Angel "Java" Lopez en Blog

5 de Octubre, 2009


Publicado el 5 de Octubre, 2009, 11:34

Estoy leyendo el excelente libro "No está en los genes", Editorial Crítica, que plantea las exageradas conclusiones a las que a veces se llega, apelando a la ciencia. Los autores son Richard Lewontin, biólogo evolutivo, Steve Rose, neurobiólogo, y Leon J. Kamin, psicólogo.

Tendría tanto para postear sobre los temas tocados en este libro, cuya lectura recomiendo a todos los interesados en la conducta humana, la ciencia, la filosofía de la ciencia, y la filosofía en general.

Como en tantos otros libros, coincido en varios puntos con los autores, y en otros discrepo. Siempre hay que encarar cualquier lectura con cierto ánimo crítico, y no leer aceptando lo que se dice, por imposición de autoridad, o porque coincidimos con los autores en varias posturas. Un tema que tendré que tratar aparte, que merece un post, es cómo este libro tiene, en sus lectures, una tendencia a ser aceptado, por coincidir con posturas que tenemos, yo diría posturas morales. Es muy fácil caer en "acepto esto", porque está alineado con mis posturas básicas de cómo tiene que ser el ser humano. No, hay que resistir esa inclinación, a "creer lo que queremos creer", y tener una disposición de preguntar: esto que los autores me plantean, es lo "que es el caso" (apelando a la expresión de Aristóteles, sobre la realidad).

Pienso que los autores atacan el reduccionismo de forma exagerada. El reduccionismo debe ser siempre revisado, y moderado, pero me parece que lo que expresan, es un poco una caricatura de muchas posturas reduccionistas (así como debe haber posturas que son tal cual como la describen).

Leo en el primer capítulo:

... es el reduccionismo, nombre dado a un conjunto de métodos y modos de explicación generales del mundo de los objetos y de las sociedades humanas.

Bueno, hay reduccionistas que no se embarcarían en la explicación de sociedades humanas. Pero pienso que es posible aplicarlo aún a sociedades, siempre estando advertidos de algunos puntos (como no olvidar las relaciones entre las partes, y las múltiples causas para explicar cualquier "ley" que se nos aparezca, no es lo mismo explicar las cualidades del agua, que las de una sociedad, porque en la explicación de ésta última hay muchas más fuentes de causas)(Lo mismo afirmo para explicar la conducta del ser humano, no podemos reducir a genes todo, porque no son las únicas "causas". Es como pretender explicar el agua sólo en términos de hidrógeno, olvidándonos de oxígeno).

En sentido amplio, los reduccionistas intentan explicar las propiedades de los conjuntos complejos -caso de las moléculas o las sociedades, por ejemplo- en términos de las unidades de que están compuestas estas moléculas o sociedades. Ellos aducirían, por ejemplo, que las propiedades de una molécula proteica podrían ser determinadas y pronosticadas únicamente en términos de las propiedades de los electrones, protones, etc., de que están compuestos sus átomos.

En mi postura, no pondría "pronosticadas" sino "explicadas". Y en cuanto a "determinadas", vería si es el caso. El reduccionismo no implica determinismo. Un sistema, como el clima, podría ser lo bastante complejo como para tener un indeterminismo básico. Un ejemplo son las órbitas de planetas: dado un pequeño cambio inicial, una órbita estable puede derivar en inestable. Un reduccionista moderado no espera explicar las cucarachas en términos de sus células, pero sí darse cuenta de que no hay en cualquier cucaracha más que células, conformando un organismo. Un organismo es un sistema, con relaciones entre las partes, pero en su explicación, no hace falta apelar a ninguna fuerza o ley nueva, que no esté dada ya en la físico-química. Al final de este post, hay enlaces a otros posts míos donde me explayo un poco más sobre el tema, y otras posturas.

También sostendrían que las propiedades de una sociedad humana son de igual modo la suma de los comportamientos y tendencias individuales de los seres humanos de que se componen esas sociedades. Las sociedades son "agresivas", por ejemplo, porque los individuos que las componen son "agresivos".

Eso lo afirmarían sólo algunos reduccionistas. Ningún reduccionista moderado afirmaría que "el agua es húmeda" porque las moléculas del agua son "húmedas". La humedad es una propiedad del conjunto, pero insisto, para explicarlo bastaría la físico-química. Tal vez como humanos, se nos hace difícil la reducción como camino para explicar todo, pero a lo que voy es a lo que pasa en la realidad, no en nuestras limitadas mentes.

Dicho en lenguaje formal, el reduccionismo sostiene que las unidades que componen un conjunto son ontológicamente previas al conjunto que componen esas unidades. Es decir, las unidades y sus propiedades existen antes que el conjunto y hay una cadena de causalidad que va de las unidades al conjunto.

En muchos sistemas (prácticamente todos los de la realidad) las unidades preceden al conjunto, no en causalidad, sino en historia. Los electrones "aparecieron" antes que los átomos y moléculas. Lo unicelular "apareció" antes que el organismo pluricelular. Lo cual no obsta a que las células actuales son como son porque participan de un organismo. El "conjunto" también moldea "las partes". Pero insisto: no hay nada en las células u organismos, que al final, no pueda explicarse en un nivel más bajo.

(Reconozco que una de las defensas del reduccionismo es fomentada por el ataque al vitalismo, y mi postura es cercana a esa defensa/ataque. Pero aún advertido de esto, veo que este reduccionismo moderado que propongo, "es el caso").

Ponen al pie, una nota:

Para una defensa vigorosa del reduccionismo en la biología y en la psicología, véase, por ejemplo, M. Bunge, The Mind Body Problem, Pergamon, Oxford, 1981 (hay traducción castellana: El problema mente-cerebro, Tecnos, Madrid, 2002); M. Boden, Purposive Explanation in Psychology, Harvard University Press, Cambridge, Mass. 1972; E. Wilson, The Mental as Physical, Routledge & Kegan Paul, Londres, 1979; F. Crick, Life Itselft, Macdonald, Londres, 1982; J.Monod, Chance and Necessity, Cape, Londres, 1972 (hay traducción castellana: El azar y la necesidad. Ensayo sobre la filosofía natural de la biología moderna, Barral, Barcelona, 1972); y S.Lucia; Life: The Unfinished Experiment, Souvenir Press, Londres, 1976. (Hay traducción castellana: La vida, experimento inacabado, Alianza, Madrid, 1975).

Curiosamente, citan a un excelente libro de Mario Bunge, el beato. Pero Bunge también es crítico del reduccionismo, y propone un sistemismo, tal vez la postura más cercana a mi reduccionismo moderado. Bunge acepta lo emergente en sistemas. En mi postura, los sistemas que veo en la realidad (no los inventados), todo lo que veo hasta ahora de emergente, es una cualidad nueva, pero explicable por lo que venía de antes. El libro de Monod también es una lectura casi obligatoria, que me debo encarar en detalle, libro semi-pendiente en mi biblioteca.

Interesante tema. Otros posts relacionados:

Reducción explicativa según Ernst Mayr
Emergencia y reducción ontológica
Reduccionismo en la realidad y en el conocimiento
Reduccionismo según Weinberg
Reducción y análisis según Ernts Mayr
Reduccionismo según Susskind
Desarrollo en biología, según Lewontin
Las leyes fundamentales, según Gerard't Hooft

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía