Angel "Java" Lopez en Blog

Febrero del 2009


Publicado el 28 de Febrero, 2009, 9:35

Recomiendo a todos los que les gustan los juegos, que aprendan el juego del Go. Como comentaba en mi anterior post Go al aire libre , el Go es un juego fascinante, practicado alrededor del mundo, pero con los principales profesionales en Corea, China y Japón. Los "occidentales" todavía estamos lejos del nivel profesional top, pero cada década que pasa el juego se difunde más y más. Con la llegada de Internet, hay torneos virtuales donde participan jugadores de decenas de países.

La gente de la Asociación Argentina de Go sigue organizando actividades al aire libre. Esta es una image de la anterior reunión en Buenos Aires, en la zona del Jardín Japonés:

Este domingo 1ro. de Marzo se reunen en Buenos Aires, a jugar al aire libre, en el barrio de Agronomía. El punto de encuentro es San Martín y Nogoyá, a las 15hs. Hay un mapa con los lugares de encuentros pasados y el de mañana:

http://tinyurl.com/mapa-go

Para lo que están en Rosario, también hay actividad mañana domingo, esta vez a las 18hs, en el Parque España, pasando las escalinatas. Más información en

Rosario: Go al aire libre

Pueden encontrar más información sobre el juego y las actividades en Argentina, en la página de la Asociación:

http://www.go.org.ar/

Más sobre la actividad de este domingo:

Go al aire libre, a cargo de Carolina Diaz
domingo 1 de marzo de 2009, 15 horas

Tienen que leer Por qué aprender a jugar al Go, por Franklin Bassarsky

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Go

Publicado el 27 de Febrero, 2009, 7:58

Ya comenté el final de la introducción del excelente libro de John Losee "Introducción histórica a la filosofía de la ciencia" (Editorial Alianza)

Ciencia y Filosofía de la Ciencia

Al comienzo de esa introducción, Losee va describiendo cuatro aproximaciones a lo que es o puede ser la filosofía de la ciencia, según distintas posturas. Leo y comento hoy la primera:

Un punto de vista es el de que la filosofía de la ciencia consiste en la formulación de cosmovisiones que sean compatibles con, y en algún sentido se basen en, las teorías científicas importantes. Según esta opinión la tarea del filósofo de la ciencia es elaborar las implicaciones más amplias de la ciencia. Esto puede tomar la forma de una especulación sobre las categorías ontológicas que han de usarse al hablar del "ser en sí".

Creo que es saludable apoyarse en la ciencia para ese tipo de especulaciones. Ignorar lo que sabemos de la realidad, gracias a la ciencia, es un pecado de tantas corrientes de pensamiento cercanas a la actualidad. Parece haber una separación, un repudio del conocimiento científico, al que se lo ve como surgido del "mito de la ciencia". Realmente, no veo sustento a tanto rechazo. Me parece, sí, que la filosofía de la ciencia se detenga en analizar los fundamentos de la actividad científica, no tomando sus resultados como algo dado, sino analizando críticamente los frutos alcanzados.

"Elaborar las implicaciones más amplias de la ciencia" puede llevarnos a plantear respuestas a preguntas relacionados con la cuestión de "¿qué hacer?". Ahí veo algo de peligro: la ciencia explica la realidad, pero el comportamiento humano, por más explicable que sea, también tiene la voluntad y la razón. No deberíamos llegar a justificar conductas humanas por la simple explicación, digamos, biológica.

Sigo leyendo:

De este modo, Alfred North Whitehead señalaba que los recientes desarrollos en física requieren que las categorías de "substancia" y "atributo" sean reemplazadas por las de "proceso" e "influencia".

Losee inmediatamente aclara en nota al pie que Whitehead no usó el término "influencia", y recomienda la lectura de la obra de Whitehead "Modes of Thought".

Es importante notar, que la física del siglo pasado ha puesto de manifiesto, aún más si hacía falta, que la realidad es menos evidente que lo que dan las apariencias de nuestros sentidos. Es gracias a la actividad científica que hemos llegado a ese conocimiento. Cualquier otra actividad humana nos ha dado imágenes de la realidad, que, o son simplemente un reflejo de realismo ingenuo, o son intuiciones desbocadas, de las que no sabemos fundamento.

Sigo leyendo:

O puede tomar la forma de pronunciamiento sobre las implicaciones de las teorías científicas para la evaluación de la conducta humana, como en el caso del darwinismo social y la teoría de la relatividad ética.

Eso sería desbarrancar, por lo que comenté antes. El bueno de Losee se apresura a aclarar que no se ocupara de la "filosofía de la ciencia" en este sentido, en su libro.

Hay tres posturas más que comenta Losee sobre lo que es la filosofía de la ciencia. Seguirá el comentario en otros posts.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Publicado el 24 de Febrero, 2009, 8:15

Sigo leyendo el libro de Antonio Damasio "En busca de Spinoza", donde este neurocientífico trata el tema de las emociones y sentimientos (los distingue), y expone cómo están ligados con el razonamiento y en general, con las operaciones mentales. Damasio encuentra a un predecesor a Baruch de Spinoza. Hoy quería transcribir y comentar el paisaje de la ciudad de Amsterdam (Damasio aprovecha una visita a la Amsterdam actual para conocer la casa donde se hospedó Spinoza gran parte de su vida). Describe la Amsterdam de la época de Spinoza:

Spinoza nació en la próspera ciudad de Amsterdam en 1632, literalmente en mitad de la Edad de Oro de Holanda. Aquel mismo año, a una corta distancia de su casa, un Rembrandt van Rijn de veintitrés años pintaba "La lección de anatomía del doctor Tulp", el cuadro que inició su fama. El protector de Rembrandt, Constantijn Huygens, estadista y poeta, secretario del príncipe de Orange y amigo de John Donne, hacía poco que se había convertidor en el padre de Christiaan Huygens, que iba a ser uno de los astrónomos y físicos de todos los tiempos. Descartes, el principal filósofo de la época, que a la sazón contaba treinta y dos años, vivía asimismo en Amsterdam, en el Prinsengraacht, preocupado por cómo se recibirían sus nuevas ideas sobre la naturaleza humana en Holanda y en todas partes. Pronto empezaría a enseñar álgebra al joven Cristiaan Huygens. Spinoza vino a este mundo en medio de una riqueza vergonzosa, intelectual y financiera, por utilizar la adecuada descripción que Simon Schama emplea para aquel lugar y época.

Menciona a Descartes. Hay tener en cuenta que en ambos, Spinoza y Descartes, tuvieron que esconderse y fingir. Spinoza publica un Tratado, sin firmarlo. En 1633, un año después del nacimiento de Spinoza, Galileo fue interrogado por la Inquisición romana y arrestado en su domicilio. Descartes, ese mismo año, impide la publicación de su Tratado del hombre, pero igual tuvo que responder ataques por algunas ideas sobre la naturaleza del ser humano. Siempre se ha comentado que hubo un cambio desde entonces en Descartes. En 1642, contradiciendo su primer pensamiento, postula un alma inmortal, separada del cuerpo. Damasio se ocupa de ese tema, en un anterior libro, muy recomendable, "El error de Descartes".

Bento fue el nombre que al nacer Spinoza recibió de sus padres, Miguel y Hana Debora, judíos sefarditas portugueses que se habían reinstalado en Amsterdam.

Tengo entendido que fueron expulsados de Portugal, o que por lo menos, decidieron emigrar frente al creciente antisemitismo de esa época en Portugal.

Se le conocía como Baruch en la sinagoga y entre los amigos, mientras crecía en la próspera comunidad de comerciantes y estudiosos judíos de Amsterdam. Adoptó el nombre de Benedictus a los veinticuatro años de edad, después de haber sido expulsado de la sinagoga.

Escribí sobre su expulsión:
Maldito de día, maldito de noche

Spinoza abandonó el confort de su hogar familiar de Amsterdam,  y empezó la vida errante, calmada y deliberada, cuya última parada fue aquí...

Damasio está comentando su visita a la casa que habitó Spinoza. Espero seguir explicando y comentando las ideas de Damasio. Pero también espero escribir sobre Spinoza, que tuvo una vida extrañamente solitaria, que anticipó varias de las ideas que hoy tenemos sobre la naturaleza humana.

Otros posts sobre Spinoza Spinoza y los poderes del cuerpo ,  y el hermoso poema de Borges Alguien construye a Dios en la penumbra

Nos leemos!

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Publicado el 23 de Febrero, 2009, 7:45

Al final de la introducción del excelente libro de John Losee "Introducción histórica a la filosofía de la ciencia" (Editorial Alianza), encuentro este pasaje:

La distinción .... entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida. Se basa en una diferencia de intención más que en una diferencia de objeto. Consideremos la cuestión de la adecuación relativa de la teoría ondulatoria de la luz de Young y la teoría electromagnética de Maxwell. Es el científico qua científico quien juzga que la teoría de Maxwell es superior. Y es el filósofo de la ciencia (o el científico qua filósofo de la ciencia) quien investiga los criterios generales de aceptabilidad que se hallan implicados en juicios de este tipo. Es claro que estas actividades se interpenetren. No es probable que el científico que ignora los precedentes en la evaluación de teorías realice un trabajo adecuado de evaluación él mismo. Y no es probable que el filósofo de la ciencia ignorante de la práctica científica haga declaraciones agudas sobre el método científico.

Ciertamente, ambas profesiones, científico y filósofo, se necesitan mutuamente.

El reconocimiento de que la línea divisoria entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida queda reflejado en la eleccion de objeto para esta visión histórica. La fuente primaria es lo que los científicos y filósofos han dicho sobre el método científico. En algunos casos esto es suficiente. Es posible discutir las filosofías de la ciencia de Whewell y Mill, por ejemplo, exclusivamente en términos de lo que han escrito sobre el método científico. En otros casos, sin embargo, esto no es suficiente. Para presentar las filosofías de la ciencia de Galileo y Newton, es necesario hacer una comparación entre lo que han escrito sobre el método científico y su práctica científica real.

Es saludable la constrastación de lo que se declama de lo que se hace. En el caso de Galileo, habría que discutir que muchas veces apela al experimento mental, algunas veces con éxito, y otras no. Y que en algunos casos, se dejab llevar por el modelo que tiene de un fenómeno, y no aceptaba las discrepancias con la realidad.

Es difícil para un científico moderno, estar a la altura de la discusión filosófica actual. Igualmente, hay científicios preocupados por la filosofía de su disciplina, como Weinberg y Mayr. Pero no es lo común: hoy, la actividad científica en cualquier ámbito, es tan intensa, variada, e implica tanto esfuerzo personal, que el espacio para la discusión filosófica es escaso. Y muchos filósofos de la ciencia, adoptan una actitud de condescendencia con los científicos, o peor, no conocen de ciencia y de la actividad científica, basándose en descripciones de esa actividad que no veo que estén adecuadas a lo que sucede en la realidad. También, ante lo abtruso de algunas posturas filosóficas, muchos científicos reniegan de la utilidad de la filosofía de la ciencia.

Nos leemos!

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Publicado el 21 de Febrero, 2009, 16:02

Hoy leo:

"He gave man speech, and speech created thought, Which is the measure of the Universe"-Prometheus Unbound, Shelley

Quisiera comentar en contra de esa postura. Hace un tiempo mencioné la posición de Bunge sobre la hipótesis de Sapir-Whorf:

El lenguaje y el mundo

Pueden leer sobre esa hipótesis en:

Sapir-Whorf hypothesis

Me encuentro también hoy, con este texto:

Human beings ... are very much at the mercy of the particular language which has become the medium of expression for their society. It is quite an illusion to imagine that one adjusts to reality essentially without the use of language and that language is merely an incidental means of solving specific problems of communication and reflection. The fact of the matter is that the “real world” is to a large extent unconsciously built up on the language habits of the group. The Status of Linguistics as a Science, 1929, Edward Sapir

Seguido de:

“We cut nature up, organize it into concepts, and ascribe significances as we do, largely because we are parties to an agreement that holds throughout our speech community and is codified in the patterns of our language … we cannot talk at all except by subscribing to the organization and classification of data which the agreement decrees.” Benjamin Lee Whorf (1897-1941)

Ahora mi comentario.

Nadie niega la importancia del lenguaje. Pero hacer que el mundo (o mucho mejor dicho, la imagen del mundo que nos formamos) dependa del lenguaje, es una gran afirmación, que no veo que sea el caso. Eso que Sapir llama "ilusión", no parece que sea tal. Más ilusión me parece olvidarse de múltiples operaciones mentales, y reducir todo al lenguaje. La imagen del mundo, no viene del lenguaje del grupo, sino de la cultura, los hábitos, otras representaciones del grupo. El lenguaje es accesorio.

La representación de la realidad, que nos formamos, depende de tantas operaciones mentales, que adscribirle al lenguaje la organización y creación de esa representación, es una exageración. El lenguaje humano, es la forma que tenemos de expresarnos, y una de las formas que toma el pensamiento (no la única). Hay muchas operaciones mentales que efectuamos para formarnos representaciones de la realidad. Para mí es claro y evidente, entonces, que la hipótesis de Sapir-Whorf está descaminada, poniendo énfasis en una sola de nuestras actividades mentales.

Si aceptamos al lenguaje como modelador del mundo, en vez de las operaciones mentales propias humanas, la cultura, la costumbre, el ambiente, llegaremos a desvaríos como los que plantea la llamada Programación Neurolinguística, donde al parecer, cambiar el lenguaje es cambiar la actitud humana. Sería como afirmar que para ser feliz, basta con tener sonrisa. Tendría que revisar, pero veo a varios cultores de lo que se llama "coaching ontológico", influidos por Wittgenstein  y otros, de tal manera que se ven arrastrados por esta corriente que pone al lenguaje como formador de representaciones y hasta de actitudes. Por ejemplo, promueven el uso de frases como "llego temprano a la reunión", en lugar de "no llego tarde", porque ven en eso un cambio de actitud profunda. Pero tal vez estoy simplificando su posición.

El lenguaje, entonces, es una consecuencia de nuestros modelos, no la causa, ni la restricción. Tenemos modelos sin lenguaje. Lo que pasa, es que como estamos tan influidos por el pensamiento "hablado", usando palabras, es que caemos en esa identificación lenguaje-representación.

Escribí como un ejemplo de lo accesorio del lenguaje:

Niños y lenguaje

Y sigo encontrando hoy:

“If we spoke a different language, we would perceive a somewhat different world.” Ludwig Wittgenstein (1889-1951)

De nuevo: el lenguaje es importante, pero no lo es todo, ni es la base de nuestras representaciones. Por lo menos, Wittgenstein tiene el recato en esta frase, de poner "somewhat different".

Nos leemos!

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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 19 de Febrero, 2009, 6:48

Ya había escrito sobre David Hume, pero debería postear más sobre las ideas del filósofo escocés. Por ahora, baste comentar que su primera obra "Tratado de la Naturaleza Humana", según él, no fue bien recibida, en ventas y difusión. Hay comentadores de la oba de Hume que afirman que no fue tan así: tuvo recepción, llamó la atención de algunas personas, pero tuvo una respuesta agria. Hume, tratando de alzarse contra los discursos sin sentidos, llegó a posiciones donde negaba las ideas cristianas. En su tiempo, eso fue mal recibido. A su muerte, su amigo Adam Smith lo elogió públicamente. Esto provocó la reacción de muchos. Como muestra, este fragmento de carta de George Horne a Adam Smith. Horne fue luego obispo de Norwich. Este es el fragmento:

Así pues, señor, si me permite usted juzgar, antes de la cena, la filosofía de Mr.Hume tal y como éste la juzgó después de la cena, no habrá ocasión de disputa en lo que concierne a este asunto. Si ello fuera posible, yo preferiría tener ante mí un esquema de pensamiento susceptible de mantenerse en pie a cualquier hora del día; porque, si no, una persona se vería obligada a mantener al mismo tiempo dos tipos diferentes de lo que podríamos llamar "caballos metafísicos", a fin de poder cabalgar en uno por la mañana y en otro por la tarde.

Después de todo, señor, y aunque soy amigo de la libertad de opinión (y creo que nadie podría decir lo mismo con mayor convicción que la que yo tengo) lamento bastante, ahora que lo pienso, el hecho de que los hombres juzguen de muy varias maneras en torno a las especulaciones filosóficas de Mr. Hume. Pues como la finalidad de esas especulaciones consisten en borrar de la faz del mundo toda idea verdadera que haga referencia a la paz de ánimo, a la salvación e inmortalidad del alma, a la Providencia e, incluso, a Dios, es una lástima el que no podamos todos los hombres juzgar de manera unánime en torno a esos desvaríos. Eso no quita para que, en alguna ocasión, nos haya entretenido escuchar algún chiste de labios del autor, cuando éste hacía gala de su buen humor teniendo entre sus manos un vaso de vino.

Habla Vd. mucho, señor, de la gentileza, el buen natural, la compasión, la generosidad y la caridad de nuestro filósofo. Pero es seguro que todas esas virtudes se marchitaron y desaparecieron en las muchas ocasiones en que Mr. Hume se dispuso a desterrar de los corazones de la especie humana el conocimiento de Dios y sus bondades.

... ¿Sería posible descubrir cuáles son las pestilentes consecuencias a que da lugar una filosofía falsa? Buen ejemplo tenemos de esas funestas consecuencias si contemplamos lo ocurrido en el caso deplorable de Mr. Hume.

George Horne: Carta a Adam Smith, LL.D., sobre la vida, la muerte y la filosofía de su amigo David Hume, esq. (Por uno que pertenece a los que son llamados cristianos) en Mi vida (1776). Cartas de un caballero a su amigo de Edimburgo (1745).

Encuentro el fragmento citado en el texto introductorio de José L. Tasset, del Resumen del Tratado de la Naturaleza Humana, David Hume, Libros de Er. El Abstract es un resumen publicado en vida por Hume, en forma anónima. Solamente a mitad del siglo XX, gracias a Keynes, fue reconocido como obra de Hume (anteriormente se lo habían atribuído a Adam Smith, amigo de Hume)

No encontré el texto de la carta completa en Internet, apenas referencias a libros que la referencian. Un enlace para visitar donde la mencionan:

http://www.historyhome.co.uk/c-eight/people/smith.htm

Otros post relacionados con Hume

Leyendo a Hume
Un fragmento de Hume
La claridad den Hume y Russel según Einstein
Estudiando a Hume
Milagros, Huxley, Hume y Martin Gardner

Nos leemos!

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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 16 de Febrero, 2009, 7:50

Hoy quisiera comentar un fragmento de post de Marina Torchiari, una de las usuarias argentinas más populares de Twitter, pueden visitar su perfil:

http://twitter.com/mtorchiari

Ya había enlazado un post de su blog

EsEvidente

cuando escribí La moral provisional de Descartes inspirado por su post Resoluciones de año nuevo.

El post que hoy me ocupa, escrito por misia Torchiari, es su

Preguntas para gente con capacidades especiales

No me voy a dedicar a comentar todo el post, pueden ir y leerlo, y sacar sus conclusiones, dejar comentarios ahí, y volver, como siempre, a leer mi blog. En ese post, la Torchiari se pregunta en qué están pensando algunas personas que tienen conductas que ella no aprueba. Quisiera concentrar mi atención, comentario y crítica, al fragmento siguiente:

A los que cortan las empanadas a la mitad para comerlas.
¿Vos te creés que es un huevo de pascua y vas a encontrarle una sorpresa? ¿Por qué pensás que se cierran las empanadas si te las vas a comer abiertas? ¿No te parece que no vale la pena que me hagas lavar un tenedor -que ensuciaste para juntar el relleno que se te salió, por boludo- si te invité a comer EMPANADAS?

Me temo que no estoy de acuerdo. Ya adivinaran Uds. por qué: sí, señoras, señores, y por qué no, lactántricos, yo soy una de esas personas que cortan las suculentas empanadas por la mitad, incluso usando cuchillo y hasta tenedor. Caigan sobre mí las invectivas de la Torchiari, caiga sobre mí la maldición que hecharon sobre Spinoza:

Maldito de día, maldito de noche

Yo, el peor de todos, corto las empanadas con cuchillo.

Pero no tengo de qué avergonzarme. Quisiera contestar a esa postura torchiari, con una apología del cortar la empanada. Sigo en esto, a mi maestro, Don Muzza, que ha sabido contestar a posturas más peligrosas y obscenas, en sus Disquisiciones Bizantinas.

Ahora, alguno de Uds. podrá preguntar: ¿pero quienes son Uds.,  misia Torchiari, y un servidor que firma este post, para opinar sobre las empanadas?

¡Gran pregunta! Hay una base para que tanto @mtorchiari como yo, nos dediquemos al tema de las empanadas. Podría apelar a los derechos del hombre (o del ser humano, para no levantar problemas de género en la autora de EsEvidente), pero no, voy a explicar nuestro interés en un dato biográfico, circunstancial, pero que como tantas veces, explica la genealogía de tantas posturas y pensamientos, en preclaros pensadores.

Tanto @mtorchiari como quien suscribe, somos de Quilmes, una ciudad del conurbano de Buenos Aires (aunque en los últimos tiempos, mis cubiles están en la propia ciudad de Buenos Aires, y hace unos centenares de días que no piso mi ciudad natal). Y si Quilmes pasará a la historia y a la Wikipedia, no será por haber sido el lugar donde los ingleses desembarcaron, a principios del siglo XIX, para invadir Buenos Aires (cosa, que para fortuna de ellos, fracasaron), sino por haber sido la cuna del establecimiento "La Chacha", mítico lugar (creo que hoy desaparecido) donde se cocinaban las más deliciosas empanadas que un individuo del género Homo hubiera podido comer jamás.

Isaac Asimov describe, en "Preludio a la fundación", cómo su protagonista, Hari Seldon, encuentra en el planeta Trantor, el centro administrativo de la galaxia, un grupo humano, que producían una suerte de golosina redonda, cada una de las cuales tenía un sabor distinto, e inefable. Nada de eso se compara con las empanadas de "La chacha".

Hecha esa aclaración, permítaseme pasar a mi apología. Pero antes, demos un pantallazo sobre la filosofía de la empanada, que hunde sus raíces en lo profundo de la cultura humana.

Podría comenzar con los egipcios, que en su adoración del Sol, como huevo del mundo, sólo ocultaron a las gentes, la verdad: la adoración de la empanada, el huevo original, la carne condensada. Pero como esto me llevaría a los ritos órficos (donde se cocinaba la empanada primordial, que era probada por las vírgenes que participaban en esas orgías), prefiero, hoy, dejar de lado esa rama de la empanadología.

Puedo mencionar que ya Platón imaginaba, con sus ideas, que había una empanada ejemplar, La Empanada, una empanada ideal, sin repulgue, que tenía en sí la idea de todas las empanadas, pasadas, presentes y futuras. Aristóteles le criticó que entonces no entendía si había idea platónica de "empanada de carne", en lugar de simplemente "empanada". De ahí, que el estagirita derivó su idea de género ("empanada") y diferencia específica ("de carne"). Uds. objetarán: eso no es lo que nos han enseñado, no hay texto que lo mencione. Eso es consecuencia que todos los comentadores de Aristóteles, son anglosajones o árabes, gentes que tenían poca idea de la empanada. De ahí que Averroes, cuando trata de traducir del griego, al encontrase con el término "empanada", no puede encontrar una definición, y el fragmento se ha perdido.

Podría mencionar brevemente, que "empanada" también aparece en otros textos, aunque su presencia ha pasado desapercibida. Cuando en la Ilíada, un grupo de guerreros griegos visita a Agamenón, para tratar de conciliar su posición con Aquiles, éste, como buen anfitrión, les ofrece sus esclavas, una picada, y algunas empanadas (hay una noche, en la que las visitas van de un campamento a otro, así que me imagino a Ulises, que siempre se prendía en eso de las esclavas y las empanadas, empachado al final de la jornada, de tanto engullir  espécimes, de carne picante y esclavas).

La filosofía de la edad media negó la empanada, que como todo lo que estaba relacionado con la carne, era obra del demonio. En el mundo del más allá, no había empanadas. Así, sólo queda alguna frase de San Agustín, que alude al paralelismo de la existencia humana, y la empanada: "de carne somos".

Sólo alguien avispado en estas cuestiones, puede darse cuenta que las mónadas de Leibnitz, solamente son una metáfora de la empanada.

David Hume negó que pudiéramos alguna vez deducir qué hay adentro de la empanada, sin abrirla. Si le mostráramos al bueno de Hume que esta empanada tiene claramente el repulgue que la marca como "empanada de jamón y queso", el escocés nos respondería que no hay causalidad, entre repulgue y contenido, sino solamente el hábito.

Kant, influido grandemente por la lectura de Hume, llegó a acuñar el término "empanada en sí", para diferenciarla de la imagen que nuestros sentidos y entendimiento nos daba de lo que veíamos ahí afuera como "empanada" fenomenológica.

No me gustaría tratar aquí a Heidegger (los remito a buscar en la web los términos empanada-en-sí, empanda-para-sí, empanada-ante-la-muerte, y demás palabras trencito), ni tampoco explayarme sobre Hegel, donde la empanada era la síntesis de tesis (relleno) y antitesis (envoltorio).

Pero "I digress". Volvamos a la apología. Si bien hay que reconocer que misia Torchiari no alude directamente al castigo y la prohibición, veo en ese fragmento la semilla de la censura social a los que, como yo, cortamos la empanada. Ante tamaña amenaza, no puedo menos que recordar a John Stuart Mill, que tantas veces nos alertó sobre el poder de la sociedad sobre el individuo. No quisiera, que en este siglo tan característico de la libertad individual, viera crecer la sombra de la condena social, a quienes como yo, osamos cortar la empanada antes de comerla.

Primera defensa: yo corto la empanada, por que me piacce. No haría falta más argumento. Mientras que mis actos no provoquen sufrimiento en seres que puedan sufrir (leer de nuevo al esclarecedor Hume sobre el tema), yo puedo seguir cortando la empanada.

Pero también puedo aducir razones de tenor práctico. Creo que todos Uds. habrán encontrado alguna vez, un ejemplar de empanada neutrónica: aquella, que conteniendo el relleno en una especie de masa crítica, explota nada más al primer mordisco, provocando una escena donde todos los que están en unos metros a la redonda, quedan cubiertos de caliente relleno, napal culinario moderno.

Otras veces, nos hemos topado con la empanada sachet: la que al parecer, en vez de tener relleno sólido, contiene una sopa primordial líquida, que se escapa a chorros al intentar abrir un orificio con nuestra dentadura.

Más conocido, es el caso de la empanada que desafía la termodinámica: contiene en su interior, tanto sólido como líquido, pero a temperatura digna de la superficie de un agujero negro. Es inútil tratar de disminuir su temperatura, simplemente soplando: haría falta una nueva glaciación, o un mar completo (como en el caso Mariano Moreno), para apagar tanto fuego.

También está la empanada camaleon: la que por alguna razón cuántica, no tiene correspondencia entre su repulgue y su relleno. Así sucede, que en cuanto la mordemos, nos damos cuenta que en vez de contener carne, tiene, oh, el creador del universo no lo permita, carne con pasas!! (desconozco mayor desaguisado que esa tétrica combinación, digna creación de una mente criminal, de un Moriarti gastronómico).

Todos estos problemas (grandes problemas que aparecen a diario en nuestras vidas) se mitigan, y hasta arriesgaría, desaparecen, si apelamos a mi método: cortar la empanada, con cuchillo. No veo entonces verguenza en usar semejante camino para engullirme empanadas.

Espero que se haya entendido mi postura, y que, de alguna forma, haya servido para evitar la "bajada de línea" única que propone la, en todo lo demás esclarecida y moderada, Torchiari.

Pueden consultar otros posts de misia Torchiari, como

Problema alimentarios
Momentos difíciles

que también merecerían un comentario en este blog. Pero, baste por hoy.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: General

Publicado el 15 de Febrero, 2009, 9:46

El Go es un juego fascinante. No podría explicar por qué en un simple post. Hay que jugar algunas partidas para ir descrubriendo apenas una parte de lo complejo e interminable que puede ser el estudio y la práctica del Go.

Desde hace años, la Asociación Argentina de Go está difundiendo el juego, acá en mi país. En las actividades que han organizado, es el juego al aire libre. Como el Go no es muy conocido todavía, es interesante salir de la sede del club o de Internet (donde hoy se desarrolla gran parte de la actividad de partidas en el mundo), y mostrar cómo es el juego .

Cada dos domingos, entonces, organizan una sesión de juego al aire libre. Hoy, domingo 15 de febrero, a las 15hs., se reunirán en el Jardín Japonés, de Buenos Aires. Pueden ir a ver a la gente de la asociación, que seguramente estará dispuesta a enseñarles los primeros pasos del juego.

Más información en la página de la asociación:

http://www.go.org.ar/

Ahí hay más detalle de esta actividad, a cargo de Carolina Díaz.

Hay fotos de anteriores reuniones al sol:

http://picasaweb.google.com/aago.fotos/GoAlSol

Si no pueden pasar hoy, seguramente habrá otra actividad dentro de dos domingos.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Publicado el 14 de Febrero, 2009, 10:09

Hace ya unos meses, se comentó un artículo en una lista privada. Hoy quisiera compartirlo con Uds. Es un artículo del científico y escritor argentino Marcelino Cereijido

La patria bolichera

Vayan y lean. Poco podría agregar a tan buena descripción, análisis y diagnóstico, de la situación de la ciencia en mi pais, Argentina. Aunque es un artículo de 1999, podría suscribirse aún hoy día, tal vez con más fuerza aún.

Algunos extractos:

...Si bien la Argentina tuvo y tiene investigación excelente (porque eso depende de unos pocos miles de personas inteligentes y entrenadas), no tiene ni jamás tuvo ciencia, porque nunca pudo desarrollar la visión del mundo sin la cual no hay ciencia.


...Mientras que ellos [el primer mundo] atravesaban las etapas de Reforma, Renacimiento, revolución científica, Iluminismo, Ilustración, Enciclopedismo, Revolución Industrial, lo que hoy es Tercer Mundo se atrapaba en otras muy distintas de Contrarreforma y oscurantismo.

... la Argentina tiene investigación pero no ciencia. Prueba de ello es que cuando el oscurantismo destruye las universidades o las sofoca presupuestariamente, no hay una sola cámara empresarial, un solo sindicato que lo lamente, y luego se torna coherente y habitual que las masas de obreros acaben pidiéndoles trabajo a San Cayetano y a la Virgen de Luján. Una sociedad que no tiene un uso para el conocimiento científico y que confía, en cambio, en imágenes milagreras, evidencia no tener la visión imprescindible para el desarrollo de la ciencia.

En mi pais, ciencia es sólo importante para los científicos, prácticamente. Hay una luz de esperanza, para el futuro, porque la ciencia es una parte importante de lo que se estudia en las escuelas, en los primeros años de formación. Pero por lo que ví, el conocimiento científico al que se llega cuando se ingresa a una universidad, es bastante disparejo (muchos simples exámenes de ingreso pueden llegar a causar estragos, por la cantidad de personas que los reprueban). Otra punta de esperanza, es cierto auge de la publicación local de libros de ciencia y matemáticas.

...lo único que debaten dichos líderes son medidas económicas; en cambio, el conocimiento científico (y la reforma hacia una estructura social sin la cual es imposible desarrollarlo y utilizarlo) brilla por su ausencia.

...la Argentina se diferencia de la mayoría de los países del Tercer Mundo en que algunas de sus universidades mantienen la capacidad de producir investigadores de altísima calidad, muchos de los cuales acaban marchándose a la Provincia Argentina de Ultramar (como la llamé en La nuca de Houssay).

"La nuca de Houssay" es el libro más conocido de Cereijido.

Este fragmento es un golpe a la mandíbula:

Los líderes bolicheros proponen resolver primero los problemas nacionales y luego, con el dinero que sobre, desarrollar el conocimiento científico moderno. Situación insólita si las hay, porque posponer el conocimiento para cuando se resuelvan los problemas es aceptar que hay problemas para cuya solución es preferible contar con la ignorancia.

En el artículo, Cereijido comenta una visita a Argentina (él vive en el extranjero):

los lugares que visité están hermosos y en las universidades de Quilmes, San Martín y muchos otros aguantaderos científicos se incuban esperanzas que, si el hipereconomicismo y el posmodernismo no los destrozan, podrían sacar al país de la mishiadura.

Veremos qué depara el futuro de la ciencia en la Argentina, y otros países hermanos.

Pueden visitar la página de Cereijido en:

http://www.fisio.cinvestav.mx/academicos/cereijido/

La lista de sus libros

http://www.amazon.com/s?ie=UTF8&search-type=ss&index=books&field-author=Marcelino%20Cereijido&page=1

Tengo pendiente de lectura su libro "La nuca de Houssay" subtitulado "La ciencia argentina entre Billiken y el exilio". Leo en el comentario de la editorial:

Para saber qué relación hay entre ciencia e historia -científicos y sociedad-, esta obra de Marcelino Cereijido da en el clavo con un tino notable. Tratando en parte la vida del científico Bernardo A. Houssay, el lector encuentra una narración amena y aleccionadora acerca de cómo se desenvuelve el mundo académico y político de países que, como Argentina, de pronto no saben qué hacer con sus intelectuales, si tratarlos con pinzas, si exigirles respuestas a los problemas nacionales o si, como dice su autor, por ignorancia honestamente declarada, mandarlos a lavar platos. Incluso con los más connotados, como el propio Houssay, premio Nobel de Medicina, a quien Cereijido conoció primero a distancia -tanta, que no alcanzó a verle más que la nuca, de ahí el título-, y después como su discípulo, tan cercanamente, que cuando el maestro se alteraba, le conocía muy bien un ligero temblor en el labio:
-"¿Dónde están sus resultados?", preguntaban Houssay y su tic-, y el (siempre) joven Cereijido ya estaba en profesión de ciencia, camino que había comenzado en la infancia con lecturas de la revista de divulgación Billiken, y que lo llevó, como a varios otros, al exilio, o a la otra frontera de la patria. ¿Qué relación tienen, cuando se tocan, la ciencia y la historia? En este libro, que puede servir de espejo latinoamericano y ubicarse en muchas sociedades actuales, está lo indispensable para saberlo, ahora con una nueva edición en la que el autor agrega prólogo, notas y apéndice actualizador.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 13 de Febrero, 2009, 8:22

Los otros días, comenté la posición de Ernst Mayr, sobre la reducción explicativa.

Reducción explicativa según Ernst Mayr

Mayr criticaba a los teóricos de la física, que buscaban una teoría del todo. Pienso que Mayr exagera en las intenciones de estos físicos. Comento hoy un fragmento del excelente libro de divulgación "Partículas Elementales", del físico holandés Gerard't Hooft:

Quisiera resaltar lo verdaderamente extraordinario que es el modelo estándar, aunque contenga veinte números de los que no sabemos por qué toman los valores que tienen y, en consecuencia, no sepamos cómo obtenerlos a partir de primeros principios. Pero dados esos números podemos "en principio" calcular cualquier otro fenómeno físico. Todas las propiedades de las partículas fundamentales, los hadrones, núcleos atómicos, átomos, oléculas, sustancias, tejidos, plantas, animales, personas, planetas, sistemas solares, galaxias y quizá incluso el universo entero son consecuencia directal del modelo estándar. Y lo que es más, para la mayoría de sus propiedades generales no tiene mucha importancia cuál sea el valor exacto de esas constantes que aún no se conocen muy bien, tales como la masa Higgs. Por ejemplo, el efecto de la interacción débil en las propiedades químicas de los átomos es extremadamente difícil de detectar (debería dar una estrctura helicoidal a los átomos de manera que puedan distinguir la derecha de la izquierda).

Es una gran afirmación, pero por ahora, no tenemos otra más plausible. Todo lo que ocurre en la realidad son cambios y estados legales, que se derivan, en última instancia, de la leyes de la física. Por supuesto, esto no devela todos los misterios, sólo los pone en perspectiva. Para la explicación de un organismo o de un sistema solar, desde hace unos siglos, nos hemos ido decantando por la no intervención de un "creador del Universo" en el medio de todo. No hay un relojero arreglando los desperfectos. Algo había ya comentado en:

Reduccionismo en la realidad y en el conocimiento

De nuevo, esa es una gran afirmación, pero que hasta ahora, ha resultado un hipótesis de trabajo totalmente abordable, y que nos ha ayudado a entender más lo que sucede en la realidad. Podemos ver, como ejemplo de éxito, la teoría de la evolución biológica, nacida desde Darwin como descendencia con modificación, con intervención de selección natural. Ahí aparece la historia: la importancia de los acontecimientos para explicar la situación actual de las cosas.

Hooft se apresura a calmar a un lector que haya leido a Mayr:

Yo me debería apresurar a añadir que todas estas afirmaciones tienen poco más que un significado filosófico con poca importancia práctica. Nosotros no somos capaces de deducir las propiedades de una cucaracha utilizando el modelo estándar y esto nunca va a cambiar. Imagine que apareciera en un examen la siguiente cuestión:

"Calcula el número de segmentos del Asellus aquaticus a partir del modelo estándar. Se puede utilizar la lista siguiente para la masa de Higgs y los parámetros que violan la CP..."

Nunca se podrá resolver tal tipo de problemas, ni es la intención de los físicos teóricos sugerir que ellos puedan hacer la labor de los biólogos o la de los miembros de cualquier otra disciplina que no sea la física. Lo que afirmarmos es que las fuerzas de la naturaleza responsables del número de segmentos de esta criatura son conocidas, pero que el efecto es incalculable.

Yo acá insisto en dar importancia al tema de la historia, del tiempo profundo, que la evolución ha puesto en biología, y ha aparecido en otras ciencias.

A duras penas somos capaces de calcular los efectos de las fuerzas fundamentales en un simple hadrón tal como el protón (¡los resultados están a menudo desviados más de un cincuenta por ciento!), así que imagínese cuán imposible se hace la complejidad de un sistema formado por los 10^22 atómos con la forma de una cucaracha. Siguiendo las leyes de la mecánica cuántica, resulta que el cálculos de las propiedades de dos átomos juntos es muchísimo más complicado que el de un sólo átomo y que las propiedades de la mayoría de los átomos son enormemente más difíciles de calcular que las del átomo más sencillo, el de hidrógeno.

Pueden visitar la página de Hooft

http://www.phys.uu.nl/~thooft/

Su discurso autobiográfico, presentado cuando recibió el Premio Nobel de Física de 1999
http://nobelprize.org/nobel_prizes/physics/laureates/1999/thooft-autobio.html

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 12 de Febrero, 2009, 8:13

Ya había escrito sobre cómo el trabajo de Newton explicó las leyes de Kepler sobre el movimiento planetario. Newton, con un   gran resultado, explica lo descubierto por Kepler apelando a la dinámica y a la fuerza de gravedad.

El modelo de Kepler, el mecanismo de Newton

Kepler también había buscado un mecanismo que explicara su ley:

El mecanismo de Kepler

En estos días, encuentro un curioso texto, donde descubro que Newton también trató de explicar por algún mecanismo, a lo que había descubierto como gravedad. El 28 de febrero de 1679 Newton escribe a Robert Boyle, químico, físico y teólogo irlandés, uno de los científicos más reconocidos de su época. Vean que Boyle, como era costumbre en esa época, no era sólo químico o sólo físico: sería interesante comentar en algún post su postura, por ejemplo, sobre las causas finales de los organismos, en el orden de las cosas. Pero volviendo a la carta. En ese texto, Newton describe un supuesto éter que impregnaría todos los poros de la materia y el lugar del espacio, pero muy sutil para ser detectado directamente. Explica con el éter la refracción de la luz. Gran parte de la carta es esa explicación. Pero al final, leo:

Apuntaré una conjetura más, que me ha venido a la mente ahora mientras estaba escribiendo esta carta, acerca de la causa de la gravedad. Con este fin, supondré que el éter consiste en partes que difieren mutuamente por la gradación indefinida de su sutilidad; que en los poros de los cuerpos hay menos cantidad del éter más compacto, en proporción al más sutil, que la que existe en los espacios abiertos, y por consiguiente, que en el gran cuerpo de la Tierra hay mucha menos cantidad del éter más compacto, en proporción al más sutil, que la que pueda darse en las regiones del aire. Supondré también que el éter más gureso que hay en el aire se halla en sus regiones superiores, y el éter más sutil que hay en la Tierra en sus regiones más bajas, de tal manera que, desde el punto más alto del aire hasta la superficie de la Tierra, y de nuevo desde la superficie de la Tierra hasta su propio centro, el éter se vuelve progresivamente cada vez más sutil. Imagine ahora un cuerpo cualquiera suspendido en el aire, o que yace sobre la Tierra; y al éter, por hipótesis, más denso en los poros que están en las partes superiores del cuerpo que en aquellos que están en las partes más bajas; ese éter más denso, al ser menos apto que el éter más sutil para situarse en dichos poros, tenderá a escapar y ceder el paso al éter más sutil inferior, lo que no puede ocurrir sin que los cuerpos en descenso hagan sitio por encima de ellos para que el éter salga y entre.

Curiosa idea de Newton, que se sentía incómodo con explicar la gravedad como una acción a distancia. Hoy podríamos cambiar ese éter por el campo gravitatorio, desplegado por la teoría general de la relatividad.

Otros posts relacionados:

Conceptos, modelos, mecanismos y ciencia
Explicación en ciencia

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Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 8 de Febrero, 2009, 10:27

Una de los biólogos de mayor prestigio que se han ocupado de los fundamentos y filosofía de la biología, ha sido Ernst Mayr. Es un gran escritor, que explica claramente sus posturas, y es muy interesante de leer.

En su excelente libro "Por qué es única la biología", llega en un capítulo a tratar sobre la reducción, y sus diferentes acepciones (como tantas palabras importantes, "reducción" es polisémica). Exploro y comento hoy, su texto sobre reducción explicativa.

Los proponentes de una reducción estricta hacen una de las siguientes dos afirmaciones:

1) Ningún fenómeno biológico de alto nivel puede entenderse mientras no se lo analiza hasta llegar a los componentes del nivel inferior siguiente; este proceso debe continuarse hacia abajo hasta el nivel de los componentes y procesos puramente físicoquímicos.

2) Como consecuencia de esta línea de razonamiento, también se afirma que un conocimiento de los componentes en el nivel más bajo permite la reconstrucción de todos los niveles más altos y suministra una comprensión exhaustiva de éstos. Estas afirmaciones de los reduccionistas se basan en su convicción de que las totalidades no son más que las sumas de sus partes; las propiedades emergentes no existen.

Yo no soy proponente de una reducción estricta, sino moderada,  por lo menos en la reducción epistémica, como camino de conocimiento. Mi discrepancias con los dos puntos de arriba:

- Un fenómeno biológico de alto nivel se puede entender dentro de su nivel. Pero, en principio, podemos llegar a explicarlo desde un nivel inferior, tomando en cuenta, no sólo las partes (no es reducción a partes lo que propongo), sino a los mecanismos, leyes, partes del nivel inferior, y las relaciones  que se establezcan al nivel que estamos estudiando, que son relaciones perfectamente explicables desde el nivel inferior. A lo que voy: en la organización de una célula, no hay una ley nueva, no hay "mano de Dios", no hay "vitalismo" a invocar. Todo lo emergente es legal, en el sentido que responde a lo que ya está dado en las leyes y mecanismos del nivel inmediato
inferior.

- No es sólo, entonces, el conocimiento de los componentes en el nivel más bajo (tomo acá componente, como partes, leyes, mecanismos, no sólo como parte). Esos componentes establecen relaciones, nuevos mecanismos, y leyes. Incluso las partes, al interactuar, pueden cambiar (caso moléculas que "pierden" electrones al interactuar con otras moléculas). Pero todo lo que surge es consecuencia de lo que ya teníamos en el nivel más bajo.

Sigo leyendo:

La experiencia ha mostrado que esas pretensiones de los reducciones resultan raramente confirmadas. Enunciaré una serie de razones para este fracaso.

Lo que cuenta en el estudio de un sistema complejo es su organización.

Me temo que no es lo único que cuenta. La organización da la estructura de un sistema. Pero también un sistema depende de sus partes.

El descenso a un nivel más bajo de análisis a menudo disminuye el poder explicativo del análisis precendente.

No veo que sea así, si tomamos las precauciones, que prácticamente siempre se toman, de no olvidarnos de las relaciones que establecen las partes.

Nadie sería capaz de inferir la estructura y función de un riñón aunque se le diese un catálogo completo de todas las moléculas de las que está compuesto.

Esta frase es interesante. La leo, y releo, y no puedo dejar de levantar la mano. Mayr patina un poco acá. ¿No estábamos hablando de explicación? Nadie pretende inferir el riñón. Uno pretende explicar el riñón ya dado. La reducción explicativa no va a ciegas, desde el nivel inferior al nivel actual. No, la reducción explicativa trata de pasar del nivel actual al inferior. Sigo leyendo:

Este argumento es válido no sólo para sistemas biológicos complejos, sino también para los inanimados. Si quiero entender la naturaleza y la función de un martillo, aplico las leyes apropiadas de la mecánica.

Bueno, justo elige un ejemplo de herramienta humana, donde función de un martillo está muy relacionado con ser justamente una herramienta. Podría cambiarlo por características de un martillo.

Si tratase de analizar el martillo en el nivel inferior siguiente y determinar, por ejemplo, de qué clase de madera está hecho el mango, entonces estudiaría la estructura de esta madera con el microscopio, y continuaría hacia abajo hasta la química de las moléculas, de los átomos y de las partículas elmentales constituyentes del mango.

Y acá viene una gran afirmación:

No agregaría absolutamente nada a la comprensión de las propiedades del martillo en tanto martillo. En realidad, el martillo podría estar hecho de plástico (como algunos martillos modernos) o de un metal ligero y resistente. Es la combinación de un mango y una cabeza lo que constituye el martillo y permite la explicación de su función. Un ulterior análisis hacia abajo no agrega nada.

Es un punto interesante. Cambiaría el ejemplo de herramienta, con función creada por el ser humano, por algo más físico e independiente. Pero una cosa es explicar la función del martillo, o de un riñón, o de un hígado, y otra cosa es explicar ese funcionamiento, sus características en términos de un nivel inferior: el riñon procesa tal y tal cosa, y la transforma de tal manera, porque en sus células se realiza tal proceso. Ese es el camino de la reducción explicativa, en mi jerga.

Y ese camino, ese "ulterior análisis hacia abajo", claro que agrega algo. Cuando alguna vez perturbemos ese proceso celular en el riñón, provocaremos cambios en la función de ese órgano. Ese "ulterior análisis" a nivel celular nos permite entender mucho mejor lo que sucede en el nivel de la fisiología.

Se podrían exhibir miles de ejemplos que demostrarían en forma igualmente convincente cuán errada es la afirmación de que el análisis descendente de un sistema hacia el nivel más bajo de integración lleva de manera automática a una comprensión mejor y más completa. De hecho, en el curso de un análisis descendente tarde o temprano se alcanza invariablemente un nivel en que el significado total del sistema se destruye cuando el análisis se lleva más abajo.

El "análisis descentente" es un término que no es igual a reducción, como el propio Mayr se encarga de explicar en otra parte de su libro. Esa reducción, no lleva de "manera automática a una comprensión mejor y más completa". No es automática, por supuesto. Hay todo un proceso mental, de elaboración, de lo que vamos descubriendo. Hecha esa pequeña aclaración, espero que el ejemplo del riñón, haya mostrado que  en muchos casos conseguimos una "comprensión mejor y más completa". Es difícil encontrar ejemplos de sistemas, en la realidad, donde no importe conocer los sistemas que lo soportan en un nivel más inferior. Parece como si Mayr quisiera decir: "no me importa que el riñón tenga carbono o silicio, mientras funcione como riñón, eso es lo que importa".  No creo que diga exactamente eso, pero justo con el ejemplo del martillo y el párrafo anterior, parece dirigirse peligrosamente hacia esa postura.

Pero igual, no es el punto final, de la reducción, que ésta sea "más mejor" que no hacerla. No quiero justificar la reducción diciendo "si reducimos el riñón, lo entendemos mejor". Mi postura es: podemos reducir el riñón, todo su funcionamiento se explica por la biología celular, la biología  molecular y así, sin olvidarnos que es un complejo de partes con relaciones. Mi postura lo que niega es "la mano de Dios": que habrá algo en el riñón que no podamos explicar con lo que he enumerado.

El físico más pragmático confiesa que los avances espectaculares de la física del estado sólido y de las partículas elementales no han tenido realmente ningún impacto sobre el contacto del mundo medio.

Yo, por lo menos, no estoy discutiendo el impacto, sino lo que es en la realidad, lo "que es el caso", diría Aristóteles.

Esta confesión resulta más bien dolorosa para los reduccionistas, quienes en su momento habían proclamado congran estridencia que todos los misterios del mundo iban a ser resueltos tan pronto como se pudieran construir aceleradores de partículas más poderosos.

Acá Mayr exagera la postura de la Teoría del Todo, y de esa forma, la expone de forma ridícula. Ningún proponente de la TEO (Theory of Everything), empezando por Steven Weinberg, diría que los misterios del mundo van a ser resueltos. Ellos tienen muy en claro, que una cosa es resolver un misterio para un ser humano, y otra, saber que el misterio, en principio, tiene una explicación, que el universo es legal, que todo lo que ocurre no ocurre por milagro. A lo que va la TEO, es a apuntar a las leyes que ve como finales, y a lo demás, leyes, mecanismos, niveles, como derivados de esas leyes finales. Los misterios, como problemas sin respuesta actual, seguirán existiendo. Pero ya, varios niveles de la realidad, se apuntan a ser explicados legalmente por los niveles inferiores.

En realidad, ahora es bastante evidente que un conomiento exhaustivo de los protones, los neutrinos, los quarks, los electrones y cualesquiera otras partículas elementales que pudieran existir no ayudaría en absoluto a explicar el origen de la vida, la diferenciación por medio de la ontogenia, o las actividades mentales del sistema nervioso central. Las afirmaciones opuestas, hechas tan a menudo por reduccionistas excesivamente entusiastas, carecen de fundamento.

De nuevo, Mayr exagera lo afirmado por el bando contrario. Nadie dice "el nivel N-4" (por poner un nivel inferior, digamos, partículas elementales) ayuda a explicar "el nivel N+5" (digamos, la vida).

Lo que se dice es:

- La realidad se presenta en niveles (no es que sólo como humanos lo separamos en niveles. Hay una operación humana, pero hay un correlato fuerte en la realidad).

- El nivel N+1 no tiene nada que no se puede explicar, en principio, con el nivel N. Claro, sin olvidarnos de la historia, los cambios de las partes de N al agruparse al llegar a N+1, la propiedades emergentes y demás. Pero en ninguna de esas operaciones, hay que esperar la ayuda de un milagro, de la "mano de Dios".

- Como humanos, no podemos pasar fácilmente de N a N+1, no somos buenos en inferir

- Pero cada vez que tomamos el nivel N, no encontramos milagros, procesos que no se puedan explicar apelando al nivel N-1. Puede que nos cueste, pero la historia ha ido por este camino, por ahora. Por ejemplo, hasta la invención del microscopio (y miles de otros instrumentos y técnicas), era imposible pensar en llegar a explicar en términos de biología celular. Hubo un tiempo que se apelaba a un elan vital para explicar la vida, y que había una diferencia esencial entre compuestos orgánicos y los no orgánicos.

- Puede que no conozcamos todas las explicaciones reductivas de N a N-1: no sabemos todavía muchos detalles del desarrollo de un organismo, cómo la danza de proteínas, ADN, ARN, y demás, hacen funcionar a una célula. Pero el desconocer algún paso en la cadena, no es afirmar milagros. Quien quiera afirmar un milagro, tendrá que dar una gran demostración de que es milagro es inexplicable, que no hay reducción posible.

- Si tomamos el relato del Creador del Universo, que expliqué en

Emergencia y reducción ontológica

él lanzó los dados en el nivel N0 y todo lo de más se dió por historia. Sigamos leyendo:

Esto no niega que el análisis pueda ocasionalmente producir "esclarecimiento ascendente".

Me asombra lo de "ocasionalmente". La historia de la ciencia desmiente ese adverbio.

Por ejemplo, el descubrimiento de la estructura del ADN por Watson y Crick hizo posible explicar dos propiedades principales de este ácido nucleico: su modo de replicación y de transporte de información. Ambas, no obstante, pertenecen al mismo nivel jerárquico.

Mr. Mayr: nadie duda que esas propiedades son de ese nivel. A lo que va la reducción ontológica, es que todo N se deriva de N-1 y la historia. Y la reducción epistémica, es que hay propiedades en N, pero podemos entendarlas y explicarlas, apelando a propiedades, leyes, mecanismos, partes, de N-1, sin olvidarnos de las propiedades y relaciones que aparecen en N.

El sistemático fracaso del reduccionismo explicativo indica que en el análisis biológico debe adoptarse un enfoque diferente, basado en

(A) la percepción de que todos los sistemas biológicos son sistemas ordenados, que deben gran parte de sus propiedades a esta organización y no simplemente a las propiedades fisicoquímicas de los componentes.

De nuevo, un reduccionismo epistémico moderado no olvida la organización del nivel N. Sólo afirma que aún en esa organización, no hay nada inexplicable desde N-1. Y un reduccionismo ontológico, diría que todo se deriva desde N-1 y por supuesto, la historia.

(B) La percepción de que existe un sistema de niveles de organización con las propiedades de los sistemas más elevados, no necesariamente reducible a (o explicado por) los de los niveles inferiores.

Para mi postura, nivel N es necesariamente reducible a N-1, por el relato que expuse apelando al "Creador del universo". Eso es reduccionismo ontológico, sobre la realidad. Si usamos el verbo explicar, pasamos más hacia el reduccionismo epistémico. De nuevo, veo que es necesariamente reducible, por lo menos en la realidad.

Veamos un caso donde un nivel no es necesariamente reducible al nivel inferior, donde hay "mano de Dios". Un tablero de ajedrez, no puede ser reducido a sus piezas, escaques y tablero. Del estudio de la madera, no podemos nunca llegar a deducir o explicar por qué el alfil se mueve en diagonal. Es que aquí, las reglas del juegos, pertenecen al nivel del juego, no de sus partes, y han sidos puestas, por la "mano de Dios", del creador del juego.

En mi postura sobre la realidad, no hay niveles del tipo "juego de ajedrez", excepto en el nivel más elemental. Esa es la apuesta que hace la teoría de todo y otras relacionadas. Y es algo implícito en muchas posturas realistas científicas. Las teorías del todo, están buscando las "reglas del juego", las únicas que parecen no ser derivables (aunque algunos tienen la esperanza de poderlas ser necesarias, afirmando que hay una sola forma de hacer un universo, veremos que depara el futuro). Sigamos leyendo:

(C) El reconocimiento de que los sistemas biológicos almacenan información adquirida históricamente y no accesible al análisis fisicalista reduccionista.

En la reducción que estoy discutiendo, no se olvida de la historia. De hecho, la reducción que opera en la evolución biológica, toma a la historia en cuenta. Ese ha sido el gran aporte de la evolución darwiniana a la ciencia: la aparición de la historia, en la explicación.

(D) el reconocimiento de la frecuencia de la aparición de emergentes. En los sistemas complejos emergen a menudo propiedades que no son desplegadas por (y no pueden ser predichas a partir de) un conocimiento de los componentes de esos sistemas.

La reducción no niega los emergentes, los explica. No pretende predecirlas, sino explicarlas. Aún en un mismo nivel, es difícil predecir el comportamiento. La ciencia no es predicción, o por lo menos, no es sólo predicción. La ciencia persigue explicar la realidad. No podemos predecir aún ni siquiera si va a llover mañana o no. Pero no es eso el quid de la ciencia. La ciencia, y cualquier reduccionista moderado, acepta los niveles y la complejidad. La reducción es un gran instrumento en el camino del conocimiento, y se basa, en la postura realista que defiendo, en que pretende apoyarse en la existencia de la reducción ontológica. Einstein decía "Dios no  juega a los lados", "Dios es sutil, pero no maligno". Esta postura diría "El creador del universo lanzó los dados, y ya no los manipula en el aire, no hace trampas".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 6 de Febrero, 2009, 7:42

Como ya saben los lectores de mi blog, Mario Bunge es más que bueno, es el "beato Bunge", gracias a su esfuerzo por exponer con claridad, con ejemplos, con diagramas, con definiciones y demás ayudas, que hacen que uno pueda participar y entender sus posturas, en vez de estar luchando con su interpretación. Hace un tiempo, encontré una entrevista, con su voz, que pueden oir en:

http://concienciaytrabajo.blogspot.com/2006/11/entrevista-mario-bunge.html

Vayan y escuchen la palabra!

Me permito transcribir sus palabras, y comentarlas. El tema con el que arranca, es con el problema de la mente:

El problema filosófico es muy viejo, tiene varios miles de años, es el problema de que es la mente y como se relaciona con el cerebro.

Hay dos filosofías de la mente, muy diferentes, una la apriorista, la tradicional, que ignora el cerebro, y otra la científica, que sostiene que las funciones mentales son procesos mentales. Esta última se basa en algun conocimiento de la neurociencia y de la psicología cognitiva, y la psicología social. Está muy cerca de la ciencia.

Bunge escribió un interesantísimo libro sobre el tema, donde expone su postura monista, materiales, donde la mente es un proceso cerebral.

Pero la enorme mayoria de los filósofos, la enorme de los cursos sobre filosofía de la mente que se dan en las univesidades, no tienen en cuenta la existencia misma del cerebro, es por eso no tienen influencia sobre los científicos. Los científicos serios que quieren entender los procesos mentales estudian el cerebro.

Esos filósofos de la mente, como digo, ignoran los hallazgos modernos sobre los procesos mentales, tantos los cognitivos como los afectivos, de modo que una lectura de los filósofos puede serles dañina, como les ocurrió a los físicos cuando empezaron a estudiar a los filósofos positivistas que negaban la posibilidad de conocer los átomos, entonces los propios científicos o muchos de ellos, se negaron a hacer física atómica.

Aun se vió la influencia del positivismo en la segunda parte del siglo pasado. Tendría que escribir en algún momento sobre la matriz S en la física de altas energías.

Un científico, por bueno que sea, y que sea filosóficamente ingenuo, no va a enseñarnos muchos sobre la filosofía de su propia ciencia, tiene que ser un filósofo refinado, o un científico refinado. Como lo era Einstein, por ejemplo, o Galileo, que eran no solo físicos de primera sino también filosófos de primera. Otro parecido se puede decir de Descartes o de algun otro.

Interesante escuchar esa opinión de Bunge sobre Galileo y Descartes, la esperaba de Einstein.

Un tema que le interesa a Bunge, es el desarrollo de las ciencias sociales. Muchos piensan que son ciencias que no pueden tener los mismos métodos que las ciencias más duras. Pero Bunge se encarga de aclarar los puntos:

Todavía las ciencias sociales son inmaduras, todavía muchas de ellas están siendo indebidamente influidas por filosofías oscurantistas, tales como el kantismo que sostiene la imposibilidad de estudiar los hechos sociales. El kantismo o kantianismo, o las escueles que han saliddo del kantianismo, como por ejemplo la hermeneutica, hablan de la comprensión o interpretación en lugar de la explicación. Son ideográficas, o sea, pretenden atenerse a hechos individuales y no buscar pautas generales, y pretenden que la intuición antes de la razón es el órgano del conocimiento.

Es mucho más patente la influencia de estas filosofías sobre la sociología y otras ciencias sociales, que en la física. Por ejemplo, Max Weber, uno de los fundadores de la sociología moderna, empieza muchos de sus escritos, en particular su obra póstuma principal, Economía y Sociedad, con una larga descripción de la filosofía que aprendió ... afortunadamente despues de esas primeras páginas tan aburridas, Weber se olvida de ellas, y hace ciencia social auténtica. Pero con todo, ha hecho perder mucho tiempo a mucha gente.

Como he escrito en este blog, la ciencia no se ocupa solo de leyes, sino también trata de mecanismos, y busca explicar lo que sucede en la realidad:

Hay gente que sostiene que las ciencias se deben limitar a describir, no deben explicar las cosas, tienen que limitarse a describir como son, sin buscar los mecanismos detrás de las apariencias. Yo creo que eso es naturalmete el primer paso, describir como son las cosas. El segundo paso es tratar de entenderlas, y para eso hay que saber como se producen las cosas, cuales son los mecanismos detrás de las cosas, y esto vale tanto para la sociología como para la economía, la física, la química y la biología.

Volviendo al tema de las ciencias sociales, Bunge afirma que no son, en principio, diferentes en método a las demás ciencias.

El método de todas las ciencias es el mismo, pero los asuntos, los tópicos de que tratan, son diferentes. Por ejemplo, el científico social y el psicólogo social pueden recurrir al cuestionario, pueden preguntarle al sujeto que piensa sobre tal cosa, como valora tal otra, cosa que el físico atómico no puede hacer. Hay ciertas diferencias de temas que involucran diferencias de técnicas de exploración del mundo.

Es interesante que destaque la importancia de la actitud humana, nuestra capacidad de tomar decisiones, de crear nuevas formas de sociedad y conducta:

Además, hay que tener en cuenta que las tentativas de la reducción de las ciencias sociales a la biología han fallado. Y han fallado porque ignoran que nosotros los seres humanos, aunque somos animales, somos animales artificiales, nos hacemos a nosostros mismos, nosotros inventamos nuestras propias convenciones sociales, nuestras pautas de conducta, no son puramente biológicas. Al ser inventadas son históricas, van cambiando en el transcurso del tiempo, de modo que la biología no puede explicar eso. Pero las ciencias sociales no pueden ignorar ciertos hallazgos básicos de la biología, por ejemplo, que los niños desnutridos no desarrollan un cerebro normal, por lo tanto no pueden aprender normalmente. Es decir, todas las ciencias sociales tienen que tener en cuenta los hallazgos de la biología, pero no pueden intentar aprederlo todo de la biología.

Por eso, yo no creo en la sociobiología ni tampoco en la psicología evolutiva, que es un lindo programa, pero por ahora es puro macaneo, pura fantasía. Pretenden explicar como resultado de la selección natural, cómo surgen las normas sociales, las jerarquías sociales.

Recuerdo mi primer encuentro con la sociobiología, hace como un cuarto de siglo, al leer por encima el libro de Wilson, prácticamente su fundador. Me pareció demasiada ambiciosa, pretendiendo explicar tantos temas distintos, desde las comunidades de abejas, hasta las sociedades humanas. Tengo pendiente leer de psicología evolutiva, que parece ser una de las ramas que nacen de la exageración de la evolución biológica.

Luego, Bunge trata de las seudociencias en mi país:

En Argentina, sobre todo a partir del famoso brujo, aquel ministro de Isabel Peron, Lopez Rega, y antes de eso, desde la irrupción del psicoanálisis en los años treinta, las seudociencias tienen mucho predicamento en la Argentina. Incluso se enseñan en las universidades, hay profesores de
psicología y filosofía que enseñan seudociencia. Eso es una desgracia. Hemos perdido la tradición iluminista, cientifista, que predominó entre 1880 y 1940. Recordemos a José Ingenieros, era un cientifista, el primero en escribir en castellano libros sobre psicología fisiológica, muy avanzados en su tiempo. En aquella época no había seudociencias, salvo en las supersticiones populares. Pero en la universidad se trataba de enseñar ciencias auténticas. Fue a partir de los años 60 que empezaron a enseñarse seudociencias. Por ejemplo, en las facultades de sicología, que yo sepa, no hay laboratorios de psicología, se enseña solamente psicoanálisis. Es como si en la facultad de química se enseñara solamente alquimia.

Es curioso, y es muy triste, porque la Argentina fue el primer país latinoamericano donde se fundó un laboratorio de psicología experimental, Humberto Piñero, en 1898. Hoy no hay. Despues estuvo en la facultad de filosofía durante muchos años, actuó Crisofedo Jacob, que era un distinguido neurocientífico importado de Alemania, pero que no hizo impacto sobre la psicología.

La argentina ha ido para atrás en muchos temas, en psicología no es que no ha avanzado, ha ido para atrás.

Ante las dificultades para hacer ciencia en Argentina, Bunge rescata la labor de los científicos argentinos:

Eso le da a uno esperanzas, el hecho de que hay gente que esta prácticamente aislada del resto de la comunidad cientifica mundial, que tiene muy pocos medios, apenas recursos para mantener laboratorios y bibliotecas y sin embargo siguen adelante. Para mí son héroes, así como son héroes los docentes de las escuelas primarias y secundarias, que siguen enseñando a pesar de las condiciones difíciles, de los magros salarios, son los únicos héroes que hay en el mundo.

Siempre es bueno leer y oir a gente lúcida, como Bunge.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 5 de Febrero, 2009, 8:24

En una lista de correo privada, mencionaron el enlace:

http://www.ananthapuri.com/sciencejokes.asp

donde hay chistes de todo tipo (muy buenos, buenos, regulares) sobre matemáticas, física, química y otras ciencias. Uno no es un chiste, sino algo que comentaba George Gamow sobre Niels Bohr, una humorada que Bohr había ideado, ante la idea de Paul Dirac sobre un mar de antimateria, que impedía que los electrones llegaran a niveles de energía "negativa":

La teoría [del mar de antimateria] de Dirac fue fuertemente objetada por Bohr, que compuso un cuento con el título "Cómo capturar vivo un elefante". En la historia sugiere la siguiente técnica: el cazador debe acercarse a los abrevaderos donde los elefantes van a beber y bañarse, y colgar un cartel con un breve resumen de la teoría de Dirac. Cuando un elefante, animal proverbialmente sabio, lea el cartel, quedará anonadado por varios minutos. El cazador, escondido en un arbusto próximo, puede entonces salir y atarle las patas con una cuerda fuerte. El animal así inmovilizado sería luego transportado al zoo de Copenhague.

Recuerdo que Gamow mencionaba otra historia de Borh (creo que en su excelente libro 30 años que conmovieron la física). Borh era fanático de las películas del oeste. Una vez propuso, en su instituto, que un pistolero ganaba porque no disparaba primero, sino que reaccionaba automáticamente al desenfunde de contrincante, así, no tomaba decisión, y actuaba más rápido. Ante el excepticismo con que fue recibida esa idea, Bohr desafío a sus compañeros y estudiantes, a duelos de pistola simulados. Al finalizar la tarde, les había ganado a todos, siguiendo su simple estrategia.

Steven Weinberg recuerda que conoció a Borh, aunque habló poco con él. Bohr no hablaba claro (muchas veces sus escritos tampoco eran claros, Einstein decía que nunca entendió a que se refería Bohr con complementariedad). Weinberg comenta del encuentro, en su libro El sueño de una teoría final:

Tuve la suerte de conocer a Bohr, aunque fue a final de su carrera y al comienzo de la mía. Bohr fue mi anfitrión cuando yo fui a pasar mi primer año de estudios de posgrado a su instituo de Copenhague. Sin embargo, sólo hablamos un tiempo muy breve y estuvo lejos de ser una conversación erudita: Bohr era famoso por hablar mascullando, y siempre resultaba difícil comprender lo que él quería expresar. Recuerdo la expresión horrorizada de mi mujer cuando Bohr le habló bastante tiempo en una reunión en el invernadero de su casa y ella se dio cuenta de que no entendía nada de lo que el gran hombre le estaba diciendo.

(Imagen tomada del artículo de la Wikipedia sobre Niels Bohr)

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia

Publicado el 3 de Febrero, 2009, 8:23

Hace un tiempo comenté un texto del biólogo Richard Lewontin, sobre

El precio de la metáfora en la ciencia

Luego de esos párrafos, sigo leyendo en su libro Genes, organismo y ambiente, editorial Gedisa, estos párrafos:

Uno de los problemas centrales de la biología, no sólo para los biólogos, sino también para el público en general, es la cuestión del origen de las semejanzas y de las diferencias entre organismos individuales. ¿Por qué algunos son bajos y otros altos? ¿Por qué algunos son gordos y otros delgados, algunos inteligentes y otros tontos? ¿Por qué algunos tienen éxito y otros fracasan?

Muchas veces, dentro o fuera de la ciencia, buscamos explicación a esos por qué. Desde la ciencia, apelamos a la biología en general, otros a la astrología.

Al comienzo de su vida cada uno de nosotros está constituido por una célula única, un óvulo fecundado que no es ni alto ni bajo, ni inteligente ni tonto. En virtud de una serie de divisiones celulares, de diferenciaciones y movimientos de los tejidos, gradualmente se va formando todo un organismo que tiene una parte anterior y una parte posterior, un adentro y un afuera y una serie de órganos que interactúan unos con otros de manera compleja.

Cómo ese proceso se ejecuta, es lo que Ian Steward ha llamado "el segundo gran misterio de la vida" (el primero sería el código genético). No conocemos aún en detalle cómo un conjunto de genes se transforma en un perro. Pero sí conocemos gran parte de los grandes rasgos del proceso. Es interesante, por ejemplo, leer sobre los descubrimientos sobre cómo los insectos, una hormiga, tienen segmentos, que en principio son iguales, pero se van formando de distinta forma, activando al parecer, distintas partes de su material genético. Así, un segmento termina en cabeza, y otro en segmento con patas. La estrategia: "genero segmentos y los diferencio" (al parecer, por la difusión en gradiente de algunas sustancias, es decir, el segmento de la cabeza tiene más concentración de algunos compuestos químicos; debería repasar mis apuntes sobre el tema), digo, esa estrategia ha sido empleada muchísimas veces por la evolución biológica.

Cambios de dimensiones, de formas y de función se verifican continuamente en el curso de la vida hasta el momento de la muerte. Con el paso del tiempo nos hacemos, al principio más altos y luego más bajos, nuestros músculos se fortalecen y luego se debilitan, nuestro cerebro adquiere más informaciones que luego parecen perderse.

Acá Lewontin va más allá del desarrollo embrionario.

El término técnico para definir estos cambios que caracterizan la vida es "desarrollo" y el estudio de este proceso se llama "biología del desarrollo" (o, para decirlo en términos cognitivos y de comportamiento, "psicología del desarrollo"). Pero el término "desarrollo" es una metáfora que exige una interpretación de la naturaleza del proceso. "Desarrollo" (en inglés development, en italiano, sviluppo, en alemán Entwicklung) significa literalmente el desenvolvimiento de algo que ya está presente y de alguna manera preformado; se trata de la misma palabra que en muchos idiomas se emplea para designar el proceso de revelado de una imagen fotográfica: la imagen ya está presente de manera inmanente en la película impresionada por la luz y el procedimiento de "desarrollo" (revelado) simplemente hace visible esa imagen latente.

Lewontin trata de advertirnos de esa metáfora. Me temo que no comparto totalmente su alarma. Es claro que "desarrollo", aún a pesar de su origen (en portugués es "desenvolver", como abrir un paquete, el paquete ya está adentro), el uso de esa palabra no es tan fuerte como Lewontin lo sugiere.

Esta es exactamente la concepción que la biología del desarrollo tiene del desarrollo de los organismos. Hoy la biología del desarrollo se basa enteramente en los genes, en tanto que el ambiente desempeña sólo el papel de un factor de fondo.

Yo lo veo así: los genes son los que determinan que una hormiga tenga seis patas, y no dieciocho. Pero es el ambiente el que determina otros resultados. Basta ver el distinto desarrollo que tienen obreras y reinas en una colmena, en base a su cuidado y alimentación. Lo mismo en el desarrollo humano. La biología y los biólogos, están bastante alertados de estas diferencias. Tal vez, Lewontin ve algunas posturas muy orientadas a poner los genes sobre el ambiente, y está levantando la mano. Me parece bien, pero es muy fuerte afirma "esta es exactamente la concepción que la biología del desarrollo tiene". Veo que esa es la concepción que tiene para la cantidad de patas de una hormiga, no para otros resultados.

Se afirma que los genes contenidos en el óvulo fecundado determinan el estado final del organismo, mientras que el ambiente en el cual tiene lugar el desarrollo aporta sencillamente una serie de condiciones que permiten que los genes se expresen, del mismo modo como en una película impresionada por la luz una vez que se la sumerge en el líquido de revelado a la temperatura justa hace aparecer la imagen ya presente en la película de manera inmanente.

Veo que podría discutir que esto es una cuestión de énfasis. Cualquier biólogo, puesto a pensar unos minutos, reconocerá qué características de un organismo tienen de causa a los genes, cuáles al ambiente, cuáles a los dos, y qué características todavía estamos investigando de dónde proceden (en el caso humano, el ambiente es más complejo: yo incluiría no sólo a la alimentación, sino a la cultura; alternativa: llamaría ambiente a lo físico, y con otro término a lo social).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia