Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 26 de Junio, 2010, 19:02

Hoy encuentro en el capítulo 2 de las Lectures on Physics de Richard Feynman, estos párrafos, que me sirven para comentar de qué trata la ciencia:

Las cosas de las cuales nos preocupamos en ciencia se presentan en miríadas de formas y con una multitud de atributos. Por ejemplo, si estamos parados en la playa y observamos el mar, vemos agua, el romper de las olas, la espuma, el movimiento chapoteante del agua, el sonido, el aire, los vientos y las nubes, el sol y el cielo azul y luz; hay allí arena y rocas de diferente dureza y duración, color y textura. Hay animales y algas, hambre y enfermedad, y el observador en la playa; puede haber aun felicidad y pensamientos. Cualquier otro lugar en la naturaleza tiene una variedad similar de cosas e influencias. Siempre será tan complicado como aquello, cualquiera que sea el lugar. La curiosidad exige que formulemos preguntas, que intentemos enlazar las cosas y tratemos de entender esta multitud de aspectos tal como resultan quizás de la acción de un número relativamente pequeño de cosas elementales y fuerzas que actúan en una variedad infinita de combinaciones.

Acá, Feynman apuesta a que hay una explicación, basado en menos elementos que los que se nos presenten. Dos pilares de la ciencia: que hay una realidad, y que tiene un funcionamiento. Otro pilar, de la epistomología: que podemos ir avanzando en la compresión de ese funcionamiento. Feynman y el resto de los científicos, han estado viendo, en los últimos siglos, que la realidad se explica con un conjunto de elementos, conceptos, mecanismos, representaciones, que son "menos" en cantidad que lo aparente.

Por ejemplo: ¿Es la arena diferente a las rocas? Es decir, ¿es la arena quizás nada más que un gran número de piedras muy diminutas? ¿Es la luna una gran roca? Si entendiéramos las rocas, ¿entenderíamos también la arena y la playa?

Hoy, resulta extraño, pero por mucho tiempo, en la historia humana, luna y roca se consideraron esencialmente distintos.

¿Es el viento un chapoteo del aire análogo al movimiento chapoteante del agua en el mar? ¿Qué características comunes tienen los diferentes movimientos? ¿Qué es común a las diferentes clases de sonido? ¿Cuántos colores diferentes existen? Y así en tantas otras cosas. De esta manera tratamos de analizar gradualmente todas las cosas, de enlazar cosas que a primera vista parecen diferentes, con la esperanza de poder reducir el número de cosas diferentes y de esta manera comprenderlas mejor.

Esa es la esperanza del método científico: encontrar que la explicación del funcionamiento de las cosas.

Hace algunos cientos de años, se estableció un método para encontrar respuestas parciales a estos interrogantes. Observación, razonamiento y experimentación constituyen lo que llamamos el método científico.

Discutiría el término experimentación: también basta la experiencia, el ver lo que pasa en la realidad, sin llegar a plantear un experimento. Ese es el camino de ciencias como la astronomía, donde no es fácil montar un experimento.

En el siglo XX, se alza una crítica al método científico así esbozado. No he visto que sea una crítica que se mantenga, aunque puede que algún punto de la misma sea interesante. Mientras tanto, los científicos, han seguido practicando la actitud científica, para seguir avanzando en la explicación y comprensión de la realidad.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia