Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 6 de Septiembre, 2010, 0:38

A principios de 1902, Einstein todavía no había ingresado en la oficina de patentes de Berna (tengo que escribir cómo llegó ahí). En febrero de ese año, fijó su residencia en Berna. Para mantenerse, daba clases particulares. Había publicado un aviso, anunciando sus clases de física a tres francos la hora. Un rumano, Maurice Solovine, estudiante de filosofía en la Universidad de Berna, leyó el aviso. Como tenía intereses muy amplios, se dirigió a la dirección indicada y le explicó a Einstein que no estaba satisfecho con sus estudios de filosofía, y quería encarar una materia más sólida como la física. Einstein se sintió impresionado por el estudiante rumano, y comenzó una discusión de dos horas por distintos temas. Cuando al fin Solovine tuvo que marcharse, Einstein lo acompañó la calle y siguieron discutiendo por media hora más. Quedaron en celebrar la primera clase al día siguiente. Pero en esa reunión, lo único que hicieron fue seguir con la discusión. Al tercer día Einstein dijo que le parecían más interesantes esas discusiones que unas clases de física. Desde ese entonces, se reunieron periódicamente, no solo para discutir de física sino también de filosofía. Al tiempo, se les unió Konrad Habicht, matemático amigo de Einstein. Los tres bautizaron a esas reuniones "Academia Olympia". Eran reuniones de amigos, pero en vez de jugar a las cartas, se veían para hablar de los temas que les interesanban, física, filosofía, literatura (por ejemplo, el Quijote), o cualquier otro que les interesara. En general, Einstein llevaba la iniciativa. Se reunían en su departamento, y tras una cena liviana, se quedaban discutiendo hasta altas horas de la noche, provocando a veces las quejas de los vecinos. Leían en común libros, obras filosóficas y científicas.

Einstein era un hombre solitario, y en esas reuniones encontró con quien hablar y discutir de los temas que le interesaban.

Las reuniones duraron unos pocos años. Habicht dejó Berna en 1904, para acabar convirtiéndose en maestro de su ciudad natal, Schaffhausen, donde Einstein había pasado un tiempo como profesor particular (supongo que ahí se conocieron). Solovine dejó Berna en 1905, llegando a fijar residencia en París. Trabajó como editor y escritor, y fue traductor oficial de las obras de Einstein al francés.

En una carta a Solovine, en recuerdo de la Academia, Einstein escribió:

"To the immortal Akademie Olympia.

In your short active life you have amused yourself about all in childish joy what was clear and clever. Your members have created you to laugh about your big, old and arrogant sisters. How much they have hit bull"s eye with this I have learnt through many years of thorough watching.

All three of us members have proved at least as lasting. Even if they are already a bit doddery something of your happy and lively light shines on our lonely path of life; because you haven"t grown old with them and you"ve grown up like a salad plant going to seed.

To you is aimed our truth and devotion until the last erudite breath! The now only corresponding member

Einstein signature, 1953

Princeton 3. IV. 53."

Fuentes consultadas: la biografía de Einstein de Banesh Hoffmann, que comenté en anteriores posts, y:

http://en.wikipedia.org/wiki/Olympia_Academy
http://www.einstein-website.de/z_biography/olympia-e.html

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia