Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 10 de Noviembre, 2009, 0:43

En el post Huxley y su agnosticismo mencioné una carta de Thomas Henry Huxley a Charles Kingsley, fechada el 23 de septiembre de 1860, luego de una tremenda desgracia  personal de Huxley.

Un jueves, Noel Huxley, el hijo mayor de Huxley, aún niño, jugaba lleno de vida con su padre. El sábado siguiente moría, inesperadamente. Fue un golpe debastador para Huxley y para su esposa. El el medio de todo el dolor, recibe el apoyo de conocidos y amigos. Ante todos, Huxley agradece y trata de mantener la compostura. Charles Kingsley, sacerdote protestante, le envía una carta. Conociendo la posición de Huxley, el agnosticismo que profesaba, lo insta a que abrace el consuelo de creer en un alma inmortal, y que, luego de esta vida, se reencontrará de nuevo con su hijo. Es ante esta carta, que Huxley reacciona, con algo más que un agradecimiento. Huxley le escribe una carta en respuesta a Kingsley, que debería ser lectura obligatoria en textos de literatura inglesa. Como señala Stephen Jay Gould, no todos los grandes textos están en obras de ficción. (Fue gracias al libro del bueno de Gould, "Rock of Ages" (en  mi versión en español, con título "Ciencia y Religión"), que conocí este excelente texto; pueden encontrar el texto completo en inglés en T. H. Huxley Letters and Diary 1860).

Leamos partes de la respuesta de Huxley (les recomiendo, si pueden, leer el texto completo en el enlace de arriba):

Mi querido Kingsley, no puedo agradecerle suficientemente, tanto en nombre de mi esposa como en el mío propio, su extensa y franca carta, y toda la simpatía cordial que demuestra... Mis convicciones, positivas y negativas, sobre todos los asuntos de los que usted habla, han tenido un crecimiento prolongado y lento y están firmemente arraigadas. Pero el gran golpe que cayó sobre mí pareció arrancarlas de sus cimientos, y si hubiera yo vivido hace un par de siglos podría haber imaginado que un demonio se mofaba de mí y de ellas... y me preguntaba: "¿Qué provecho hay en haberme despojado de las esperanzas de la masa de la humanidad?". A lo que mi única respuesta era, y es: "¡Oh, demonio, la verdad es mejor que muchos beneficios! He examinado las razones de mi creencia, y si tuviera que perder, uno tras otro y como castigo, esposa, hijo, nombre y fama, aun así no mentiría".

Huxley comenta que tampoco conoce la diferencia entre el ser humano y los animales, no sabe si somos o no diferentes o iguales:

Y la diferencia infinita entre yo mismo y los animales tampoco altera el caso. No sé si los animales perduran o no después de desaparecer. Ni siquiera sé si la diferencia infinita entre nosotros y ellos puede estar compensada por su presencia y mi cese después de la muerte aparente, de la misma manera que el humilde bulbo de una planta anual vive, mientras que las espléndidas flores que de ella han brotado mueren.

Y ahora, en el párrafo de abajo, pone de manifiesto que a veces creemos algo porque, de alguna forma, queremos creer:

Ciertamente, debe ser evidente que un hombre ingenioso puede especular sin cesar sobre ambos aspectos, y encontrar analogías para todos sus sueños. Y tampoco me ayuda que se me diga que las aspiraciones de la humanidad (e incluso más aspiraciones más elevadas) me llevan hacia la doctrina de la inmortalidad. Para empezar, lo dudo, pero, aun en el caso de que así fuera, ¿qué es esto sino, con buenas palabras, pedirme que crea una cosa porque me gusta?

Excelente forma de expresarlo. Más detalle de su actitud (hechos sobre simplemente lo que aspiramos o queremos aceptar):

Mi profesión consiste en enseñar a mis aspiraciones a que se adapten a los hechos, no en intentar y hcaer que los hechos armonicen con mis aspiraciones. Me parece que la ciencia enseña de la manera más elevada y fuerte la gran verdad que contiene la concepción cristiana de entrega total a la voluntad de Dios. Siéntate ante los hechos como un niño pequeño, disponte a abandonar cualquier idea preconcebidad, sigue a la naturaleza dondequiera y a cualquiera abismos a los que te lleve, o no aprenderás nada. Sólo desde que me he decidido a hacer esto a toda costa he empezado a aprender sustancia y paz de espíritu.

Recuerda el libro de Carlyle, Sartor Resartus:

Sartor Resartus me hizo descubrir que un sentido profundo de la religión era compatible con la ausencia total de teología. En segundo lugar, la cienca y sus métodos me dieron un lugar para descansar independiente de la autoridad y de la tradición. En tercer lugar, el amor me abrió un panorama de la santidad de la naturaleza humana, y me impresionó con un profundo sentido de la responsabilidad.

Y llega a estas líneas, donde Huxley pone toda la fuerza, ante la terrible desgracia, que no alcanza a doblegar su postura (Stephen Jay Gould confiesa que aún después de años se seguía conmoviendo con este texto):

Si en este momento no soy un cadáver humano agotado, corrompido, inútil, si ha sido o será mi destino promover la causa de la ciencia, si siento que tengo una sombra de derecho al amor de los que me rodean, si en el supremo momento en el que bajé la mirada a la tumba de mi niño mi pena estaba llena de sumisión y carecía de amargura, ello se debe a que estas entidades se han impuesto sobre mí, y no debido a que nunca me haya preocupado que mi pobre personalidad pueda permanecer para siempre distinta del Todo del que una vez surgió y adonde ahora se dirige.

Y así, mi querido Kingsley, comprenderá usted cuál es mi posición. Puede ser completamente errónea, y en tal caso sé que tendré que pagar el castigo por estar equivocado. Pero sólo puedo decir con Lutero: "Gott helfe mir, Ich kann nicht anders" ["Que Dios me ayude, no puedo hacer otra cosa"]

Un texto a leer y recordar, sea que se coincida o no con la postura de no tener un alma inmortal. Huxley busca la verdad, más que el alivio.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía