Angel "Java" Lopez en Blog

Septiembre del 2008


Publicado el 27 de Septiembre, 2008, 22:23

Si (como el griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de la Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo:
Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. ¿Cómo (se dijo)
pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?

¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?

En la hora de la angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?

Jorge Luis Borges

No conocía este poema, sino de oidas. Habría tanto para comentar. El problema por el nombre de las cosas, el nombre secreto de Dios, la mención al diálogo Cratilo de Platón, donde se discute el tema de la "verdad" de los nombres, el error en la grafía, la última estrofa del poema, donde se insinúa que nosotros también podemos ser un error... Las permutaciones, me recordaron a Raimundo Lullio.

Se ve acá toda la tradición, que afirma el poder del lenguaje para la creación de las cosas, y de hasta un mundo real (postura cuyas extremas consecuencias, más allá de la literatura y el mito, no comparto).

Hoy lo encuentro mencionado en el libro "¿Aristóteles, filósofo del lenguaje?", de María Luisa Femenías. Se lo recomendó un alumno, cuando trató en su clase el tema del nombre en el Cratilo.

Fuentes consultadas
http://amediavoz.com/borges.htm
http://amediavoz.com/borges.htm#EL%20GOLEM

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Publicado el 5 de Septiembre, 2008, 15:00

A principios de los ochenta (siglo pasado, quien lo creyera), trabajé en el desarrollo de un sistema informático para organizar y recuperar información. Mi profesión es la informática, y eran mis primeros años profesionales. La gente de la empresa cliente me comentó algo que me acompaña hasta hoy, y me sigue interesando: el conocimiento científico tarda años en difundirse (por lo menos, en esos tiempos). Un descubrimiento químico, por ejemplo, podría ser necesitado en un proceso industrial, y durante, digamos, 10 años, no llegar desde su lugar de origen, de tal laboratorio, hasta quien lo necesita, a tal industria u otro laboratorio.

En esos tiempos, ya estaba operativo un sistema de consulta Dialog, que usando distintas redes, parte de Internet de entonces, se podía consultar con una terminal, buscando "papers" y publicaciones por palabras claves.

Otro hecho, esta vez en la segunda mitad de los noventa, me hizo recapacitar sobre el mismo tema. Asesorando a un médico, que buscaba nuevas formas de usar la informática en su profesión, me encuentro enseñándole los buscadores de Internet. En pocos minutos encontramos más información sobre el Hanta Virus (que afectaba entonces en una región de mi pais Argentina), que lo que un grupo reducido había recolectado usando los métodos tradicionales de ubicar "papers" y publicaciones.

Hoy en día, diez años despues, el proceso se aceleró. Cada vez es más información que tenemos acumulada en la humanidad, y una parte importante (o por lo menos interesante), está disponible en Internet. Recuerdo que Carl Sagan, al final de su libro "La conexión cósmica" clasificaba a las civilizaciones inteligentes por la cantidad de información que tenían acumulada. Daba una escala exponencial, con letras. Yo creo que nuestra posición escala en los últimas décadas ha subido.

Pero eso es información. Quisiera en el post de hoy discutir de Internet, pero con otro material: el conocimiento. Acá voy a hablar de un conocimiento más amplio del que generalmente trato en otros posts. Vayamos a ejemplos, elijamos la medicina. Tenemos conocimiento de cómo es una enfermedad, cómo son sus síntomas; también hay conocimiento en qué medicina recetar ante tal enfermedad. Otro tipo de conocimiento (el que más me interesa), es entender los por qué de la enfermedad, su proceso, su modelo, las causas y consecuencias. También tenemos el conocimiento de cómo ejecutar una operación quirúrgica. Aclaro que una cosa es conocer cómo ejecutarla, y otra realmente tener la práctica de cómo hacerlo. No hay que confundir aquí en este post, conocimiento con práctica, con habilidad para hacer algo.

Algo que me fascina, es cómo Internet, y en particular la Web, ha ayudado a exponer y difundir el conocimiento humano. Hay de todo, como en botica, pero veo que la propia red, con herramientas que han surgido, como el algoritmo que usa Google, o clasificaciones manuales, grupales (como el caso del "social bookmarking") ha sabido exponer lo más relevante (o por lo menos, de lo que más le interesa a la gente) de cada tema. Quisiera enumerar los formatos donde esta transmisión de conocimiento puede darse:

Texto

Es mi formato preferido. Desde Gutenberg y algo más, tenemos texto para parte cada vez más grande de la humanidad. Recordemos que antes de la imprenta de tipos movibles, la producción de textos era artesanal. En las universidades o instituciones de enseñanza, se usaba la lectura para transmitir conocimiento, porque un libro era casi inalcanzable para un estudiante común. Durante siglos, el ejercicio de la memoria era una materia indispensable para la adquisición de conocimiento. La lectura en silencio de un libro, era tan extraño como sería hoy hablar solo en voz alta. Los libros se leían en voz alta, ante un público. Muchas de las obras antiguas (podría apuntar a Aristóteles) eran transcripciones de lecciones orales.

Desde la aparición de la galaxia Gutenberg, eso cambió. Hay temas globales a solucionar, como el analfabetismo, o el costo material de un libro, pero creo que esos puntos van a ir mejorando. ¿Pero se puede transmitir conocimiento de esta forma? Claro, la adquisición (no la transmisión) de conocimiento, también requiere un esfuerzo de parte del receptor. Pero pienso que si nos limitamos a la transmisión, el texto escrito ha sido el vehículo de transmisión de conocimiento más importante de los últimos siglos.

Pondré un argumento en contra: muchos de nosotros aprendimos nuestros primeros conocimientos de manera oral. Las lecciones en la escuela (y en aún en la universidad) siguen siendo, en gran parte, orales. Entiendo eso en los primeros años de vida. Pero creo que más adelante, la cantidad de conocimiento es tal, que su asimilación se complica. Con la lectura tenemos acceso, de forma eficaz y eficiente, a multitud de conocimientos expresados. Tal vez, lo que se complica, es la actividad del emisor: pasar por escrito lo que uno conoce, no es tarea fácil. Es común encontrar a gente que puede ser un gran disertante, o que en el diálogo transmite mucho, o que simplemente conoce, pero que le cuesta expresar ese conocimiento por escrito. Pero siempre se puede trabajar ese punto, una vez, con ayuda profesinal, y el resultado de ese esfuerzo, un libro, un ensayo, un texto, puede ser hoy disfrutado por las personas a las que le interese el tema.

Pero volviendo a Internet. El texto ha sido el formato inicial de intercambio. Los primeros correos electrónicos eran de solo texto. Los documentos web originales se basaban en texto, luego aparecieron las imágenes y otros formatos. El texto en Internet, y en la web, ha alcanzado nuevos niveles. Ahora, lo publicado se puede visitar, analizar, indexar, y buscar con distintas herramientas. La aparición del hipertexto ha dado una nueva dimensión a la experiencia de lectura.

Pero lo a destacar, lo que me asombra, es la forma en que se ha ido pasando datos, información y conocimiento a la red. Hoy, la difusión de conocimiento (no sólo de información), que es el tema de este post, está siendo cubierto cada vez más por la presencia de texto en la web.

Imagen

Me refiero a diagramas, imágenes estáticas, fotos. Veo que el explicar algo, para que otra persona lo entienda, se beneficia muchas veces si es ayudado por una imagen explicativa. Dada la ambigüedad y la vaguedad del lenguaje, escrito o hablado, (temas ya comunes por este blog), la ayuda de la imagen me parece importante. Claro que hay temas, como la descripción de un órgano humano o un animal, donde el auxilio de una imagen parece hoy indispensable.

No veo tan claro que la imagen pueda transmitir conocimiento sin el auxilio del texto. Aún los diagramas tienen muchas veces texto aclaratorio y explicativo.

Audio

Conozco gente que es entusiasta de los "audio-book" para ir aprendiendo nuevos temas. La aparición de podcast en Internet también marca esta preferencia. Creo que estas preferencias se deben a dos causas. Una, cada persona tiene inclinaciones a adquirir información y procesarla de distinas formas. Dos, mucho influye la voz, y los temas tocados, que son generalmente temas que, más allá del conocimiento que apela digamos al "logos", apelan también al "pathos", a cómo nos afecta un tema. Es mucho más simpático escuchar una entrevista, captar las risas, las inflexiones de tono, que leer una transcripción. Muchos de los "audio-book" son discursos, o apelaciones a la acción (es notable el auge de ese tipo de medio en los temas de auto ayuda, mejoramiento personal y emprendimientos).

Pero veo que el audio, al contrario del texto, no permite ir fácilmente hacia atrás y adelante. No hay un paso que damos nosotros, sino el hablante. En la lectura y la imagen, hay tiempos de detención, de vuelta atrás, de meditación tranquila, que no se dan al utilizar la voz. Lo mismo diría de todas las lecciones de un maestro o profesor, que sirven para introducir el tema, pero vean que, desde que tengo memoria, siempre mis maestros me dieron bibliografía escrita para el estudio final.

Video

Un medio que está en auge en Internet, donde Youtube es el caso paradigmático. Tanto el texto como la imagen anteriores apelaron al sentido de la vista, pero es con el video (generalmente acompañado de sonido) donde este sentido se ejerce más plenamente. Desde la aparición del cine, se han ido descubriendo las posibilidades de medio. Recuerdo haber obtenido conocimiento de ver programas en la televisión (en mi país, recuerdo con cariño a Telescuela Técnica, en mi ya tan lejana infancia). Hay una vuelta a los métodos de la escuela en ver un video. Pero como el audio, veo que también tiene la dificultad de la marcha: el tiempo de avance lo pone el medio, no uno mismo. Y con respecto a Internet, el peso de un video es mucho más que un audio, y mucho mucho más que un texto.

Pongamos un caso a favor del video: obtener conocimiento de cómo se hace algo. Todo el texto, imagen y audio, por ejemplo, no se compara a un video para transmitir cómo se toca tal pasaje simple en una guitarra. Noto, entonces, que el video, en la transmisión del conocimiento, es más útil cuando se refiere a una práctica (ej. operación quirúrgica), a una herramienta (ej. un torno), a un instrumento (como la guitarra mencionada). No estoy escribiendo sobre la práctica en sí, que quedará en manos del receptor, sino sobre la transmisión del conocimiento de la práctica.

Y si bien Google y otros estan haciendo un gran esfuerzo para clasificar los videos existentes (y las imágenes, fotos), la búsqueda y recuperación paradigmática en Internet sigue siendo de texto. Veremos qué nos deparan los años inmediatos que siguen.

Pienso que la preferencia por el video se debe a su apelación más completa de la vista, nuestro sentido preferido, la primer fuente de datos en nuestra evolución, que luego organizamos en conocimiento. Sin embargo, pienso también que esa inclinación no debe dejarnos ver que, en el fondo, mucho del conocimiento que hemos adquirido de otros ha venido del texto (o de discusiones directas con otras personas, no con un video: justamente muchas actividades en la escuela o universidad son de diálogo, o deberían serlo; en Internet, este tipo de actividad la vemos en las listas, foros, y hasta en la combinación post/comentarios).

Conclusiones

Bueno, habría tanto más que quisiera comentar. Pero por ahora, quisiera declarar, como se dejó entrever, que mi preferencia se decanta por el texto, acompañado de la imagen aclaratoria. Y colocado en Internet. Es interensante, yo diría hermoso, ver cómo la blogosfera, los wikis, las páginas personales, los sitios institucionales, las instituciones académicas, estudiantes, profesionales y aficionados a distintos temas, van exponiendo su conocimiento en texto e imagen. Y luego, el levantado del texto, su manipulación, indexación, búsqueda y relación, ha hecho que apareciera un aspecto nuevo, que antes apenas estaba asociada a un índice, o a lo sumo, un catálogo de biblioteca.

Veremos qué pasa con el video, que cada vez tiene más auge. La aparición de aparatos cada vez más al alcance de la generación Internet, ha hecho crecer la producción de ese tipo de medio. Pero sigo siendo algo escéptico a su efectividad para transmitir conocimiento.

Tal vez pueda moderar mi posición, separando entre conocimiento profundo (cómo son las cosas, procesos, conceptos, modelos) de conocimiento de las cosas directas (animales, lugares, procesos, sucesos históricos, prácticas). Parece que en estas últimas, tenemos una preferencia por ver. Mi punto se apoya más en el primero: es ahí donde veo al texto brillar, siendo la escritura, la imprenta, Internet/Web, los hitos de su difusión en la historia.

¿Comentarios?

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Angel "Java" Lopez
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