucción de la filosofía", Mario Bunge describe y critica diez cosmologías, en uno de sus capítulos. Escribí una introducción al tema en:

Cosmologías en Bunge

Bunge se esfuerza por ser claro, y en general lo consigue. Despues, podrá coincidirse o no con su crítica, y habrá que ir a leer los exponentes de cada postura, para ratificar la descripción que hace el beato (es más que el bueno) de Bunge. Veamos qué tiene que decir sobre el holismo:

... el holismo u organicismo [es] la concepción que sostiene que el cosmos es un animal o como un animal. El núcleo de esta cosmología es la llamada totalidad orgánica. El todo, se afirma, es más que "la suma de sus partes". Más aún, se afirma que estas totalidades son incognoscibles por medio del análisis.

Este último punto es el más discutible, en mi opinión. No he visto que porque algo sea una "totalidad orgánica", no pueda estudiarse, comenzar a conocerse, aplicando el análisis y la separación de una parte. Por supuesto, como siempre, hay que estar "aware", advertido de la separación. Pero los holistas insisten a menudo en la situación de rechazar el análisis, rodeando de una pátina misteriosa el acceso al conocimiento de la totalidad.

El modelo cosmológico jerarquista concibe el mundo por analogía con una organización social piramidal. Los seres superiores están en la cima y los inferiores debajo, y los primeros gobiernan a los últimos a través de un orden jerárquico. Este orden es eterno: la pirámide o escalera siempre ha estado allí y jamás cambiará. Sólo puede cambiar la posición de un individuo en la escalera.

Mas adelante en la sección 2.2 Holismo: el animal cósmico

El holismo es una de las cosmologías primigenias. Se reduce a las siguientes ideas: que el mundo es un plenum, cuyas partes se mantienen todas firmemente unidas y que la parte está subordinada al todo. El holismo se presenta en dos versiones: una estática y otra dinámica. El universo en bloque de Parménides es ejemplo del holismo estático, en tanto que el animismo es un ejemplo de holismo dinámico.

De acuerdo con el animismo, todas las cosas están vivas o animadas en alguna medida, y el mundo es un animal o como un animal Platón atribuyó esta idea a Timeo y le hizo decir que el cosmos "es una criatura viva, provista de alma e inteligencia por la providencia de Dios" (Timeo: 30). Pero, por supuesto, la idea es mucho más antigua: se encuentra en varias cosmologías arcaicas y primitivas.

Sin embargo, el animismo es sólo una versión del holismo. Pensadores tan diversos como Parménides, Aristóteles, los Estoicos, Ibn Khaldún, Pascal, Goethe, Hegel, Comte, Marx, Engels y Durkheim fueron de alguna forma holistas. Hacían hincapié en la interconexión de todas las cosas y en la subordinación de la parte al todo, pero no eran animistas.

Actualmente, el holismo tiene pocos defensores. Puede hallárselo entre los científicos sociales. Así pues, se habla de memoria colectiva, voluntad del pueblo, e ideas producidas por grupos sociales enteros y no por cerebros de individuos. El holismo aún está vivo, incluso entre esos individualistas metodológicos que inadvertidamente invocan totalidades como el mercado y "la situación", los cuales no se toman el trabajo de analizar. Esta contaminación holística es evidnte en supuestos como que todo agente actúa de acuerdo con la situación en la que se encuentra, y que dos agentes sociales interactúan por medio del mercado y no persona a persona. Denomino individuholismo a esta extraña simbiosis de individualismo y holismo que a veces pasa por individualismo....

Luego trata Bunge del problema del conocimiento para el holismo, que me parece el más discutible (todo tiene que ver con todo, pero no veo que eso nos impida avanzar en el conocimiento):

El compañero gnoseológico del holismo es el intuicionismo, según el cual podemos captar una totalidad únicamente como tal e instantáneamente por medio de una intuición en lugar del ardua análisis.

Yo me resisto al intuicionismo. Y no por mera resistencia o disgusto, sino porque no veo que realmente haya aportado algo al avance del conocimiento humano.

Una idea familiar que subyace tras esta actitud antianalítica es que la disección mata, de modo tal que un examen de los disjecta membra nada puede enseñarnos acerca de una totalidad orgánica. Veremos en seguida que este argumento está lejos de ser convincente.

Por lo menos, yo encuentro desmentido este argumento en la historia de la biología y otras ciencias.

De acuerdo con el holismo, "El todo es más que la suma de sus partes". Esta oración es imprecisa y, por consiguiente, ha sido muy difamada por los filósofos analíticos.

Estos filósofos se han ocupado de los problemas del lenguaje. Creo que ha sido positiva su crítica, pero rechazo en principio que pasen más allá de la crítica y lleguen a negar grandes partes de la filosofía.

Aun así, su sentido está claro. Significa que una totalidad posee propiedades de las cuales sus partes componentes carecen. Puede llamarse a estas propiedades "emergentes" o "sistémicas".

Mario Bunge es un gran promotor del sistemismo, al que deberé dedicar algunos posts en el futuro.

Las propiedades emergentes caracterizan a un sistema como totalidad. Ejemplos físicos obvios de propiedades emergentes son el centro de masa, la densidad, la temperatura y la conductivdad de un cuerpo. Ejemplos biológicos: la vida comienza y termina en el nivel celular; y las unidades de selección son los organismos completos y no sólo sus genomas.

Esta frase es un ataque a la postura de Richard Dawkins y sus seguidores, popularizada en su libro "El gen egoísta".

Ejemplos sociales: la organización de una fábrica; la estabilidad de un gobierno; la historia de una nación.

Las ciencias naturales y sociales contemporáneas emplean estas nociones de todo y emergencia y, en este respecto, han reinvindicado el holismo. Pero no han adoptado la tesis de que el todo determina la parte. Más bien, son las interacciones de las partes las que determinan el todo, el cual a su vez condiciona el comportamiento de la parte.

El componente más débil del holismo es su posición antianalítica, ya que el análisis, conceptual o empírico, es inherente a todas las ciencias, tecnologías y humanidades. Más aún, sólo a través del análisis de las partes interactuantes de una totalidad podemos explicar lo que la mantiene unida, lo que amenaza con disgregarla y también cómo podríamos mejorarla. Piénsese, por ejemplo, en un sistema químico, en un equipo de fútbol o en una sinfonía.

Exactamente, maese Bunge. El rechazo del análisis es injustificado. Yo, personalmente, no rechazo el holismo en sí, que puede aportar algo a la comprensión de la realidad, sino estos puntos:

- Al considerar el todo, perder la parte, como si ésta no importara
- Considerar que el todo no puede ser analizado (partido) para su estudio y conocimiento
- Abrazar al intuicionismo, como camino de conocimiento

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía