Angel "Java" Lopez en Blog

25 de Abril, 2010


Publicado el 25 de Abril, 2010, 14:17

Los propios dioses Ayer, gracias a que estoy unificando cubiles, me reencontré con libros de Isaac Asimov. Buscando en la caja E6 (tengo varios libros en cajas), un libro sobre el azar (recomendado por el bueno de @carlospirovano) aproveché para tomar un libro más, y elegí uno de Asimov (un libro de ensayos).

Hoy, el bueno de @fabianfigueredo me pregunta por Twitter: libro para recomendar de Asimov, en ciencia ficción? El "Buen Doctor" fue un escritor prolífico. Sus dos grandes vetas en ciencia ficción, fueron la serie de las Fundaciones, y sus relatos y novelas sobre robots (Daneel, su robot preferido, aparece por primera vez en Bóvedas de Acero, creo). En ambas vetas se mueve en una galaxia humana: los comentaristas dicen que influido tempranamente por Campbell, su editor de los primeros tiempos: Campbell prefería siempre los relatos donde ganaban los humanos. Se extraña en esos escritos al Asimov de Homo Sol, donde escribe con varias especies inteligentes en la misma galaxia. Se cuenta de Campbell muchas cosas, no todas positivas. Se insinuó en algún momento que prefería la raza blanca sobre las demás. Y lo mismo con los humanos sobre los extraterrestres en ciencia ficción. En su autobiografía, Asimov, judío, se apresura a aclarar que nunca Campbell lo hizo sentir incómodo por su condición.

La cuestión que desde el joven Asimov, al más maduro, hubo una pérdida: sus relatos y novelas de ciencia ficción se fueron poblando de humanos, sin extraterrestres. También, en algún momento, predominaron los relatos de intrigas (dando a "spinoff" interesantísimos, como la serie de Los cuentos de los viudos negros, y el inefable Henry, que terminaba resolviendo todos los casos).

No quisiera olvidarme que Asimov también fue prolífico escritor de ensayos, de todo tema: divulgación científica, la Biblia, Shakespeare, y demás. Le pagaban artículos por palabra, daba conferencias, pero adivino que sus principales ingresos venían de la reedición en libros de sus artículos de un año. Cuando llegó a publicar 100 libros, escribió Opus 100. Cuando llegó a los doscientos, escribió Opus 200. Escribía con claridad meridiana, tanto en ciencia ficción como en ensayos. Su ciencia ficción, entonces, era del corte "duro": sin dejar de lado lo sociológico, muchos de sus relatos se inspiran en algún punto de la ciencia o de su futuro.

I digress.... Vuelvo a la pregunta original de Fabian. Después de haber leído durante años al buen Doctor, tengo que recomendar "mi primer amor". En 1975/76, visitando un supermercado en Quilmes (Gran Buenos Aires, mi ciudad natal), en la esquina Rivadavia y San Martín, encuentro un "stand" de libros. No era normal encontrar libros en los supermercados de entonces. Y ahi, estaba, brillando, como diciendo "comprame comprame", el libro de Asimov, editorial Bruguera, "Los propios dioses".

Excelente. Es un Asimov distinto, muy bueno. Ya maduro, Asimov se propuso escribir una novela que le hiciera ganar el premio Nebula de 1972 y el Hugo al otro mismo año. Y lo hizo. El título se refiere a una frase de Schiller: "Contra la estupidez humana, los propios dioses luchan en vano".

No les contaré aquí la trama. Pero les cuento algunos detalles:

- Se divide en tres partes

- El ambiente de la segunda parte (todo un mundo y universo nuevo) es una de las mejores que he leido

- La primera es excelente descripción de personajes (Hallan (el "malo"), Lamont "el nuevo bueno", el stablishment científico y técnico, Bronowski el traductor de vasco/etrusco, con novia, y que se irrita cuando el director de la universidad confunde etrusco con "itascanao", Denison, que va cayendo en el olvido, para reaparecer en la tercera parte...

- Excelente la idea de "bomba de electrones". La primera vez que encuentro la palabra pión. El camino de las dos vías. Me obligó a estudiar más, un libro muy influyente en lo que hoy pienso. También, mi primera introducción a tener múltiples universos, en el espacio o en el tiempo, CON DISTINTAS LEYES. Una idea sembrada en mi mente por este libro de Asimov, que hoy veo resurgir con las ideas de El paisaje Cósmico, de Susskind y otros, y las constantes variables, de Majeio y otros (no tengo acá el dato del predecesor de este científico brasileño).

- Recuerdo la visita de Lamont a Chen: un influyente en los medios mundiales. Cómo Chen prefiere luchar por la inmortalidad, claro, ya estaba maduro. Cómo le cuenta a Lamont: "a la gente le pueden decir que los cigarrillos son malos para la salud. ¿Qué hacen? ¿Dejan de fumar? No, piden cigarrillos que no sean dañinos". Lamont quería parar la bomba de electrones, un invento que revolucionaba el panorama de la energía en la Tierra.

- Excelente la descripción de una conferencia científica, cómo se discute en los pasillos, cómo se expone una idea

- Pero la segunda parte es magnífica. Los tríades, Odeen, Dua, Treet, Estwald. Los tres primeros nombres, recién me entero por la Wikipedia, fueron tomados del ruso (Asimov nació en Rusia, emigrando de muy joven a EE.UU., a Nueva York), de "Uno, dos, tres".

- No puedo dejar de enfatizar: la segunda parte es magnífica. El final, excelente. La descripción, la creación de un nuevo mundo, las ambiciones, los remordimientos, un sexo de a tres, engendrar, madurar... no les puedo contar más.

- La tercera parte vuelve a la Tierra, y la Luna.

- Asimov y sus chistes: Selene, la mujer guía de turistas en la luna, con camisa transparente, y pechos entonces totalmente visibles (no hace falta tanto sostén en menor gravedad) la llama "Sell any", como diciendo "vendes algo, mujer?".

- Muy bueno la creación de un nuevo deporte lunar.

- Muy buena la reaparición de un Denison maduro, estudiando el decaimiento de los piones, descubriendo las influencias de la bomba de electrones.

- Asimov plantea la nueva forma de pensar de los humanos que habitan la Luna. Y qué piensan hacer de su futuro.

Argg.... No puedo contar más. Vayan, compren y lean.

La imagen de arriba, tomada del artículo de la Wikipedia. Esta de abajo, es una que encontré en un sitio de remates: es el libro que compré hace más de treinta años:

Los propios dioses portada

Es interesante leer en ese artículo, parte de la génesis del libro:

Asimov describes a conversation in January 1971 when Robert Silverberg had to refer to an isotope — just an arbitrary one — as an example. Silverberg said Plutonium-186. "There is no such isotope", said Asimov, "and such a one can't exist either." "So, what?", said Silverberg. Later Asimov figured out under what conditions Plutonium-186 actually could exist, and what complications and consequences it might imply. Asimov reasoned that it must belong to another universe with other physical laws; specifically, different nuclear forces would be necessary to allow a Pu-186 nucleus to hold itself together. He wrote down these ideas, which gradually grew into the novel.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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