Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 14 de Septiembre, 2009, 0:29

Siempre me ha fascinado las matemáticas y pienso que es una de las actividades humanas más altas y potentes. Y la historia de las matemáticas es fascinante: es toda una epopeya, donde centenares de personas especiales, los matemáticos, a lo largo de unos milenios, han construido multitud de ramas, teoremas, conceptos, estructuras, tan maravillosamente, que debería ser estudio obligatorio esa historia en todas las escuelas.

Pero reconozco que a muchas personas les debe resultar un tema árido. Me temo que para algunos, las matemáticas se asocian a "hacer cuentas", cuando en realidad, se ocupa de otros temas, muchos más interesantes. Basta ir viendo algo de teoría de grupos, anillos, cuerpos, pasear por espacios vectoriales, descubrir el cálculo, saltar a la topología, encontrar la geometría algebraica, y sumergirse en la teoría de números, entrar en la teoría de categorías, visitar al teoría de Galois, o la geometría de los esquemas, para ver que matemáticas es mucho más que "hacer cuentas".

Pero volviendo a la historia: las matemáticas han sido construidos por los matemáticos. Muchos brillantes mentes, otros más prosaicos pero persistentes, algunos excéntricos, y otros modelo de pensamiento claro. Pero si algo ha ido acumulándose en el conocimiento humano, ha sido el saber matemático. No el arte, no la ciencia, sino las matemáticas, es lo que nos acerca a algo más allá de nuestras vidas, a tocar lo que quizás sea la trastienda del Universo (quizás, sólo quizás... tendría que escribir sobre la relación entre matemáticas y física).

Sigo con los matemáticos: mi intención en este post, es escribir, pasar en limpio, lo que comento tantas veces en charlas de café y cervezas: los matemáticos deberían ser exceptuados de las tareas mundanas. Los demás humanos, sean maestros, informáticos, ingenieros, amas/amos de casa, lo que sea, pueden seguir trabajando como hasta ahora. Pero un matemático, para mí, es lo más cercano a un "semidios" que podemos encontrar en este mundo. Un matemático debería dedicarse a la matemática, sin presiones, sin nada más de que preocuparse u ocuparse, que de descubrir nuevas ideas en su rama. Como decía el bueno de Paul Erdos: "un matemático es una máquina que consume café y produce teoremas".

Imagino que en cada país debería haber un instituto (como el de Estudios Avanzados de Princeton), donde los que tengan capacidad matemática, se dediquen a lo suyo: todas las necesidades materiales (casa, comida, medicina para ellos y su familia, lujos si quieren), deberían ser provistos por todos los demás miembros de la sociedad. Buenas bibliotecas, conexión a Internet, papeles y lápices, apenas si necesitan más. Un matemático no necesita grandes telescopios, ni satélites, ni aceleradores de partículas para hacer su trabajo. Y si observamos la historia, si vemos qué grandes descubrimientos y avances han sido consecuencia de las más abtrusas ideas de matemáticas, verán que es la mejor inversión que puede hacer cualquier sociedad que se precie, por supuesto, luego de haber resuelto problemas más básicos.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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