Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 13 de Julio, 2008, 19:50

La ciencia es una actividad humana. Tiene múltiples ramas, y en cada rama, hay gran cantidad de temas a tratar. ¿Cómo se decide qué tema es interesante? Leamos a Gabriel Mindlin, en su libro "Causa y azares, historia del caos y de los sistemas complejos":

¿Cuándo pasa un tema a ser parte ineludible de una agenda científica? Algunos responderán: "cuando se vincula a algún problema de interés para los que detentan el poder, quienes comienzan, entonces a financiar masivamente su investigación".

Disiento: el revuelo de la teoría especial de la relatividad no fue generada por el poder que quería aprovecharla para adelantar o atrasar la revolución rusa.

Otros argumentarán que la masa crítica de investigadores aumentará cuando el tema se plantea interesante y accesible, independiente de la financiación.

Concuerdo más con esta postura. Sigamos.

Otros insitirán en que la agenda científica, como la moda, baja desde instituciones glamorosas.

Puede pasar. Pero en qué institución glamorosa estaban Einstein, Faraday o Mendeleiev.

Y no faltarán quienes pongan el acento en que las instituciones glamorosas contratan gente capaz, que suele presentar el tema como interesante y accesible.

Veo que los mejores estudiantes tratan de ir a instituciones glamorosas. Y que las instituciones glamorosas tratan de contratar a luminarias ya consagradas de su campo, independientemente de si saben hablar o comunicar bien. La presencia de la luminaria es lo que atrae a estudiantes preparados (vean la historia del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton).

Los primeros, entonces, enfatizarán que el poder determina, mediante la financiación, qué investiga la gente capaz que trabaja en instituciones glamorosas. Tal vez un intrincado y complejo cóctel de todas estas visiones nos acerque a una respuesta acertada. O quizás no exista más realidad que esa multiplicidad de discursos.

Pienso que hay temas en ciencia que se dan porque la oportunidad está madura para tratarlos. Por un lado, hay un trasfondo de descubrimientos, por otro lado el genio. Newton produjo lo que produjo, luego de Galileo, Copérnico y Kepler. Si no hubiera sido él, otros hubieran tomado el camino, tal vez de forma más lenta.

¿Por qué los griegos no avanzaron en las ciencias naturales? Ahí influyó, al parecer, su rechazo a la actividad experimental. Es aquí donde veo que más claro la influencia de la sociedad en la agenda científica. Pero que esto no nos haga caer en un relativismo social: los avances científicos se han ido comprobando y usando y acumulando, más allá de la sociedad en la que fueron descubiertos.

Hoy, la actividad científica abarca a mucho más gente que en los tiempos de Newton, y la comunicación de los conocimientos y descubrimientos es más rápida. Ha habido un cambio "casi cualitativo" en la forma de hacer ciencia. Veo que los científicos se dedican a temas que les interesan, por el tema, más que por el poder. Por supuesto, hay financiación de gobiernos, pero muchas investigaciones vienen financiadas por las propias instituciones educativas, tal vez con alguna sinergia por parte de la industria (Stanford debe ser el caso más destacado que se me ocurre ahora). Notablemente, Internet está colaborando a darle un nuevo giro a esta situación: se está perdiendo algo de la ventaja geográfica de estar en un determinado lugar para hacer avances en ciencia.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Ciencia