Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 24 de Enero, 2010, 14:51

Me encuentro hoy leyendo a Francis Bacon, su obra más conocida Novum Organum, llamada así en oposición a los anteriores Organum, el más conocido, el de Aristóteles. Para Bacon, el Novum Organum se refiere a lo que hoy llamaríamos, no lógica, sino actividad científica: cómo expandimos el conocimiento humano de la realidad ("naturaleza" es la palabra que usa Bacon). Ya había comentado sobre Bacon en:

Mahoma y la montaña
Francis Bacon y las palabras

Es un avance el pensamiento de Bacon, aunque tiene dos problemas: su insistencia en el descubrimiento de leyes, cuando lo que veo es que se busca descubrir el funcionamiento de la realidad, sus mecanismos. El otro punto de ataque a Bacon es su énfasis en la inducción, justamente, como camino para conseguir enunciar leyes.

Esta insistencia de Bacon en esos puntos ha infectado a las descripciones que hacen posteriores filósofos de la ciencia, que terminan describiéndola como buscadora de leyes. Insisto: ese es un camino que no describe realmente la actividad científica, lo que busca en sí misma. Si se sigue ese camino, pronto se descubre que hay pocas leyes (principalmente concentradas en la física y química), y que de ahí en más, en otras ciencias (biología, economía, sociología, etc...) el enunciado de leyes es más problemático. La biología nos da un ejemplo de ello: es mucho más fructífera en la búsqueda de mecanismos (la evolución biológica, la selección natural, la biología molecular) que en leyes. Agregaría que todas las leyes de la química se explican por mecanismos físicos. Y que muchas de las leyes de la física se están tratando de explicar por mecanismos (ejemplo: apelar al intercambio de bosones para explicar las fuerzas).

Pero, como tantas veces, I digress... Back to Bacon. Una cosa más: recuerdo el relato de Poe (no tengo el título acá) donde criticaba tanto a Aristóteles como a Bacon. Al primero, por su método deductivo, al segundo por su método inductivo. La crítica era buena, pero Poe luego propone en Eureka, su propio método: una especie de iluminación racional, que busca el asombro y la coherencia, más que el contraste con la realidad.

Leo en el primer capítulo, primer párrafo, de la obra de Bacon:

El hombre, servidor e intérprete de la naturaleza, ni obra ni comprende más que en proporción de sus descubrimientos experimentales y racionales sobre las leyes de esta naturaleza; fuera de ahí, nada sabe ni nada puede.

Gran afirmación. Interesante que ponga al hombre como servidor de la naturaleza, más que como en el Génesis, donde a Adán se le da dominio sobre todo. También que vea al hombre como intérprete: es lo que hace hoy la ciencia. Pero ya comienza a mencionar "leyes de esta naturaleza". Niega que podamos conocer algo de la realidad fuera de otras formas, como la intuición o la inspiración divina. Y menciona experimento: algo que para otros anteriores, como los griegos, era algo más raro. Pero no tanto en los siglos anteriores a Bacon: muchas veces se olvidan muchos trabajos de investigación y de experimento (rudimentarios), por ejemplo, de la llamada Edad Media.

Sigo leyendo:

Ni la mano sola ni el espíritu abandonado a sí mismo tienen gran potencia; para realizar la obra se requieren instrumentos y auxilios que tan necesarios son a la inteligencia como a la mano. Y de la misma suerte que los instrumentos físicos aceleran y regulan el movimiento de la mano, los instrumentos intelectuales facilitan o disciplinan el curso del espíritu.

Ve que no alcanza con la mano desnuda: habrá que apelar a instrumentos. Y va ya señalando lo que ocupa su obra: la búsqueda de intrumentos para la mente ("espíritu" en esos tiempos).

La ciencia del hombre es la medida de su potencia, porque ignorar la causa es no poder producir el efecto. No se triunfa de la naturaleza sino obedeciéndola, y lo que en la especulación lleva el nombre de causa conviértese en regla en la práctica.

Aparece causa y efecto. Yo hoy llamaría a eso mecanismo. No se busca simplemente causa y efecto en ciencia: se busca la explicación de por qué, ante A, sigue B. No nos contentamos con la elipse de los planetas, buscamos la explicación de la gravedad  universal. Y no nos sentimos satisfechos con la ley de la gravitación, buscamos  mecanismos (desde gravitones hasta campos) para explicarla. Sólo en el fondo de
todo eso, en el ámbito de la física de lo último, tal vez tengamos que parar en leyes fundamentales, o en explicaciones racionales tipo: si el Universo no fuera así, no podría existir. Veremos qué nos depara la historia futura.

Basta por hoy, de leer a Bacon. Es un autor que algunos toman (como Poe, como la escuela de Frankfurt) como modelo de crítica del conocimiento científico. Alguna crítica merece Bacon, más dudoso es pasar sobre él y dirigir la crítica al "relato ilusorio" de la ciencia, el conocimiento científico y el progreso. Lo que
hoy quiero destacar es que Bacon describe parcialmente lo que en la historia humana ha sido la ciencia, de entonces, y de nuestros días. Ya volveré a comentar más párrafos.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía