Angel "Java" Lopez en Blog

Julio del 2008


Publicado el 29 de Julio, 2008, 11:46

Roger Schank es conocido en el ambiente de la informática, en especial en inteligencia artificial. Se ha ocupado del problema de la representación en la mente humana, tema que ha dado también a volumenes completos en filosofía. Leo en el libro "La tercera cultura", de Editorial Tusquets, con artículos editados por John Brockman, que mencioné en

La tercera cultura

su experiencia con los "intelectuales literatos" (escrito a mediados de los noventa):

Soy miembro del consejo editorial de la Encyclopedia Britannica, y hace uno o dos años estuvimos discutiendo quien se encargaría de la enciclopedia en el futuro y qué se iba a incluir en ella. El consejo, todo gentes de letras, decidió que, como el mundo se estaba computarizando, se daría entrada a gente que supiera de ordenadores. Y Clifton Fadiman dijo que suponía que tendriamos que resignarnos al hecho de que estarían a cargo de la Encyclopedia Britannica mentes poco cultivadas. Yo respondí: "¡Oye! ¿De dónde has sacado que mi educación es peor que la tuya?". Y él se salió por la tangente diciendo, "Oh, no me refería a ti. Tú eres un informático fenomenal y nada corriente".

El caso es que yo no soy un informático fenomenal y nada corriente en absoluto. Lo curioso de esta gente del mundillo literario es que por la razón que fuere pinsan que si uno no ha leído a los clásicos, entonces carece de instrucción, mientras que a ellos no tener ni idea de ciencia les da lo mismo. Yo esto no lo entiendo.

Vivimos en un mundo en el que es imposible ser un experto en todo. Hay demasiadas cosas por conocer. Así, el ideal de una cultura personal lo más amplia posible ya no es factible - todo el mundo tendrá algunas carencias -. Sea por lo que sea, hemos estipulado que la carecnia más fundamental - la única que no puede admitir la sociedad - es no haber leído a los clásicos. Mortimer Adler, el jefe de consejo editorial de la Britannica, piensa lo mismo. Hemos hablado largo y tendido sobre los libros "indispensables". El se ha hecho su propia lista: son libros muy interesantes, pero la pura verdad es que dejan fuera casi todo lo que hemos aprendido en las últimas centurias.

Más adelante, concluye:

Fuimos apartados de los círculos intelectuales por razones triviales. Quizá por eso los científicos se están convirtiendo en escritores populares: porque son gente de los más interesante pero no se les considera grandes intelectuales. Claro que, ahora mismo, puede que a los literatos tampoco; no estoy seguro de que en este país [EE.UU.] se admire mucho a los intelectuales.

Por acá, en mi pais, tampoco parece que se admire a los intelectuales. Y a los científicos raramente se los considera intelectuales, aun a los que se ocupan de escribir y divulgar la ciencia. Hay por aquí un resurgimiento de la literatura de divulgación científica, pero hoy, en mi pais, Argentina, "intelectual" es quien lee más literatura que quien se interesa por el mundo y por la ciencia.

Tengo que comentar sobre las posiciones de Schank sobre la conciencia y la mente humana.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 28 de Julio, 2008, 12:22

Tengo varios escritos de Mario Bunge, donde describe el realismo, sus variantes, y el realismo que él suscribe. Mi postura también es realista, aunque menos detallada que la del beato Bunge (recuerden, no es el bueno de Bunge, es el beato B ... :-). Ayer encontré unos párrafos de el último libro de Bunge que compré: "Mitos, Hechos y Razones", que es muy interesante.

Hay un capítulo que es una conferencia dada a empresarios. Bunge explica, con su claridad habitual, qué tiene para aportar la filosofía a las ciencias empresariales (notablemente, Bunge dirigió una tesis sobre Investigación Operativa, en Wharton, creo, y codirigió otras dos más sobre el tema, luego con lo s años, ha enfriado su entusiasmo por la IO). Argumenta que para toda actividad empresaria es necesario conocer el mundo tal cual es, no sólo como a nosotros nos parece. En una sección titulada "Ontología, o filosofía del ser y del devenir", leo:

Hay tres cuestiones ontológicas básicas que se presentan en todos los campos del conocimiento de la realidad. La primera es: ¿cómo hemos de concebir el mundo: como compuesto de ideas, o de cosas concretas o materiales, algunas de las cuales son capaces de idear? O sea ¿debemos adoptar el idealismo o el materialismo? La elección del idealismo o el materialismo (o naturalismo) tiene consecuencias prácticas.

En efecto, si el mundo es una colección de ideas, entonces para conocerlo no hace falta la experiencia, y para controlarlo y cambiarlo no es necesario actuar. Si así fuera, bastaría pensar. Pero es claro que no es así: cada vez que ignoramos el mundo real, éste se nos cae encima, como le ocurre al empresario que persiste en fabricar artículos que no gustan. Hay que "asumir" el mundo. Y, para evitar que se nos caiga encima, hay que entenderlo. De ahí la importancia de las ciencias y técnicas fácticas, sea que traten de la naturaleza o de la sociedad.

Es interesante que incluya a las ciencias de la sociedad. Hay varios puntos que tengo que estudiar y meditar sobre la actividad científica en los temas de la sociedad. Bunge ha escrito en abundancia sobre el tema.

La segunda cuestión ontológica es: ¿cómo debemos concebir el mundo? ¿Como un bloque, como una colección de individuos o como un sistema de sistemas? Este es el trilema globalismo-individualismo-sistemismo... La elección de uno de los tres cuernos tiene consecuencias prácticas. Si optamos por el globalismo, nada podremos hacer, porque ninguno de nosotros será otra cosa que una insignificante gota en un océano. Tampoco podremos hacer mucho si adoptamos el individualismo, ya que el ser aislado no existe, ni al nivel atómico ni al nivel social. Ya lo dijo Ortega y Gasset con su gracejo e impresición habituales: "Yo soy yo y mi circunstancia". Sólo el sistemismo alienta y explica la acción eficaz que cada uno de nosotros pertenece a más de un sistema social, y en que interactúe con otros o contra otros a la luz de una visión sistémica y no sectorial de las cosas. En resumen, para actuar eficazmente hay que empezar por averiguar cómo son las cosas reales.

Tal vez para algunos de Uds. resultará trivial lo de arriba. Es que así debiera ser. Pero hay cantidad de pensadores que solamente han adoptado o el holismo o el individualismo, o aun más, han abandonado el realismo. El sistemismo, promovido por Bunge, donde todo es un sistema o parte de un sistema, es una forma interesante e importante de abordar la realidad. Uno de los ámbitos más interesantes para encontrar sistemas, es en la biología. La filosofía de la biología, donde tiene que abordarse una ciencia con historia (evolución biológica), y donde hay distintos niveles, es un tema, para mí, fascinante.

Finalmente, la tercera cuestión ontológica es: ¿cómo cambian las cosas? Es decir, ¿cuáles son los mecanismos y ritmos del devenir? La opinión tradicional es que todo cambio es meramente cuantitativo: que consiste en moverse, crecer o decrecer, de modo que las cosas sólo difieren por su posición, tamaño y complejidad. Esta opinión fue refutada hace dos siglos por la química, la biología y la historia. Estas tres disciplinas han mostrado la importancia de los cambios cualitativos, de la emergencia y extinción de sistemas dotados de propiedades sistémicas o emergentes, que no tienen sus partes. Sin embargo, el concepto mismo de emergencia sigue provocando extrañeza en muchos, pese a que la vida es una secuencia de emergencias y sumergimientos más o menos sorpresivos.

Acá está otro tema bungeano: la emergencia de cualidades en distintos sistemas, cualidades no presentes en las partes. No solamente emergencias (que emergen) sino también sumergimientos (que desaparecen).

Es en estos temas: sistema, historia, emergencia, donde el realismo científico de Bunge brilla.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 27 de Julio, 2008, 16:22

Mario Bunge comentaba en un artículo "Filósofos y Basureros", de 1985, que sus propios hijos, Silvia (11 años entonces) le cuestionaba por qué se dedicaba a la filosofía, habiendo otros oficios, como el de basurero, mucho más útiles que filosofar. Su otro hijo, Eric, de 18 años, dijo que la diferencia entre filósofos y basureros es que, mientras los primeros producen basura, los segundos las transportan. El beato Bunge (es más que bueno, es beato por este blog) reacciona comentando

... si bien unos pocos filósofos producen basura, la mayoría la transporta: de libro en libro, de revista en revista, y de estos a las aulas universitarias. De modo, pues, que no es de todo cierto que los filósofos seamos tan inferiores a los basureros.

Comenta más adelante:

¿A qué se debe la poca estima que suele tener la gente por la filosofía? A un cúmulo de causas y sinrazones. Una: la mayor parte de la gente filosofa sin saberlo, y a menudo no hace sino repetir ideas filosóficas anticuadas, por ejemplo, la que todas las ideas nos entran por los sentidos, o la de que el tiempo fluye por sí mismo. Otra: la mayoría de los filósofos se desentienden de los grandes problemas intelectuales y prácticos del mundo, por lo cual no contribuyen a resolverlos. Esto vale muy en particular para los filósofos lingüísticos, más interesados en averiguar el empleo correcto de la palabra "mundo" que en informarse del estado del mundo. Una tercera causa del fenómeno que nos ocupa es que muchos filósofos, de Platón a Heidegger, se han puesto al servicio de ideologías y facciones políticas.

Pero ninguna de éstas es causa válida para menospreciar la filosofía. Si una filosofía es tácita, será también desgreñada, y se la podrá sacar a la luz y peinarla mediante un poco de análisis conceptual. Si una filosofía se desentiende de problemas interesantes, se la puede ignorar y reemplazar por otra que tome el toro por los cuernos. Y si una filosofía está al servicio de una ideología, habrá que rechazar ambas si son malas, y adoptarlas si son buenas para nuestros fines.

De hecho, nadie vive sin alguna filosofía o visión del mundo, del conocimiento humano, y de la recta conducta. El problema, pues, no es ignorar la filosofía sino hacerla explícita y mejorarla. Y para esto hay que ponerla al día con el mundo, en particular con la ciencia y con la técnica: hay que cientifizarla y tecnificarla. En otras palabras, es verdad que hay filósofos de basural, pero también los de los otros: los ingenuos que hacen filosofía sin saberlo, y los profesionales que se esfuerzan por construir filosofías interesantes y acordes con el mejor saber de su tiempo. Creo que éstos merecen por lo menos tanta consideración como los basureros.

Es un tema recurrente en Bunge: la crisis de la filosofía. No podría agregar mucho a su comentario. La filosofía no tiene que ser algo oscuro solo para especialista. Lo mismo afirmo de la ciencia.

Encuentro el texto en su libro "Vistas y entrevistas". Otros temas que comenté de ese libro:

Feyerabend según Bunge
Kuhn y sus paradigmas

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 26 de Julio, 2008, 11:13

Tengo varias lecturas para comentar, pero hoy sigo leyendo y comentando a Erwin Schrödinger y su libro "Ciencia y Humanismo", editorial Tusquets. El texto lo escribe luego de la segunda guerra mundial, en los cincuenta. Entiendo que son unas conferencias que dictó, que fueron precedidas por otras, que se encuentras publicadas en forma de libro con el nombre "La naturaleza y los griegos", lo pueden encontrar en la misma editorial Tusquets.

En la primera parte, Schrödinger describe cómo ve la tarea de la ciencia:

La mayoría de las personas cultivadas no muestran interés por la ciencia y no se aperciben de que el saber científico forma parte del transfondo idealista de la vida humana. Muchos creen -en su absoluta ignorancia de lo que realmente es la ciencia- que su principal cometido es el de inventar, o ayudar a inventar nueva maquinaria para mejorar las condiciones de vida. Están dispuestos a dejar esta tarea en manos de los especialistas, al igual que dejan la reparación de las cañerías en manos del fontanero....

Ciertamente, muchos ven y juzgan a la ciencia solamente por sus resultados aplicados. Y hasta leo por ahí que la ciencia está dirigida por el poder, o por la ambición de controlar la naturaleza: afirmaciones que no comparto. Sigamos leyendo a Schrödinger, que como científico, tiene algunas ideas de su propia actividad:

Qué duda cabe de que sobran razones históricas para que aún se den estas circunstancias. La influencia de la ciencia en el trasfondo idealista de la vida siempre ha sido importante, salvo, quizá, en la Edad Media cuando la ciencia europea era prácticamente inexistente. Pero confesemos que también en los tiempos modernos se produce un espejismo por el que se puede fácilmente caer en la falacia de subestimar la tarea idealista de la ciencia. En mi opinión el origen de este espejismo se sitúa hacia la segunda mitad del siglo XIX, período de un auge científico sin igual, en el que la industria y la ingeniería ejercieron tan marcada influencia en los aspectos materiales de la vida que la mayoría de las personas olvidó todas las demás relaciones. Pero lo peor es que el tremendo desarrollo material produjo una perspectiva materialista, supuestamente derivada de los nuevos descubrimientos científicos. Creo que estos acontencimientos contribuyeron en muchos aspectos a lo largo del medio siglo siguiente (período que ahora toca a su fin), al deliberado descuido de la ciencia por aprte dela gente. Porque siempre se produce un desfase temporal entre la opinión de los individuos cultos y la opinión que el público se hace de las opiniones que el público se hace de las opiniones de esa élite cultivada. No creo insensato afirmar que un promedio de desfase de cincuenta años sea exagerado.

Sea como sea, en los últimos cincuenta años -primera mitad del siglo XX-, hemos sido testigos de un progreso científico general - y de la física en particular- que ha transformado, como nunca antes lo había hecho, la visión occidental de lo que con frecuencia se ha dado en llamar Condición Humana. No me cabe la menor duda de que tardaremos otros cincuenta años aproximadamente para que el círculo de los cultos se percate de este cambio. Naturalmente, no soy un soñador idealista que pretende acelerar más de la cuenta el proceso por medio de unas cuantas conferencias. Pero, por otra parte, este proceso de asimilación no es automático. Debemos impulsarlo nosotros. Y yo contribuyo a ello en el convencimiento de que otros también aportarán su esfuerzo. Forma parte de nuestra tarea en la vida.

No entendí hacia donde apunta Schrödinger con "Condición Humana". Pero hay un desfase entre el ámbito de la "cultura" en general, y la actividad científica. Es bueno leer a autores como éste, y otros, que, más allá de sus logros en ciencia, se encargan de divulgar, comentar y discutir lo que es la ciencia, dirigiéndose a un público que puede estar confundido sobre lo que es realmente la actividad científica.´

Hay más para discutir sobre lo que escribe S. No coincido en todas sus posturas, pero me parece entendible todo lo que plantea.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 25 de Julio, 2008, 13:04

Leo hoy en el libro de "La tercera cultura, más allá de la revolución científica" de John Brockman, editorial Tusquets:

En 1959, C.P. Snow publicó un libro titulado "The two cultures" (Las dos culturas). De un lado estaban los intelectuales de letras; de otro los de ciencias. Snow advirtió con incredulidad que en la década de los treinta los primeros se habían apropiado del término "intelectual" como si nadie más mereciese tal calificativo. Esta nueva definición circunscrita al "hombre de letras" excluía científicos como el astrónomo Edwin Hubble, el matemático John von Neumann, el cibernético Norbert Wiener y los físicos Albert Einstein, Niels Bohr y Werner Heisenberg.

Es interesante que Snow haya marcado esa separación. Me parece que el alejamiento de la ciencia es contraproducente. Hoy parece apreciarse más un texto literario que una idea bien expuesta. Igualmente, diría que cada pensador, científico o "intelectual de letras", debe ser apreciado por lo que dice y argumenta, no porque tenga un Premio Nobel atrás, o porque escriba lindo.

Para entender cómo pudieron los literatos salirse con la suya hay que tener en cuenta en primer lugar que los hombre de ciencia no supieron defender la trascendencia de su trabajo. En segundo lugar aunque muchos científicos eminentes, entre los que destacaban Arthur Eddington y James Jeans, también escribieron libros para el gran público, sus obras fueron ignoradas por los autoproclamados intelectuales, y el valor e importancia de las ideas presentadas permanecieron invisibles como actividad intelectual porque la ciencia no gozaba del favor de los periódicos y revistas dominantes.

Brockman ha estado trabajando, creo que desde fines de los ochenta, en publicar un boletín Edge, donde reúne a lo que Snow pensaba que iba a ser una "tercera cultura", que una las dos anteriores. No ha pasado así, pero Brockman piensa que hay una tercera cultura, que va de la ciencia al público, directamente, y me parece que la describe bien:

La tercera cultura reúne a aquellos científicos y pensadores empíricos que, a través de su obra y su producción literaria, están ocupando el lugar del intelectual clásico a la hora de poner de manifiesto el sentido más profundo de nuestra vida, replanteándose quiénes y qué somos.

Insisto: habrá que traer más pensamiento y filosofía a esta corriente. Lo que muchos miembros de esta "tercera cultura" hacen, es describir claramente los últimos descubrimientos, modelos, mecanismos que han aparecido en la actividad científica para explicar el mundo, y nuestro ambiente humano. Hoy tenemos más perspectiva de nuestro lugar en todo lo que nos rodea. Pero no basta sólo con la ciencia para el pensamiento humano. No basta una tercera cultura al público: hay que sumar a más gente.

En los últimos años se ha producido en la escena intelectual norteamericana un relevo que ha dejado al intelectual tradicional cada vez más al margen. Una educación estilo años cincuenta, basada en Freud, Marx y el modernismo, no es un bagaje suficiente para un pensador de los noventa. En efecto, los intelectuales norteamircanos tradicionales son, hasta cierto pnto, cada vez más reaccionario, y con harta frecuencia arrogantemente (y tercamente) ignorantes de muchos de los logros intelectuales verdaderamente significativos de nuestro tiempo. Su cultura, que rechaza la ciencia, carece muchas veces de base empírica. Emplea una jerga propia y lava sus trapos sucios en casa. Se caracteriza principalmente por comentarios de comentarios, en una espiral que se agranda hasta que se pierde de vista el mundo real.

Desconozco cómo es la vida intelectual americana (recordemos que el texto es de los noventa del siglo XX). Pero desde aquí, se parece mucho a corrientes de pensamiento que se han apartado de la experiencia de la realidad, siendo más literatura que pensamiento, más "comentario de comentario", como marca el párrafo de arriba, que otra cosa. Y además, ignorando o mal interprentando a la actividad científica, y no entendiendo sus resultados: basta ver el uso cualquiera de cualquier teoría científica para en tantos escritos "posmo". Enumera Brockman:

¿Quiénes son los intelectuales de la tercera cultura? La lista incluye los reunidos en este libro, cuya obra e ideas dan sentido al término: los físicos Paul Davies, J. Doyne Farmer, Murray Gell-Mann, Alan Guth, Roger Penrose, Martin Rees y Lee Smolin; los evolucionistas Richard Dawkins, Niles Elredge, Stephen Jay Gould, Steve Jones y George C. Williams; el filósofo Daniel C. Dennet; los biólogos Brian Goodwin, Start Kauffman, Lynn Margulis y Francisco J. Varela; los informáticos W. Daniel Hillis, Christopher G. Langton, Marvin Minsky y Roger Schank, y los psicólogos Nicholas Humphrey y Steven Pinker.

He leído a la mayor parte de estos autores, y son muy interesantes, también tienen puntos discutibles, como se los hacen notar sus colegas. Espero poder escribir sobre los artículos que escribieron en este libro.

Hoy, Brockman tiene publicado el sitio

http://www.edge.org

Pueden leer más sobre sus ideas e intención en:

http://www.edge.org/about_edge.html

Al final encontraran los actuales colaboradores. Me temo que me gusta más el libro de los 90 que el sitio actual. Hoy, los colaboradores de Brockman en línea, son personajes mas "internetísticos". No es lo mismo Stephen J Gould que Bill Gates. Prefiero a Minsky que a Scott McNealy; Gell-Mann a John Doerr.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 23 de Julio, 2008, 15:05

Hoy encuentro este fragmento de Leonhard Euler:

Cuando mi cerebro suscita en mi alma la sensación de un árbol o de una casa, digo, sin vacilar, que, fuera de mí, existe realmente un árbol o una casa, de los que incluso conozco el emplazamiento, el tamaño y otras propiedades. No es posible encontrar ningún ser, hombre o animal, que dude de esta verdad. Si un campesino quisiera dudar de ella, si dijera, por ejemplo, que no cree en la existencia de su señor, aunque lo tuviese ante sí, sería considerado como un loco y con razón: pero desde el momento en que un filósofo afirma cosas semejantes, espera que admiremos su saber y su sagacidad, que superan infinitamente los del pluebo llano.

Es un fragmento de su "Cartas a una princesa de Alemania sobre diversos temas de Física y Filosofía".

Es interesante que Euler se plantee el problema del realismo, y lo contrasta con la postura irrealista. En un texto de Bunge, leí que Euler llamaba "payasos" a los que tenían esa postura. Bunge acota, irónicamente, que hoy está mal visto decir lo mismo, por respeto a otras posturas. Euler, grandísimo matemático, fue criticado en su tiempo por su filosofía "simple" (creo que Voltaire le envío alguna crítica, no sé si fueron amigos igual).

Aunque se pueda hoy pensar que la posición de Euler es ingenua, pienso también que muchas posturas buscan más el asombro que la verdad. Es evidente que el realismo no se puede demostrar, pero de ahí a formar corrientes de pensamiento basadas en el irrealismo, es demasiado. Si alguien cree que esas corrientes no tienen público, pueden leer

Bunge enumerando posturas no realistas

Sobre el tema de no demostración del realismo, pueden leer

El solipsismo según Martin Gardner

Encuentro el texto de Euler citado en el excelentísimo libro "Imposturas intelectuales" de Sokal y Bricmont. Luego de algunos años, al fin lo tengo a este libro. Cada vez que quería escribir sobre los temas que trata, me costaba comenzar, sabiendo que faltaba alguna referencia a ese libro. Leo en la contratapa de su edición en Paidós:

En este libro se recogen y comentan textos que ilustran las mistificaciones físico-matemáticas de teóricos como Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno Latour, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Félix Guattari o Paul Virilio. Y a partir de ellos, Sokal y Bricmont demuestran fehacientemente que, tras la imponente jerga y la aparente erudición científica, el emperador sigue desnudo.

Así es, señoras y señores.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 22 de Julio, 2008, 13:51

Estoy leyendo el volumen II de "El conocimiento científico", de Esther Díaz y Mario Heler, editorial Eudeba. Me parece un libro bien preparado, pero en algunas partes (tal vez mínimas, no me detuve en todo), veo algunos puntos que no comparto.

Cuando los autores llegan a tratar el falsacionismo de Popper, describen:

Una teoría no cumple con la condición de ser científifca, si de antemano no se determinan cuáles enunciados observacionales, derivados de la teoría, en el caso de ser falsados, refutan la teoría.

Pero luego, emprenden una crítica que me parece injusta, y hasta tendenciosa:

Popper opina que los freudianos no actúan con honestidad intelectual cuando se niegan a especificar en qué condiciones experimentales, en caso de ser falsadas, estarían dispuestos a abandonar sus presupuestos básicos.

Coincido con Popper, aunque cambiaría "honestidad intelectual" por "rigor intelectual", para no poner una especie de aura inmoral en la actitud de los freudianos. Igualmente acepto que "honestidad intelectual" es lo más usado en las discusiones del tema.

Pero luego leo:

Sin embargo, no se le exige lo mismo a los newtonianos, ya que en su momento no habían sido acordados criterios de ese tipo respecto a la teoría de la gravitación.

Pero, claro que no habían acordado criterios. Estos criterios aparecen con Popper, bien que el bueno de Newton y sus seguidores no tenían el poder de la precognición.

A pesar de ese "dogmatismo" newtoniano....

¿de qué "dogmatismo", aunque sea entre comillas, hablan?

... la teoría de Newton está considerada en alta estima por Popper. Podemos concluir que el "dogmatismo" newtoniano refuta el metacriterio de demarcación popperiano, ya que contradice la construcción racional al no haber estipulado de antemano enunciados básicos que, de ser refutados, invalidarían la teoría (dentro del newtonianismo, como Popper lo exige dentro del freudismo).

Perdón, o no entendí nada, o estos párrafos hacen una crítica basada en errores de concepto y de deducción. Espero que quede claro que Newton y demás, no expusieron esos criterios, que sólo aparecen en el siglo XX. Exigirles a Newton y cía esos criterios, es como pedirle a los conductores de cuadrigas una licencia de conducir.

Pero debe estar claro para cualquiera que haya estudiado física, que esos criterios son enunciables. Basta con encontrarse que los planetas viajan siguiendo una órbita pentagonal, para tener una falsación de las ideas newtonianas. Ese es el primer ejemplo que me viene a la mente, debe haber miles más.

De hecho, fue uno de los ejemplos no explicados por los "newtonianos", la precesión de la órbita de Mercurio, lo que justificó, en parte, la aceptación del modelo de Einstein. También incluiría al experimento de Michelson-Morley como una experiencia que falsa a Newton/Galileo. Pero antes que esa "discrepancia" del modelo newtoniano, hay otros casos más evidentes de experiencias posibles que podrían haber falsado a la física de Newton. En cambio, no veo que los psicoanalistas, en general, hayan llegado a enunciar, describir, alguna experiencia que consideraran que falsaría sus posturas (los autores mencionan "freudianos", yo lo extiendo a todo el psicoanálisis).

Lo que me preocupa, es que este texto (que me parece muy bueno, estoy aprendiendo mucho de leerlo), tenga estos insertos y bajadas de línea, que serán leídos por aspirantes a científicos.

Tengo otros libros de Esther Díaz, más dedicados a la posmodernidad, de la que parece no reniega mucho, hasta donde pude entender.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 21 de Julio, 2008, 1:32

En mi post

Naturalismo según John Dupre

una lectora, Roxana, fue muy amable en dejar un comentario, recomendando el libro

Cuestiones Cuánticas

No lo había encontrado en Cúspide, porque estaba en un estante con otros libros de la misma editorial Kairós, que me temo tiene algunos títulos interesantes, pero otros como alguno de Rupert Sheldrake, que trata de convencernos de la realidad de los campos morfogénicos. Así que hacía un tiempo que no visitaba ese sector.

En estos días, tengo este libro de Ken Wilber, que tiene muchos puntos interesantes, con textos de distintos científicos, como Schrödinger, Einstein, Heisenberg, Jeans, Plank, Eddington, pero que posee también varios puntos discutibles, especialmente sobre el uso de la palabra mística. Por lo que leí, Wilber se extralimita buscando una especie de conciencia mística en algunos de los autores que cita. Hoy quiero comentar una descripción que hace el autor, sobre la experiencia mística:

... El núcleo de la experiencia mística puede describirse de forma aproximada (si bien un tanto poética) como sigue: en la conciencia mística se aprehende directa e inmediatamente la Realidad, es decir sin ningún tipo de mediación, ni de elaboración simbólica, conceptualización o abstracción alguna. El sujeto y el objeto se unifican en un acto fuera del espacio y del tiempo, que trasciende todas las formas posibles de mediación. Todos los místicos hablan universalmente de contactar la realidad en su mismidad, en su entidad, en su taleidad, sin ninguna clase de intermediarios, más allá de las palabras, los símbolos, los nombres, los pensamientos o las imágenes.

Varias veces me he encontrado con descripciones semejantes. Yo no puedo aceptar tan simplemente esa supuesta capacidad humana. En algún otro post, ya he escrito que me resultaría más fácil aceptar que una hormiga dejara de cargar pedazos de hoja verde, se sentara en la posición de loto, y comenzara a resolver ecuaciones diferenciales.

Veo que los seres humanos, como organismos, tenemos capacidades que nos han servido en la evolución para relacionarlos con el medio. Por supuesto, no todas las capacidades se explican por una presión selectiva, pero para explicarlo bien, tendría que dedicar otro post. Pero de ahí a tener una tal habilidad como la que describe el párrafo citado, no lo veo de ninguna manera. Me parece más explicable aducir un punto ciego en nuestras operaciones mentales, y que eso es lo que han sufrido todos los que tratan de explicar su "experiencia mística", que aceptar semejante "intuición", "contacto" directo con la realidad. Además, ninguno que haya pasado por esa experiencia, ha podido aportar algo nuevo sobre la realidad.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 20 de Julio, 2008, 16:48

Desde la aparición del análisis matemático, en la época de Newton y Leibniz, la matemática vivió una época en la que todo era posible. El cálculo se desplegabla en todo su poder, tanto abstracto como aplicado en los problemas de la física naciente. La rigurosidad no caracterizó el avance de esos años en el análisis, sino el éxito de los métodos adoptados. Los matemáticos no se había preocupado de la condiciones de continuidad, convergencia de series, o derivabilidad de funciones.

En el siglo XIX aparecieron algunas sombras sobre los resultados obtenidos hasta entonces. Curvas continuas sin derivadas, líneas que llenaban una superficie, algunas paradojas del infinito, llevaron a los matemáticos a buscar fundamento de lo que habían hecho hasta el momento.

Hace un tiempo, comenté algunos párrafos del libro "El intuicionismo matemático" de Marta Martínez de la Fuente, Editorial Eudeba:

El razonamiento intuicionista

Leo en ese libro:

Los iniciadores de esta fundamentación, como Cauchy, Weierstrass, Dedeking y Cantor, ya habían introducido las primeras exigencias constructivistas en la aritmetización del análisis, cuando se descubrió inesperadamente la existencia de ciertas antinomias en la teoría de Cantor, que amanezaban con socavar los fundamentos de la lógica y la matemática.

Se hacía necesario, pues, reconstruir el edificio matemático analizando minuciosamente sus bases, controlando los métodos de razonamiento y verificando para cada caso en particular los resultados obtenidos. En resumen, se trataba de eliminar al máximo la intuición, por medio de los llamados métodos "constructivos".

Veo que el problema de la existencia en el mundo matemático fue uno de los temas que encararon:

El problema del estudio de los fundamentos se concretó alrededor de la noción de "existencia matemática", más precisamente, en la búsqueda del criterio que hiciera legítimo afirmar cuándo un objeto existe verdaderamente desde el punto de vista matemático.

Acá encuentro una descripción de las tres direcciones que se siguieron, y que me interesa presentar en este post: el logicismo, el intuicionismo y el formalismo.

El logicismo, sustentado entre otros por Frege, Peano, Russell y Whitehead, y expuesto en Principia Mathematica, de los dos últimos autores, considera que la matemática tiene su base en la lógica y que un objeto matemático existe si satisface los principios lógicos.

El intuicionismo, que cuenta entre sus principales partidarias a Brower y Heyting, afirma como criterio de existencia matemática la constructividad: un objeto matemático existe si se puede enunciar la ley que permite su construcción. Sus nociones básicas son los conceptos de construcción, de prueba constructiva y de serie de libre elección.

El formalismo se presenta como un intento de síntesis de las dos direcciones anteriores: logicismo e intuicionismo. Su autor, Hilbert, se propone salvar con su teoría el conjunto de la matemática clásica incluyendo la teoría del infinito, satisfaciendo al mismo tiempo las exigencias constructivistas de los intuicionistas. Según Hilbert, el criterio de existencia matemática es la no-contradicción. En la formulación de su teoría de la demostración, utilizaba los llamados "métodos finitistas", aunque debemos precisar que se comprobó que los métodos finitistas no agotan el concepto de constructivo.

No conocía en detalle lo de métodos finitistas de Hilbert. Se me escapa un caso donde "los métodos finitistas no agotan el concepto de constructivo". Mientras los intuicionistas rechazaban usar el principio de tercero excluido en sus demostraciones, exigiendo que la existencia de los objetos matemáticos se demostrara por su construcción, Hilbert los admite, pero con un toque metamatemático:

A nivel matemático todos los tipos de razonamiento son permitidos (aún el principio de tercero excluido y el axioma de elección), pero a nivel metamatemático se permite solamente el uso de métodos constructivos, que él llama métodos "finitistas", donde los conceptos utilizados pueden ser verificados mediante un número finito de pasos.

Más adelante:

El teorema de Gödel asestó un rudo golpe a la teoría de Hilbert. En efecto, Gödel demostró en 1931 la imposibilidad de probar la no-contradicción de la matemática clásica formalizada, utilizando los métodos "finitistas" de la teoría de la demostración.

El estudio de Gödel "Sobre las proposiciones formalmente indecidibles de Principia Mathematica y los sistemas asociados" mostró que no se puede establecer la consistencia de un sistema que abarque la teoría de los números y la lógica habitual, con el uso de la lógica reducida permitida por la Beweistheorie o metamatemática.

Esto es algo que se deriva, en parte, del teorema de incompletitud del mismo Gödel:

Esta conclusión es parte de un resultado más importante aún obtenido por el mismo Gödel en su teorema de incompletitud, que expresa: un sistema formal que contenga la teoría de los números no puede demostrar todos los enunciados que de él se derivan. Dicho de otro modo: existe en la teoría de los números un enunciado P tal que ni P ni no-P es un teorema de la teoría; o sea, existe un enunciado verdadero que no se puede demostrar.

El teorema de incompletitud es un gran resultado (en realidad, un teorema, y un corolario, parecido al de más arriba), pero que ha sido usado y abusado más allá de las matemáticas. Es un teorema con una demostración original, pero delicado de entender en su terminología: completitud, demostración, verdad matemática, son conceptos a entender claramente si se quiere captar el resultado del teorema. Tengo que leer a Penrose, en su "El Camino a la realidad", que tiene varias páginas dedicado al teorema de incompletitud, discute sus alcances, y hasta lo usa en otros de sus libros La mente nueva del emperador para criticar a la inteligencia artificial dura (adelanto que no me convence la postura de Penrose, me parece que está buscando el pelo al huevo). Otro libro, más prometedor para un principiante, es el "Gödel, paradoja y vida" de Rebecca Goldstein, Antoni Bosch editor, al que ya recurrí para

Gödel, Einstein y la Constitución Americana

Y, aunque más alejado del tema, tengo que recomendar el excelente "Gödel, Escher, Bach, un eterno y grácil bucle", de Douglas Hofstadter.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Publicado el 19 de Julio, 2008, 22:14

Tengo varias lecturas para comentar, pero hoy sigo leyendo y comentando a Erwin Schrödinger y su libro "Ciencia y Humanismo", editorial Tusquets. El texto lo escribe luego de la segunda guerra mundial, en los cincuenta. Entiendo que son unas conferencias que dictó, que fueron precedidas por otras, que se encuentras publicadas en forma de libro con el nombre "La naturaleza y los griegos", lo pueden encontrar en la misma editorial Tusquets.

En la primera parte, Schrödinger describe cómo ve la tarea de la ciencia:

La mayoría de las personas cultivadas no muestran interés por la ciencia y no se aperciben de que el saber científico forma parte del transfondo idealista de la vida humana. Muchos creen -en su absoluta ignorancia de lo que realmente es la ciencia- que su principal cometido es el de inventar, o ayudar a inventar nueva maquinaria para mejorar las condiciones de vida. Están dispuestos a dejar esta tarea en manos de los especialistas, al igual que dejan la reparación de las cañerías en manos del fontanero....

Ciertamente, muchos ven y juzgan a la ciencia solamente por sus resultados aplicados. Y hasta leo por ahí que la ciencia está dirigida por el poder, o por la ambición de controlar la naturaleza: afirmaciones que no comparto. Sigamos leyendo a Schrödinger, que como científico, tiene algunas ideas de su propia actividad:

Qué duda cabe de que sobran razones históricas para que aún se den estas circunstancias. La influencia de la ciencia en el trasfondo idealista de la vida siempre ha sido importante, salvo, quizá, en la Edad Media cuando la ciencia europea era prácticamente inexistente. Pero confesemos que también en los tiempos modernos se produce un espejismo por el que se puede fácilmente caer en la falacia de subestimar la tarea idealista de la ciencia. En mi opinión el origen de este espejismo se sitúa hacia la sgunda mitad del siglo XIX, período de unauge científico sin igual, en el que la industria y la ingeniería ejercieron tan marcada influencia en los aspectos materiales de la vida que la mayoría de las personas olvidó todas las demás relaciones. Pero lo peor es que el tremendo desarrollo material produjo una perspectiva materialista, supuestamente derivada de los nuevos descubrimientos científicos. Creo que estos acontencimientos contribuyeron en muchos aspectos a lo largo del medio siglo siguiente (período que ahora toca a su fin), al deliberado descuido de la ciencia por aprte dela gente. Porque siempre se produce un desfase temporal entre la opinión de los individuos cultos y la opinión que el público se hace de las opiniones que el público se hace de las opiniones de esa élite cultivada. No creo insensato afirmar que un promedio de desfase de cincuenta años sea exagerado.

Sea como sea, en los últimos cincuenta años -primera mitad del siglo XX-, hemos sido testigos de un progreso científico general - y de la física en particular- que ha transformado, como nunca antes lo había hecho, la visión occidental de lo que con frecuencia se ha dado en llamar Condición Humana. No me cabe la menor duda de que tardaremos otros cincuenta años aproximadamente para que el círculo de los cultos se percate de este cambio. Naturalmente, no soy un soñador idealista que pretende acelerar más de la cuenta el proceso por medio de unas cuantas conferencias. Pero, por otra parte, este proceso de asimilación no es automático. Debemos impulsarlo nosotros. Y yo contribuyo a ello en el convencimiento de que otros también aportarán su esfuerzo. Forma parte de nuestra tarea en la vida.

No entendí hacia donde apunta Schrödinger con "Condición Humana". Pero hay un desfase entre el ámbito de la "cultura" en general, y la actividad científica. Es bueno leer a autores como éste, y otros, que, más allá de sus logros en ciencia, se encargan de divulgar, comentar y discutir lo que es la ciencia, dirigiéndose a un público que puede estar confundido sobre lo que es realmente la actividad científica.´

Hay más para discutir sobre lo que escribe S. No coincido en todas sus posturas, pero me parece entendible todo lo que plantea.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 17 de Julio, 2008, 11:20

Sigo leyendo el libro de Erwin Schrödinger "Ciencia y Humanismo", editorial Tusquets. En una de las primeras páginas, discute cuál es el valor de la ciencia natural, cómo se ha tomado esa pregunta, y finalmente, expone su postura (omití frases en griego):

Tendrán sin duda en la punta de la lengua la pregunta, ¿cuál es, para usted, el valor de la ciencia natural? A lo que respondo: su objetivo, alcance y valor son los mismo que los de cualquier otra rama del saber humano. Pero ninguna de ellas por sí sola tiene ningún alcance o valor si no van unidas. Y este valor tiene una definición muy simple: obedecer el mandato de la deidad délfica: [griego], conócete a ti mismo. O, por decirlo en pocas palabras según la profunda retórica de Plotino (Enn. VI, 4, 14): [griego] "Y nosotros, ¿qué somos en el fondo?". El propio Plotino prosigue: "Quizás fuéramos antes ya de que existiera la creación, seres humanos de otro tipo, o cierta clase de dioses, una combinación pura de alma y espíritu unida a todo el universo, parte del mundo inteligible, no separados y distanciados, sino unos en el todo".

Es interesante que Schrödinger plantee que la pregunta es por nosotros mismos. Pienso como él, aunque opinio que deberíamos concentrarnos en una pregunta más amplia, ¿qué es todo lo que existe?. Siempre me ha parecido que concentrarnos en nosotros mismos, si bien es importante para nosotros, es ponerse en un punto de vista, digamos, algo sesgado. Sigue Schrödinger:

Nazco en un medio y no sé de dónde vengo, adónde voy ni quién soy. Esto le pasa a todo el mundo. El hecho de que todos hayan estado siempre en esta situación y vayan siempre a estarlo, de nada me sirve. La cuestión candente es dónde y adónde; lo único que podemos observar es nuestro entorno presente. Por ello nos esforzamos en averiguar lo más posible. Eso es la ciencia, aprendizaje, saber; ésa es la verdadera fuente de todo el esfuerzo espiritual del hombre. Tratamos de averiguar lo más posible sobre el medio espacial y temporal del lugar en que nos encontramos por el hecho de nacer. Y, conforme aprendemos, nos gusta, lo encontramos sumamente interesante. ¿No será quizás ése el fin para el que estamos aquí?

Dudo que tengamos un fin, o por lo menos, avanzaría en el conocimiento sin presuponer eso. Es bueno que Schrödinger se plantee "Nazco en un medio..." y en pocas palabras pone lo que Heidegger tardaría pesados capítulos en poner en descubierto.

Parece claro y evidente, pero hay que decirlo: el saber aislado, conseguido por un grupo de especialistas en un campo limitado, no tiene ningún valor, únicamente su síntesis con el resto del saber, y esto en tanto que esta síntesis contribuya realmente a responder al interrogante [griego] ("¿qué somos?").

Para mí, es cada vez más claro y evidente que no somos más que organismos, entre tantos que hay en el Universo, y no veo que seamos algo super especial. Hay dos preguntas que tenemos que contestarnos: ¿qué es?, a cuya respuesta nos ayuda inmensamente la ciencia natural, y otra pregunta importante, pero importante solo para nosotros, ¿qué hacer?. No me asusta contestar a "¿qué somos?" con "somos organismos". No veo que tengamos que caer en la desesperación por no ser los "hijos de Dios", o por no tener alma inmortal. Tenemos vida, y el impulso de vivirla. Tenemos nuestras capacidades, y acumulamos cultura. Sigamos adelante.

La ciencia (natural y más) nos ayuda a contestar entonces a ¿qué es?, acepto que lo que ha pasado, en muchos casos, es que la actividad científica está guiada en el fondo por contestar a ¿qué somos?. Nada de lo que es, nos indica inequívocamente qué hacer. Ahí entra nuestra libertad, y el auxilio de la filosofía, para ver más allá de nuestros impulsos individuales e inmediatos.

Algunos posts anteriores levemente relacionados al tema

Grandes preguntas en filosofía
La última pregunta

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 16 de Julio, 2008, 11:51

Erwin Schrödinger ha tenido una participación importantísima en la creación de la física cuántica. Estoy leyendo un pequeño libro suyo "Ciencia y Humanismo", editorial Tusquets, donde tratar varios temas interesantes para mí. Encuentro estos párrafos, donde Schrödinger plantea puntos parecidos a los que sostengo con respecto a modelos y mecanismos en

Conceptos, modelos y mecanismos
El modelo de Kepler, el mecanismo de Newton

aunque él se concentra en el modelo. Escribe sobre "partícula" y "átomo":

De hecho, no hay observación alguna relativa a la forma geométrica de una partícula ni de un átomo. Es cierto que, al reflexionar sobre el átomo, al elaborar teorías que se ajusten a los hechos observados, solemos trazar figuras geométricas en la pizarra o sobre el papel, o muchas veces tan sólo mentalmente, para exponer los pormenores de la representación mediante una fórmula matemática mucho más precisa y mucho más manejableque la que se logra con la pluma o el lápiz. Cierto. Pero las formas geométricas propuestas en estos esquemas no son directamente observables en los átomos reales. Estas representaciones son un simple apoyo mental, un instrumento de reflexión, unos medios provisionales a partir de los cuales deducimos, según los resultados de experimentos anteriores, las expectativas lógicas de los resultados de los nuevos experimentos proyectados. Los planeamos con el propósito de ver si confiman estas expectativas, verificando así si éstas eran realmente razonables y si las representaciones o los modelos de que nos valemos son los adecuados. Observarán que optamos por decir adecuados en lugar de verdaderos, porque, para que una descripción sea capaz de ser verdadera, tiene que ser capaz de admitir una comparación directa con los hechos reales. Y no suele suceder así con nuestros modelos.

Pero recurrimos a ellos, como digo, para deducir de ellos características observables. Son éstas las que constituyen la forma permanente de organización del objeto material, y generamente nada tienen que ver con "pequeñas partículas de material que constituyen el objeto".

Ciertamente, la ciencia de la física ha desarrollado modelos sobre X, sobre lo que es la realidad. En mi postura, hay realidad independiente del sujeto (aunque el sujeto es parte de la realidad), y la actitud científica, en el caso de la física, nos ha llevado a plantear y descubrir modelos que se adecuan a lo que pasa a X, lo que sea que sea lo que llamamos "partícula elemental". No hay "verdad" o "certeza" científica ("verdad demostrable" sólo hay en "juegos humanos", como las matemáticas, pongo juegos entre comillas, porque a veces me despierto platónico en este punto), hay plausibilidad, y hay adecuación con la realidad, hay modelos mejorables. Con respecto a que el modelo sea mejorable, hay otras opiniones. Más adelante en la obra, Schrödinger adopta una postura crítica ante esto. En mi postura, el modelo es mejorable. Nuestro conocimiento científico es mejorable. Es cuestión a discutir cuánto más podemos mejorar en una rama de la ciencia, y han surgido críticas interesantes en los últimos años sobre el límite de la física, por ejemplo.

La física cuántica nos da conceptos y modelos. Pienso que lo que molestaba a Einstein, en parte, era la ausencia de mecanismos claros que expliquen el modelo de onda-partícula a la que hemos llegados. Ese es el quid de toda una cuestión: por un lado, Bohr y Heisenberg, que dicen que lo que es, es el modelo obtenido, Einstein (y creo Schrödinger), resistiendo esa postura. Yo me inclino porque hay mecanismos, y hay un X por ahí abajo que corresponde a lo que llamamos "partícula", aunque no lo conozcamos perfectamente.

Y esta rama de la ciencia, es un ejemplo de conocimiento científico, obtenido más allá de nuestros sentidos, y de nuestra forma habitual de obtener conocimiento por experiencia directa (otro gran avance, que no se podría obtener por "conocimiento común" ha sido las dos teorías de la relatividad de Einstein). Gran parte de las confusiones en cuanto al conocimiento humano, se deben a no distinguir entre el conocimiento obtenido por sentido común y experiencia, con el conocimiento de la realidad que se consigue por una actitud científica, donde los conceptos, modelos y mecanismos se ponen a prueba, se busca su plausibilidad, y se trata de confirmar cuan adecuados son a lo que trata de describir. Uno de los que no distinguió claramente, fue David Hume. Pero eso es ya tema que merece otro post.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 13 de Julio, 2008, 19:50

La ciencia es una actividad humana. Tiene múltiples ramas, y en cada rama, hay gran cantidad de temas a tratar. ¿Cómo se decide qué tema es interesante? Leamos a Gabriel Mindlin, en su libro "Causa y azares, historia del caos y de los sistemas complejos":

¿Cuándo pasa un tema a ser parte ineludible de una agenda científica? Algunos responderán: "cuando se vincula a algún problema de interés para los que detentan el poder, quienes comienzan, entonces a financiar masivamente su investigación".

Disiento: el revuelo de la teoría especial de la relatividad no fue generada por el poder que quería aprovecharla para adelantar o atrasar la revolución rusa.

Otros argumentarán que la masa crítica de investigadores aumentará cuando el tema se plantea interesante y accesible, independiente de la financiación.

Concuerdo más con esta postura. Sigamos.

Otros insitirán en que la agenda científica, como la moda, baja desde instituciones glamorosas.

Puede pasar. Pero en qué institución glamorosa estaban Einstein, Faraday o Mendeleiev.

Y no faltarán quienes pongan el acento en que las instituciones glamorosas contratan gente capaz, que suele presentar el tema como interesante y accesible.

Veo que los mejores estudiantes tratan de ir a instituciones glamorosas. Y que las instituciones glamorosas tratan de contratar a luminarias ya consagradas de su campo, independientemente de si saben hablar o comunicar bien. La presencia de la luminaria es lo que atrae a estudiantes preparados (vean la historia del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton).

Los primeros, entonces, enfatizarán que el poder determina, mediante la financiación, qué investiga la gente capaz que trabaja en instituciones glamorosas. Tal vez un intrincado y complejo cóctel de todas estas visiones nos acerque a una respuesta acertada. O quizás no exista más realidad que esa multiplicidad de discursos.

Pienso que hay temas en ciencia que se dan porque la oportunidad está madura para tratarlos. Por un lado, hay un trasfondo de descubrimientos, por otro lado el genio. Newton produjo lo que produjo, luego de Galileo, Copérnico y Kepler. Si no hubiera sido él, otros hubieran tomado el camino, tal vez de forma más lenta.

¿Por qué los griegos no avanzaron en las ciencias naturales? Ahí influyó, al parecer, su rechazo a la actividad experimental. Es aquí donde veo que más claro la influencia de la sociedad en la agenda científica. Pero que esto no nos haga caer en un relativismo social: los avances científicos se han ido comprobando y usando y acumulando, más allá de la sociedad en la que fueron descubiertos.

Hoy, la actividad científica abarca a mucho más gente que en los tiempos de Newton, y la comunicación de los conocimientos y descubrimientos es más rápida. Ha habido un cambio "casi cualitativo" en la forma de hacer ciencia. Veo que los científicos se dedican a temas que les interesan, por el tema, más que por el poder. Por supuesto, hay financiación de gobiernos, pero muchas investigaciones vienen financiadas por las propias instituciones educativas, tal vez con alguna sinergia por parte de la industria (Stanford debe ser el caso más destacado que se me ocurre ahora). Notablemente, Internet está colaborando a darle un nuevo giro a esta situación: se está perdiendo algo de la ventaja geográfica de estar en un determinado lugar para hacer avances en ciencia.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 12 de Julio, 2008, 21:41

Gracias a DR, que envío a una lista privada algunos enlaces, que encontró en la

Wikilengua en Español

DR envío el enlace

http://www.fundeu.es/DichosRefranes.aspx?frmOpcion=LISTA_REFRANES&frmFontSize=2

sobre dichos y refranes en español. Agregó en su mensaje alguna fábula de Samaniego. Yo ya no recordaba a Samaniego, y fue un gusto reencontrarme con sus fábulas.

El bueno de DR agregó los enlaces:

http://es.wikipedia.org/wiki/Félix_María_Samaniego
http://amediavoz.com/samaniego.htm

Este último enlace, es un verdadero hallazgo. Sirva como ejemplo, para estimular la visita de esa página, el texto de Samaniego:

El pájaro herido de una flecha

Un Pájaro inocente,
Herido de una flecha
Guarnecida de acero
Y de plumas ligeras,
Decía en su lenguaje
Con amargas querellas:
«¡Oh crueles humanos!
Más crueles que fieras,
Con nuestras propias alas,
Que la naturaleza
Nos dio, sin otras armas
Para propia defensa,
Forjáis el instrumento
De la desdicha nuestra,
Haciendo que inocentes
Prestemos la materia.
Pero no, no es extraño
Que así bárbaros sean
Aquellos que en su ruina
Trabajan, y no cesan.
Los unos y otros fraguan
Armas para la guerra,
Y es dar contra sus vidas
Plumas para las flechas.»

Pero luego, visiten el sitio padre:

http://amediavoz.com/

Notable. Este sitio tiene centenares de poemas, de decenas de autores. Apenas estoy comenzando a recorrerlo, pero voy a hacerlo de a poco: como un buen vino, se disfruta mejor de a sorbos.

No me impresiona tanto la cantidad, sino también la calidad de la selección (aunque seguramente habrá distintos gustos y niveles). Tenemos desde Góngora a Neruda, de Lope de Vega a Juan Ramón Giménez, de Prévert a Pushkin, de Hesse a Brecht...

No me basta enumerar, vayan y lean.

Hasta pueden escuchar poemas, en la voz de sus autores en:

La voz de los poetas

o en la voz de relatores en:

Lecturas de poemas

No encontré una hermosa estrofa, que siempre recuerdo desde hace décadas. No recordaba el autor:

Humilde se apea el villano
y sobre la yegua pone
un cuerpo con poca sangre,
pero con dos corazones.

Ahora, encuentro que es de Góngora. Pueden verlo completo, hermoso el texto, en otro sitio, la WikiSource:

Angélica y Meodoro

De vez en cuando, en el medio de este "Libro de Arena" que es la web, encontramos estas páginas, esperemos no perderlas.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Internet

Publicado el 11 de Julio, 2008, 14:53

Sigo leyendo el libro "Causa y azares, historia del caos y de los sistemas complejos", de Gabriel Mindlin. Hace un tiempo, yo escribía sobre Kepler y Newton, y la diferencia de sus descubrimientos, en:

Conceptos, Modelos, Mecanismos y Ciencia

Mindlin recuerda a Kepler y Newton, y marca una diferencia parecida:

Newton construyó su obra a partir de trabajos previos. Tuvo en cuenta, por ejemplo, las investigaciones de Johannes Kepler (Alemania, 1571-1630), un matemático que estudió detalladamente las interminables listas de números que resultaban de medir las posiciones de los planetas y formuló un conjunto de reglas fenomenológicas que descubrían un patrón común. Kepler encontró que los planetas se movían en trayectorias elípticas y propuso reglas que vinculan los períodos de revolución de distintos planetas a los tamaños de las órbitas que recorren. Por otra parte, y como ya dijimos, Newton conocía el principio radical sobre el movimiento de los cuerpos que había planteado Galileo: si algo se mueve sin perturbación, continuará moviéndose por siempre en línea recta. Sobre la base de estos pilares, Newton construyó una regla única, analítica, sintética, que explicaba las reglas de Kepler y resolvía matemáticamente sus recetas para la evolución temporal de cuerpos que interactúan.

Hay una diferencia cualitativa entre el carácter de las reglas de Kepler y las de Newton. Kepler unificó la diversidad de observaciones experimentales. Sus leyes permiten sospechar la existencia de un mecanismo común detrás de todas las trayectorias de los planetas, responsable de la síntesis con que las describe la geometría. Una geometría bella, sencilla, clásica, que evoca orden y armonía. Las leyes de Newton van un paso más allá. Así como se puede tomar la posición y la velocidad de otro cuerpo, y predecir su movimiento. Pueden obtenerse nuevas soluciones (por ejemplo, trayectorias de cometas que jamás nos volverán a visitar), distintas de aquellas que inspiraron nuestra ley. De esta manera, Newton resolvió el problema de dos cuerpos interactuando gravitacionalemente.

Prosigue Mindlin analizando el determinismo que surgió a partir de entonces, y los problemas del problema de más de dos cuerpos. Ya volveremos sobre el tema.

Quisiera destacar, que desde mi postura, es más importante que Newton diera una explicación de dónde surgían las leyes de Kepler, de cómo todo se reduce a inercia y fuerzas exteriores, y de la ley de gravitación, que a la predicción. Lo excelente de Newton es que expuso de un plumazo el mecanismo de la mecánica (permítaseme usar mecanismo y mecánica juntos en la frase). Se ha dado demasiado énfasis en la filosofía de la ciencia, a la predicción, que por supuesto es importante. Pero no creo que sea la predicción la gran joya de la actividad científica. Prácticamente cualquier problema no trivial que nos se nos plantea, no tiene predicción exacta, apenas a veces aproximada. Lo importante es explicar cómo es que las cosas y procesos suceden.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 9 de Julio, 2008, 12:02

Estoy leyendo el libro "Causa y azares, historia del caos y de los sistemas complejos", de Gabriel Mindlin:

Causas y azares cuenta la historia del caos y de los sistemas complejos, de cómo se descubrió que pequeñísimas variaciones en las condiciones iniciales de un sistema podrían dar lugar a resultados insospechados, es decir, cómo los sistemas son capaces de comportarse caóticamente.

Leo estos párrafos cerca del comienzo:

La ciencia es un oficio digno. Cada mañana, abstraidos, capturados, tomamos por preguntas que sólo podrían compartir con un reducidísimo número de personas, casi siempre ajenas a sus mundos afectivos, enfrentan una tarea cuya cotidianidad es el fracaso. Al ser interrogados fuera del ambiente laboral acerca de sus actividades, suelen sentir que sus problemas son infinitamente pequeños. Ensayan, con suerte diversa, especular con aplicaciones más o menos remotas de su saber. La sensación de ser parte de un esfuerzo colectivo para generar conocimiento está extendida, pero tanto como la convicción de que la contribución propia queda escondida en algún pliegue inaccesible del gran tejido. Hay un secreto, entonces, que da cuenta de la obcecación del seseo de hacer ciencia. Hay una fuerza motora que, creo profundamente, da ánimo durante los largos días de fracaso y hastío. A veces, pasa ciencia. Ocurre muy de tanto en tanto, pero la sensación es indescriptible. Es un momento en que el investigador siente, con una convicción visceral, que le ha sido revelado un secreto. Ese momento de intimidad con la naturaleza, me parece, es el verdadero motor de este oficio. Algunos no conciben su ejercicio fuera de un marco de pertinencia social. Otros no pueden evitar seguir los caprichos de su curiosidad, y sus oportunidades de trabajo quedan sujetas entonces a la decisión de la sociedad de financiar sus proyectos. Pero creo que unos y otros buscan más que el reconocimiento social o el de los pares. Buscan ese momento mágico, en que pasa ciencia.

Espero que quede claro que la actividad científica, una actividad humana, es llevada a cabo por los científicos no por el impulso de dominar la naturaleza. Podrá, quizás, haber otras personas, gobiernos, poderes, que traten de aprovecharse del impulso de la ciencia. Pero los científicos, en definitiva, no son como Bacon los pinta, o como Adorno interpreta a Bacon, no son personas en busca de dominio. Es el misterio, el develarlo, lo que los mueve.

Veo que el asombro ante todo lo que existe, y sus por qué, es lo que movió durante siglos a pensadores, durante mucho tiempo a los filósofos, ahora también, desde algunas centurias, a los interesados por la ciencia.

Pueden visitar la página de Gabriel Mindlin en:
http://www.df.uba.ar/users/gabo/

Gabriel, como yo, nació en Quilmes, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Cursó la licenciatura en Física en la Universidad de La Plata y su doctorado en Drexel University (Filadelfia, Estados Unidos). Fue investigador de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), profesor de la Universidad de Navarra (España), y en la actualidad se desempeña como profesor en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA e investigador del Conicet. Recibió los premios De Robertis, Bunge y Born, y Arthur Winfree del ICTP (Trieste). Es autor de más de setenta publicaciones en revistas internacionales y de dos libros de su especialidad.

Uno de sus intereses, es la física del canto de los pájaros. Leo ahí:

"Cuando los calculos complicados resultan falsos, cuando los mismos 
  filosofos no tienen nada que decirnos, es excusable volverse hacia el 
  parloteo fortuito de las aves, o hacia el lejano contrapeso de los astros."

 Margueritte Yourcernar, "Memorias de Adriano".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 8 de Julio, 2008, 13:53

Oye, tú!

Tú que eres una chica/un chico posmo, ven, visita Posmopolitan, nuestra nueva revista online, dedicada a las sesudas paparruchadas que te interesan!

En nuestro primer número:

Derridaist reading and Baudrillardist simulacra
Henry R. Werther
Department of Future Studies, University of California
Jean-Jean O. M. de Selby
Department of English, Massachusetts Institute of Technolo

In the works of Fellini, a predominant concept is the concept of semiotic reality. Thus, the subject is interpolated into a that includes culture as a totality. Lyotard promotes the use of Marxist capitalism to attack class divisions....

Constructivism in the works of Madonna
Martin M. U. Dahmus
Department of Ontology, University of Illinois
Thomas Abian
Department of Sociology, University of California, Berkeley
1. Joyce and semioticist neocultural theory
If one examines dialectic socialism, one is faced with a choice: either reject constructivism or conclude that the goal of the participant is social comment. Thus, the premise of postpatriarchial discourse implies that the law is fundamentally used in the service of sexism...

The Stasis of Class: Deconstructive narrative in the works of Gaiman
Andreas C. Drucker
Department of Sociolinguistics, Carnegie-Mellon University
1. Narratives of fatal flaw
"Society is elitist," says Sartre. In a sense, if neodialectic nationalism holds, we have to choose between deconstructive narrative and postdialectic objectivism. The main theme of Wilson"s[1] critique of Foucaultist power relations is the difference between sexual identity and society...

Socialism in the works of Stone
David von Ludwig
Department of Future Studies, Miskatonic University, Arkham, Mass.
1. Discourses of collapse
If one examines modernist theory, one is faced with a choice: either reject the precultural paradigm of context or conclude that consciousness serves to oppress minorities. However, many discourses concerning Derridaist reading exist. Bataille uses the term "the precultural paradigm of context" to denote a mythopoetical paradox...

Reassessing Realism: Neosemiotic semanticist theory and capitalist neodialectic theory
Linda B. C. McElwaine
Department of Ontology, University of California, Berkeley
1. Narratives of collapse
The primary theme of Cameron"s[1] essay on neosemiotic semanticist theory is the genre, and eventually the fatal flaw, of textual sexual identity. However, if postcapitalist desituationism holds, we have to choose between capitalist neodialectic theory and textual predialectic theory. Lyotard suggests the use of capitalist nationalism to read and analyse society...

Nota al pie:
Todos estos ensayos no tienen ningún sentido. Han sido generados aleatoreamient, por el Postmodernism Generator.

Más detalles técnicos pueden encontrarse en:
Monash University Department of Computer Science Technical Report 96/264: "On the Simulation of Postmodernism and Mental Debility Using Recursive Transition Networks". 
 
Este es mi blog personal, déjenme deleitarme con el uso del "and" en el título del "paper"... ;-)

Si alguien cree que nadie puede tomarse en serio lo que está escrito arriba, bueno, pueden leer el desopilante Asunto Sokal, que merecería un post aparte.

Si quieren generar sus propios artículos pueden visitar

http://www.elsewhere.org/pomo

Curiosamente, también tienen para poesía en inglés

http://www.elsewhere.org/hbzpoetry/

Pueden leer más sobre las Dada Engines:

http://dev.null.org/dadaengine/
http://herbert.the-little-red-haired-girl.org/en/dada/index.html
http://www.schneertz.com/schneertz/rmutt/
http://www.offmessage.com/dada.php
http://runme.org/keywords/+dada/
http://www.garyfeng.com/wordpress/2005/04/26/more-on-random-text-generation/
http://www.garyfeng.com/wordpress/2005/04/26/how-to-deconstruct-almost-anything/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 6 de Julio, 2008, 20:51

Hace un tiempo, el bueno de Pedro, de

http://navegandored.blogspot.com

dejaba en mi post:

La naturaleza de la verdad, según Bertrand Russell

el comentario (fragmento):

En un momento del artículo comentas «no veo que esto invalide que detrás de toda creencia, de alguna forma hay un hecho correspondiente», tratando de suavizar la idea de que "todos son interpretaciones". Creo realmente que el significado de esta última frase es cierta, porque "los hechos", como entramados de una 'realidad', no existen salvo en nuestra memoria. Interpretamos todo, incluso los criterios de 'verdad' son sintomáticos de cómo entendemos y consideramos el tiempo y sus relaciones...

Bueno, quisiera comentar hoy en este post algunas de mis posturas.

Podemos alzar la vista al cielo, y dirigir nuestros telescopios hacia la Nebulosa del Cangrejo. Ahí hay restos de la explosión de una supernova. Para una postura realista, "la supernova explotó" es un hecho. En mi postura, que es realista, es un hecho. Por supuesto, no podemos olvidarnos del lenguaje y de los conceptos humanos. Pero hay hechos, que son estados y cambios de estados en lo que hay en la realidad. Para mí, en mi jerga, que creo que coincide con gran parte de la tradición realista, hecho no está en nuestra memoria. La supernova explotó, independientemente de que estemos acá para recordarla.

Tal vez esta disquisición parecerá ingenua a un filósofo profesional. Me disculparan los profesionales de la filosofía, pero me parece que se debe aclarar qué es un hecho. Hasta ahora, veo que la forma más fructífera y clara de definirla, es ligándolo a la realidad, separándolo de cualquier capacidad humana, como memoria o interpretación. Lo recordado o interpretado, lo llamaría de otra forma. Creo que teniendo clara la distinción, ganamos en capacidad de analizar tanto la realidad como nuestro procesos para aprehenderla.

Luego, podemos discutir si nuestros modelos, conceptos y demás elementos mentales que vamos armando se corresponden con el hecho de la realidad o no. Ahí está "la serpiente humana", escribiría William James, retomaría luego la imagen Hillary Putnam. Pero hay hechos, luego proposiciones, lenguaje, conceptos, como querramos enumerar. Pero hay hechos.

Como nota curiosa, el joven Wittgenstein escribió en su Tractatus logico-philosophicus que el mundo es la suma de los hechos. Hubiera sido bueno que diera una idea, una definición, algo que aclarara un poco, a qué hechos se refería.

Luego viene el problema de cuánto corresponden "nuestras interpretaciones" con los "hechos de la realidad", para llamarlos de alguna forma. Desde Aristóteles, una proposición es verdadera, si "es el caso", si describe algo real.

Vayamos por otro camino. Una de las delicias de la ciudad de Buenos Aires, como ya comenté en De Retiro a Palermo, es la cantidad de librerías y lugares donde vender y comprar libros que tiene. Descubro que en mi nuevo barrio, puedo ir a una librería en domingo, uno de los pocos días donde puedo pasear por los alrededores de mi cubil. Encuentro en uno de esos paseos, a la librería "Otro Mundo":

http://www.libreriaotromundo.com.ar

que tiene la amabilidad de estar abierta en el día del Señor. He conseguido ahí el excelente libro:

Lógica, epistemología y filosofía del lenguaje, Homenaje a Alberto Moreno

editado por Eudeba, de varios autores, compilados por Mercedes Doffi. Leo en el capítulo "Verdad, creencia y significado", de Gustavo Agüero:

¿Hay vida inteligente en algún otro lugar del universo? Algunos piensan que es altamente factible, otros creen que es muy improbable, otros no creen ni una cosa ni la otra y otros creen otras cosas. Sin embargo hay una creencia que casi todos compartimos, si hay vida iteligente en algún otro lugar del universo no depende de lo que uno, algunos o todos creamos, depende estrictamente de que haya en algún otro lugar del universo vida inteligente. Es decir, esta oración es actuamente verdadera o falsa, aunque nadie hoy lo sepa ni llegue jamás a saberlo o pensarlo.

La creencia que casi todos compartimos es que la verdad sobre éste, como sobre muchos otros asuntos, trasciende cualquiera de nuestras actitudes al respecto.

Luego el artículo hace un paneo sobre realismo y antirrealismo, analizando los problemas que enfrenta el concepto de verdad en ambas posiciones.

Hay que morigerar un poco el uso de "verdad", siempre estamos utilizando conceptos y lenguaje humanos. La única verdad demostrable es la matemática, o similares, como el juego de ajedrez, donde el "mundo" lo armamos nosotros. Pero para mí, es claro que lo que manejamos como "supernova" tiene algún referente X en la realidad. Podemos discutir cuánto se adecua una palabra humana y un concepto a una cosa y hecho X de la realidad. Pero me gusta hacer la diferencia, y poner "hecho" del lado de la realidad.

Pueden visitar el blog de Pedro, donde encuentro hoy:

Nueva confirmación de la Teoría de Einstein sobre la gravedad

Reconozco en el interés de Pedro por la relatividad, su mención del tiempo y sus relaciones. Ah, habría tanto para comentar. Tengo por ahí pendiente lecturas sobre cómo esos descubrimientos de principios del siglo XIX, influyeron en las corrientes de pensamiento. Recuerdo algo,  el operacionismo de Bridgman, creo, y a un neokantiano como Cassirer, que tanta influencia ha tenido. Pero por ahora basta con este escrito. Les dejo un enlace, como tentepié:

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/161/html/sec_45.html

Tendría que moderar este post, con otro, comentando sobre lo que se ha llamado "hechos históricos": cómo recordamos y ponemos en la historia una selección de lo que realmente pasó. De nuevo, la postura realista es: hay hechos en la historia, Julio César cruzó el Rubicón, Julio Pirulo también. Esos son hechos (suponiendo la existencia de un tal Julio Pirulo que cruzó el río). Sólo recordamos el primero. De ahí el concepto de "hecho histórico". Pero ese es tema para otro post.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 5 de Julio, 2008, 21:47

Kurt Gödel (1906-1978) fue un matemático y lógico austríaco, que es conocido por su "teorema de incompletitud". Su obra es amplia, desde la teoría de conjuntos hasta la teoría de la relatividad. Aunque no tenía origen judío, estando en Viena fue perseguido por el antisemitismo nazi, y viaja a Estados Unidos en 1940, estableciéndose en Princeton, donde solía colaborar, conversar y pasear junto a Einstein. (En la foto vemos a Gödel, a la izquierda, paseando con Einstein, cuando ya estaban instalados en Princeton).

Recordemos hoy su anécdota más famosa, comentada por primera vez por Mongerstern. Estando ya en América, Gödel quería obtener la nacionalidad estadounidense. Tenía que dar un examen, donde debía demostrar sus conocimientos del sistema político de su país huesped. Gödel se toma en serio ese estudio, y se enfrasca en la lectura y crítica de la constitución americana. Descubre que tiene una regla que permite que la democracia se transforme en tiranía (lamentablemente, Morgerstern no menciona cuál es la falla, y hasta el día de hoy se está discutiendo cuál podría ser la detectada por Gödel).

Viaja con Einstein y Morgenstern a dar su examen ante un juez, el 5 de diciembre de 1947. Einstein le pregunta:

- Bueno, qué ¿estás preparado para tu penúltimo examen?
- ¿Cómo que penúltimo?
- Está claro. El último será cuando pongas el pie en la tumba

Ese era el tipo de bromas que se hacían entre ellos.

De casualidad, el juez del examen es un tal Philip Forman, el mismo que le había tomado juramento de ciudadanía a Einstein. Al verlos llegar, los hace pasar rápidamente a su despacho. Forman y Einstein conversan un rato, mientras que Gödel, sentando en silencio, parece ausente. Finalmente, Forman se dirige a él:

- Hasta ahora usted tenía nacionalidad alemana.

Gödel le hace ver el error, él era austríaco. Forman prosigue:

- Como sea, se trataba de una tiranía siniestra. Por suerte, en Estados Unidos es imposible que suceda algo así.

Y acá, Gödel, que hasta ese momento apenas había hablado, se embarca en una explicación de los defectos de la constitución americana. No paraba de dar su argumento. Forman, Einstein, y Morgenstern no saben cómo tomarlo. Gödel estaba a sus anchas explicando. Finalmente, Forman lo interrumpe:

- Tampoco hace falta meterse en honduras

Y derivó la conversación hacia otros temas.

Más sobre el tema en:

The Loophole: A logician challenges the Constitution

Es una lástima que el teorema de incompletitud haya sido tomado por tantos pensadores más allá de su contexto, y estirado hasta para esgrimirlo contra la razón, o para marcar sus límites. Gödel mismo se asombraba de tanto en tanto, de cómo sus ideas lógicas habían abandonado su ámbito, para ser tomadas como banderas de ideas cualesquiera.

Espero comentar, en algún momento, la relación entre Wiggestein y Gödel, más sobre Einstein y Gödel, y algo de Penrose, estirando el teorema de Gödel para criticar las ambiciones de la inteligencia artificial.

Tomé la anécdota del libro "Gödel, paradoja y vida" de Rebecca Goldstein, Antoni Bosch editor. El libro original es "Incompleteness". No conocía a esta autora, que hasta tiene un libro de formato novela, "The mind-body problem", y otro sobre Spinoza, que me gustaría examinar. Visitar su sitio:

http://www.rebeccagoldstein.com/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Publicado el 1 de Julio, 2008, 19:59

Desde hace dos semanas y unos días, estoy viviendo en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. Dejé el departamento de Retiro, y luego de unos meses, vuelvo a estar por esta zona, a una cuadra del Jardín Botánico. Ya había estado por aquí cerca desde principios de 2006, así que es como volver al barrio.

Palermo son como cinco barrios en uno. De hecho, la gente ha ido nombrado y delimitando "subbarrios", como Palermo Soho, Palermo Hollywood, Palermo Freud, Palermo Viejo y así. Es un lugar donde podemos encontrar de todo, desde casas bajas de familia, hasta edificios de varios pisos, hasta un hipódromo. Desde pequeños almacenas hasta supermercados. Y un bar, o restaurant por cuadra. Lo que no van a encontrar es una pizzería como la gente.

Desde la devaluación del peso, en diciembre de 2001, Buenos Aires se ha ido recuperando con el turismo, y Palermo es uno de los barrios preferidos por los turistas, para visitar y para vivir. No es barato. Desde que me mudé hace un poco más de dos años, la comida preparada prácticamente ha duplicado su precio. Así que me estoy convirtiendo en cocinero, no muy bueno por ahora.

Pero como barrio me gusta. Uno puede disfrutar de lugares tranquilos, y unas cuadras más allá, tener todos los servicios y movimientos de una ciudad. Lugares para tomar un café son miles. WiFi no falta. Tal vez, lo que me extraña, que muchos de esos lugares no abren hasta las 7 u 8 de la mañana, cuando en mi Quilmes natal podía ir a tomar algo desde las 6. Un punto que distingue a Buenos Aires: la cantidad de librerías que existen, de libros nuevos y viejos. Palermo no es la excepción: ya visité varias, y cerca de la estación Pacífico hay puestos de venta de libros usados y nuevos (demasiado Freud, Deleuze y Foucault, no se lee mucho a Bunge por aquí).

Desde hace seis meses que estuve solucionando el tema de mi vivienda en Buenos Aires. Al fin, despues de todo ese tiempo, me estabilizo. Gracias a todos los que me ayudaron, como la gente de 3 Frentes, que confió en mí en mi búsqueda de lugar, y en especial a Carolina, que me consiguió el anterior departamento, me ayudó a mudarme a este, y le pone su toque, para que no se vea inundado por el desorden que voy creando.

Post relacionados

De Quilmes a Palermo
De Palermo a Retiro

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: General