Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 15 de Noviembre, 2009, 16:06

Sigo leyendo un texto de Marcelino Cereijido:

La ciencia moderna ha partido a la humanidad en un 10% que tiene ciencia (el Primer Mundo) y un 90% restante (el Tercer Mundo) donde la gente produce, viaja, se comunica, se cura y se mata con aparatos, vehículos, teléfonos, redes computacionales, medicamentos y armas que inventaron los del primero... y por supuesto, se hunde en dependencias, deudas, desocupaciones, miserias, hambre, y se anega en el más desesperante "analfabetismo científico". Pero un país no es necesariamente dependiente y miserable cuando carece de dinero, sino cuando hay otros que lo interpretan mejor. Si quienes mejor interpretan la realidad japonesa no fueran los japoneses, Japón sería un país subdesarrollado.

Más adelante:

Cabe señalar que el "analfabetismo científico" más deletéreo no es necesariamente el de quien no tuvo la suerte y oportunidad de aprender a interpretar la realidad "a la científica", sino el de sus líderes intelectuales. Las librerías argentinas están atestadas de libros cuyos autores, para interpretar la realidad argentina del siglo XX, no olvidan presidente, dictador, debacle económica, luchas entre el campo y la ciudad, entre la oligarquía y el pueblo, entre el clero y el Estado; pero en este siglo XX que ha visto aparecer la cirugía abdominal, cardíaca y cerebral, la televisión, el avión, los antibióticos, redes computacionales, que empezó a desentrañar el átomo y el genoma, esos intelectuales no advierten que se estaba gestando una sociedad argentina que no desarrollaba su ciencia, en un mundo en que ya queda poco de envergadura que se pueda hacer sin ciencia moderna y tecnología avanzada. Para el analfabeto científico la ciencia es invisible; a lo sumo promete apoyar a la ciencia, porque no tiene la menor idea de cómo desarrollarla para apoyarse en ella.

En mi país, Argentina, no parece apreciarse mucho la tarea del científico. Se está más pendiente de otras cosas, como la economía, la política, que de la ciencia. Veo alguna mejora en la aparición de libros de divulgación (en mi infancia, debía acudir a autores extranjeros, ahora hay una camada de autores nacionales, y editoriales que los apoyan). Pero no veo tanto interés en las nuevas generaciones para seguir una carrera científica, ni tampoco respeto de la sociedad hacia los científicos (que en general, tienen que emigrar, o luchar con restricciones de presupuesto en las instituciones donde realizan su investigación). Bien pueden ser todas impresiones mías (no he conducido un estudio de la situación actual), pero así, a simple vista, no hay un apoyo a la ciencia.

Como escribe Cereijido, todo "apoyo a la ciencia" parece venir como si fuera algo "bueno para apoyar", como otra cosa más, pero que no se ve, como lo ven los primeros países del planeta, como algo fundamental.

Como comenté en estos días, este texto lo encuentro en el prólogo que escribió Cereijido para un libro de reciente aparición: "Darwin 2.0", por Valeria Román y Luis Capozzo. Un comentario sobre el libro en Evolución: una teoría ineludible.

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Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia