Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 12 de Febrero, 2009, 8:13

Ya había escrito sobre cómo el trabajo de Newton explicó las leyes de Kepler sobre el movimiento planetario. Newton, con un   gran resultado, explica lo descubierto por Kepler apelando a la dinámica y a la fuerza de gravedad.

El modelo de Kepler, el mecanismo de Newton

Kepler también había buscado un mecanismo que explicara su ley:

El mecanismo de Kepler

En estos días, encuentro un curioso texto, donde descubro que Newton también trató de explicar por algún mecanismo, a lo que había descubierto como gravedad. El 28 de febrero de 1679 Newton escribe a Robert Boyle, químico, físico y teólogo irlandés, uno de los científicos más reconocidos de su época. Vean que Boyle, como era costumbre en esa época, no era sólo químico o sólo físico: sería interesante comentar en algún post su postura, por ejemplo, sobre las causas finales de los organismos, en el orden de las cosas. Pero volviendo a la carta. En ese texto, Newton describe un supuesto éter que impregnaría todos los poros de la materia y el lugar del espacio, pero muy sutil para ser detectado directamente. Explica con el éter la refracción de la luz. Gran parte de la carta es esa explicación. Pero al final, leo:

Apuntaré una conjetura más, que me ha venido a la mente ahora mientras estaba escribiendo esta carta, acerca de la causa de la gravedad. Con este fin, supondré que el éter consiste en partes que difieren mutuamente por la gradación indefinida de su sutilidad; que en los poros de los cuerpos hay menos cantidad del éter más compacto, en proporción al más sutil, que la que existe en los espacios abiertos, y por consiguiente, que en el gran cuerpo de la Tierra hay mucha menos cantidad del éter más compacto, en proporción al más sutil, que la que pueda darse en las regiones del aire. Supondré también que el éter más gureso que hay en el aire se halla en sus regiones superiores, y el éter más sutil que hay en la Tierra en sus regiones más bajas, de tal manera que, desde el punto más alto del aire hasta la superficie de la Tierra, y de nuevo desde la superficie de la Tierra hasta su propio centro, el éter se vuelve progresivamente cada vez más sutil. Imagine ahora un cuerpo cualquiera suspendido en el aire, o que yace sobre la Tierra; y al éter, por hipótesis, más denso en los poros que están en las partes superiores del cuerpo que en aquellos que están en las partes más bajas; ese éter más denso, al ser menos apto que el éter más sutil para situarse en dichos poros, tenderá a escapar y ceder el paso al éter más sutil inferior, lo que no puede ocurrir sin que los cuerpos en descenso hagan sitio por encima de ellos para que el éter salga y entre.

Curiosa idea de Newton, que se sentía incómodo con explicar la gravedad como una acción a distancia. Hoy podríamos cambiar ese éter por el campo gravitatorio, desplegado por la teoría general de la relatividad.

Otros posts relacionados:

Conceptos, modelos, mecanismos y ciencia
Explicación en ciencia

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Ciencia