Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 20 de Julio, 2010, 1:09

Pensaba que ya había posteado estos fragmentos que comento hoy, pero parece que no. Son de una entrevista a Mario Bunge, incluidos en el libro "Vistas y entrevistas", ediciones siglo veinte, que ya comenté en otros posts. Leo en el capítulo 13, un "Diálogos platónicos con Mario Bunge (una reconstrucción racional), de Alberto Hidalgo Tuñón, Universidad de Oviedo (aparecieron publicados primero en una publicación de esa universidad, en 1982). Cuenta Bunge sus lecturas de adolescencia:

.... me topé con libros de filosofía bien pronto. Creo que a los quince años. Desde entonces leí onmívoramente, pero de un modo nada selectivo.

Y ahora viene su primer contacto con el psicoanálisis:

Un chico de 15 años se deja impresionar fácilmente y yo, cuando leí cosas sobre el psicoanálisis a esa edad, me convertí pronto en un partidario entusiasta y poco reflexivo. Creo que seguí admirando al psicoanálisis hasta los 17 años por lo menos. La razón me parece sencilla: Cualquiera puede entender el psicoanálisis, incluso un chico de 15 años. Como, por añadidura, es una ideología que todo lo explica y que no deja que se le escape nade, posee un gran atractivo para quien busca credos sencillos.

Yo agregaría: también tiene una pátina de "ciencia", que convence inicialmente.

Además, el psicoanálisis de Freud es un eficaz sucedáneo de las religiones tradicionales y ese es otro de los motivos de su éxito. Supongo que todo eso influyó en la aceptación del psicoanálisis en un muchacho nada religioso como yo.

Pero ¿por qué abandonó el psicoanálisis, aunque sea el freudiano?

Ahora, usted me pregunta que por qué he superado esa influencia. Me parece que eso ocurrió genéticamente cuando me tropecé con la física y me di cuenta de que era una ciencia de verdad. A los 17 años leí unas obras de divulgación física de Jeans y Eddington que me fascinaron.

Creo que mi generación se nutrió de Gamow, y Asimov, y algún Eddington sobre relatividad.

Por un lado me abrieron los oos a las nuevas ideas de la física teórica y la astrofísica y por otro me pusieron en guardia ante las interpretaciones ideológicas y religiosas que tanto James Jeans como Arthur Eddington hacían de esas ideas.

Interesante la actitud crítica que mostraba. Veo que Gamow y Asimov eran más neutrales (tal vez Asimov, menos religioso, pero no parece trasuntar mucho eso en sus artículos de divulgación).

Por aquellas fechas decidí estudiar física para poder refutar esas interpretaciones. Así que a los 18 años ingresé en la Universidad de la Plata, que era la única que disponía de laboratorios y de cursos específicos de física.

Mi país no se destacó por la abundancia de opciones de estudio en las ciencias duras. A Bunge, ese encuentro con la ciencia, lo alejó del psicoanálisis:

Desde entonces me he ido persuadiendo de que el psicoanálisis no es una ciencia, pues no ha podido demostrar ni experimental, ni estadísticamente que sus hipótesis son ciertas.

Yo diría que el movimiento psicoanalítico no tiene una actitud científica, de búsqueda de prueba, plausibilidad, mecanismo que soporte al modelo, contrastación, puesta a prueba con experimentos cruciales o cercanos, etc... Ese es el punto que observo, la falta de lo que llamo una actitud científica. Es más la formación de modelos, digamos, literarios, con apoyo en alguna práctica clínica. Tendría que leer más sobre el tema, pero lo que hice hasta ahora, me indica eso.

Más aún, ha sido y sigue siendo el movimiento psicológico que con más eficacia ha bloqueado el progreso de una auténtica psicología científica.

Cierto. Tengo libro pendiente de lectura sobre la historia del psicoanálisis en mi país. Pero veo una resistencia a aceptar que los procesos mentales, por lo que sabemos, son procesos cerebrales. Un psicoanalista no sólo ignorará ese tema, sino que hasta se alzará en contra. Es como que un biólogo luchara por erradicar la enseñanza de la física de las universidades.

En 80 de años de existencia el psicoanálisis sigue estando tan alejado de la biología, en particular de la neurofisiología, como estaba al comienzo.

Se cuenta que en los primeros años, Freud tenía una actitud interesada en los procesos cerebrales. Tendría que buscar la cita, pero de memoria, recuerdo algún texto de él, de sus primeros años, donde declaraba que esperaba mayor estudio del cerebro y sus procesos. Pero luego, al desarrollar sus propias ideas con los años, no volvió a tocar el tema.

Pero los progresos de la psicología en este siglo [la entrevista es del siglo XX] han venido precisamente del lado de la psicobiología, de la neurofisiología y de la psicología social, ramas del saber que el psicoanálisis siempre ha ignorado o tergiversado. Hoy sabemos además que como terapia no es eficaz; para casos de fobias, por ejemplo, es mucho más eficaz la terapia de la conducta; para las psicosis es mucho más eficaz también la quimioterapia.

Yo tendría que revisar el estado de la ciencia, en estas últimas afirmaciones. Pero puedo decir, acá, que veo en la práctica psicoanalítica, un alejamiento y rechazo de esos temas.

Tengo más para comentar. Basta por hoy. Pueden leer otros posts relacionados:

El beato Mario Bunge
Bunge y el psicoanálisis: Macaneo I, Macaneo II, Macaneo III
Sobre el psicoanálisis

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia