Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 8 de Noviembre, 2009, 13:57

Tendría que escribir una mejor introducción a Thomas Henry Huxley: biólogo inglés, nacido en el siglo XIX, fue apodado el "bulldog de Darwin", por su ardiente defensa de la teoría de la evolución biológica. Se creen que la teoría de Darwin tuvo resistencia, pero veo que fue parcial: la sociedad inglesa estaba preparada para recibirla, y a los pocos años, hasta había pensadores que la usaban para justificar la supremacía del Imperio Británico, o de la sociedad europea. Como tantas veces, los hechos que descubre la ciencia, y las teorías que arma, son utilizadas más allá de lo que debieran, traspasando la lógica (Huxley, hasta donde sé, no cayó en esas trampas).

Huxley fue una personalidad fascinante: no siendo del "establishment" británico, ni parte de la alta sociedad de entonces, se abrió camino por su cuenta, llegando a ser una de las personalidades de la cultura y la ciencia de su época. Habiéndo conocido a Darwin y a su obra, consiguió difundirla y defenderla de las críticas, junto con otras figuras de su tiempo. Pero también fue, prácticamente, el fundador del gnosticismo: creó el término "agnóstico". Un poco como reacción a lo "no conocible" de Herbert Spencer, Huxley se rebela contra la metafísica de ese estilo, y ante preguntas como la inmortalidad o la existencia de un dios, expresa su postura: son preguntas sin resolución. Pero leamos un ensayo (tomado de la página de la Wikipedia sobre agnosticismo, con mi traducción más abajo):

When I reached intellectual maturity and began to ask myself whether I was an atheist, a theist, or a pantheist; a materialist or an idealist; Christian or a freethinker; I found that the more I learned and reflected, the less ready was the answer; until, at last, I came to the conclusion that I had neither art nor part with any of these denominations, except the last. The one thing in which most of these good people were agreed was the one thing in which I differed from them. They were quite sure they had attained a certain "gnosis,"–had, more or less successfully, solved the problem of existence; while I was quite sure I had not, and had a pretty strong conviction that the problem was insoluble.

Cuando alcancé la madurez intelectual y comencé a preguntarme si yo era un ateo, un teísta, o un panteísta; un materialista o un idealista; cristiano o librepensandor; encontré que cuanto más aprendía y reflexionaba, lo menos seguro estaba de la respuesta; hasta, que al final, llegué a la conclusión que yo no tenía ni arte ni parte en ninguna de esas denominaciones, excepto con la última. La cosa en la que muchas de estas personas estaban de acuerdo era que en la que yo disentía de ellas. Ellos estaban seguro que habían conseguido una "gnosis" certera, que habían resuelto, más o menos exitosamente, el problema de la existencia; mientras que yo estaba seguro que yo no, y que tenía una bien fuerte convicción de que el problema era insoluble.

So I took thought, and invented what I conceived to be the appropriate title of "agnostic." It came into my head as suggestively antithetic to the "gnostic" of Church history, who professed to know so much about the very things of which I was ignorant. To my great satisfaction the term took.

Así que me puse a pensar, e inventé lo que concebí con el apropiado título de "agnóstico". Vino a mi mente como una sugestivamente antitético a lo "gnóstico" en la historia de la Iglesia, quienes profesaban sabar tanto de muchas cosas de las que yo era ignorante. Para mi satisfacción, el término prendió.

Al abrazar su agnosticismo, Huxley rechaza entonces tipos de conocimiento místico o espiritual. Para él (y coincido con Huxley), eso no es conocimiento. Pongo mis palabras ahora: veo que esas pretenciones de "conocimiento" no son más que una extensión de nuestras esperanzas y miedos; hacen tan grandes afirmaciones, sin aportar mayores pruebas, que me parece más fácil tomarlas como afirmaciones sin probar, que como conocimiento verdadero. Y tendemos a aceptarlas, porque de alguna forma nos dan un alivio. Dos de las proposiciones, más discutidas en todos los tiempos, son la inmortalidad y la existencia de un dios.

En otro lugar, en el Diccionario America, Huxley define la palabra "agnóstico", como:

Agnosticism, in fact, is not a creed, but a method, the essence of which lies in the rigorous application of a single principle. That principle is of great antiquity; it is as old as the writer who said, "Try all things, hold fast by which is good"; it is the foundation of the Reformation, which simply illustrated the axiom that every man should be able to give a reason for the faith that is in him; it is the great principle of Descartes; it is the fundamental axiom of modern science.

Agnosticismo, de hecho, no es un credo, sino un método, la esencia del cual se basa en la aplicación rigurosa de un único principio. Ese principio tiene una gran antigüedad; tan viejo como el escritor que decía, "Intenta todas las cosas, quédate con la que son buenas"; es el fundamento de la Reforma, que simplimente ilustraba el axioma que todo hombre debería ser capaz de dar una razón para su fé; es el gran principio de Descartes; es el axioma fundamental de la ciencia moderna.

Positively the principle may be expressed: In matters of intellect, follow your reason as far as it will take you, without regard to any other consideration. And negatively: In matters of the intellect do not pretend that conclusions are certain which are not demonstrated or demonstrable. That I take to be the agnostic faith, which if a man keep whole and undefiled, he shall not be ashamed to look the universe in the face, whatever the future may have in store for him.

Positivamente el principio puede ser expresado: en temas del intelecto, seguir la razón tan lejos como te lleve, sin tomar nada más en consideración. Y negativamente: en temas del intelecto no tomar por ciertas conclusiones no demostradas o no demostrables.

Ver ese fragmento y más en:
http://books.google.com/books?id=97DaE6BzKTsC&pg=PA41
http://books.google.com/books?id=97DaE6BzKTsC&pg=PA42

En una maravillosa carta a Charles Kingsley, del 23 de septiembre de 1860, escribe:

I neither affirm nor deny the immortality of man. I see no reason for believing it, but, on the other hand, I have no means of disproving it. I have no a priori objections to the doctrine. No man who has to deal daily and hourly with nature can trouble himself about a priori difficulties. Give me such evidence as would justify me in believing in anything else, and I will believe that. Why should I not? It is not half so wonderful as the conservation of force or the indestructibility of matter...

Yo no afirmo ni niego la inmortalidad del hombre. No veo razón para creer en ella, pero, por otro lado, no veo modo de refutarla. No tengo ninguna objeción a priori con esa doctrina. Ningún hombre que tiene que lidiar diariamente y cada hora con la naturaleza puede tener problemas con las dificultades a priori. Denme evidencia que justifique que yo crea en cualquier otra cosa, y yo creeré. ¿Por qué no lo haría? No es la mitad de maravillosa que la conservación de la fuerza o la indestructibilidad de la materia....

It is no use to talk to me of analogies and probabilities. I know what I mean when I say I believe in the law of the inverse squares, and I will not rest my life and my hopes upon weaker convictions...

No acostumbro a que me hablen de analogías y probabilidades. Conozco que quiero decir cuando digo que creo en la ley del inverso de los cuadrados, y no basaré mi vida y mis esperanzas en ninguna convicción más débil que esa...

That my personality is the surest thing I know may be true. But the attempt to conceive what it is leads me into mere verbal subtleties. I have champed up all that chaff about the ego and the non-ego, noumena and phenomena, and all the rest of it, too often not to know that in attempting even to think of these questions, the human intellect flounders at once out of its depth.

Está en mi personalidad que la cosa más segura que conozco puede ser verdadera. Pero cualquier intento de concebir qué es me lleva a sutilezas verbales. He masticado todo ese asunto del yo y el no-yo, del númeno y el fenómeno, y del resto de eso, demasiadas veces como para no saber que cualquier intento de pensar en esas cuestiones, lleva al intelecto humano a la deriva.

Tengo que escribir, en breve, sobre las circunstancias de esa carta a Kingsley, una de las mejores piezas de la escritura inglesa, donde Huxley expone excelentemente su postura, ante un hecho que conmueve su vida. Vean que Huxley es un gran escritor, un pensador claro, les recomiendo su lectura, estén o no de acuerdo con él.

Vayamos a mi postura: ésta es más cercana al ateísmo: no existencia de dios, no inmortalidad del alma. Aunque simpatizo con el agnosticismo de Huxley en general, veo que hay una asimetría entre afirmaciones contrarias: decir "el otro lado de la Luna es de queso" necesita mayor prueba, mayor muestra de evidencia o demostración, que "el otro lado de la luna NO es de queso" (escribí sobre el tema en Grandes afirmaciones, grandes pruebas). De ahí, que mi posición: avancemos, sin afirmar la inmortalidad del alma, la existencia de un dios, o que el otro lado de la luna es de queso. Cuando alguien tenga evidencia, de cualquiera de las tres afirmaciones, estaremos acá, atentos, para recibirlas. Mientras tanto, avancemos, con lo mínimo y seguro.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía