Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 8 de Octubre, 2009, 1:47

Ayer comentaba sobre un libro de Bruce Liven, "Hombres que crean el futuro", en mi post: Ciencia en guerra, Bruce Bliven. Es interesante leer sobre el uranio, a principios de los cuarenta del siglo pasado, en un EE.UU. a punto de entrar en guerra con Japón:

...[una] cuestión de la más grande importancia potencial es la posible liberación de la titánica energía encerrada en el ámbito infinitamente pequeño del átomo. El trabajo más sensacional es el que se está realizando con los átomos de un metal pesado, el uranio. Los hombres de ciencia desaprueban el despliegue de publicidad hecho en los periódicos al respecto, considerando que el público ha obtenido una idea exagerada de los progresos realizados. Sin embargo, contemplan estos progresos con la más absoluta seriedad. Las cantidad de substancia productora de energía extraída hasta el presente son aún sumamente pequeñas, pero el proceso ha sido acelerado en mucho durante el último par de años. Ningún hombre de ciencia del grupo interrogado por mí está dispuesto a manifestar que la energía atómica será nuestra dentro de una generación, de dos o más. Se muestran igualmente reacios a decir que no la obtendremos dentro de seis meses o de seis años.

No hace falta ser hombre de ciencia para forjarse conjeturas sobre el futuro que puede aportar dicha liberación de energía atómica. Tendremos disponibles cantidades ilimitadas de fuerzas a un costo tan bajo que, prácticamente, serán gratuitas. Podrán satisfecerse todas las necesidades humanas usando tan sólo una minúscula fracción del trabajo humano empleado en la actualidad para satisfacer esas necesidades en forma inadecuada. Naturalmente, es posible que la humanidad quede destruída luego por la última y más espantosa de las guerras, o bien viva a partir de entonces en una utopía como la soñada por Eduardo Belamy. En las industrias que emplean el poder mecánico, al menos, la labor humana podría ser limitada a unos pocos años de la vida adulta y quizás a unas pocas horas por día o por semana.

Me temo que lo de gratuito, no se ha cumplido. En cuanto a entrar en una utopía, tampoco. Seguimos trabajando prácticamente tantas horas como el americano promedio de los cuarenta, o más en muchos paises. Es interesante ver que se conocía en esa época las posibilidades del uranio en el uso civil y de guerra. Y que se notara la diferencia entre uranio común, y el uranio que había que usar, cuyo proceso extracción Bliven comenta "ha sido acelerado" en los últimos años. Recuerdo que Asimov comentaba, en un libro donde recordaba las lecturas de su juventud, que en la ciencia ficción de entonces, era frecuente la alusión a la energía atómica, tanto en la explotación pacífica como en en el uso de armas.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia