Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 28 de Junio, 2009, 13:22

Jean-Baptiste Lamarck, naturalista (1744, 1829), influyó en el pensamiento de Darwin. Anterior a éste, escribió una "Filosofía zoológica", que concluye con "Algunas consideraciones relativas al hombre". Es interesante leer que argumenta hipotéticamente; al parecer, Lamarck no se atreve a afirmar lo que sigue directamente: que el hombre es un animal que derivó de otros.

Si el hombre no se hubiera distinguido de los animales más que en su organización, resultaría fácil mostrar que los caracteres de organización que se emplean para formar con sus variedades una familia separada, son todos el producto de antiguos cambios en sus acciones y de los hábitos que ha adquirido, hábitos que han llegado a ser particulares de los individuos de su especie. Efectivamente, si una raza cualquiera de cuadrúmanos, sobre todo la más perfeccionada de ellas, perdiera, por la necesidad de las circunstancias o por cualquier otra causa, el hábito de trepar a los árboles y de asir las ramas con los pies, como con las manos, para colgarse de ellas, y si los individuos de esta raza se vieran obligados, durante varias generaciones, a no utilizar sus pies mas que para andar, y cesaran de utilizar sus manos a modo de pies; no hay duda [...] que estos cuadrúmanos se transformarían finalmente en bímanos, y que los pulgares de sus pies dejarían de estar separados de los otros dedos, con lo que dichos pies les servirían sólo para caminar. Además, si los individuos a los que me refiero, movidos por la necesidad de dominar, y al propio tiempo de ver a lo largo y a lo ancho, se esforzaran en mantenerse de pie y adquirieran constantemente este hábito de generación en generación; no hay duda tampoco de que sus pies irían ganando de forma imperceptible una conformación propia para mantenerlos en una postura erguida, que sus piernas adquirían pantorrillas, y que estos animales apenas podrían caminar con los pies y las manos al mismo tiempo. Por fin, si esos mismos individuos dejaran de valerse de sus mandíbulas para morder, desgarrar o atrapar [...] tampoco hay duda de que su ángulo facial iría aumentando, que su hocico se acortaría de forma gradual, y que cuando éste finalmente desapareciera, sus dientes incisivos serían verticales.

Lamarck considera al chimpancé (Simia troglodytes) el "más perfeccionado de los animales". El chimpancé puede sostenerse en pie, pero no es su posición natural. Lamarck destaca que el hombre, aunque estar de pie es una postura natural en él, también tiene que hacer un control activo para permanecer erguido, la columna vertebral no coincide con el eje del cuerpo, sino que está hacia nuestra espalda, y el vientre, cabeza, brazos, ejercen su fuerza para conspirar contra la postura erecta. Reconoce entonces que el hombre tiene "un origen análogo al de otros mamímeros".

Pero, así como avanza por estos argumentos, lo hace hipotéticamente. Como defendiéndose por ante mano, escribe

Tales serían las reflexiones que se podrían plantear si el hombre, considerado aquí la raza preeminente en cuestión, no se distinguiera de los animales más que por las características de su organización, y si su origen no fuera diferente del de éstos.

como cuidándose de desconocer el origen "divino" del hombre. Costó un tiempo hacer que la ciencia mostrara, claramente, nuestra pertenencia al mundo animal.

Escribí sobre Lamarck en

Lamarck meteorólogo

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia