Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 21 de Marzo, 2009, 11:37

Hace veinticuatro años la conocí. Ella era una mujer, que para mí, cuando sonreía, el mundo se iluminaba distinto y los arco iris pasaban a tener diecisiete colores. Eran años de estudio, trabajo, ideas en mi vida, y nuevos aires en mi país. Pero para mí, mucho de eso ha quedado ligado a ella, a lo que vivimos juntos.

Yo vivía en Quilmes, en el Gran Buenos Aires. Ella en Lomas de Zamora. Trabajábamos en Buenos Aires. Durante meses, apenas pude hablarle, y luego, me animé, a ser un amigo. Tendría tanto para recordar.

Recuerdo los almuerzos de "sólo amigos", y alguna salida a tomar algo, luego del trabajo. Yo escucho poca música, pero por ella, fuimos juntos al primer recital de mi vida en el Luna Park, de Alejandro Lerner. Al terminar, caminos tomados de la mano, como amigos, pero yo caminaba en el aire. Salidas al cine, a caminar por el centro de Buenos Aires, a conversar de todo.

Serrat canta "De vez en cuando la vida, nos besa en la boca...". Yo lo viví. Una noche, primer viernes de septiembre, luego de cine en Buenos Aires, vuelta a Lomas, en una esquina de la calle Laprida, recibí su primer beso, que ya no esperaba. De vez en cuando vuelvo a esa esquina. Hace tiempo que no paso por un barrio de casas bajas y tranquilas, a pasear por una calle con nombre de músico. Al otro día, me desperté y no lo podía creer.

Tantos recuerdos. Primer salida como novios, un bar en Lanús, donde pasaban cine. Poco vimos de las películas esa vez. Recuerdo esperarla en la estación de colectivos, el año pasado pasé por esa misma parada, tan igual y tan distinto está todo ahora.

El día de la primavera, pasamos todo el tiempo juntos. Almuerzo, paseo, llegamos al Parque Lezama en Buenos Aires. Vimos una obra al aire libre, de teatro infantil, contra la guerra. Peleaban Gasparindia y Mambrulandia, mientras me daba cuenta que la tenía al lado, toda mía, tomados de la mano. Y luego, un beso en el parque, en la parada de una escalera que todavía existe.

Próximo fin de semana, la invité a Quilmes. Todo un viaje, nos contamos tantas cosas, de nuestras vidas, y de lo que queríamos.

Y así podría seguir, octubre, noviembre, diciembre y más meses. Creo que fue la única vez en mi vida que realmente festejé la navidad. Un 25 de diciembre, una tarde en Lomas, paseo, una comida, y su sonrisa y la risa, que le salía de golpe, toda natural y fabulosa.

Tantas veces la esperé en una parada, y cuando llegaba, el beso y caricia de saludo, y a caminar tomado de su cintura. Y su perfume. Todas las novias tienen un perfume, cada una uno distinto que las distingue. Ella tenía el suyo, que pocas veces volví a encontrar, de casualidad, en alguna calle.

Recuerdo sus cortes de pelo. Un día apareció con todo el pelo corto. Estaba más hermosa que nunca.

Recuerdo un bar en Lomas, con un barril lleno de maní, y fórmulas en las paredes. Tardes de sol, viajes en tren, y la vida que se me desplegaba, como decía Serrat, "como un atlas en colores".

Y cine, más cine. Vimos juntos "Irreconciliables diferencias" (escandalizando a unas señoras que estaban atrás, por algún beso que nos dimos), lloramos juntos en el final de "Windy City". Pero para mí fue inolvidable asistir con ella al estreno de "Volver al Futuro". Antes y después de esa noche de viernes, toda la magia.

Recuerdo las caminatas de punta a punta en la calle Florida, y sentarnos en el verde de la plaza San Martín, en Buenos Aires. Recuerdo la música de entonces, y el segundo y último recital al que asistí en mi vida, de nuevo con ella, Piero en el Luna Park. ¿Alguien recuerda el hueso gigante? Perdimos los colectivos de vuelta a Lomas, volvimos ya amaneciendo, cansados, pero felices. A ella le gustaba una canción de Viuda e Hijas, y cantábamos Lolipot, con su estribillo de "bidú bidú". Recuerdo su voz, imitando a una nenita de un aviso televisivo de entonces, diciendo "¿querés que te ayude?".

Yo le comentaba de mi trabajo, de mis ideas, de mis proyectos. Y le contaba partes de "El señor de los anillos", que para nosotros, era el "libro con los enanitos en la tapa".

Una tarde de verano, ella salió más temprano de trabajar. Toda la tarde para nosotros. Viajamos a Lomas, tomamos helado. Creo que nunca el sol brilló tanto en un día sobre la Tierra. Y comenzamos a hacer planes, para el resto de la vida, juntos. Pensaba en darle de ahí en más, dos regalos en cada cumpleaños de ella. Pavadas que uno piensa, como si pudiera decidir los caminos de la vida. Nunca llegué a festejar un cumpleaños mío con ella.

Una tarde, en un día que no quiero recordar, en una plaza, nos separamos.

Y se fue, se fue como se fueron los días, los meses y todo. Dos años después, desesperado por hablarle, comencé a buscarla. No sabía dónde trabajaba entonces, sólo tenía algunos datos, pero por dos horas, la busqué en dos ciudades. Y el milagro se dió, la encontré. Al salir del trabajo, hablamos, la última vez que hablamos, largo y tendido. Dos semanas después, ella se casaba.

Un año después, la volví a ver, de casualidad, con una hija, un bebé en brazos, que hoy tiene 20 años y es madre de un bebé de tres. Nunca más la volví a ver, sólo en el recuerdo.

Es increíble la cantidad de recuerdos que uno tiene de su vida. Día a día, nos vamos formando. Yo le debo mucho de lo que soy, al esfuerzo de mis padres, que me cuidaron y me dieron todo para que estudiara e hiciera algo con mi vida. Sigo tratando. Pero mucho de lo que hoy hago y siento, se decidió en esos meses que viví con ella. Muchas cosas influyeron en lo que soy. Pero siempre, de alguna forma, ella me formó, me hizo encarar la vida de la forma que he decidido hacerlo.

Hoy leo de nuevo la letra de Algunas Frases, y cada frase es un mazazo. Me quedo con

Largo es el camino para ver
largos puentes rotos
entre el hoy y hasta el ayer

Sí, hay puentes rotos. Pero también hay un puente que une, todo lo que viví. Veinte años no es nada. Estos recuerdos, que alguna vez fueron un lastre, hoy son una bendición. Gracias, mil gracias, millones de gracias, después de tantos años, te encuentro de nuevo. Gracias, Mary, por dejarme tu comentario.

Angel

Por ajlopez, en: General