Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 23 de Febrero, 2009, 7:45

Al final de la introducción del excelente libro de John Losee "Introducción histórica a la filosofía de la ciencia" (Editorial Alianza), encuentro este pasaje:

La distinción .... entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida. Se basa en una diferencia de intención más que en una diferencia de objeto. Consideremos la cuestión de la adecuación relativa de la teoría ondulatoria de la luz de Young y la teoría electromagnética de Maxwell. Es el científico qua científico quien juzga que la teoría de Maxwell es superior. Y es el filósofo de la ciencia (o el científico qua filósofo de la ciencia) quien investiga los criterios generales de aceptabilidad que se hallan implicados en juicios de este tipo. Es claro que estas actividades se interpenetren. No es probable que el científico que ignora los precedentes en la evaluación de teorías realice un trabajo adecuado de evaluación él mismo. Y no es probable que el filósofo de la ciencia ignorante de la práctica científica haga declaraciones agudas sobre el método científico.

Ciertamente, ambas profesiones, científico y filósofo, se necesitan mutuamente.

El reconocimiento de que la línea divisoria entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida queda reflejado en la eleccion de objeto para esta visión histórica. La fuente primaria es lo que los científicos y filósofos han dicho sobre el método científico. En algunos casos esto es suficiente. Es posible discutir las filosofías de la ciencia de Whewell y Mill, por ejemplo, exclusivamente en términos de lo que han escrito sobre el método científico. En otros casos, sin embargo, esto no es suficiente. Para presentar las filosofías de la ciencia de Galileo y Newton, es necesario hacer una comparación entre lo que han escrito sobre el método científico y su práctica científica real.

Es saludable la constrastación de lo que se declama de lo que se hace. En el caso de Galileo, habría que discutir que muchas veces apela al experimento mental, algunas veces con éxito, y otras no. Y que en algunos casos, se dejab llevar por el modelo que tiene de un fenómeno, y no aceptaba las discrepancias con la realidad.

Es difícil para un científico moderno, estar a la altura de la discusión filosófica actual. Igualmente, hay científicios preocupados por la filosofía de su disciplina, como Weinberg y Mayr. Pero no es lo común: hoy, la actividad científica en cualquier ámbito, es tan intensa, variada, e implica tanto esfuerzo personal, que el espacio para la discusión filosófica es escaso. Y muchos filósofos de la ciencia, adoptan una actitud de condescendencia con los científicos, o peor, no conocen de ciencia y de la actividad científica, basándose en descripciones de esa actividad que no veo que estén adecuadas a lo que sucede en la realidad. También, ante lo abtruso de algunas posturas filosóficas, muchos científicos reniegan de la utilidad de la filosofía de la ciencia.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía