Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 31 de Julio, 2010, 0:10

Hace ya algunas décadas, leí por encima "La evolución creadora" de Henri Bergson (1859-1941, filósofo francés). Recuerdo que algo no me convenció, y años más tarde, leí la crítica de Bertrand Russell, que tendría que comentar. Por ahora, leo a Bergson, al comienzo de su obra:

La historia de la evolución de la vida, por incompleta que todavía sea, nos deja entrever cómo se ha constituido la inteligencia por un progreso ininterrumpido, a lo largo de una línea que asciende, a través de la serie de los vertebrados, hasta el hombre.

Bueno, yo discutiría un poco el tema progreso: hay avance en complejidad, pero la vida no es algo que se "dirige" al hombre, sino un árbol con múltiples ramificaciones, algunas extinciones, y muchas supervivencias. El ser humano es una rama más compleja. Tal vez, estamos inclinados a verlo como especial por ser tan diferente de las demás ramas, aún las cercanas. Pero ¿qué pasaría si hubiera varias especies inteligentes? La evolucíón de la vida, al parecer, es más que progreso: es adaptación, desde una cucaracha, que no cambió en millones de años, hasta el ser humano, que ha conseguido destacarse en su dominio de los cambios por sus capacidades y cultura, más que por la adaptación evolutiva.

 Ella nos muestra, en la facultad de comprender, un anexo de la facultad de actuar, una adaptación cada vez más precisa, cada vez más compleja y flexible, de la conciencia de los seres vivos a las condiciones de existencia que les son dadas.

De acuerdo. Consecuencia, yo no veo en las capacidades humanas más que el resultado de nuestra adaptación. Habrá algún resultado exaptativo: algún plus conseguido por, por ejemplo, el aumento del cerebro y nuestras funciones cerebrales. Pero mucho de lo que manejamos ha sido formado por nuestra adaptación al ambiente. Otro ejemplo: nuestros sentidos adaptados a distinguir del ambiento lo que ha sido importante para nuestra supervivencia.

De ahí debería resultar esta consecuencia: que nuestra inteligencia, en el sentido restringido de la palabra, está destinada a asegurar la inserción perfecta de nuestro cuerpo en su medio, a representarse las relaciones de las cosas exteriores entre sí; en fin, a pensar la materia. Tal será, en efecto, una de las conclusiones del presente ensayo.

Un poco de disenso asoma: está bien lo de materia, pero ahora veremos que para Bergson "materia" es algo como estático.

Veremos que la inteligencia humana se siente en sí en tanto se la deja entre los objetos inertes, más especialmente entre los sólidos, donde nuestra acción encuentra su punto de apoyo y nuestra industria sus instrumentos de trabajo; que nuestros conceptos han sido formados a imagen de los sólidos, que nuestra lógica es sobre todo la lógica de los sólidos, que, por esto mismo, nuestra inteligencia triunfa en la geometría, donde se revela el parentesco del pensamiento lógico con la materia inerte, y donde la inteligencia no tiene más que seguir su movimiento natural, después del contacto más ligero posible con la experiencia, para ir de hallazgo en hallazgo con la certidumbre de que la experiencia marcha detrás de ella y de que le dará invariablemente la razón.

Curiosa la mención de geometría, pero interesante. Sin embargo, notaría que nuestro manejo de geometría es más bien tendiente al plano: nos resulta (por lo menos a muchos) más difícil el manejo de geometría en 3 dimensiones (a mí me resulta mucho más fácil concebir y manipular un polígono regular de 12 lados, que un dodecaedro). Por el contrario, el manejo intuitivo de posiciones y distancias de cuerpos en el espacio nos parece natural. Pero sigamos:

Pero de ahí debería resultar también que nuestro pensamiento, en su forma puramente lógica, es incapaz de representarse la verdadera naturaleza de la vida, la significación profunda del movimiento evolutivo.

Bien, me detengo acá: esta conclusión, que es la que desarrolla en el resto de la obra, no parece justificado. Por ejemplo, mendiante la ciencia y pensamiento, hemos podido entender movimiento, relaciones, sistemas. Aún sin la ciencia, hemos manejado conductas, movimientos de los seres que nos rodean, etc. No parece que nuestro pensamiento esté constreñido a geometría y materia sólida, estática. Claron, Bergson no apunta sólo a "movimiento", habla de "movimiento evolutivo".

Creado por la vida en circunstancias determinadas, para actuar sobre cosas determinadas, ¿cómo abrazaría él la vida, si no es más que una emanación o aspecto suyo? Depositado, en el curso de su ruta, por el movimiento evolutivo, ¿cómo podría aplicarse a lo largo del movimiento evolutivo mismo?

Yo no veo problema en aplicar nuestro pensamiento al "movimiento evolutivo mismo" Debería leer más detenidamente el argumento de Bergson. Pero les adelanto algo: para él, la vida es algo distinto, en un mundo digamos dual, con materia por una parte, y vida por la otra. Todo lo que sabemos de nuestro pensamiento, de las capacidades de la ciencia, y lo que conocemos de biología, no indica que ni tengamos límites en entender la vida, ni que ésta sea esencialmente diferente de la materia. Por supuesto, sobre la materia se "construyen" niveles, hay sistemas, relaciones, etc. Pero, al final, no hay que apelar a nada especial para explicar la vida. Podría volver a Monod, a ver esos temas.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía