Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 2 de Marzo, 2009, 7:40

Metafísica y ontología son palabras que no siempre se encuentran bien definidas en cada autor. En uno de los mejores libros de Mario Bunge, escrito en coautoría con Martin Mahner, "Fundamentos de Biofilosofía", se describe claramente la relación de la metafísica (y ontología) con la ciencia, para estos autores. Ese libro es estupendo, porque los autores van describiendo claramente los fundamentos de un realismo científico, y luego, se ocupan de la filosofía de la biología, que es una de las ciencias que más problemas interesantes tiene con relación a sus conceptos, definiciones y filosofía. Leo en las primeras páginas del libro:

La metafísica (ontología o cosmología filosófica) es una rama tradicional de la filosofía, y como tal no necesita justificación a los ojos del filósofo a menos que se trate de un positivista.

Recordemos que el positivismo surge en el siglo XIX como una reacción a la "blabeta metafísica" de tantos autores.

Sin embargo, algunos científicos aún pueden sospechar acerca de la relevancia de la metafísica con respecto a su disciplina. Después de todo, sigue siendo popular equiparar la metafísica con la religión, la especulación desenfrenada o algún discurso ininteligible acerca del Ser, la Nada, Dasein, la deconstrucción, etc.

Especulación tantas veces usada sin control en el siglo pasado.

Así, resulta comprensible que sigan existiendo antimetafísicos entre los científicos, y hasta el filósofo ocasional expresa sus dudas sobre si la metafísica puede ser de utilidad alguna para la biología (p. ej. van der Steen, 1996: 121). Sin embargo, el hecho de que algunas metafísicas sean erróneas o inútiles no vuelve objetable a toda la metafísica: después de todo, cualquier creencia o acción humanas incluyen algunas presuposiciones metafísicas. Por ejemplo, la mayoría de nuestros actos presupone que existe en efecto un mundo externo al sujeto cognoscente o actuante. De esta manera, tal como se observó acertadamente en muchas ocasiones, un antimetafísico sólo es alguien que sostiene creencias metafísicas primitivas y no examinadas.

Sin embargo, algunos biólogos interesados en la armazón metafísica de su disciplina saben desde hace mucho tiempo que hay, obviamente, problemas ontológicos en la ciencia (p. ej., Woodger, 1929; Beckner, 1964.) Después de todo, la literatura biofilosófica abunda en publicaciones sobre, por ejemplo, la "ontología de las especies", la "metafísica de la evolución", etc. Aun así, ¿qué es exactamente la metafísica u ontología?

Como es de esperarse que cada filósofo conteste a esta pregunta en forma diferente, explicaremos brevemente qué entendemos por "metafísica". Con Pierce (1892-1893), Montagu (1925), Woodger (1929) y algunos más, consideramos la metafísica como ciencia general. En otras palabras, la ontología es la ciencia aplicada a la totalidad de la realidad: la que estudia los rasgos más generales de cada modo del ser y el devenir. Intenta responder preguntas generales como: ¿Qué es la materia? ¿Qué es un proceso? ¿Qué es el espacio-tiempo? ¿Hay propiedades emergentes? ¿Se ajustan todos los eventos a alguna(s) ley(es)? ¿Hay especies naturales? ¿Qué hace real a un objeto? ¿Hay causas finales? ¿Es real el azar?

Ese es el principal contacto entre la filosofía que plantean y la ciencia: un análisis crítico de los conceptos que se manejan. El científico, en general, no se detiene a analizar críticamente los elementos que maneja. Y un filósofo, de estos tiempos, no debe dejar de lado todo lo que la ciencia tiene para darle.

Si la ontología es ciencia general, entonces las ciencias fácticas específicas, o ciencias de la realidad son metafísicas especiales u ontologías regionales. En nuestra opinión tanto la ciencia como la ontología hacen preguntas sobre la naturaleza de las cosas pero, mientras la ciencia lo hace en detalle y produce así teorías abiertas al escrutinio empírico, la ontología es extremadamente general y sólo es comprobable por su coherencia con la ciencia. En consecuencia, no hay una brecha y mucho menos un abismo, entre la ciencia y la ontología. Es más, algunos de los problemas científicos más interesantes son al mismo tiempo problemas metafísicos. Ejemplos ¿Qué es la vida? ¿Qué es una especie? ¿Qué es la mente?

Estupendas preguntas, algunas se tratan en este libro. Con respecto a la mente, hay otro excelente libro, esta vez con solo autor Mario Bunge, "El problema mente-cerebro", que daría  razones para una centena de posts para este blog.

Dependiendo de los principios metafísicos que el científico dé por sentados, la investigación científica será guiada o desviada por ellos. Por ejemplo, mientras que una ontología materialista descartará las fuerzas inmateriales, tales como la entelequia y el élan vital, una metafísica idealista las aceptará. Compete al historiador de la ciencia desenterrar los postulados ontológicos de la ciencia, y al filósofo de la ciencia reformularlos claramente, justificarlos o criticarlos, y eventualmente sistematizarlos. Esta es, pues, la tarea de la ontología científica en general: desenterrar, limpiar, generalizar y unir en una totalidad (sistema) coherente las ideas metafísicas usadas realmente en la investigación científica.

Los autores no nos dejan sin un ejemplo:

Algunos de los problemas ontológicos en la filosofía de la biología pueden ejemplificarse en la siguiente cita:

Los genes, organismos, demes, especies y taxones monofiléticos forman un sistema jerárquico anidado de individuos que tiene que ver con el desarrollo, retención y modificación de la información guardada, básicamente, en el genoma. Pero al mismo tiempo hay una jerarquía paralela de individuos ecológicos anidados -proteínas, organismos, poblaciones, comunidades y sistemas biológicos regionales- que refleja la organización económica y la integración de los sistemas vivientes. Los procesos dentro de cada una de estas dos jerarquías de procesos, más las interacciones entre las dos jerarquías, producen a mi juicio los eventos y patrones que llamamos evolución (Elredge 1985a, 7)

Esta cita es una rica mina de problemas ontológicos, una muestra incompleta de algo que se lee de esta manera: ¿Qué es un individuo? ¿Son realmente individuos las entidades de referencia? ¿Qué es un sistema? ¿Qué es una jerarquía? ¿Qué es la información? ¿Todos los sistemas de la jerarquía económica son sistemas vivientes? ¿Qué constituye la integración y la cohesión de un sistema?

Acá se nota la mano de Bunge: el análisis cuidadoso de los conceptos que se manejan. Semejante inclinación es bienvenida. Inmediatamente, encuentra algún problema en el texto citado:

Como a las dos jerarquías se las denomina en primer lugar 'jerarquías de individuos', y más tarde 'jerarquías de procesos', ¿cuál es la diferencia, si es que hay alguna, entre un individuo y un proceso? ¿Los procesos son individuos, sistemas o ni lo uno ni lo otros? ¿Pueden interactuar las jerarquías, y en caso afirmativo, cómo?

Basten por ahora, estos párrafos como muestra del detalle que luego se despliega en el resto del libro. Totalmente recomendable.

Algunas de las obras mencionadas:

van der Steen, W.J. (1996) Discussion: Screening-off and natural selection, Philosophy of Science 63:115-121
Woodger, J.H. (1929), Biological Principles
Beckner, M (1964), Metaphysical presuppositions and the description of biological systems
Pierce, C.S. (1892-93), Scientific metaphysics, vol. VI.
Montagu, W.P. (1925), The Ways of Knowing (un  texto interesante de Montagu http://www.ditext.com/montague/montague.html)
Eldredge, N. (1985a), Unfinished Synthesis. Biological Hierarchies and Modern Evolutionary Thought

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía