Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 15 de Diciembre, 2009, 0:01

Sigo leyendo el excelente libro Darwin 2.0,  "Darwin 2.0", por Valeria Román y Luis Capozzo. (Ver comentario sobre el libro en Evolución: una teoría ineludible). El prólogo es de Marcelino Cereijido (ya lo mencioné en Analfabetismo científico, por Marcelino Cereijido, La conciencia en el ser humano y la ciencia, según Cereijido). Ahí, hacia la mitad, escribe sobre un tipo de libro de evolución biológica:

[este tipo de libro] sobre Evolución es tremendamente más complejo, profundo, y requiere que sus autores tengan una cultura considerable, pues es imprescindible que sepan de cosmología, historia, epistemología.

Eso es lo interesante de la evolución biológica: pone en el tapete muchos temas, y explica gran parte de lo vivo que se nos aparece. Sigue:

De lo contrario no faltarán lectores que acaben diciendo "la Evolución la inventó Darwin". (Y hay que ver el conflicto en que caen cuando les pregunto: "¿Entonces antes de Darwin no había Evolución?"). Estas exigencias surgen porque la Teoría de la Evolución es una verdadera construcción social, en el más ampli sentido de la palabra, en la que intervinieron muchas generaciones de cosmólogos, geólogos, botánicos, embriólogos, genetistas, filósofos, políticos, climatólogos, teólogos.

Como escribí ayer en 150 años desde El origen de las especies "la actual [teoría de la evolución] es el producto colectivo del esfuerzo de muchos investigadores". Como muchas veces escribí, la ciencia es una actividad humana.

Y no se piense que se trató de un diálogo cortés con participantes que necesariamente escuchaban al otro. No conozco otro caso semejante al de la Teoría de la Evolución Biológica, cuyos sabios podían de pronto perder su empleo, ser llevados a juicio, ser excomulgados o forzados al exilio. Por eso, los evolucionistas no pudieron reducirse a enumerar cronología de montañas, bichos y plantas, sino que tuvieron que crear sus propios métodos, su peculiar epistemología, sus lenguajes, corregirle la plana a la Biblia y a Aristóteles, irritar a Papas y termodinamistas.

Acá viene un punto, por lo menos curioso: la resistencia de algunos físicos, científicos y pensadores a aceptar la evolución biológica, porque les parecía que iba contra los principios de la termodinámica, creando orden:

Es muy elocuente que este último grupo acabó aceptando la Evolución recién en 1943, cuando Edwin Schrodinger respondió satisfactoriamente la pregunta ¿Qué es la vida? Fueron sus argumentos sobre sistemas abiertos y balances de entropía los que lograron derrumbar la tenaz oposición de que la Evolución fuera físicamente imposible. A lo que suelo agregar que se transformó en inevitable cuando en 1968 aparecieron los argumentos de Harold Morowitz.

No conocía el trabajo de Morowitz. Pueden leer algo en Harold Morowitz, Encyclopedia of Humanthermodynamics. Tengo por ahí el libro del Schrodinger, pero tendría que buscarlo en mi segundo cubil.

Ah! Todavía no comenté sobre el libro Darwin 2.0. Pero pueden ir leyendo el blog de uno de los autores, Valeria Román: Ensayo y Error.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia