Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 15 de Mayo, 2008, 14:46

Sigo leyendo el libro del filósofo dedicado a la biología John Dupré, titulado El legado de Darwin, de Editorial Katz.

http://www.huss.ex.ac.uk/sociology/staff/dupre/index.php

Cerca de la página 100 leemos:

Una posición a la que indudablemente la evolución ha tornado problemática es el dualismo propuesto por el gran filósofo René Descartes, por medio del cual se diferencia a los humanos de los otros animales sobre la base de que, en tanto los segundos son meros mecanismos, los primeros poseen en cambio una mente inmaterial. Para nuestros propósitos actuales, será conveniente y nada perjudicial igualar la mente cartesiana con el alma cristiana. Aunque no resulta imposible imaginar un creador que observara el desarrollo de la evolución y que, en algún punto, decidiera (o, más probablemente, llevara a cabo una decisión anterior) dar alma a un subconjunto privilegiado de su creación, la escena parece poco plausible.

Exacto, maese Dupré, es poco plausible. Me gusta que nombrara a Descartes como "gran filósofo", porque lo fue, además de matemático y hombre de cultura de su época (hubiera sido bueno que a los filósofos siempre se les pida alguna habilidad matemática, como en la Academia de Platón: nos hubiéramos ahorrado tanta paparruchada). Sigamos leyendo:

En parte, por supuesto, es poco plausible debido, principalmente, a que la mayoría de los filósofos han abandonado el dualismo cartesiano. Sean cuales fueren los rasgos únicos de los humanos, hay dominios enteros de la conducta en los que las semejanzas entre nosotros y nuestros parientes cercanos son demasiado grandes como para que resulte creíble que en un caso esa conducta es el reflejo de un alma o de una mente, en tanto en el otro no existe algo semejante y se trata tan sólo del funcionamiento de una maquinaria neural.

Hay tantas coincidencias entre el comportamiento animal (por lo menos los primates) y el del ser humano, que es difícil aceptar que estemos tan separados, aun por un alma. Igualmente, hay que admitir que la conducta y naturaleza humana han alcanzado un nivel que nos diferencia también de muchos animales. La cultura, el lenguaje, el pensamiento abstracto, más que un alma, es lo que hemos adquirido en nuestros últimos tramos de la evolución: herramientas que han hecho que nuestra especie aparezca tan distinta. Esa apariencia es sólo debido a esas capacidades adicionales, no son causadas por un soplo divino, por lo menos, esa es mi postura.

Ciertamente, somos organismos. Estamos muy cerca del resto de los primates. Pero tenemos habilidades que nos han permitido formar una cultura, practicar un lenguaje, tener introspección y reflexión sobre nosotros mismos. Parte de la naturaleza humana está en ser animales. Y parte, se construye con esas habilidades adicionales, viviendo en una sociedad.

No hay alma, hay procesos en nuestras cabecitas.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía