Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 17 de Octubre, 2009, 17:12

Sigo leyendo el libro de Bruce Bliven "Hombres que crean el futuro", que ya comenté en Ciencia en guerra, Bruce  Bliven , Uranio, 1941 y en 48 cromosomas. Es un texto escrito cerca de 1940:

Uno de los más grandes astrónomos de los Estados Unidos, famoso también por la amplitud y hondura de su interés por otros aspectos de la ciencia, ha manifestado:

"Regístrense los anales de la historia y se comprobará que la mayoría de los grandes descubrimientos han sido realizados por hombres jóvenes, de una edad oscilante con frecuencia entre los dieciocho y veintitrés o veinticuatro años. En Alemania, por espacio de dos años, dichas personas han estado en un laboratorio del gobierno, en el ejército, en un campamento de trabajo o en cualquier otra parte, en condiciones tales que no les han dado oportunidad alguna de seguir su propia línea independiente de investigaciones".

He aquí una enérgica advertencia a los Estados Unidos, para que se aseguren de que están empleando a sus hombres de ciencia en forma tal que prometa el máximo beneficio social. Un buen investigador científico no debe ser sacado de su laboratorio y ubicado entre las filas del ejército con un fusil en las manos. Aun cuando quisiera semejante cambio, no debe serle permitido.

El país de Hitler se ha herido a sí mismo al expulsar o desterrar imprudentemente a sus hombres de ciencia. Sean cuales fueren las teorías raciales que se sostengan, ninguna persona razonable puede afirmar que el genio científico respeta razas o colores. Muchos de los sabios más destacados de Alemania, hace unos pocos años, eran total o parcialmente de sangre judía o tenían esposas judías. Otros, totalmente "arios", abandonaron por su propia voluntad Alemania, porque no les agradaba Hitler. Cualquier país se perjudica a sí mismo, desde el punto de vista científico, cuando pierde a hombres como Albert Einstein, James Franck, ganador del Premio Nobel para las investigaciones atómicas; Wilhelm Frei, el gran dermatólogo; Richard Goldschmidt, destacado biólogo y genetista, y muchísimos otros hombres prestigiosos que yo podría enumerar. Ningún país, en ningún tiempo, ha tenido un excedente exportable de cerebros.

Interesante tema a tratar. Recuerdo también los estragos de adoptar ideas "científicas" que están alineadas con el poder de turno, como el caso Lysenko en la URSS de Stalin.

Mi país, Argentina, tampoco tiene excedente exportable de cerebros pero seguimos exportando. Como post relacionado: La patria bolichera.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia