Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 1 de Agosto, 2010, 13:05

Muchas veces he escrito acá que la ciencia es una actividad humana. Llevada a cabo por seres humanos, éstos están en una sociedad. Esta sociedad toma los resultados científicos y los aplica. El éxito de esta aplicación, así como lo amplio de los resultados de la ciencia, ha hecho que, en la vida cotidiana, se respete a la ciencia. Pero también, ha hecho que actividades y resultados que no son científicos, traten de obtener esa "pátina" de resultado de la ciencia. Yo, desde acá, quiero siempre advertir dos puntos:

- No todo lo que se dice "científico" lo es

- Los resultados de la ciencia son discutibles, tanto dentro de su ámbito, como desde la filosofía de la ciencia. Siempre hay que tomarlos con análisis crítico. No hay "verdades" científicas, sino modelos, representaciones, teorías de la realidad, que habrá que ir sosteniendo y revisando.

Dicho esto, leo unos párrafos de la "Introducción" del recomendable libro "¿Qué es la ciencia?" de Alan F. Chalmers. Dice ahí:

La ciencia goza de una alta valoración. Aparentemente existe la creencia generalizada de que hay algo especial en la ciencia y en los métodos que utiliza. Cuando a alguna afirmación, razonamiento o investigación se le da el calificativo de "científico", se pretende dar a entender que tiene algún tipo de mérito o una clase especial de fiabilidad. Pero, ¿qué hay de especial en la ciencia, si es que hay algo? ¿Cuál es este "método científico" que, según se afirma, conduce a resultados especialmente meritorios o fiables? Este libro constituye un intento de elucidar y contestar preguntas de este tipo.

El libro de Chalmers se ha convertido en un "best-seller". Pero más allá de eso, realmente explica para todos cómo se desarrolla la actividad científica, y qué es la filosofía de la ciencia, exponiendo distintas posturas. Es por eso que es un libro recomendable. Sigo leyendo:

Tenemos muchísimas pruebas procedentes de la vida cotidiana de que se tiene en gran consideración a la ciencia, a pesar de que haya cierto desencanto con respecto a ella debido a las consecuencias de las que se le hace responsable, tales como las bombas de hidrógeno y la contaminación. Los anuncios publicitarios afirman con frecuencia que se ha mostrado científicamente que determinado producto es más blanco, más potente, más atractivo sexualmente o de alguna manero preferible a los productos rivales.

O peor aún: se aplica eso de "demostrado científicamente" a productos relacionados con la salud, como cuando se dice "esta científicamente demostrado que tomando X sus hijos crecerán más fuertes", demasiado grandes afirmaciones, de las que no se dan detalles de los argumentos empleados para llegar a ellas.

Con esto esperan dar a entender que su afirmación está especialmente fundamentada e incluso puede que más allá de toda discusión.

Espero que los lectores de este blog se convenzan que la ciencia es una discusión constante.

De manera similar, un anuncio de la Ciencia Cristiana aparecido recientemente en un periódico se titulaba: "La ciencia habla y asevera que se ha demostrado que la Biblia cristiana es verdadera", y luego seguía contando que "incluso los propios científicos lo creen hoy en día". Aquí tenemos una apelación directa a la autoridad de la ciencia y de los científicos. Bien podríamos preguntar: "¿en qué se basa esa autoridad?".

Y acá viene un gran punto:

 El gran respeto que se tiene por la ciencia no se limita a la vida cotidiana y a los medios de comunicación populares. Resulta evidente también en el mundo académico y universitario. Muchos campos de estudio son descritos por quienes los practican como ciencias, presumiblemente en un intento de hacer creer que los métodos que usan están tan firmemente basados y son potencialmente tan fructíferos como una ciencia tradicional como la física o la biología.

Hay que estar advertidos cuándo un campo de estudio realmente emplea el camino de la ciencia, o de la especulación, o todavía está en estado de proto-ciencia. Agregaría: también en los campos científicos, se enseña el estado actual del conocimiento como si fuera lo "último", indiscutible, y no se fomenta el espíritu crítico en los estudiantes.

La ciencia política y la ciencia social son ya tópicos. Los marxistas insisten con estusiasmo en que el materialismo histórico es una ciencia. Además, han aparecido en los programas universitarios Ciencia de la Biblioteca, Ciencia Administrativa, Ciencia del Habla, Ciencia Forestal, Ciencia Láctea, Ciencia de los productos cárnicos y animales e incluso Ciencia Mortuoria.

Chalmers se basa en un informe de esos programas, realizado por un tal C. Trusedell.

Todavía está activo el debate acerca del rango de la "ciencia de la creación" y es de señalar en este contexto que los participantes en ambos lados del debate suponen que existe una cierta categoría especial de "ciencia". En lo que no están de acuerdo es en la cuestión de si la ciencia de la creación llena o no los requisitos de una ciencia.

Chalmers plantea, a lo largo del libro, qué es eso del "método científico", en qué se basa el éxito de la física, y si todo eso se puede trasladar a las ciencias sociales y humanas. Interesantes cuestiones. Por hoy, levanto desde acá la mano, para recordar los dos puntos del principio de este post.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia