Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 24 de Octubre, 2008, 10:28

Spinoza nació en una comunidad de judíos exiliados, pero a los veinticuatro años fue expulsado de esa misma comunidad. Como Spinoza escribía sobre un dios totalmente diferente del de las escrituras, se ganó la condena de los ancianos de la sinagoga a la que asistía. Antes de la muerte de su padre, se había mantenido en un discreto silencio, dando poca publicidad a sus ideas. Pero desde los veintidós años de edad, comenzó a manifestarlas con más frecuencia.

Los ancianos de la sinagoga trataron de persuadirle de que cambiara de opinión. Le prometieron incluso dinero. Le expidieron una "excomunión" de 30 días. Se comenta que hasta hubo un intento de asesinato.

Finalmente, el 27 de julio de 1656 se emitió el cherem (que muchas veces se traduce por "excomunión", parece más justo "expulsión", "prohibición"). Quien recibía un cherem era excluido de la comunidad: no había más contactos físicos ni sociales. Aún así, era un castigo suave, comparado con el equivalente católico "auto de fé".

Fue un cherem particularmente duro, al parecer, para la época. Según los registros de su comunidad, desde su nacimiento hasta su cherem, sólo hubo quince cherems graves, y ninguno lo fue tanto como el suyo.

Los jefes del consejo os hacen saber, que habiendo conocido desde hace tiempo las opiniones y obras malas de Baruch de Espinoza, han intentado por todos los medios y promesas diversos que se apartara de sus malos caminos, y son incapaces de encontrar un remedio, sino que, al contrario, han tenido cada día más conocimiento de las herejías abominables practicadas y enseñadas por él, y de otras enormidades que ha cometido, y de ello tienen muchos testigos fidedignos, que han declarado y prestado testimonio en presencia del dicho Spinoza, y por los que ha estado condenado; todo lo cual, habiendo sido examinado en presencia de los ancianos, se ha determinado con su consentimiento que el dicho Spinoza debe ser excomulgado y separado de la nación de Israel; por lo cual se le excomulga ahora con el siguiente anatema:

Con el juicio de los ángeles y de los santos excomulgamos, separamos, maldecimos y anatemizamos a Baruch de Spinoza, con el consentimiento de los ancianos y de toda esta santa congregación, en presencia de los libros sagrados; por los 613 preceptos que allí están escritos, con el anatema con el que Josué maldijo a Jericó, con la maldición que Eliseo echó a sus hijos, y con todas las maldiciones que están escritas en la ley. Maldito sea por el día y maldito sea por la noche. Maldito sea cuando duerma y maldito sea cuando camine, maldito cuando entre y maldito cuando salga. El Señor no lo perdonará, enciéndase desde ahora la cólera y la furia del Señor contra este hombre, y caigan sobre él todas las maldiciones que están escritas en el libro de la ley. Que el Señor destruya su nombre bajo el sol, y que lo separe por sus fechorías de todas las tribus de Israel, con todas las maldiciones del firmamento que están escritas en el libro de la ley. Pero vosotros que sois leales al Señor vuestro Dios, vivid todos este día.

Y os advertimos, que nadie puede hablar con él ni por obra de la boca ni de la escritura, ni concederle ningún favor, ni hallarse bajo un mismo techo con él, ni acercarse a menos de cuatro codos de él, ni leer ningún papel compuesto o escrito por él.

Encuentro el texto y la descripción de las circunstancias de la condena, en el libro "En busca de Spinoza" de Antonio Damasio.

Ya había recordado a Spinoza en:

Alguien construye a Dios en la penumbre

Spinoza y los poderes del cuerpo

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía