Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 9 de Noviembre, 2009, 0:35

Supongamos que estamos en un cuarto. Y vemos una cinta roja, en el piso. Atraviesa la habitación, y pasa por debajo de la puerta de entrada, cerrada. Alguien nos dice: "Detrás de la puerta, la cinta prosigue un metro más". Otra persona nos dice: "Detrás de la puerta, la cinta prosigue más allá, atraviesa la casa, la calle, el bloque de casas, la ciudad, el planeta, llega más allá de la órbita de la Luna, sale del Sistema Solar, atraviesa la Galaxia, y sigue, sigue, hasta el infinito".

¿A quién le creeríamos "más"? O ¿a quién le pediríamos más evidencia? No podemos abrir la puerta, pero seguramente pediríamos alguna evidencia. Y en el caso de la segunda afirmación, la evidencia tiene que ser más abundante que para la primera. Necesitaríamos por lo menos alguna foto de detrás de la puerta, y una foto o video de la cinta roja atravesando la calle, la ciudad, y por lo menos, más fotos, de la cinta atravesando el cielo. Ante esas dos afirmaciones, está claro que el peso de la prueba recae más sobre el que afirma la segunda. No podemos olvidar que también le pediríamos algo de evidencia, demostración o mostración, a la primera persona.

La misma situación veo que se plantea cuando nos preguntamos sobre si hay o no un alma inmortal para cada uno de nosotros. Desde la postura que mantengo, no tenemos alma inmortal: somos organismos; funcionamos por ser justamente eso, organismos; nuestros procesos mentales, cualquier "yo" o identidad que tengamos, es producto de algunos de esos procesos. Cuando el organismo muere, los procesos también. Aún falta juntar más evidencia para explicar mejor las bases de nuestros procesos mentales, pero todo parece encaminado. El hueso más duro de roer, la conciencia, parece resistirse, pero no hay nada, por ahora, que indique no sea posible explicarla como otro proceso.

Mientras, en el bando del alma inmortal, poca o nula evidencia veo. Al parecer, todos los que sostienen esa postura, se basan en alguna fé, o en alguna intuición (ambas las veo como motivadas por nuestra conciencia de la propia muerte). Lo cual no es malo en sí, pero ante tamaño asunto, ante tan grande afirmación, pediría lo que explicaba en otro post reciente: una gran prueba. No es tema menor el que tratamos, y sería de esperar mayor interés en presentar evidencia, pruebas, si queremos apoyar la otra postura.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía