Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 2 de Mayo, 2008, 1:11

Ernst Mayr fue uno de los evolucionistas principales del siglo XX. Contribuyó a lo que se ha llamado la síntesis moderna de la evolución biológica, y al desarrollo del concepto de especie. Se ha trabado en discusiones con otros colegas, notablemente contra la posición de Stephen Jay Gould y cía. Interesado en la filosofía de la biología, no llegó a escribir un tratado completo, pero paso en limpio muchas de sus ideas en conferencias, ensayos y en un libro "Por qué es única la biología", Editorial Tusquets.

En el capítulo sobre análisis y reducción, escribe:

Es de sentido común creer que un fenómeno complejo no puede ser comprendido plenamente si no se lo divide en componentes más pequeños, cada uno de los cuales debe ser estudiado por separado. Este enfoque fue el adoptado por los filósofos jónicos cuando reducían los fenómenos naturales a cuatro elementos básicos -tierra, agua, aire y fuego-; el análisis ha constituido una tradición filosófica desde entonces. El anatomista no estudiaba el cuerpo como un todo sino que trataba de entender sus operaciones disecándolo en sus partes: órganos, nervios, músculos y huesos. El objetivo de la microscopia era el estudio de componentes cada vez más pequeños de tejidos y células. El intento de llevar el análisis a niveles cada vez más bajos, a componentes cada vez más pequeños, estaba motivado primariamente en que se trata de una metodología muy heurística.

Gran parte de la historia de la biología es un relato de los triunfos de este enfoque analítico. La diversidad orgánica como un todo no resultó manejable hasta que los organismos fueron segregados en especies. La teoría celular de Schwann y Schleiden fue tan exitosa porque mostró que tanto las plantas como los animales estaban hechos de los mismos elementos estructurales básicos: las células. La fisiología logró sus descubrimientos más importantes por medio del análisis más cuidadoso de los principales órganos, hasta llegar a las células y macromoléculas. Y puede exhibirse un éxito similar del análisis para cualquier disciplina biológica. Debido a esta ininterrumpida historia de éxitos nadie hubiera cuestionado la importancia heurística del análisis.

Los mecanicistas, en su oposición al vitalismo, exigían que todos los fenómenos de la vida se analizaran hasta sus componentes más bajos para mostrar que no quedaba residuo alguno tras explicar todo en términos de la física y de la química. Esto culminó en la famosa declaración de Berlín, hecha por los fisiólogos Brücke, DuBois y Helmholtz "para promover la verdad de que en el mundo orgánico no hay otras fuerzas en actividad que las fisicoquímicas conocidas". Limitaban su afirmación a las fuerzas, y no la aplicaban a sistemas, ni a conceptos, ni siquiera a procesos. No obstante, el poder explicativo de este enfoque parecía tal que hasta el naturalista Weismann expresó con soltura que ciertos procesos biológicos se debían al "movimiento de las moléculas".

Con posterioridad, al tratar de explicar los fenómenos biológicos en términos químicos y físicos, este proceso ya no se describía como análisis sino como reducción. Como los acontecimientos ulteriores mostraron, este término resultó más bien delusorio. Los reduccionistas llamaron antirreduccionistas a sus oponentes, otro término desafortunado, porque la mayoría de ellos eran simplemente no reduccionistas que llevaban sus análisis sólo hasta ese nivel inferior donde áun reditúa información útil. No eran reduccionistas porque no adoptaron la creencia de los reduccionistas científicos de que "en principio" todo en la naturaleza viviente puede ser reducido a la química y a la física ..., ni adoptaron la creencia de que todo en la ciencia puede ser plenamente entendido en el nivel más bajo de organización.

Bueno, para mí el análisis es un método para conocer, algo gnoseológico. Yo veo que hay una reducción ontológica: lo que hay en la realidad, a nivel de la biología, se explica con lo que sucede en otros niveles, más una dimensión a veces olvidada: el tiempo. Hay historia en biología. El funcionamiento de una ameba se explica en términos de niveles físicos y químicos: no hay que apelar a alguna otra cosa para que la vida exista, por lo que sabemos hasta ahora.

Ahora bien: luego hay una postura gnoseológica, sobre si podemos alcanzar algún conocimiento con la reducción. Acá viene el problema: un dios que visitara nuestro universo, comprendería toda la biología con sólo haber comprendido la física. Pero nosotros no. De ahí que la reducción gnoseológica completa, es difícil camino para un ser humano.

Pero no hay que apelar a ningun "vitalismo", fuerza vital o algo adicional, para explicar la vida. Ese es mi postura. Pongamos un ejemplo más simple.

La humedad del agua no está en ninguna de sus moléculas: no hay moléculas húmedas. Pero la humedad es una propiedad emergente, que aparece en un nivel superior a la de las moléculas aisladas. Pero esa propiedad se explica con sólo apelar a la física de niveles "inferiores".

Hay otras cosas, como la presencia del hombre o del tal especie, que necesitan para su explicación, más allá de lo que sucede en niveles "más bajos", una historia. Toda la física y química no alcanza para explicar la presencia humana: somos productos también de la historia. Si hace sesenta y cinco millones de años no hubiera caído un meteorito en nuestro planeta, tal vez otra hubiera sido la historia. No sabemos. Es en ese aspecto histórico donde la biología es distinta de la física.

Igualmente, hay propuestas modernas que tengo que comentar, sobre la influencia de la historia, del transcurso del tiempo, también en la física: nuestro universos, sus características (como las constantes de la naturaleza), para algunos han sido fruto de la casualidad, o de la historia.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia